


Mis estimados! Estoy de acuerdo con todos los comentários. Pero, tenemos que ser realistas. Como comentó el Prof. Mallmann, son tantas las variables que pueden facilitar la presencia de hongos de campo o almacenaje que, en un primero momento, tenemos que seguir con acciones que mitigan sus presencias y de sus micotoxinas en los alimentos y sus malos effectos. Hay acciones más cerca, relacionadas, por ejemplo, en como los granos son cosechados y almacenados que pueden depender del usuário y los cuidados no son los mejores. Muchas plantas de alimento tienen como silo los camiones de transporte. Con esto, el uso es de la "mano para la boca". Como descartar algo que está legando al momento de uso? Estoy de acuerdo que nuevas variedades de granos deberán venir, siendo más resistentes a los hongos. Pero, recuerden que los geneticistas de granos tienen otras prioridades y entre ellas, la más importante es aumento de productividad por hectare. Como nutricionistas no somos escuchados por los geneticistas. Y, cuando desarrollaran maíz con más proteína y óleo descartamos pues, al momento, estaba más caro que el maíz convencional. Granos de soya con más proteína no es un tema a ser considerado por los geneticistas, pues el azeite es su prioridad y harina es sub producto. Así, de acuerdo en mirar el futuro. Pero, los desafíos con las micotoxinas están aqui para ser mitigados.

@Cristiano Casini
Coincido plenamente en que el enfoque debe ser integral y comenzar mucho antes de que el grano llegue a la industria. La genética, el manejo del cultivo, las condiciones climáticas, el control de insectos, la cosecha, el secado, el almacenamiento y el procesamiento forman parte de una misma estrategia de prevención.
Sin embargo, la experiencia de campo y los datos de millones de análisis realizados durante las últimas décadas muestran que, aun aplicando las mejores prácticas agrícolas, es prácticamente imposible eliminar completamente el riesgo de micotoxinas. El cambio climático, la variabilidad ambiental y la propia biología de los hongos hacen que la contaminación siga siendo un desafío permanente.
Por ello, hoy el objetivo no debe ser únicamente prevenir, sino también gestionar el riesgo. Esto implica combinar prevención, monitoreo analítico, evaluación del riesgo y toma de decisiones técnicas para destinar cada materia prima al uso más adecuado.
En mi opinión, el futuro no consistirá en comprar granos solamente por toneladas o por precio, sino también por su valor nutricional y sanitario, incorporando información objetiva para una mejor toma de decisiones a lo largo de toda la cadena productiva.
Todo lo que comentan me paree muy bien pero son medidas que se tomen cuando el daño ya está hecho y con un costo elevado, ya sea económico o de daño en al salud. Veo que hay muchas publicaciones sobre normas, métodos de detección de micotoxinas, niveles de contaminación, etc., etc. pero hay pocas menciones sobre las causas que predisponen a campo para el desarrollo de micotoxinas. Creo que si NO se trata el tema en forma integral, cada vez será más difícil el control sobre la etapa de industrialización comercio, góndola y consumidor. Son muchas las causas que predisponen al desarrollo de los hongos y su posterior generación de micotoxinas. En los manejos de los cultivos de granos, forrajes, piensos, etc. existe la forma de prevenir y de evitar la contaminación. También existe la estrategia de detección de las micotoxinas a campo y/o almacenamiento antes que los productos lleguen a la industria. Desde que se genera la estrategia de producción existen variables a tener en cuenta para evitar y/o disminuir la posibilidad de desarrollo de estos hongos patógenos generadores de micotoxinas. Podemos nombrar desde la genética con el mejoramiento de especies más tolerantes, manejo de cultivos, determinación de las condiciones ambientales predisponentes, detección a campo antes y durante el almacenaje, finalmente el control antes de que la mercadería entre al proceso industrial. Posiblemente, quepa incluir el control en los procesos industriales. Me parece que con todas estas medidas, existe la posibilidad que ningún producto elaborado destinado a la alimentación humana y animal debería estar contaminado con micotoxinas. Mi filosofía ha sido siempre de tomar el problema en forma integral y preventivamente. De este modo se evitaría que aparezcan productos contaminados destinados a la alimentación y además, se reducirían los costos enormemente.


