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Cuando sea el momento... evitemos que el destino nos alcance

Publicado: 25 de junio de 2020
Por: Marcela Garcia
Sabemos que muchos de los hábitos de consumo, comportamiento e intereses que identifican de manera general a cada generación son en gran medida influenciados por eventos específicos de alto impacto que “de un día para el otro” cambian paradigmas, creencias, prioridades, estilos de vida, etc., e influyen de manera especial en los más jóvenes. Por dar un ejemplo, aquellos que nacieron después de los ataques a las torres gemelas, han vivido con un concepto de seguridad mundial muy distinto a la generación X y Baby Boomers. Los Milennials (quienes por cierto ya no son tan jóvenes) fueron marcados por la explosión tecnológica, la velocidad y omnipresencia en las comunicaciones, todo tiene que ser rápido y al alcance de un clic; al mismo tiempo, tienen un concepto de bienestar y felicidad muy distinto a las generaciones anteriores. ¿Cómo será que el Covid-19 marque a los Centennials o Generación Z?, ¿cuáles los cambios en hábitos de consumo de alimentos que se visualizan en los consumidores en general?, ¿cuáles las prioridades?
Cuando sea el momento... evitemos que el destino nos alcance - Image 1
Por obvias razones la cuarentena está afectando significativamente nuestras prioridades y hábitos. De acuerdo con una encuesta realizada a principios de mayo por la firma McKinsey & Company, los consumidores no creen que vayan a reducir las actividades en persona después de la crisis, pero se dicen dispuestos a continuar utilizando algunas de las soluciones digitales que están adoptado durante la cuarentena.
La firma Mintel, especialista en investigación de mercados globales, en su reporte “Global Food and Drink Trends 2030” señala los aspectos generales que los consumidores tomarán en cuenta al momento de elegir qué comer. Comparto aquí lo que me pareció más relevante para tomar en cuenta en el futuro de la industria de proteína animal:

  •  Incorporación del cambio
Los consumidores preferirán marcas con consciencia medio ambiental, cuidado del planeta, sustentables, y que promuevan programas para el bienestar de la población. Lo que los consumidores buscarán será tener la consciencia tranquila y querrán asegurarse de que sus alimentos provienen de empresas ambiental y socialmente responsables.
La reducción del desperdicio es un aspecto crucial.

  • Dietas inteligentes (“Smart diets”)
La tecnología permitirá al consumidor diseñar una alimentación híper-individualizada.
Se visualiza como la importancia de la recolección de datos individuales que, a través de la tecnología, el consumidor podrá saber cómo alcanzar sus requerimientos biológicos.
El estilo de vida saludable será lo que dirija las preferencias. Al mismo tiempo, los consumidores preferirán tomar en cuenta la información basada en ciencia y buscarán mantener el equilibrio biológico, conforme se vayan entendiendo mejor las conexiones entre la microbiota, la salud intestinal, el cerebro, etc.

  • Agricultura de alta tecnología
Los consumidores aceptarán en mayor medida la ciencia y la tecnología que garanticen los alimentos sanos, seguros y nutritivos.
En términos generales, lo anterior es lo que algunos expertos en marketing de consumo visualizan en el futuro del consumo de alimentos. Para nuestra industria y nuestra región, esto aún se ve a años luz de distancia, por ahora hay muchas otras problemáticas que atender, como la crisis de seguridad alimentaria, especialmente en América Latina, de acuerdo con información publicada por la FAO y sus representantes para la región, a través de sus cuentas de Twitter.
Por otro lado, los productores de proteína animal a pesar de la situación económica tan retadora que están viviendo por la reducción en precios de sus productos, consecuencia de la baja de demanda y, aunado al encarecimiento de insumos por la devaluación de las monedas frente al dólar, han comunicado y ratificado su compromiso por garantizar el abasto.
Con este escenario es que estamos entre que un mayor número de familias no tendrán qué comer y otros que seguramente se verán obligados a reducir sus niveles de producción - en el mejor de los casos- o simplemente bajar la cortina por no estar en posibilidades de soportar las pérdidas económicas de la empresa.
En fin, cuando sea que se pueda, pero considero importante ir visualizando las tendencias de consumo que tarde o temprano serán una realidad.
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Marcela Garcia
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Anne Dodera
18 de marzo de 2022

Juan Carlos Iacono: No sé que edad tenés... pero parecés mayor, por aquello de.....TODO TIEMPO PASADO FUE MEJOR! y .....NO LO FUE. Cuando caminabas a la confitería a bailar, muchas personas se morían porque no habían inventado el stend que te colocan en una arteria, así como eso miles de cosas! y si en Argentina hay 1 vaca por persona, en Uruguay hay 4 vacas por persona. Hay algo muy por encima del marketing y las modas: EL CAMBIO CLIMÁTICO que cada vez se acelera más!! todo el resto es secundario

Juan Carlos Iacono
8 de marzo de 2022
Muy interesante tus comentarios, Marcela. En mi opinión, en Argentina bajó el consumo de carne por los precios!!! Tenemos alta inflación mas de 50% anual, pero los alimentos la han superado ampliamente, hasta la duplican. Igualmente con los productos lácteos. Somos un país muy extraño. Muchos decían antiguamente, "el granero del mundo"!! Y aún sigue, aunque ahora hay mucha soja...que no consumimos . Además tenemos una vaca por persona!! 50.000.000 de animales. Encima hay una pobreza de mas del 40% . Yo creo que el problema no es solo acá, es en muchos países. Volviendo al destino...Debo ser el mas viejito de esta comunidad. les comento algo que en este presente y en el futuro también, seguramente sería muy utópico...Cuando yo era niño, en mi ciudad natal, capital de la segunda provincia de Argentina, con unos 300.000 habitantes, la comida era casera, elaborada por las abuelas, tías, etc. Las viviendas tenían grandes terrenos y en el "fondo" se tenia: arboles frutales, un gallinero, con gallinas alimentadas a maíz y un horno de barro. El lechero, verdulero y carnicero llegaban en sus carros tirados por caballos, NO HABIA MATERIAL DESCARTABLE, todo era retornable!. No existían: el plástico, los hipermercados, los "shopping". No se tiraba comida!! Lo que te servía tenias que comerlo. Todo se compraba en el almacén de la esquina, donde los alimentos estaban a granel y te lo envolvían en una hoja de papel gris como si fuera una gran empanada... . Los restos lo comían las gallinas o los perros, si había... A la escuela 1ria. No existían las escuelas privadas, salvo un par de los curas o monjas, bravos... mejor ni hablar de ellos... Ibamos todos de guardapolvo blanco (el rico, el pobre, el hijo del medico, el del pescador...y Tuvimos una educación excelente y GRATUITA!!!. A la 2ria y a la universidad íbamos a pie o en bicicleta. Había mucha seguridad, los niños y adolescentes jugamos en la calle, había pocos autos, calles empedradas. NO HABIA TV, ni en películas de ciencia ficción aparecían los malditos móviles/celulares, cuyo uso hace tanto daño a niños y adolescentes...y a muchos mayores también. Y para distancias mas larga El tranvía. Los viernes y sábados a la noche y los domingos a la tardecita íbamos a la "confitería", a bailar, (SIEMPRE a pie !!!), Una especie de bar con muchas mesas y sillas, una barra y pista de baile, con mucha luz...esperábamos el momento de los lentos...Si a la chica no le cuadrabas te decía...me voy a sentar!!.No se "chupaba", se fumaba muy poco...Las mujeres NADA y a las 2, a mas tardar, regresábamos, a pie, con seguridad. Íbamos al club de futbol a la piscina y a los bailes de carnaval. Un dato intersante: bromatología no dejaba entrar a Coca Cola, porque no querían enseñar la fórmula!,, solo conociamos gaseosas locales. Esa época me hace parecer a un proyecto que está tratando de implementar en Paris: "La ciudad quince minutos" del Arq. Carlos Moreno. Parece que también en mi ciudad natal lo quieren implementar. Es como regresar a como se vivía en mi niñez. Yo creo que es una GRAN UTOPIA sería como la película "volver al futuro" Nuestro destino, en mi humilde opinión, es que nos vamos a tapar de basura, que la desigualdad y pobreza asociada va a seguir aumentando y que el cambio climático y las guerras afectarán, mayoritariamente a los mas pobres y desamparados. .http://ciudadaniametropolitana.org.ar/2020/06/la-ciudad-de-los-15-minutos-movernos-menos-para-vivir-mejor/ Un trozo del artículo: ..."UN FRENAZO MASIVO PARA SALVAR EL PLANETA Un mundo hecho de ciudades más quietas sería ideal para el medioambiente, sobre todo si en esas mismas ciudades se fomenta la compra local. Pero el destierro del coche y el auge del comercio de proximidad no sería la panacea para atajar la crisis climática. Se necesita algo más...."
Marcela Garcia
Novus
5 de junio de 2021
Anne Dodera, No puedo decir si la "gran mayoría" en Urugay piense así pues no tengo datos. Sin embargo a partir de tu comentario fui a buscar la estadística del consumo de proteína animal en tu país en los últimos años. Efectivamente el consumo per capita de carne ha disminuido 7.5Kg desde el 2015 al 2020, lo cual me parece muchísimo. Sería interesante conocer y analizar los factores que han influido en este comportamiento. El consumo de carne bovina presenta la reducción más importante, mientras que el consumo de carne de ave y cerdo ha aumentado, lo que me hace pensar que es una mezcla entre precio y las tendencias a las que haces mención. Desde mi punto de vista las tendencias/modas de alimentación que rechazan el consumo de proteína animal por diferentes razones, son adaptadas por ciertos grupos sociales generalmente con un poder adquisitivo mayor. Yo lo que digo es que si quieren y pueden pues que coman lo que deseen. Me hace todo sentido que esto esté pasando en Urugay dado que la pobreza extrema ha sido prácticamente erradicada, los salarios mínimos han aumentado en 50% y la tasa de desempleo ha disminuido considerablemente. Posiblemente lo que haga falta es una campaña de información/comunicación para contrarrestar el impacto de las modas de consumo. Saludos!
Leoncio Hernandez Castillo
5 de junio de 2021
La cadena alimentaria desde la creación ha existido y seguirá con la experiencia de comer diferentes cosas sea por costumbre o búsqueda en todos los seres vivientes .....etc etc
Rolando Rojas Espinoza
Universidad Nacional del Altiplano (Perú)
2 de junio de 2021
No comparto esta opinión porque la carne bovina es completa en aminoácidos escenciales y que es útil para la gametogenesis
Anne Dodera
1 de junio de 2021
Gente, no olviden que ya está en el mercado, carne de vaca, pescado y pollo CULTIVADA. Mi hija menor, de 17 años, y sus amigas, todas vegetarianas, dicen que cuando la carne cultivada llegue a Uruguay, volverán a comer carne, pero que matare a un animal para comer: JAMÁS!! Constituyen una gran mayoría en Uruguay, País productor de carne así como sus padres!.
Marcela Garcia
Novus
25 de febrero de 2021
Hola Diego, Por alguna razón hasta ahora veo tu comentario, mil disculpas. Me alegro que te haya gustado el artículo. Coincido contigo. No se puede hablar de sostenibilidad sin considerar la eficiencia, el bienestar animal y el cuidado del medio. Es frecuente ver como el concepto "sostenible/sustentable" es empleado cada vez más como un elemento de marketing, muchas veces sin estar fundamentado en políticas, estrategias y programas que marquen un rumbo claro hacia la sustentabilidad. Nos queda camino por recorrer... Saludos!
Marcela Garcia
Novus
22 de octubre de 2020
Hola Ricardo, Me alegro que te haya resultado interesante el artículo. Las referencias son: "A global view on how consumer behavior is chaiging amid Covid- 19". McKinsey & Company. July 2020 "Global food and drink trends 2030". Mintel Group Saludos!
Isaías Acuña Idrogo
24 de julio de 2022
.......hoy mismo la ciencia y la tecnología, permiten interacciones sobre el genoma humano (que tampoco es único), variaciones que son y serán modificaciones naturales o por interacción humana, cuyos resultados a favor o en contra serán resultados......y no a largo plazo. Salvo mejor parecer.
Isaías Acuña Idrogo
24 de julio de 2022
Magnífico tema de discusión. Muchos puntos vista....Interesante. Se admite: "Somos lo que comemos" y con razón por cierto, ah, pero ello es solo una de las enésimas apreciaciones, menos aún evitemos que "el destino nos alcance". Quien suscribe, está haciendo terrenal algo etéreo y no demostrable ni razonable "el destino". El avance de la ciencia y la tecnología nos ha alcanzado y no solamente, nos hemos subido a la carreta, estando en marcha; es el carro de la vida, cual corrientes de pensamientos y razonamientos existen para todos los molinos (gustos). Mi opinión de la importancia de ingestión de proteína biológica por el ser humano, procedente de cualquier animal terrestre, acuático o aéreo, en general de todo orden, es insustituible e indispensable para mantener la naturaleza humana. Carencias, variaciones, deficiencias, ausencias u otras formas de alteración parcial o total, modificaran el genoma humano, que hasta ahora se conoce y con los avances seguirán descubriéndose. Fsn
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