Como fue mencionado anteriormente, la caracterización climática de ITH en verano (promedios históricos mensuales de la serie 1961-1990 de los meses de diciembre a marzo), reveló valores por encima del crítico (72) para el norte del Río Negro para el mes de enero. Para el resto del territorio, si bien en términos promedio no se encuentran dichos valores, es factible que ocurran condiciones de estrés en períodos que abarcan varios días, definidos como olas de calor. Es por esta razón que fue realizada la caracterización de olas de calor para la localidad de La Estanzuela, con los datos de 47 veranos (1965-2012) con el objetivo de conocer la distribución de las mismas en el período estival y la intensidad de las mismas. Según la Sociedad Americana de Meteorología, las olas de calor son eventos extremos de temperatura definidos como períodos anormalmente cálidos y húmedos de más de un día de duración, que comúnmente duran varios días a varias semanas.
Descripción de la metodología de trabajo
Se utilizaron datos diarios de temperatura (máxima y mínima) y de humedad del aire (promedio diaria) de la Estación Agrometeorológica del INIA, La Estanzuela (latitud: 34° 20`S, longitud: 57°41`W y altitud: 81 m.n.m) desde el 1 de julio de 1965 al 31 de marzo de 2012. Se estimó el Índice de Temperatura y Humedad (ITH) en base a la metodología original de Thom (1959) según la fórmula: ITH= 1,8 ta + 32 × (0,55-0,55 × HR) × (1,8 ta - 26) donde ta es la temperatura del aire, en °C y HR es la humedad relativa expresada en base decimal (conversión de Valtorta y Gallardo, 1996). Cada período anual se consideró iniciado el 1 de julio de un año y finalizado el 30 de junio del año siguiente.
Si bien no se han unificado los criterios de definición y clasificación de las olas de calor, como fue mencionado anteriormente, para este trabajo fueron definidos tres criterios:
- ITH promedio diario > 72 (Valtorta et al., 2004),
- temperaturas mínimas diarias ≥ 20,0 °C
- temperaturas máximas diarias ≥ 31,9 °C
Si se cumplían los tres criterios a la vez, se la consideraba una ola de calor severa (OCS), y se cumplían solo dos una ola de calor leve (OCL). Para ambos casos, la ola no se interrumpía si solo en un día no se alcanzaban estos umbrales. Los umbrales de temperatura máxima y mínima fueron calculados para todos los datos disponibles de la serie histórica, y son los percentiles 95 de ambas temperaturas (Della-Marta et al., 2007). Esto implica que son los valores de temperaturas por encima de los cuales queda 5% de los datos históricos.
Para caracterizar el régimen agroclimático de olas de calor se determinó: el porcentaje de años con olas de calor (OCS y OCL), el porcentaje de años con solamente OCL u OCS, las fechas medias de inicio y finalización del período con OC (POC), la duración promedio (días) del mismo, y las fechas extremas de comienzo de la primera y última OC. Además, la duración media (días) de las OCS y OCL para el promedio del período.
Resultados
Durante los 47 veranos estudiados ocurrieron un total de 196 olas de calor distribuidas en el 100% de los veranos estudiados. La distribución mensual se puede ver en la Figura 1, en la que se observa que el mayor número de olas de calor ocurrió en el mes de enero y la menor cantidad en abril.
Ocurrieron en promedio 4 olas de calor por verano, la mayoría leves (3 ±1,6) de 5 días de duración promedio con un ITH promedio de 75. En el cuadro 1 se muestra las diferencias en dichas características según tipo de ola de calor.
El número y duración promedio de olas de calor nos indicaría la posibilidad de riesgo para animales de alta productividad. En Rafaela, Santa Fe, Argentina, en un trabajo que evaluó la producción de leche durante dos OC en vacas de alto nivel de producción (25 l/vaca/ día) (Valtorta et al. 2002) encontraron que hubo una reducción significativa del 17% en la producción de leche durante la primera ola (ITH medio=74,5), pero en la segunda (ITH medio=77,9), que ocurrió 20 días más tarde que la primera, la reducción de 4,2% no fue significativa pues las vacas aún no habían recuperado el nivel de producción previo a la primera ola de calor.
La ola de calor más temprana de la serie ocurrió el 5 de noviembre de 1995 y la ola de calor más tardía en la estación estival el 25
Figura 1. Distribución mensual de las olas de calor.
Cuadro 1. Número y duración e ITH promedio de olas de calor totales, severas y leves.
de abril de 1970. Hay que considerar el grado de aclimatación de los animales; por esto, crece la importancia de identificar las olas de calor extremas, más tempranas al inicio del periodo estival y las más tardías a fin de la estación estival, ya que una OC moderada temprano o tarde en la estación estival puede tener el impacto productivo de un evento de mayor severidad (Nienaber y Hahn, 2007). Esto, por la falta de acostumbramiento y por la alta productividad en esos momentos del año en los rodeos lecheros (abril), haría a los rodeos susceptibles a estos eventos más extremos.
Resumen
Del análisis de 47 veranos (1965-1966 al 2011-2012) surge que:
- Cada verano ocurrieron en promedio 4 olas de calor de 4,9 ±2,5 días de duración que presentaron un ITH promedio de 75,3 ±2,20.
- El periodo con olas de calor promedio dura 61 días, inicia el 24 de diciembre y culmina el 22 de febrero y es inferior al encontrado en Rafaela (Argentina).
El régimen de ocurrencia de olas de calor de La Estanzuela sugiere que durante el verano se presentarían situaciones de estrés calórico que afectarían el desempeño del rodeo lechero, lo que demuestra la importancia de realizar trabajos que evalúen el efecto del estrés por calor y de diferentes medidas de mitigación bajo estas condiciones.