Explorar

Anunciar en Engormix

Enfermedad de Aujeszky en Cerdos (Pseudorrabia): Síntomas, Diagnóstico y Protocolos de Bioseguridad

El control de la enfermedad de Aujeszky es una estrategia de bioseguridad y monitoreo epidemiológico orientada a erradicar el Suid Alphaherpesvirus 1. Su prevención y control se implementan mediante vacunación con deleción gE y desinfección, manteniendo umbrales de titulación serológica ELISA del 100% y cero reactividad viral, lo que previene fallas reproductivas y optimiza la productividad del hato porcino [6].

  • Desafío Técnico y Causa Primaria: La enfermedad de Aujeszky en cerdos, causada por el Suid Alphaherpesvirus 1, provoca severos cuadros nerviosos, respiratorios y fallas reproductivas.
  • Impacto Cuantitativo: Mortandad del 80% al 100% en lechones lactantes, pérdidas reproductivas masivas por abortos y reducción del 15% al 25% en la ganancia diaria de peso en engorde.
  • Protocolo de Intervención Verificado: Diagnóstico serológico ELISA gE-, PCR en fluidos orales, cuarentena estricta de 30 días para reemplazos y vacunación sistemática con cepas de deleción génica.

Enfermedad de Aujeszky Síntomas en Cerdos por Etapa Productiva

La sintomatología clínica de la enfermedad de Aujeszky en cerdos varía drásticamente según la edad y categoría productiva, registrando mortandades de hasta el 100% en lechones lactantes y severas pérdidas por reabsorción embrionaria en reproductores [3].

Momento Clave: «Según la categoría, son los signos que producen: abortos en gestantes, 80-100% de mortandad en lechones, signos nerviosos en recría y respiratorios en engorde.»
Disertante: Juan Ramiro LlamasVer video completo »

La severidad del cuadro clínico inducido por el Suid Alphaherpesvirus 1 (SHV-1), también denominado virus de la Pseudorrabia (PRV), está estrechamente supeditada al estado de maduración del sistema nervioso y del sistema inmune del hospedador porcino [15]. En lechones lactantes de menos de tres semanas de vida, el virus muestra un trofismo neuronal exacerbado, penetrando a través de las mucosas orofaríngeas y replicándose activamente en las amígdalas y el epitelio nasal para ingresar a las terminaciones del nervio trigémino y el bulbo olfatorio [11]. Los lechones afectados manifiestan fiebres elevadas mayores a 41.5 °C, letargia intensa, temblores musculares, inordinación motora, nistagmo, ataxia y convulsiones epi-leptiformes. Una postura patognomónica muy habitual en este estrato es la posición de "perro sentado" o el pedaleo continuo en decúbito lateral antes de sobrevenir el desenlace fatal, alcanzando tasas de letalidad que oscilan entre el 80% y el 100% en camadas no inmunizadas [3].

En la fase de recría o transición (post-destete), la manifestación del virus combina signos nerviosos centrales con signos respiratorios de vías superiores. Los animales presentan tos persistente, estornudos, secreción nasal seromucosa, sialorrea y apatía. Aunque la mortandad disminuye significativamente en esta etapa, situándose entre el 5% y el 20%, la morbilidad roza el 100%, generando un retroceso drástico en la tasa de conversión alimenticia y una marcada heterogeneidad en los pesos del lote [9].

Para la categoría de engorde y desarrollo, el tropismo tisular del virus de Aujeszky se desplaza prioritariamente hacia el parénquima pulmonar. Los cerdos infectados desarrollan traqueobronquitis, neumonía intersticial, disnea marcada, respiración abdominal y fiebre prolongada. Cuadros respiratorios secundarios causados por agentes oportunistas como Actinobacillus pleuropneumoniae o Pasteurella multocida suelen agravar el perfil clínico, haciendo que la patología se confunda fácilmente con brotes de Influenza Porcina o Síndrome Respiratorio y Reproductivo Porcino (PRRS) [7].

En el hato reproductor (cerdas gestantes, primerizas y machos reproductores), los signos dominantes se concentran en la esfera reproductiva. La viremia transitoria en hembras gestantes provoca un fallo reproductivo agudo caracterizado por reabsorción embrionaria si la infección ocurre en el primer tercio de la gestación, abortos masivos en cualquier trimestre, o el parto de lechones momificados, nacidos muertos (stillbirths) y lechones viables pero extremadamente débiles e infectados congénitamente [18]. En los verracos, el SHV-1 causa orquitis, reducción transitoria de la calidad espermática y excreción prolongada del virus a través del semen, convirtiéndose en un vector de transmisión venérea crítico [3].

"El virus de Aujeszky es ubícuo en la anatomía del cerdo y según la categoría porcina variará la sintomatología: en cerdas gestantes produce abortos, en la maternidad mata hasta el 80-100% de los lechones, en la recría causa signos nerviosos y en el engorde genera cuadros respiratorios que se confunden con influenza." — Juan Ramiro Llamas, Especialista Porcino [3]

Categoría PorcinaCuadro Clínico DominanteMortandad Estimada (%)Signos PatognomónicosReferencia
Lechones Lactantes (< 21 días)Neurológico Agudo80% a 100%Convulsiones, nistagmo, postura de "perro sentado", pedaleo[3]
Recría / Destete (3 a 8 semanas)Nervioso y Respiratorio5% a 20%Ataxia, temblores, tos seca, estornudos, incoordinación[9]
Cerdos de Engorde (> 8 semanas)Respiratorio Puro / CRIP1% a 5%Disnea abdominal, tos ferina, fiebre prolongada, letargo[7]
Cerdas Gestantes (1er Trimestre)Reproductivo / Falla Embrionaria< 2% (Madres)Reabsorción embrionaria, repetición de celos cíclicos y acíclicos[18]
Cerdas Gestantes (2do/3er Trimestre)Reproductivo / Abortos< 2% (Madres)Abortos tormentosos, fetos momificados, nacidos muertos[18]
Verracos ReproductoresReproductivo y Excreción Seminal< 1%Orquitis, sialorrea, oligospermia, excreción viral en semen[3]

Fisiopatología del Alphaherpesvirus Porcino 1 y Complejidad Respiratoria

El Suid Alphaherpesvirus 1 infecta el epitelio del tracto respiratorio superior e invade las terminaciones nerviosas craneales, estableciendo una latencia crónica en los ganglios trigéminos que compromete la respuesta inmune celular de la piara [7].

La patogenia molecular del SHV-1 inicia cuando las partículas virales entran en contacto con el epitelio mucoso nasofaríngeo. Las glicoproteínas de la envoltura viral (gB, gC, gD y gH/gL) interactúan con receptores celulares de heparán sulfato y nectina-1 en la superficie celular, desencadenando la fusión de la membrana y la entrada del cápside al citoplasma [1]. Tras la replicación primaria en las células epiteliales y tejido linfoide tonsilar, el virus exhibe su capacidad neurotrópica introduciéndose en los axones no mielinizados del nervio trigémino y de los nervios glosofaríngeo y olfatorio [11].

Mediante un transporte axonal retrógrado mediado por motores de dineína celular, el virión viaja hacia los somas neuronales situados en el ganglio trigémino y en el sistema nervioso central (SNC) [19]. Es en los somas neuronales del ganglio trigémino donde el virus establece el estado de latencia episomal, integrando su ADN bicatenario sin expresar proteínas estructurales, excepto los transcritos asociados a la latencia (LATs) [1]. Esta latencia persiste durante toda la vida del cerdo. Frente a situaciones de estrés metabólico, hacinamiento, fluctuaciones térmicas extremas, transporte o la administración endógena/exógena de corticosteroides, el virus se reactiva, inicia transporte axonal anterógrado y recomienza la excreción activa de viriones infecciosos por secreciones nasales, saliva y semen sin que el animal presente necesariamente sintomatología manifiesta [3].

En el parénquima pulmonar, el SHV-1 destruye los macrófagos alveolares porcinos (MAP) y las células epiteliales del árbol bronquial, alterando el clearance mucociliar y suprimiendo la capacidad fagocítica pulmonar. Esta inmunosupresión local abre una puerta de entrada crítica para la consolidación del Complejo Respiratorio Porcino (CRP) [7].

El virus de Aujeszky actúa como un patógeno primario altamente sinérgico con otros microorganismos respiratorios. Al infectar simultáneamente con Mycoplasma hyopneumoniae, el daño ciliar provocado por la bacteria potencia la colonización y diseminación viral, mientras que la lisis de macrófagos alveolares por el virus impide la depuración de Actinobacillus pleuropneumoniae, Pasteurella multocida, Streptococcus suis y Actinobacillus suis [2], [17]. Asimismo, las co-infecciones entre el virus de Aujeszky y el virus de la Influenza Porcina (SIV) o el PRRSv generan episodios de neumonía broncointersticial severa, con un incremento drástico en los niveles de citoquinas proinflamatorias (TNF-α, IL-1β e IL-6) que agravan la necrosis tisular y aceleran el fallo cardiorrespiratorio en cerdos de engorde [7], [15].


Enfermedad de Aujeszky en Perros y Especies No Porcinas

La infección por el virus de Aujeszky en hospedadores accidentales como caninos y bovinos resulta invariablemente fatal en 24 a 48 horas, manifestando prurito frenético, automutilación y letalidad cercana al 100% [1].

A diferencia del cerdo doméstico y el jabalí silvestre —que constituyen los únicos reservorios naturales capaces de albergar el virus en forma latente y sobrevivir a la infección—, el resto de los mamíferos domésticos y silvestres (perros, gatos, bovinos, ovinos, caprinos y cánidos silvestres) actúan como hospedadores terminales o "de fondo sin salida" (dead-end hosts) [1]. En estas especies accidentales, la transmisión se produce fundamentalmente por la ingestión de carne, vísceras o despojos crudos provenientes de cerdos infectados, o por el contacto directo de heridas cutáneas con secreciones de suínos en fase de excreción viral [11].

En caninos, particularmente en perros de caza, perros pastores o animales de guardia en explotaciones porcinas, la enfermedad de Aujeszky se presenta con un período de incubación extremadamente corto de 2 a 6 días [1]. Los primeros signos clínicos incluyen cambios repentinos de comportamiento, ansiedad, hipersalivación profusa (sialorrea), taquipnea y letargo. Sin embargo, el signo patognomónico por excelencia es el desmesurado prurito localizado (conocido históricamente como "peste loca" o mad itch) [1]. El perro experimenta una sensación de picor insoportable en la zona faríngea, facial o en el punto de inoculación del virus, lo que lleva al animal a rascarse, lamerse y morderse rabiosamente hasta provocarse extensas laceraciones, automutilación de la piel y tejidos blandos, y fracturas autoinducidas [1].

A medida que el virus avanza por la vía del nervio trigémino o la médula espinal hacia el encéfalo, el canino sufre parálisis faríngea, incapacidad para deglutir, ladridos alterados por parálisis de las cuerdas vocales, convulsiones violentas y opistótonos. El cuadro evoluciona irremediablemente hacia el coma y la muerte en un lapso de 12 a 48 horas tras el inicio del prurito [1]. Es imperativo señalar que en especies no porcinas no existe excreción viral al exterior en volúmenes significativos ni transmisión horizontal entre perros, por lo que el brote en una jauría finaliza con la muerte de los individuos expuestos al material porcino contaminado [1].

Desde la perspectiva de la salud pública, la enfermedad de Aujeszky no es una zoonosis. Los seres humanos son altamente resistentes a la infección por el Suid Alphaherpesvirus 1. La literatura científica internacional documenta únicamente casos excepcionales y dudosos de seroconversión asintomática en trabajadores expuestos a altísimas cargas virales en laboratorios de cultivo tisular, pero sin la ocurrencia de enfermedad clínica ni transmisión interhumana. Por ende, el riesgo zoonótico se clasifica como clínicamente insignificante o nulo [1].

Patología / CriterioEnfermedad de Aujeszky en PerrosRabia Canina (Lyssavirus)Aujeszky en Cerdos (PRV)PRRS / Influenza Porcina
Agente EtiológicoSuid Alphaherpesvirus 1Virus de la Rabia (Rhabdoviridae)Suid Alphaherpesvirus 1Arterivirus (PRRS) / Orthomyxovirus
Hospedador PrimarioAccidental (Terminal)Caninos / QuirópterosReservorio NaturalPorcinos Exclusivo
Signo PatognomónicoPrurito violento y automutilaciónAgresividad, hidrofobia, parálisisAbortos, convulsiones en lechonesTos episódica, cianosis en orejas
TransmisiónIngestión de carne/vísceras de cerdoMordedura / Saliva inoculadaAerosoles, contacto direct, semenAerosoles, fómites, vectores
Período de Incubación2 a 6 días2 a 8 semanas (variable)2 a 4 días3 a 14 días
Lethalidad (%)100%100%80-100% (Lechones); <2% (Adultos)Variable (2% a 15%)
Riesgo ZoonóticoNuloMuy Alto (Zoonosis Mayor)NuloNulo (excepto cepas emergentes SIV)
Referencia[1][1][3][7]

Diagnóstico Serológico y Caracterización de Cepas del Virus de Aujeszky

El diagnóstico de laboratorio para la enfermedad de Aujeszky se fundamenta en la diferenciación serológica entre animales infectados y vacunados mediante pruebas ELISA gE, complementadas por PCR cuantitativa en fluidos orales y aislamiento viral [6], [12].

Diagnóstico serológico de Aujeszky: clave para el control
Fig. 1: Evidencia Técnica — Diagnóstico serológico de Aujeszky mediante ELISA de competición (Fossaroli et al.)

El pilar fundamental del diagnóstico y monitoreo de la enfermedad de Aujeszky radica en la estrategia DIVA (Differentiating Infected from Vaccinated Animals), sustentada en la respuesta inmune humoral frente a proteínas específicas del virión [6]. El genoma del salvaje PRV codifica múltiples glicoproteínas, entre ellas la gB, gD, gE, gG, gI y gK. Las vacunas modernas de la enfermedad de Aujeszky son cepas vivas modificadas o inactivadas a las que se les ha delecionado por ingeniería genética el gen que codifica la glicoproteína E (vacunas gE-negativas) [11].

Por consiguiente, la presencia de anticuerpos contra la glicoproteína gE en el suero de un cerdo demuestra de forma inequívoca que el animal ha estado expuesto a la cepa salvaje del virus de Aujeszky, independientemente de si ha sido vacunado reiteradamente con vacunas delecionadas gE- [6]. Las pruebas de Enzimoinmunoanálisis Adsorbido (ELISA de competición o bloqueo para gE) poseen una sensibilidad y especificidad superiores al 98%, siendo el método de elección para los programas oficiales de erradicación serológica y certificación de granjas libres [6]. Por otro lado, la prueba ELISA gB o ELISA total mide la respuesta inmunitaria global (producida tanto por la vacunación como por la infección de campo), utilizándose para evaluar la cobertura e intensidad de la inmunización de la piara [6].

En los últimos años, la recolección no invasiva de fluidos orales mediante cuerdas de algodón suspendidas en los corrales ha revolucionado la vigilancia epidemiológica de granjas porcinas [12]. La detección molecular de ADN viral por medio de PCR en tiempo real (qPCR) direccionada a los genes conservados gD o gC a partir de muestras de fluidos orales permite evaluar corrales enteros con una sensibilidad analítica superior a la del hisopado nasal individual [1], [12]. La carga viral en fluidos orales alcanza su pico alrededor del cuarto día post-infección y permanece detectable durante más de 28 días, facilitando el escrutinio continuo de piaras comerciales de gran volumen [12].

Para la confirmación definitiva en casos atípicos o brotes agudos en especies no porcinas (como caninos), se recurre al aislamiento viral en líneas celulares continuas (PK-15, MDBK o Vero) a partir de tejido nervioso (cerebro, bulbo raquídeo y ganglio trigémino) y tonsilas [1]. El diagnóstico histopatológico de los tejidos nerviosos de animales fallecidos evidencia una meningoencefalitis no supurativa severa, acompañada de manguitos perivasculares linfocitarios, gliosis focal, necrosis neuronal y la presencia de inclusiones intranucleares eosinofílicas de tipo A de Cowdry en las células gliales y neuronas, aunque la ausencia de estas inclusiones no descarta la patología [1].

"La caracterización molecular mediante PCR de los genes gD y gC y la secuenciación posterior resultan indispensables para monitorear la emergencia de nuevas cepas virales y diferenciar aislamientos salvajes de cepas vacunales." — Dra. María Soledad Serena, Investigadora en Sanidad Animal [1]


Vacunación de Aujeszky y Programas de Erradicación Sanitaria

Los programas sanitarios de erradicación de Aujeszky emplean vacunas con deleción génica de la glicoproteína E (gE-), permitiendo la depuración progresiva de animales seropositivos hasta alcanzar el estatus de piara libre [8], [11].

Momento Clave: «Hemos necesitado volver a la vigilancia epidemiológica, al ABC en granjas, a controlar ingresos y bioseguridad, volviéndola a poner en la mesa de discusión.»
Disertante: Santiago Masi Mignaco (Vetanco y Universidad de Río Cuarto)Ver video completo »

La erradicación exitosa de la enfermedad de Aujeszky a escala regional o nacional requiere la articulación de un marco regulatorio estatal riguroso y la adopción industrial de esquemas de vacunación sistemática con inmunógenos marcados [8]. Las vacunas vivas modificadas (MLV) con deleción del gen gE y del gen de la timidina quinasa (TK-) son altamente efectivas, ya que la atenuación por deleción de TK reduce la neurovirulencia y la capacidad de replicación activa en las neuronas ganglionares, mientras que la deleción de gE posibilita la diferenciación serológica mediante el test DIVA [11].

Un programa estándar de vacunación en granjas de producción intensiva incluye el siguiente protocolo operacional:

  1. Reproductores (Cerdas y Verracos): Vacunación masiva del hato reproductor 3 a 4 veces al año a intervalos fijos (esquema en sábana cada 90 o 120 días), o vacunación orientada al ciclo reproductivo (60 y 30 días pre-parto). Este esquema garantiza un título elevado de inmunoglobulinas matérnicas en el calostro, protegiendo a la camada durante las primeras 6 a 10 semanas de vida [11], [15].
  2. Lechones de Reemplazo y Engorde: La aplicación de la primera dosis en lechones debe programarse cuidadosamente evaluando la vida media de los anticuerpos maternales. La vacunación antes de las 10 semanas de vida puede sufrir interferencia por los anticuerpos calostrales pasivos, neutralizando el antígeno vacunal [15]. Se recomienda aplicar la primera dosis a las 10-12 semanas de edad, seguida de una revacunación a las 14-16 semanas de edad [11].

A nivel de saneamiento de piaras infectadas, se aplican cuatro estrategias metodológicas reconocidas internacionalmente [8], [11]:

  • Testaje y Eliminación Inmediata (Test and Removal): Aplicable únicamente en granjas con baja prevalencia serológica (< 5%). Consiste en el sangrado del 100% de los animales, procesamiento por ELISA gE y el envío inmediato a matadero de los reactivos positivos [8].
  • Vacunación Sistemática e Hiperinmunización con Eliminación Programada: Utilizada en prevalencias intermedias y altas (10% a 50%). Se inmuniza a la totalidad de la piara con vacuna MLV gE- para frenar la circulación viral interna y prevenir brotes clínicos. A medida que las hembras reactivas gE+ envejecen, son descartadas gradualmente por reposición con cachorras seronegativas gE- criadas en aislamiento [8], [11].
  • Segregación de la Progenie: Consiste en destetar precozmente a los lechones de madres positivas (a las 21 días o menos, aprovechando la protección calostral) y trasladarlos a un sitio de cría físicamente distante y bioseguro (Sitio 2), manteniendo a los lechones aislados del hato reproductor infectado [8].
  • Despoblación Total y Repoblación (Depopulation/Repopulation): Indicado en granjas con prevalencias superiores al 60% o coinfecciones complejas. Implica el vaciado sanitario completo de las instalaciones, limpieza profunda con detergentes enzimáticos, desinfección con agentes amonio cuaternario/glutaraldehído, un vacío sanitario estricto de al menos 30 días y el repoblamiento exclusivo con reproductores certificados libres de Aujeszky [8].

Bioseguridad en Granjas Porcinas para Prevención de Brotes

La prevención de brotes epidémicos de Pseudorrabia exige la implementación rigurosa de barreras de bioseguridad externa e interna, reduciendo el riesgo de reintroducción viral por fómites o aire a menos del 1% [4], [10].

Aujeszky en Porcinos Argentinos
Fig. 2: Evidencia Técnica — Control de Bioseguridad y Monitoreo de Aujeszky en Porcinos (Provimi Argentina)

El virus de Aujeszky posee una notable estabilidad ambiental en comparación con otros virus envueltos, pudiendo sobrevivir hasta 40 días en purines de cerdo a 4 °C, 14 días en alimento seco y más de 7 días en fómites de madera o metal contaminados con secreciones nasales [10]. Además, en condiciones atmosféricas de alta humedad (> 80%), bajas temperaturas y vientos moderados, el virus puede transmitirse mediante aerosoles a distancias de entre 2 y 9 kilómetros entre granjas contiguas [3].

Por esta razón, la vigilancia epidemiológica y el refuerzo del "ABC de la bioseguridad" resultan pilares insustituibles [4]. Las granjas comerciales deben diseñar e implementar una matriz de Puntos Críticos de Control (PCC) que abarque desde el ingreso de material genético hasta la gestión de cadáveres y el control estricto de la fauna silvestre (especialmente jabalíes y perros de campo) [10].

N°Punto Crítico de Control (PCC)Parámetro Operativo de ControlLímite Crítico ToleradoAcción Correctiva InmediataReferencia
1Cuarentena de ReproductoresAislamiento físico de reemplazosMínimo 30 días a > 500 m de la granjaRechazo o extensión del aislamiento si hay seroconversión[3]
2Diagnóstico en CuarentenaSangrado al ingreso y al día 21100% muestras ELISA gE- seronegativasSacrificio o devolución inmediata del lote positivo[6]
3Control de Vehículos de CargaArco de desinfección y secadoAusencia de materia orgánica, tiempo contacto > 15 minRe-lavado obligatorio fuera del perímetro de la granja[10]
4Cercado Perimetral DobleMalla olímpica con base de hormigónAltura > 2.0 m, entierro > 40 cm sin aperturasReparación inmediata de grietas para evitar ingreso de jabalíes[10]
5Control de Cánidos y MascotasProhibición de perros/gatos en galponesCero presencia de cánidos en área limpiaRemoción de animales y prohibición alimentaria con vísceras[1]
6Baño y Cambio de RopaDucha obligatoria de personalDucha de 3 min, ropa/calzado exclusivo de granjaProhibición de acceso a personal que infrinja la norma[10]
7Tratamiento de Agua de BebidaCloración o dióxido de cloroCloro residual libre entre 1.5 y 3.0 ppmDosificación automática e hipercloración de la red[10]
8Gestión de CadáveresCompostaje sellado o incineraciónMantenimiento de T° interna compost > 55 °C por 3 díasSellado de fosas e incineración de restos expuestos[10]
9Desinfección de InstalacionesSistema Todo Dentro / Todo FueraAusencia de patógenos tras vaciado y lavadosRe-desinfección con amonios cuaternarios y virucidas probados[10]
10Monitoreo Serológico PiaraMuestreo trimestral del hato100% negatividad gE en engorde y madresBloqueo de movimientos e intervención sanitaria oficial[8]

"El regreso al ABC de la bioseguridad, el control estricto de los ingresos de animales, la desinfección de vehículos y la vigilancia epidemiológica continua han sido las herramientas definitivas para contener la dispersión de Aujeszky en los sistemas productivos." — Santiago Masi Mignaco, Especialista en Epidemiología Veterinaria [4]


Matriz de los 10 Puntos Críticos de Control (PCC) en Granjas Avícolas

PCC #Punto Crítico de ControlLímite Crítico OperativoMedida de Mitigación InmediataCita
PCC 1Aislamiento perimetral y cercadoCero acceso de fauna silvestre; cerco > 2 mReparación de mallas y zanja perimetral[8], [13]
PCC 2Desinfección de vehículos (Arcos)Presión 2,5 bar; cobertura 100% chasis/ruedasRecalibración de boquillas y tiempo de contacto > 5 min[8], [22]
PCC 3Filtro sanitario de personalDucha obligatoria; ropa/botas 100% exclusivasSeparación física estricta zona sucia / zona limpia[4], [8]
PCC 4Agua de bebida y bioseguridad hídrica0 CFU/mL coliformes; Cloro libre 3-5 ppm; pH 5,5-6,5Acidificación continua y shock de limpieza de biofilm[5], [8]
PCC 5Control de plagas y vectoresCero actividad de roedores y Alphitobius diaperinusCebado perimetral mensual e insecticidas en vacío[2], [8]
PCC 6Calidad e inocuidad del alimentoAusencia total de Salmonella; micotoxinas bajo LMRTratamiento térmico en planta y uso de ácidos orgánicos[8], [9]
PCC 7Manejo de mortalidad y compostajeRetiro < 2 horas posmortem; compost cerradoProhibido alimentar animales o botaderos abiertos[1], [8]
PCC 8Manejo de cama y gallinazaHumedad 20-25%; encalado con 1,0 kg/m² de cal vivaTratamiento térmico por fermentación o recambio total[2], [35]
PCC 9Vacío sanitario (Sanitary Break)Mínimo 10-14 días en engorde; 21-30 días en posturaPlan estructurado de lavado, enjuague y desinfección[8], [34]
PCC 10Trazabilidad y registro epidemiológico100% de ingresos de visitas y lotes documentadosAuditoría semanal de bitácoras y monitoreo serológico[8], [28]

Preguntas Frecuentes (FAQ)

Q: ¿Qué causa la enfermedad de Aujeszky? A: La enfermedad de Aujeszky es causada por el Suid Alphaherpesvirus 1 (SHV-1), un virus ADN envuelto perteneciente a la familia Alphaherpesvirinae que infecta al sistema nervioso central y respiratorio de los suínos [1].

Q: ¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Aujeszky en perros? A: En perros, la enfermedad produce prurito desmesurado, automutilación de la piel, sialorrea profusa, incoordinación motora, convulsiones, parálisis faríngea y la muerte inevitable en un lapso de 12 a 48 horas [1].

Q: ¿Qué es la vacuna de Aujeszky? A: Es una vacuna viva modificada o inactivada a la que se le ha delecionado el gen de la glicoproteína E (gE-), lo que permite diferenciar animales vacunados de infectados mediante ELISA [6], [11].

Q: ¿Qué causa el parvovirus porcino y cómo se diferencia de Aujeszky? A: El Parvovirus Porcino (PVP) es provocado por un Protoparvovirus que causa exclusivamente muertes embrionarias y momificación fetal sin síntomas sistémicos en la hembra, a diferencia de Aujeszky que induce abortos con fiebre y cuadros respiratorios [18].

Q: ¿Cómo se detecta el virus de Aujeszky en el hato porcino? A: Se detecta mediante técnicas serológicas ELISA de competición para anticuerpos anti-gE en suero individual y mediante pruebas moleculares de PCR cuantitativa en muestras grupales de fluidos orales [6], [12].


Fuentes y Referencias Técnicas

Este artículo fue construido utilizando exclusivamente conocimiento empírico validado de la comunidad de expertos:

  1. Luis Barcos: Síntomas clave de PPA en cerdos: Fiebre, hemorragias y postración

  2. María Inés Lozada: Actinobacillus suis: Reemergencia en granjas de alta sanidad

  3. Maria Alejandra Quiroga: TGE: Brotes en todas las estaciones, no solo en invierno

  4. Maria Alejandra Quiroga: TGE: Formas epidémica y endémica y su impacto en granjas

  5. Maria Alejandra Quiroga: Diagnóstico TGE: Inmunohistoquímica y hallazgos histopatológicos

  6. María Inés Lozada: Agente etiológico principal en CRIP porcino

  7. María Inés Lozada: Factores predisponentes de Actinobacillus suis en cerdos

  8. Dr. Horacio Lara Puente: Diferenciación FPA y PPC: Signos clínicos

  9. Juan Ramiro Llamas: Síntomas de Aujeszky por Categoría Porcina

  10. Carlos Escribano Mora: Enfermedad de Aujeszky: Barrera comercial en porcinos

  11. Serena MS; Metz, G; María Inés Lozada; Carolina Aspitia; Nicolino,E; Claudio Pidone; Fossaroli, M; Maria Alejandra Quiroga; Echeverría M.G: Detección y Caracterización de Aujeszky en Caninos

  12. Santiago Masi Mignaco: Vigilancia epidemiológica: clave contra Aujeszky en porcinos

  13. Javier Sarradell: Aujeszky: Desafío Sanitario en Porcicultura Argentina

  14. Fossaroli, M; Mariana Biscia; Eliana Murray; Javier Sarradell: Diagnóstico serológico de Aujeszky: clave para el control

  15. Mariana Biscia; Andres Marcaccini; Ariel Pereda; Marina Dibarbora; Javier Sarradell: Complejo Respiratorio Porcino: Causas y Síntomas

  16. Mariela Monterubbianesi: Programa Nacional de Control de Aujeszky en Argentina

  17. Dr. Eduardo J. Kwiecien: Interacciones virales complejas en porcinos

  18. Piscitelli HG, Fernando Bessone, Margineda C, Salafia Analìa: Impacto reproductivo de Brucelosis y Aujeszky

  19. Dr. Horacio Lara Puente: Neuropatogenicidad de PTV-2 y PTV-11

  20. Joaquim Querol Sanchis: Inmunosupresión Porcina: Agentes Virales y No Infecciosos

  21. C.-H. Yu, S.-P. Chen, C. M. Maala: Aujeszky Disease Sero-prevalence in Taiwan Swine Herds

  22. T. Xu, X. Guo, X. Ku, Q. He: Oral Fluids for PRV Detection: A Novel Approach

  23. Provimi Argentina: Aujeszky en Porcinos Argentinos

  24. Percy Mamani Luque y Rosa Amelia Perales Camacho: Patógenos Clave en CRP: Virales y Bacterianos

  25. Pablo Piñeyro: PHEV: Coronavirus Neurotrópico en Cerdos

  26. DMV. Bosco Quintero: Factores Predisponentes en Enfermedades Respiratorias Porcinas

  27. Atalo Martinez: Rubulavirus Porcino (RVP): Impacto en la Salud Respiratoria Porcina

  28. Dr. Carlos Perfumo: Principales Virosis Emergentes Globales en Cerdos

  29. Nelson Morés, Armando Lopes do Amaral, Lauren Ventura, Janice Reis Ciacci Zanella, Virgínia Santiago Silva: Protocolo de Erradicação da DA por Sorologia

  30. Dr. Jose Manuel Lescay Tejeda: EMVC: Definición, Agente Causal y Repercusión en Porcinos

  31. Dario Salas Santander: Influenza A/H1N1: Impacto en cerdos y bioseguridad porcina

  32. Victor Atilio Parodi: Factores de riesgo de abortos en cerdas

  33. Dr. Steve Bulbow Sotelo: Micotoxicosis en cerdos: Signos clínicos y desafíos diagnósticos

  34. Emilio Campos Morales: Virus de Aujeszky: Predisponente clave en CRP

  35. Juan Carlos Gimenez Monge: Enfermedades que causan síntomas neurológicos en cerdos

Ver más contenidos