NutrirNat SAS
19 de octubre de 2026
Estimados participantes del foro: Augusto, Indira, Marc Perel, Oscar Bertero, Ricardo Hume, Francisco Cortes, Oscar Pinto
He leído con atención cada uno de los comentarios, sus aportes y las dudas, situación que me motiva a compartir mi conocimiento profesional de casi 40 años en minerales aplicados a la nutrición animal.
El mineral yeso (CaSO4·2H2O) puede tener distintos orígenes y esa variabilidad hace imprescindible conocer con precisión qué producto se está adquiriendo y evaluar si cumple con los requisitos de pureza y seguridad para su uso en nutrición animal. En primera instancia, resulta fundamental para su evaluacion conocer si se trata de yeso natural o sintético porque, aunque son químicamente similares en su fórmula básica el yeso natural puede tener impurezas geológicas, y el sintético puede arrastrar contaminantes industriales. Por otra parte, saber si es calcinado o no, el yeso calcinado no se utiliza porque su reactividad y rápida hidratación lo hacen inadecuado. Algunas de las impurezas que pueden estar presentes en este aditivo mineral son:
- Metales pesados (Pb, Cd, As, Hg, Sb, U): incluso en trazas pueden ser tóxicos y acumularse en tejidos.
- Otros elementos (Fe, Al, Sr, Na, K, Mg): presentes como sustituciones menores, pero en exceso alteran la digestibilidad y el balance nutricional.
- Contaminantes asociados: dioxinas, asbestos o filosilicatos, que deben descartarse mediante protocolos analíticos.
En base a lo planteado, es indispensable contar con una certificación analítica completa (análisis químicos) antes de considerar su incorporación en raciones. A mi entender, el uso del yeso en la actividad agropecuaria estaria más asociado a fertilizantes y correctores de suelos.
Algunos zootecnistas y formuladores emplean el yeso en alimentación animal únicamente como “extensor” o material de carga/diluyente, es decir, para aumentar el volumen de la mezcla sin aportar nutrientes relevantes. En estos casos, los estándares alimentarios y farmacéuticos establecen que el producto debe tener una pureza mínima de 96,75?% de CaSO4·2H2O y cumplir con límites estrictos para contaminantes como arsénico (As), selenio (Se), flúor (F), hierro (Fe), plomo (Pb) y otros metales pesados. Además, se exige la aplicación de tratamientos complementarios, como radiación ultravioleta, para garantizar la inocuidad del material.
En relación al uso del yeso como aglutinante en fórmulas de alimentos balanceados, comparto plenamente lo expresado por Marc Perel (FeedSphere Solutions) y Oscar Bertero (Bioingeniería), quienes aconsejan no emplear este mineral. Bertero propone como alternativa el uso de bentonita sódica de alta calidad, con trazabilidad garantizada, mientras que Ricardo Hume enfatiza que debe ser de grado alimenticio, es decir, libre de dioxinas y metales pesados.
Mi aporte es que debe utilizarse una arcilla de buena calidad, y no cualquier material al que se le asigna el calificativo de “bentonita”, ya que muchas veces se trata de arcillas comunes o pegmatitas molidas. Yo aconsejo el uso de un aluminosilicato calco-sódico compensado (Ca/Na), con poder de hidratación controlado no superior a 20 vol., BM superior a 60–70 y un CIC entre 80 y 120.
Juan Navas de NARAS no recomienda el uso del mineral yeso como aglutinante, pero hace hincapié en otro producto con más de 40 años de trayectoria. Francisco Cortes de Polysan SA especifica que la bentonita activada es una solución, y coincido en ello, aclarando que existen dos tipos de activación —física y química—, que pueden ser complementarias o no. Se puede emplear cualquiera de ellas siempre que la activación y la trazabilidad estén certificadas. En Argentina aún no está disponible en el mercado debido a su relación costo/tonelada. El aporte de Oscar Pinto de Gaviglio Comercial SA propone investigar su uso, considerando siempre el equilibrio entre calidad física y eficiencia.
Augusto, entiendo que en su tesis estas usado el carbonato de calcio como ingrediente para el aporte de Ca en fórmula tanto para monogástrico, como para rumiantes. En este punto me detengo para aportar algo al respecto no todos los carbonatos de calcio que están en el mercado son de calidad, estos deben estar certificados. En términos de aporte de calcio, por ejemplo para suministrar 10 kg de Ca puro se necesitan teóricamente: Carbonato de calcio puro 25 kg y de Yeso deshidratado puro 42,9 kg.
Como tu tesis está orientada a aves y rumiantes seria muy importante que tengas en la mano análisis de los minerales que aportan minerales biodisponibles. Para un plan nutricional de calcio (Ca), magnesio (Mg), hierro (Fe) y zinc (Zn) en minerales destinados a aves, cerdos y bovinos; sugiero que prestes atención en los carbonatos que hay en el mercado, que solo se inclinan a decir el porcentaje de Oca +PPC bioaccesibilidad, situación que debería evaluarse cuidadosamente, porque no todo el Oca determinado esta biodisponible, que guarda una relación estrecha con su origen sedimentario edad de formación, tipo de yacimiento.
Hay una diferencia fundamental: la bioaccesibilidad se puede estimar mediante ensayos de laboratorio in vitro, pero la biodisponibilidad real debe confirmarse mediante estudios de absorción o utilización biológica.
Augusto, Espero puedas compartir con nosotros tu tesis una vez terminada.
Comparto esta reflexión desde mi experiencia de Nutrirnat SAS, donde trabajamos con minerales certificados y trazables para asegurar seguridad y calidad en nutrición animal.