El uso racional de antibióticos en lechería es la aplicación farmacológica justificada de antimicrobianos fundada en diagnósticos microbiológicos. Su optimización se implementa mediante protocolos de secado selectivo y control de tiempos de retiro, manteniendo recuentos celulares menores a 200.000 cs/ml y residuos de 0 ppb, lo que previene la resistencia bacteriana y optimiza la inocuidad láctea [4].
- Desafío Técnico y Causa Primaria: La mastitis subclínica y el uso profiláctico indiscriminado de antimicrobianos en rodeos lecheros provocan resistencia bacteriana e inhabilitación industrial.
- Impacto Cuantitativo: Pérdidas económicas de hasta 30% en producción lechera, descarte de tanques por residuos >0 ppb y caída del 66% en eficacia farmacológica.
- Protocolo de Intervención Verificado: Diagnóstico por cultivo en tambo, terapia de secado selectivo con selladores internos de pezones y cefalosporinas de 1ª generación a dosis de 10 mg/kg IM.
La implementación de terapia de secado selectivo respaldada por diagnósticos microbiológicos reduce el uso de antibióticos intramamarios en un 66% sin incrementar la tasa de nuevas infecciones intramamarias [15].

Históricamente, la Terapia de Vaca Seca (TVS) se aplicaba en forma masiva ("blanket dry cow therapy") infundiendo un antibiótico intramamario de larga acción en el 100% de los cuartos de todas las vacas al finalizar la lactancia [6]. Sin embargo, bajo la perspectiva de la Guía IDF 2.0 y los nuevos estándares de sustentabilidad zootécnica, el enfoque masivo resulta ineficiente e incrementa innecesariamente la presión de selección de bacterias resistentes [14].
La Terapia de Secado Selectiva (TSS) diferencia entre vacas infectadas y vacas sanas al momento del secado. Para llevar a cabo este protocolo, se utilizan criterios cuantitativos como el Recuento de Células Somáticas (RCS) histórico de los últimos 3 a 6 controles lecheros (estableciendo el corte en 200.000 cs/ml) y el registro de casos de mastitis clínica durante la lactancia [15]. Las vacas que presentan un RCS persistentemente por debajo de este umbral y sin antecedentes clínicos son tratadas exclusivamente con un sellador interno de pezones a base de subnitrato de bismuto. Este sellador crea una barrera física en el cisterna del pezón que previene el ingreso de patógenos ambientales (como Streptococcus uberis y Escherichia coli) durante el período seco, alcanzando tasas de protección comparables a las formulaciones antimicrobianas sin alterar la microbiota residente [15].

Para el tratamiento de la mastitis clínica durante la lactancia, el paradigma moderno exige la adopción del sistema de "Cultivo en Tambo" (On-Farm Culture) [16]. Al detectar un cuarto con signos clínicos de inflamación, el ordeñador toma una muestra aséptica de leche antes de aplicar cualquier fármaco. La muestra se incuba durante 18 a 24 horas en placas bi-sectoriales o tri-sectoriales. Si no hay desarrollo bacteriano (situación que ocurre en el 30% a 40% de los casos clínicos debido a la eliminación previa del patógeno por el sistema inmunitario de la vaca) o si el crecimiento corresponde a bacterias Gram negativas sin repercusión sistémica, el tratamiento farmacológico parenteral/intramamario se omite o se limita a antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), reduciendo drásticamente el volumen de antibióticos utilizados [16].
"El secado selectivo es la herramienta de mayor impacto directo en la reducción de antimicrobianos en el tambo moderno, permitiendo prescindir del uso profiláctico en más del 60% del rodeo sano sin comprometer la salud mamaria en la siguiente lactancia." — Dr. Eial Izak, Especialista en Salud Mamaria [15]

Cuando se diagnostican agentes Gram positivos como Staphylococcus aureus o Streptococcus agalactiae, el tratamiento intramamario debe ejecutarse bajo estrictas normas de bioseguridad e higiene [1]. La técnica de infusión requiere la limpieza exhaustiva de la punta del pezón con alcohol al 70% y la inserción parcial de la cánula de la jeringa intramamaria (no más de 2 a 3 mm) [20]. La inserción parcial preserva el esfínter y el tapón de queratina del canal del pezón, reduciendo la incidencia de nuevas infecciones intramamarias en un 50% en comparación con la inserción total [20]. Asimismo, la dosificación parenteral debe ajustarse con exactitud al peso vivo del animal mediante cinta torácica, evitando la subdosificación que promueve el desarrollo de resistencia bacteriana [22].
El cumplimiento estricto de los tiempos de retiro y la verificación de residuos en tanque mediante biochips evitan el descarte industrial de leche y la presencia de inhibidores por encima de los límites máximos permitidos [9].
La presencia de residuos de medicamentos antimicrobianos en la leche recolectada por la industria procesadora genera pérdidas económicas catastróficas para el establecimiento lechero y constituye un grave peligro de salud pública [5]. Desde el punto de vista tecnológico, concentraciones diminutas de antibióticos (en partes por billón, ppb) inhiben los cultivos iniciadores (starter) necesarios para la fermentación de quesos y yogures, derivando en la inhabilitación del lote comercial [26]. Desde el punto de vista toxicológico, la leche contaminada puede inducir reacciones de hipersensibilidad (alergias graves a la penicilina) en consumidores sensibilizados y favorecer la selección de cepas bacterianas multirresistentes en el tracto digestivo humano [32].
El Tiempo de Retiro (o Período de Resguardo) es el intervalo mínimo que debe transcurrir entre la última administración de un fármaco veterinario y el momento en que la leche de ese animal puede ser remitida a la planta industrial para consumo humano [33]. Este tiempo no es un valor fijo arbitrario; depende de la cinética de eliminación del principio activo, la vía de administración (intramamaria, intramuscular, subcutánea o intrauterina), el vehículo farmacológico (formulaciones de liberación rápida vs. larga acción - L.A.) y la dosis aplicada [9], [34].
"La pasteurización industrial elimina las bacterias patógenas termo-sensibles, pero no destruye ni degrada las moléculas de antibióticos presentes en la leche cruda, haciendo del control en el tambo la única barrera efectiva de inocuidad." — Dr. Claudio E. Glauber, Especialista en Sanidad Práctica y Salud Pública [5]
Para garantizar la ausencia de residuos en la leche enviada en tanque refrigerado, los rodeos lecheros deben implementar una matriz de Puntos Críticos de Control (PCC) en el sistema de gestión del ordeño y la farmacia veterinaria [18].
| PCC # | Etapa del Proceso | Peligro Zootécnico / Sanitario | Parámetro Límite Crítico | Medida Correctiva de Ingeniería / Manejo | Cita Técnica |
|---|---|---|---|---|---|
| PCC 1 | Prescripción Médica | Aplicación de antibióticos sin diagnóstico microbiológico previo | 0% uso de fármacos de consumo humano crítico | Solicitar cultivo e informe de sensibilidad en laboratorio | [14] |
| PCC 2 | Almacenamiento Farmacéutico | Contaminación cruzada o vencimiento de especialidades medicinales | Temperatura de guardado entre 2°C y 8°C | Segregar productos por categoría farmacológica y fecha | [4] |
| PCC 3 | Identificación de Vacas Tratadas | Ordeño accidental de leche con residuos hacia el tanque general | 100% vacas con doble tobillera o marca visible | Bloquear automáticamente la bajada en sistemas computarizados | [18] |
| PCC 4 | Administración Intramamaria | Inserción profunda de la cánula y contaminación bacteriana externa | Inserción máxima de 2 mm a 3 mm de la cánula | Desinfección con alcohol al 70% previo a la aplicación | [20] |
| PCC 5 | Cálculo de Dosis Sistémica | Subdosificación por sobreestimación visual del peso corporal | Rango de dosis exacta en mg/kg (+/- 2%) | Cinta torácica u orza de pesaje en la manga de tratamiento | [22] |
| PCC 6 | Registro de Tratamientos | Pérdida de trazabilidad de los días de retiro de cada animal | 100% de tratamientos anotados en software | Completar planilla con fecha, cuarto, droga y día de alta | [10] |
| PCC 7 | Ordeño de Lote Sanitario | Mezcla de leche contaminada con la leche de vacas sanas | Ordeño al final de la jornada de trabajo | Utilizar unidad de ordeño independiente o circuito de descarte | [5] |
| PCC 8 | Verificación previa al Tanque | Envío de leche contaminada por errada contabilización de retiro | Residuos por debajo del Límite Máximo (0 ppb) | Test de kit rápido (biochip o beta-lactámicos) individual | [9] |
| PCC 9 | Destino de Leche de Descarte | Transferencia de bacterias resistentes a terneros por leche cruda | 0% uso de leche con antibiótico en terneras | Sustitución por reemplazante lácteo de alta calidad | [23] |
| PCC 10 | Manejo de Efluentes | Lixiviación de metabólicos activos hacia napas de agua y suelo | Nivel PEC por debajo de 10 microgramos/kg | Digestión anaeróbica y compostaje controlado de excretas | [11] |
La articulación del enfoque Una Salud en los rodeos lecheros previene la difusión de genes de resistencia antimicrobiana entre los animales, el personal del tambo y los ecosistemas hídricos circundantes [3].
La Resistencia Antimicrobiana (RAM) es reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) como una de las amenazas epidemiológicas globales más complejas del siglo XXI [3]. En las explotaciones lecheras, la exposición continuada de la microflora comensal y patógena a subdosis de antibióticos genera una fuerte presión de selección. Las bacterias supervivientes desarrollan o adquieren mecanismos genéticos de resistencia, tales como la mutación de dianas farmacológicas, la sobreexpresión de bombas de eflujo activo y la producción de enzimas inactivantes (ej. betalactamasas de espectro extendido, BLEE) [25].
El paradigma de "Una Sola Salud" (One Health) sostiene que la salud humana, la salud animal y la bioseguridad ambiental están indisolublemente interconectadas [3]. Los determinantes genéticos de resistencia (plasmidios, transposones e integrones) presentes en bacterias bovinas como Escherichia coli o Klebsiella pneumoniae pueden transferirse horizontalmente a patógenos humanos a través del contacto directo con los animales, la ingestión de productos lácteos no pasteurizados o el consumo de agua contaminada con efluentes de recintos ganaderos [11], [25].
"El uso de antimicrobianos en producción ganadera no puede ser el refugio que compense las deficiencias en bioseguridad, higiene y confort animal; la prescripción profesional debe basarse en la estricta necesidad clínica." — Dr. Miguel Angel Sierra, Experto en Uso Racional de Fármacos [4]
Para mitigar esta problemática, las directrices de la OMSA y la World Dairy Federation (IDF) categorizan los medicamentos en clases de riesgo. Los Antibióticos de Importancia Crítica de Prioridad Alta (Highest Priority Critically Important Antimicrobials - HPCIA), como las fluoroquinolonas, las cefalosporinas de 3ª y 4ª generación y las polimixinas (colistina), deben restringirse estrictamente en la práctica veterinaria [13], [14]. Su empleo profiláctico o metafiláctico en el tambo está totalmente proscrito y únicamente se autorizan para el tratamiento de casos individuales graves donde los ensayos de sensibilidad (antibiogramas) hayan demostrado la ineficacia de los antibióticos de primera línea (ej. penicilinas, aminopenicilinas no combinadas) [1], [13].
CASCADA DE SELECCIÓN ANTIMICROBIANA EN EL TAMBO
===============================================
[ Diagnóstico Clínico ] --> ¿Existe confirmación bacteriana?
|
+-------------------+-------------------+
v v
[ SÍ (Gram +) ] [ NO / Gram - ]
| |
[ Antibiograma / Sensibilidad ] [ Terapia de Soporte / AINEs ]
| |
+--------------+--------------+ |
v v |
[ Primera Línea ] [ Segunda Línea ] v
(Penicilinas/Cefa 1ª) (Reservado a HPCIA) (Sin Antibióticos)
| | |
+-----------------------------+------------------------+
v
[ Monitoreo de Retiro y Residuo ]
Asimismo, el impacto ambiental del tambo sobre la propagación de la RAM se evalúa mediante modelos de Concentración Ambiental Predictiva (PEC, por sus siglas en inglés) [11]. La excreción de antibióticos no metabolizados a través de las heces y la orina de vacas tratadas acumula residuos activos en los corrales y pistas de alimentación. Si el manure o los efluentes no reciben un tratamiento de compostaje o biodigestión adecuado, la concentración en suelo supera el límite de seguridad de 100 microgramos/kg y en estiércol fresco los 10 microgramos/kg [11]. Dosis subinhibitorias sostenidas en el ambiente actúan como potentes inductores de recombinación genética en las poblaciones bacterianas del suelo y del agua [11].
Suministrar leche de descarte con residuos de antibióticos a los terneros incrementa la colonización por bacterias multirresistentes y altera irreversiblemente la microbiota intestinal en la recría [19].

Una práctica ampliamente extendida en los tambos tradicionales de América Latina es el empleo de leche de descarte (leche proveniente de vacas en tratamiento intramamario o parenteral con antibióticos y en período de retiro) para la alimentación de terneros de guachera o crianza artificial [19], [21]. Aunque esta conducta busca economizar costos de sustituto lácteo, las consecuencias zootécnicas y microbiológicas son sumamente nocivas para la sustentabilidad del sistema productivo [23].
La ingestión continua de concentraciones subcurativas de antibióticos (ej. trazas de cefalosporinas, tetraciclinas o betalactámicos) en el lactorremplazante natural destruye la microbiota eubiótica del abomaso e intestino delgado del ternero [30]. Se produce una drástica disminución de bacterias benéficas (Lactobacillus y Bifidobacterium), reduciendo la altura de las vellosidades intestinales y disminuyendo la capacidad de absorción de nutrientes [30]. Este desequilibrio eubiótico incrementa sustancialmente la incidencia de diarreas neonatales, mala absorción y retraso del desarrollo ponderal [12], [30].
"Alimentar terneras con leche que contiene residuos de antibióticos es la forma más directa de seleccionar bacterias multirresistentes en el tracto digestivo del reemplazo del rodeo, invalidando futuros tratamientos clínicos." — Jim Quigley, Especialista en Nutrición y Crianza de Terneras [19]
Aun cuando la leche de descarte sea sometida a procesos de pasteurización en el tambo (ej. pasteurización lenta a 63°C durante 30 minutos o HTST a 72°C por 15 segundos), la termolabilidad aplica únicamente a los microorganismos patógenos vivos, no a las moléculas químicas de los antibióticos [27]. La estructura farmacológica permanece inalterada y activa dentro del lumen intestinal de la ternera [27]. El microbioma de la ternera se transforma en un reservorio masivo de genes de resistencia, provocando que ante eventuales cuadros de neumonía o diarrea, las terneras no respondan a los tratamientos antibióticos convencionales [21], [27].
| Parámetro Evaluado | Leche de Descarte Cruda con Antibióticos | Leche de Descarte Pasteurizada | Leche Entera Comercial / Comercializable | Reemplazante Lácteo Formulada (Sustituto) | Cita Técnica |
|---|---|---|---|---|---|
| Presencia de Residuos Activos | De 50 a 500 ppb de antibióticos | De 50 a 500 ppb (invariables) | 0 ppb (Garantizado) | 0 ppb (Garantizado) | [21] |
| Riesgo de Selección de RAM | Extremadamente Alto (Crítico) | Alto (Inalterado por calor) | Nulo (Sin presión) | Nulo (Sin presión) | [19] |
| Impacto en la Microbiota Intestinal | Disbiosis severa y atrofia | Disbiosis moderada a severa | Eubiosis y desarrollo normal | Eubiosis optimizada con aditivos | [30] |
| Incidencia Diarreas Neonatales | Elevada (mayor a 35%) | Moderada a Elevada (25%) | Baja (menor al 10%) | Muy Baja (menor al 5%) | [12] |
| Ganancia Diaria de Peso (GDP) | Caída a 450 g/día | Caída de 500 g/día | Eficiente (750 g/día) | Óptima (850 g/día) | [27] |
| Transmisión de S. aureus / E. coli | Riesgo Elevado de contagio | Inactivación bacteriana | Ausente en leche sana | Nula (Producto inerte) | [27] |
| Trazabilidad Sanitaria del Rodeo | Inexistente (Riesgo tóxico) | Deficiente | Alta | Totalmente trazable | [23] |
| Costo Operativo Directo | Mínimo inicial | Medio (Consumo térmico) | Alto (Valor comercial) | Medio-Alto (Retorno productivo) | [19] |
La integración de vacunas sistémicas, probióticos y fitoterapia avanzada permite sustituir los tratamientos antimicrobianos profilácticos, manteniendo la incidencia de mastitis clínica por debajo del 3% anual [3].

Para alcanzar una reducción sostenible en el uso de antibióticos en la lechería —imitando modelos exitosos como el de la lechería holandesa, que logró disminuir el consumo de antimicrobianos en un 70% en una década [28]—, es imprescindible sustituir la dependencia química por soluciones biotecnológicas, botánicas y de infraestructura zootécnica [2].
En primer lugar, los programas de inmunización activa mediante vacunas bi-factoriales o tri-factoriales contra la mastitis provocada por Staphylococcus aureus, Streptococcus uberis y coliformes (Escherichia coli J5) han demostrado aumentar la concentración de inmunoglobulinas IgG1 e IgG2 en el fluido mamario [29]. Esto potencia la opsonización y la capacidad fagocítica de los neutrófilos polimorfonucleares en el pezón, reduciendo la gravedad clínica de las infecciones y la necesidad de aplicar terapias parenterales con cefalosporinas o macrólidos [29].
En segundo lugar, la administración de probióticos (sepas seleccionadas de Lactobacillus rhamnosus, Enterococcus faecium) y prebióticos (mananooligosacáridos - MOS, beta-glucanos) promueve la exclusión competitiva de patógenos a nivel entérico y estimula la inmunidad mucosal [3]. En la terapia mamaria, la investigación moderna se orienta hacia la fitoterapia avanzada y el empleo de aceites esenciales purificados (como el timol, carvacrol y cinamaldehído) que poseen actividad bacteriostática directa y rompen la pared celular bacteriana sin dejar residuos sintéticos regulados en la leche [3].
| Categoría de Alternativa | Mecanismo de Acción Biológico | Eficacia en Reducción de Antibióticos | Protocolo Sugerido de Aplicación | Cita Técnica | - |
|---|---|---|---|---|---|
| Vacunas de Núcleo J5 / Coliformes | Inducción de anticuerpos vs. lipopolisacáridos (LPS) | Reducción de 40% a 50% de casos graves | 3 dosis: Pre-parto (-60d, -30d) y Post-parto (+14d) | [29] | - |
| Selladores Internos de Pezón | Barrera física de subnitrato de bismuto en la cisterna | Reducción de 66% en secado selectivo | Aplicación única al secado en cuartos sanos (RCS bajo) | [15] | - |
| Probióticos Entéricos (MOS / MOS-Beta) | Modulación del microbioma y respuesta inmune humoral | Reducción de 30% en diarreas de recría | Inclusión diaria en dieta seca o lactorremplazante | [3] | - |
| Fitoterapia (Aceites Esenciales) | Alteración de la permeabilidad de membrana bacteriana | Reducción de 20% a 30% en casos leve/moderados | Infusión tópica / intramamaria según formulación | [3] | - |
| Confort y Cama Seca (Compost Barn) | Minimización de la carga bacteriana ambiental | Reducción de 50% de mastitis ambientales | Reciclaje de cama 2 veces/día y control de humedad (<45%) | [2] | - |
Finalmente, las mejoras estructurales en el confort animal (sistemas Compost Bedding Barns o Freestall con ventilación cruzada) y el cumplimiento estricto de la bioseguridad en la sala de ordeño (rutina de dip pre y post ordeño con yodo complejado o dióxido de cloro) constituyen el pilar fundamental para prevenir el ingreso de patógenos a la glándula mamaria [2], [18]. Cuando el ambiente es limpio y el animal se encuentra libre de estrés calórico o metabólico, la tasa de infección espontánea se desploma, permitiendo que la prescripción veterinaria de antibióticos sea un evento excepcional y no la norma de manejo diario [4], [18].
Q: ¿Se pueden administrar antibióticos en la leche? A: No se deben administrar antibióticos directamente en la leche ni utilizar leche con residuos para alimentación de terneros, ya que selecciona cepas bacterianas multirresistentes e inactiva la flora ruminal en desarrollo [19].
Q: ¿Cuáles son los 5 antibióticos más comunes? A: Los grupos más utilizados en lechería son penicilinas, cefalosporinas de primera generación, oxitetraciclinas, aminoglucósidos y sulfamidas, priorizando siempre la selección según los resultados del antibiograma [14].
Q: ¿Qué antibióticos no se pueden tomar con lácteos? A: Las tetraciclinas y las fluoroquinolonas sufren chelation al unirse con el calcio de los lácteos, reduciendo significativamente su biodisponibilidad y absorción intestinal tanto en medicina veterinaria como humana [9].
Q: ¿Qué antibiótico tomar para infección urinaria fuerte? A: El tratamiento de pielonefritis e infecciones urinarias severas en bovinos requiere urocultivo previo, utilizando betalactámicos de primera línea como penicilina G procaínica o ceftiofur bajo estricta prescripción y respeto del período de resguardo [4].
Q: ¿Cómo afecta la leche de descarte a la salud del ternero? A: Causa disbiosis intestinal severa, atrofia de vellosidades, menor ganancia diaria de peso e incrementa la susceptibilidad a diarreas neonatales por bacterias resistentes [30].
Q: ¿Qué es el secado selectivo y qué beneficio aporta? A: Es la técnica que aplica antibióticos solo a vacas con infección confirmada y selladores de pezón a sanas, reduciendo un 66% el uso de fármacos al secado [15].
Este artículo fue construido utilizando exclusivamente conocimiento empírico validado de la comunidad de expertos:
Marcos Schanzembach: Importancia del Antibiograma en Mastitis por Klebsiella
Cesar Lopes: Manejo y confort para reducir antibióticos
Nora Mestorino: Resistencia Antimicrobiana y Uso Prudente en Lechería
Miguel Angel Sierra: Responsabilidad Veterinaria en el Uso de Antibióticos
Claudio E. Glauber: Control de Antibióticos en Lechería: Impacto y Salud Pública
Luis Calvinho: Enfoque racional de terapia antibiótica al secado
Luis Calvinho: Racionalidad y Prudencia en Tratamiento de Mastitis
Ramona Molnar: Regulaciones de Antibióticos: Impacto en Lecherías
Arturo Anadón Navarro: Factores de excreción de medicamentos en leche bovina
Alejandro Ceballos Marquez: Desarrollo de Resistencia a Antibióticos en Mastitis Bovina
María Alejandra Herrero: Estimación de concentración ambiental de antibióticos en tambos
Leandro Tanzi: Riesgos de Antibióticos en Terneros de Lechería
Cristina Muñoz Madero: Uso Prudente de Antibióticos Críticos en Bovinos
Marcos Muñoz Domon: Veterinario: Auditor Sanitario y Prescriptor Responsable
Dr. Eial Izak: Secado Selectivo: Reducción del 66% de Antibióticos en Lechería
Tentor G, Aimar MV, Negri L: Cultivo en Tambo para Terapia Antibiótica
Jorge O. Errecalde: Claves para Uso Correcto de Antibióticos en Aves
Dr. Jorge Saltijeral: Higiene Animal y Reducción de Antibióticos
Jim Quigley: Leche de Descarte y Resistencia a Antibióticos
MV – DCV Mariana Lucas – Comisión Técnica de Mastitis: Optimización de terapia antimastítica: duración y aplicación
Enzo Capurro: Leche de descarte y resistencia en terneros
MVZ. Martin Cruz Alamilla: Impacto de Dosis Incorrecta Antibióticos
Anna Arís, Marta Terré y Elena Garcia-Fruitós: Leche de descarte y resistencia antibiótica en terneros
Marcos Saint Martin: Uso Profiláctico de Antibióticos: Riesgo RAM
Pamela Carolina Calvopiña Montenegro: Factores de Multirresistencia E. coli Lechería
Leana Zumbado Gutiérrez y Juan José Romero Zuñiga: Antibióticos en Leche: Riesgos
Umberto Francesa: Antibióticos en Leche de Desecho y Resistencia en Terneras
Juan Ramos: Éxito holandés en reducción de antibióticos en lechería
Marcos Saint Martin: Vacunación vs. Antibióticos: impacto en la salud bovina
Luis Alfredo Chávez Balarezo: Antibióticos en Terneros: Riesgos y Flora Intestinal
Dra. Martha Alicia Castañeda Vazquez, Dr. Hugo Castañeda Vazquez, Biol. Erika P. Salas C. M.C. Carlos Bedolla Cedeño: Antibiograma: Guía para Tratamiento de Mastitis
Carlos Miño: Riesgos de residuos antimicrobianos en leche: salud y economía
Gonzalo Carmona Solano: Uso racional de medicamentos para leche sin residuos
Jose luis sejas lamas: Consideraciones de antibióticos L.A. en lechería
Hector David Martinez: RAM y Salud Pública en Lechería