El control de la enfermedad de Aujeszky es una estrategia de bioseguridad y monitoreo epidemiológico orientada a erradicar el Suid Alphaherpesvirus 1. Su prevención y control se implementan mediante vacunación con deleción gE y desinfección, manteniendo umbrales de titulación serológica ELISA del 100% y cero reactividad viral, lo que previene fallas reproductivas y optimiza la productividad del hato porcino [6].
- Desafío Técnico y Causa Primaria: La enfermedad de Aujeszky en cerdos, causada por el Suid Alphaherpesvirus 1, provoca severos cuadros nerviosos, respiratorios y fallas reproductivas.
- Impacto Cuantitativo: Mortandad del 80% al 100% en lechones lactantes, pérdidas reproductivas masivas por abortos y reducción del 15% al 25% en la ganancia diaria de peso en engorde.
- Protocolo de Intervención Verificado: Diagnóstico serológico ELISA gE-, PCR en fluidos orales, cuarentena estricta de 30 días para reemplazos y vacunación sistemática con cepas de deleción génica.
La sintomatología clínica de la enfermedad de Aujeszky en cerdos varía drásticamente según la edad y categoría productiva, registrando mortandades de hasta el 100% en lechones lactantes y severas pérdidas por reabsorción embrionaria en reproductores [3].
La severidad del cuadro clínico inducido por el Suid Alphaherpesvirus 1 (SHV-1), también denominado virus de la Pseudorrabia (PRV), está estrechamente supeditada al estado de maduración del sistema nervioso y del sistema inmune del hospedador porcino [15]. En lechones lactantes de menos de tres semanas de vida, el virus muestra un trofismo neuronal exacerbado, penetrando a través de las mucosas orofaríngeas y replicándose activamente en las amígdalas y el epitelio nasal para ingresar a las terminaciones del nervio trigémino y el bulbo olfatorio [11]. Los lechones afectados manifiestan fiebres elevadas mayores a 41.5 °C, letargia intensa, temblores musculares, inordinación motora, nistagmo, ataxia y convulsiones epi-leptiformes. Una postura patognomónica muy habitual en este estrato es la posición de "perro sentado" o el pedaleo continuo en decúbito lateral antes de sobrevenir el desenlace fatal, alcanzando tasas de letalidad que oscilan entre el 80% y el 100% en camadas no inmunizadas [3].
En la fase de recría o transición (post-destete), la manifestación del virus combina signos nerviosos centrales con signos respiratorios de vías superiores. Los animales presentan tos persistente, estornudos, secreción nasal seromucosa, sialorrea y apatía. Aunque la mortandad disminuye significativamente en esta etapa, situándose entre el 5% y el 20%, la morbilidad roza el 100%, generando un retroceso drástico en la tasa de conversión alimenticia y una marcada heterogeneidad en los pesos del lote [9].
Para la categoría de engorde y desarrollo, el tropismo tisular del virus de Aujeszky se desplaza prioritariamente hacia el parénquima pulmonar. Los cerdos infectados desarrollan traqueobronquitis, neumonía intersticial, disnea marcada, respiración abdominal y fiebre prolongada. Cuadros respiratorios secundarios causados por agentes oportunistas como Actinobacillus pleuropneumoniae o Pasteurella multocida suelen agravar el perfil clínico, haciendo que la patología se confunda fácilmente con brotes de Influenza Porcina o Síndrome Respiratorio y Reproductivo Porcino (PRRS) [7].
En el hato reproductor (cerdas gestantes, primerizas y machos reproductores), los signos dominantes se concentran en la esfera reproductiva. La viremia transitoria en hembras gestantes provoca un fallo reproductivo agudo caracterizado por reabsorción embrionaria si la infección ocurre en el primer tercio de la gestación, abortos masivos en cualquier trimestre, o el parto de lechones momificados, nacidos muertos (stillbirths) y lechones viables pero extremadamente débiles e infectados congénitamente [18]. En los verracos, el SHV-1 causa orquitis, reducción transitoria de la calidad espermática y excreción prolongada del virus a través del semen, convirtiéndose en un vector de transmisión venérea crítico [3].
"El virus de Aujeszky es ubícuo en la anatomía del cerdo y según la categoría porcina variará la sintomatología: en cerdas gestantes produce abortos, en la maternidad mata hasta el 80-100% de los lechones, en la recría causa signos nerviosos y en el engorde genera cuadros respiratorios que se confunden con influenza." — Juan Ramiro Llamas, Especialista Porcino [3]
| Categoría Porcina | Cuadro Clínico Dominante | Mortandad Estimada (%) | Signos Patognomónicos | Referencia |
|---|---|---|---|---|
| Lechones Lactantes (< 21 días) | Neurológico Agudo | 80% a 100% | Convulsiones, nistagmo, postura de "perro sentado", pedaleo | [3] |
| Recría / Destete (3 a 8 semanas) | Nervioso y Respiratorio | 5% a 20% | Ataxia, temblores, tos seca, estornudos, incoordinación | [9] |
| Cerdos de Engorde (> 8 semanas) | Respiratorio Puro / CRIP | 1% a 5% | Disnea abdominal, tos ferina, fiebre prolongada, letargo | [7] |
| Cerdas Gestantes (1er Trimestre) | Reproductivo / Falla Embrionaria | < 2% (Madres) | Reabsorción embrionaria, repetición de celos cíclicos y acíclicos | [18] |
| Cerdas Gestantes (2do/3er Trimestre) | Reproductivo / Abortos | < 2% (Madres) | Abortos tormentosos, fetos momificados, nacidos muertos | [18] |
| Verracos Reproductores | Reproductivo y Excreción Seminal | < 1% | Orquitis, sialorrea, oligospermia, excreción viral en semen | [3] |
El Suid Alphaherpesvirus 1 infecta el epitelio del tracto respiratorio superior e invade las terminaciones nerviosas craneales, estableciendo una latencia crónica en los ganglios trigéminos que compromete la respuesta inmune celular de la piara [7].
La patogenia molecular del SHV-1 inicia cuando las partículas virales entran en contacto con el epitelio mucoso nasofaríngeo. Las glicoproteínas de la envoltura viral (gB, gC, gD y gH/gL) interactúan con receptores celulares de heparán sulfato y nectina-1 en la superficie celular, desencadenando la fusión de la membrana y la entrada del cápside al citoplasma [1]. Tras la replicación primaria en las células epiteliales y tejido linfoide tonsilar, el virus exhibe su capacidad neurotrópica introduciéndose en los axones no mielinizados del nervio trigémino y de los nervios glosofaríngeo y olfatorio [11].
Mediante un transporte axonal retrógrado mediado por motores de dineína celular, el virión viaja hacia los somas neuronales situados en el ganglio trigémino y en el sistema nervioso central (SNC) [19]. Es en los somas neuronales del ganglio trigémino donde el virus establece el estado de latencia episomal, integrando su ADN bicatenario sin expresar proteínas estructurales, excepto los transcritos asociados a la latencia (LATs) [1]. Esta latencia persiste durante toda la vida del cerdo. Frente a situaciones de estrés metabólico, hacinamiento, fluctuaciones térmicas extremas, transporte o la administración endógena/exógena de corticosteroides, el virus se reactiva, inicia transporte axonal anterógrado y recomienza la excreción activa de viriones infecciosos por secreciones nasales, saliva y semen sin que el animal presente necesariamente sintomatología manifiesta [3].
En el parénquima pulmonar, el SHV-1 destruye los macrófagos alveolares porcinos (MAP) y las células epiteliales del árbol bronquial, alterando el clearance mucociliar y suprimiendo la capacidad fagocítica pulmonar. Esta inmunosupresión local abre una puerta de entrada crítica para la consolidación del Complejo Respiratorio Porcino (CRP) [7].
El virus de Aujeszky actúa como un patógeno primario altamente sinérgico con otros microorganismos respiratorios. Al infectar simultáneamente con Mycoplasma hyopneumoniae, el daño ciliar provocado por la bacteria potencia la colonización y diseminación viral, mientras que la lisis de macrófagos alveolares por el virus impide la depuración de Actinobacillus pleuropneumoniae, Pasteurella multocida, Streptococcus suis y Actinobacillus suis [2], [17]. Asimismo, las co-infecciones entre el virus de Aujeszky y el virus de la Influenza Porcina (SIV) o el PRRSv generan episodios de neumonía broncointersticial severa, con un incremento drástico en los niveles de citoquinas proinflamatorias (TNF-α, IL-1β e IL-6) que agravan la necrosis tisular y aceleran el fallo cardiorrespiratorio en cerdos de engorde [7], [15].
La infección por el virus de Aujeszky en hospedadores accidentales como caninos y bovinos resulta invariablemente fatal en 24 a 48 horas, manifestando prurito frenético, automutilación y letalidad cercana al 100% [1].
A diferencia del cerdo doméstico y el jabalí silvestre —que constituyen los únicos reservorios naturales capaces de albergar el virus en forma latente y sobrevivir a la infección—, el resto de los mamíferos domésticos y silvestres (perros, gatos, bovinos, ovinos, caprinos y cánidos silvestres) actúan como hospedadores terminales o "de fondo sin salida" (dead-end hosts) [1]. En estas especies accidentales, la transmisión se produce fundamentalmente por la ingestión de carne, vísceras o despojos crudos provenientes de cerdos infectados, o por el contacto directo de heridas cutáneas con secreciones de suínos en fase de excreción viral [11].
En caninos, particularmente en perros de caza, perros pastores o animales de guardia en explotaciones porcinas, la enfermedad de Aujeszky se presenta con un período de incubación extremadamente corto de 2 a 6 días [1]. Los primeros signos clínicos incluyen cambios repentinos de comportamiento, ansiedad, hipersalivación profusa (sialorrea), taquipnea y letargo. Sin embargo, el signo patognomónico por excelencia es el desmesurado prurito localizado (conocido históricamente como "peste loca" o mad itch) [1]. El perro experimenta una sensación de picor insoportable en la zona faríngea, facial o en el punto de inoculación del virus, lo que lleva al animal a rascarse, lamerse y morderse rabiosamente hasta provocarse extensas laceraciones, automutilación de la piel y tejidos blandos, y fracturas autoinducidas [1].
A medida que el virus avanza por la vía del nervio trigémino o la médula espinal hacia el encéfalo, el canino sufre parálisis faríngea, incapacidad para deglutir, ladridos alterados por parálisis de las cuerdas vocales, convulsiones violentas y opistótonos. El cuadro evoluciona irremediablemente hacia el coma y la muerte en un lapso de 12 a 48 horas tras el inicio del prurito [1]. Es imperativo señalar que en especies no porcinas no existe excreción viral al exterior en volúmenes significativos ni transmisión horizontal entre perros, por lo que el brote en una jauría finaliza con la muerte de los individuos expuestos al material porcino contaminado [1].
Desde la perspectiva de la salud pública, la enfermedad de Aujeszky no es una zoonosis. Los seres humanos son altamente resistentes a la infección por el Suid Alphaherpesvirus 1. La literatura científica internacional documenta únicamente casos excepcionales y dudosos de seroconversión asintomática en trabajadores expuestos a altísimas cargas virales en laboratorios de cultivo tisular, pero sin la ocurrencia de enfermedad clínica ni transmisión interhumana. Por ende, el riesgo zoonótico se clasifica como clínicamente insignificante o nulo [1].
| Patología / Criterio | Enfermedad de Aujeszky en Perros | Rabia Canina (Lyssavirus) | Aujeszky en Cerdos (PRV) | PRRS / Influenza Porcina |
|---|---|---|---|---|
| Agente Etiológico | Suid Alphaherpesvirus 1 | Virus de la Rabia (Rhabdoviridae) | Suid Alphaherpesvirus 1 | Arterivirus (PRRS) / Orthomyxovirus |
| Hospedador Primario | Accidental (Terminal) | Caninos / Quirópteros | Reservorio Natural | Porcinos Exclusivo |
| Signo Patognomónico | Prurito violento y automutilación | Agresividad, hidrofobia, parálisis | Abortos, convulsiones en lechones | Tos episódica, cianosis en orejas |
| Transmisión | Ingestión de carne/vísceras de cerdo | Mordedura / Saliva inoculada | Aerosoles, contacto direct, semen | Aerosoles, fómites, vectores |
| Período de Incubación | 2 a 6 días | 2 a 8 semanas (variable) | 2 a 4 días | 3 a 14 días |
| Lethalidad (%) | 100% | 100% | 80-100% (Lechones); <2% (Adultos) | Variable (2% a 15%) |
| Riesgo Zoonótico | Nulo | Muy Alto (Zoonosis Mayor) | Nulo | Nulo (excepto cepas emergentes SIV) |
| Referencia | [1] | [1] | [3] | [7] |
El diagnóstico de laboratorio para la enfermedad de Aujeszky se fundamenta en la diferenciación serológica entre animales infectados y vacunados mediante pruebas ELISA gE, complementadas por PCR cuantitativa en fluidos orales y aislamiento viral [6], [12].

El pilar fundamental del diagnóstico y monitoreo de la enfermedad de Aujeszky radica en la estrategia DIVA (Differentiating Infected from Vaccinated Animals), sustentada en la respuesta inmune humoral frente a proteínas específicas del virión [6]. El genoma del salvaje PRV codifica múltiples glicoproteínas, entre ellas la gB, gD, gE, gG, gI y gK. Las vacunas modernas de la enfermedad de Aujeszky son cepas vivas modificadas o inactivadas a las que se les ha delecionado por ingeniería genética el gen que codifica la glicoproteína E (vacunas gE-negativas) [11].
Por consiguiente, la presencia de anticuerpos contra la glicoproteína gE en el suero de un cerdo demuestra de forma inequívoca que el animal ha estado expuesto a la cepa salvaje del virus de Aujeszky, independientemente de si ha sido vacunado reiteradamente con vacunas delecionadas gE- [6]. Las pruebas de Enzimoinmunoanálisis Adsorbido (ELISA de competición o bloqueo para gE) poseen una sensibilidad y especificidad superiores al 98%, siendo el método de elección para los programas oficiales de erradicación serológica y certificación de granjas libres [6]. Por otro lado, la prueba ELISA gB o ELISA total mide la respuesta inmunitaria global (producida tanto por la vacunación como por la infección de campo), utilizándose para evaluar la cobertura e intensidad de la inmunización de la piara [6].
En los últimos años, la recolección no invasiva de fluidos orales mediante cuerdas de algodón suspendidas en los corrales ha revolucionado la vigilancia epidemiológica de granjas porcinas [12]. La detección molecular de ADN viral por medio de PCR en tiempo real (qPCR) direccionada a los genes conservados gD o gC a partir de muestras de fluidos orales permite evaluar corrales enteros con una sensibilidad analítica superior a la del hisopado nasal individual [1], [12]. La carga viral en fluidos orales alcanza su pico alrededor del cuarto día post-infección y permanece detectable durante más de 28 días, facilitando el escrutinio continuo de piaras comerciales de gran volumen [12].
Para la confirmación definitiva en casos atípicos o brotes agudos en especies no porcinas (como caninos), se recurre al aislamiento viral en líneas celulares continuas (PK-15, MDBK o Vero) a partir de tejido nervioso (cerebro, bulbo raquídeo y ganglio trigémino) y tonsilas [1]. El diagnóstico histopatológico de los tejidos nerviosos de animales fallecidos evidencia una meningoencefalitis no supurativa severa, acompañada de manguitos perivasculares linfocitarios, gliosis focal, necrosis neuronal y la presencia de inclusiones intranucleares eosinofílicas de tipo A de Cowdry en las células gliales y neuronas, aunque la ausencia de estas inclusiones no descarta la patología [1].
"La caracterización molecular mediante PCR de los genes gD y gC y la secuenciación posterior resultan indispensables para monitorear la emergencia de nuevas cepas virales y diferenciar aislamientos salvajes de cepas vacunales." — Dra. María Soledad Serena, Investigadora en Sanidad Animal [1]
Los programas sanitarios de erradicación de Aujeszky emplean vacunas con deleción génica de la glicoproteína E (gE-), permitiendo la depuración progresiva de animales seropositivos hasta alcanzar el estatus de piara libre [8], [11].
La erradicación exitosa de la enfermedad de Aujeszky a escala regional o nacional requiere la articulación de un marco regulatorio estatal riguroso y la adopción industrial de esquemas de vacunación sistemática con inmunógenos marcados [8]. Las vacunas vivas modificadas (MLV) con deleción del gen gE y del gen de la timidina quinasa (TK-) son altamente efectivas, ya que la atenuación por deleción de TK reduce la neurovirulencia y la capacidad de replicación activa en las neuronas ganglionares, mientras que la deleción de gE posibilita la diferenciación serológica mediante el test DIVA [11].
Un programa estándar de vacunación en granjas de producción intensiva incluye el siguiente protocolo operacional:
A nivel de saneamiento de piaras infectadas, se aplican cuatro estrategias metodológicas reconocidas internacionalmente [8], [11]:
La prevención de brotes epidémicos de Pseudorrabia exige la implementación rigurosa de barreras de bioseguridad externa e interna, reduciendo el riesgo de reintroducción viral por fómites o aire a menos del 1% [4], [10].

El virus de Aujeszky posee una notable estabilidad ambiental en comparación con otros virus envueltos, pudiendo sobrevivir hasta 40 días en purines de cerdo a 4 °C, 14 días en alimento seco y más de 7 días en fómites de madera o metal contaminados con secreciones nasales [10]. Además, en condiciones atmosféricas de alta humedad (> 80%), bajas temperaturas y vientos moderados, el virus puede transmitirse mediante aerosoles a distancias de entre 2 y 9 kilómetros entre granjas contiguas [3].
Por esta razón, la vigilancia epidemiológica y el refuerzo del "ABC de la bioseguridad" resultan pilares insustituibles [4]. Las granjas comerciales deben diseñar e implementar una matriz de Puntos Críticos de Control (PCC) que abarque desde el ingreso de material genético hasta la gestión de cadáveres y el control estricto de la fauna silvestre (especialmente jabalíes y perros de campo) [10].
| N° | Punto Crítico de Control (PCC) | Parámetro Operativo de Control | Límite Crítico Tolerado | Acción Correctiva Inmediata | Referencia |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Cuarentena de Reproductores | Aislamiento físico de reemplazos | Mínimo 30 días a > 500 m de la granja | Rechazo o extensión del aislamiento si hay seroconversión | [3] |
| 2 | Diagnóstico en Cuarentena | Sangrado al ingreso y al día 21 | 100% muestras ELISA gE- seronegativas | Sacrificio o devolución inmediata del lote positivo | [6] |
| 3 | Control de Vehículos de Carga | Arco de desinfección y secado | Ausencia de materia orgánica, tiempo contacto > 15 min | Re-lavado obligatorio fuera del perímetro de la granja | [10] |
| 4 | Cercado Perimetral Doble | Malla olímpica con base de hormigón | Altura > 2.0 m, entierro > 40 cm sin aperturas | Reparación inmediata de grietas para evitar ingreso de jabalíes | [10] |
| 5 | Control de Cánidos y Mascotas | Prohibición de perros/gatos en galpones | Cero presencia de cánidos en área limpia | Remoción de animales y prohibición alimentaria con vísceras | [1] |
| 6 | Baño y Cambio de Ropa | Ducha obligatoria de personal | Ducha de 3 min, ropa/calzado exclusivo de granja | Prohibición de acceso a personal que infrinja la norma | [10] |
| 7 | Tratamiento de Agua de Bebida | Cloración o dióxido de cloro | Cloro residual libre entre 1.5 y 3.0 ppm | Dosificación automática e hipercloración de la red | [10] |
| 8 | Gestión de Cadáveres | Compostaje sellado o incineración | Mantenimiento de T° interna compost > 55 °C por 3 días | Sellado de fosas e incineración de restos expuestos | [10] |
| 9 | Desinfección de Instalaciones | Sistema Todo Dentro / Todo Fuera | Ausencia de patógenos tras vaciado y lavados | Re-desinfección con amonios cuaternarios y virucidas probados | [10] |
| 10 | Monitoreo Serológico Piara | Muestreo trimestral del hato | 100% negatividad gE en engorde y madres | Bloqueo de movimientos e intervención sanitaria oficial | [8] |
"El regreso al ABC de la bioseguridad, el control estricto de los ingresos de animales, la desinfección de vehículos y la vigilancia epidemiológica continua han sido las herramientas definitivas para contener la dispersión de Aujeszky en los sistemas productivos." — Santiago Masi Mignaco, Especialista en Epidemiología Veterinaria [4]
| PCC # | Punto Crítico de Control | Límite Crítico Operativo | Medida de Mitigación Inmediata | Cita |
|---|---|---|---|---|
| PCC 1 | Aislamiento perimetral y cercado | Cero acceso de fauna silvestre; cerco > 2 m | Reparación de mallas y zanja perimetral | [8], [13] |
| PCC 2 | Desinfección de vehículos (Arcos) | Presión 2,5 bar; cobertura 100% chasis/ruedas | Recalibración de boquillas y tiempo de contacto > 5 min | [8], [22] |
| PCC 3 | Filtro sanitario de personal | Ducha obligatoria; ropa/botas 100% exclusivas | Separación física estricta zona sucia / zona limpia | [4], [8] |
| PCC 4 | Agua de bebida y bioseguridad hídrica | 0 CFU/mL coliformes; Cloro libre 3-5 ppm; pH 5,5-6,5 | Acidificación continua y shock de limpieza de biofilm | [5], [8] |
| PCC 5 | Control de plagas y vectores | Cero actividad de roedores y Alphitobius diaperinus | Cebado perimetral mensual e insecticidas en vacío | [2], [8] |
| PCC 6 | Calidad e inocuidad del alimento | Ausencia total de Salmonella; micotoxinas bajo LMR | Tratamiento térmico en planta y uso de ácidos orgánicos | [8], [9] |
| PCC 7 | Manejo de mortalidad y compostaje | Retiro < 2 horas posmortem; compost cerrado | Prohibido alimentar animales o botaderos abiertos | [1], [8] |
| PCC 8 | Manejo de cama y gallinaza | Humedad 20-25%; encalado con 1,0 kg/m² de cal viva | Tratamiento térmico por fermentación o recambio total | [2], [35] |
| PCC 9 | Vacío sanitario (Sanitary Break) | Mínimo 10-14 días en engorde; 21-30 días en postura | Plan estructurado de lavado, enjuague y desinfección | [8], [34] |
| PCC 10 | Trazabilidad y registro epidemiológico | 100% de ingresos de visitas y lotes documentados | Auditoría semanal de bitácoras y monitoreo serológico | [8], [28] |
Q: ¿Qué causa la enfermedad de Aujeszky? A: La enfermedad de Aujeszky es causada por el Suid Alphaherpesvirus 1 (SHV-1), un virus ADN envuelto perteneciente a la familia Alphaherpesvirinae que infecta al sistema nervioso central y respiratorio de los suínos [1].
Q: ¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Aujeszky en perros? A: En perros, la enfermedad produce prurito desmesurado, automutilación de la piel, sialorrea profusa, incoordinación motora, convulsiones, parálisis faríngea y la muerte inevitable en un lapso de 12 a 48 horas [1].
Q: ¿Qué es la vacuna de Aujeszky? A: Es una vacuna viva modificada o inactivada a la que se le ha delecionado el gen de la glicoproteína E (gE-), lo que permite diferenciar animales vacunados de infectados mediante ELISA [6], [11].
Q: ¿Qué causa el parvovirus porcino y cómo se diferencia de Aujeszky? A: El Parvovirus Porcino (PVP) es provocado por un Protoparvovirus que causa exclusivamente muertes embrionarias y momificación fetal sin síntomas sistémicos en la hembra, a diferencia de Aujeszky que induce abortos con fiebre y cuadros respiratorios [18].
Q: ¿Cómo se detecta el virus de Aujeszky en el hato porcino? A: Se detecta mediante técnicas serológicas ELISA de competición para anticuerpos anti-gE en suero individual y mediante pruebas moleculares de PCR cuantitativa en muestras grupales de fluidos orales [6], [12].
Este artículo fue construido utilizando exclusivamente conocimiento empírico validado de la comunidad de expertos:
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