Desde la granja hasta la mesa, los alimentos que consumimos emprenden un viaje complejo que, a menudo, permanece invisible. La EFSA (European Food Safety Authority), a través del panel BIOHAZ, que analiza los posibles peligros biológicos, emitió un informa científico sobre uno de los eslabones más crítico y menos conocido de esta cadena, como es el transporte de los animales. Este proceso, que dura desde unas pocas horas hasta varios días, es un punto clave en la lucha contra una de las mayores amenazas para la salud pública mundial: la resistencia a los antimicrobianos (RAM).
Este informe científico de la EFSA revela algunos hallazgos sorprendentes y a menudo contraintuitivos sobre cómo se propagan estas superbacterias durante el transporte de animales, basándose en una exhaustiva opinión científica. Aunque el transporte de animales se produce en un corto espacio de tiempo de la cadena productiva, lo que ocurre dentro de esos camiones es un factor determinante para la seguridad de toda nuestra cadena alimentaria.
Prácticas de manejo en el transporte como pueden ser el ayuno, las camas, la limpieza de los vehículos o la duración del mismo, deberían ser reconsideradas según este informe de la EFSA.
Un camión “limpio” no significa que sea un lugar estéril
Aunque la limpieza y desinfección de los vehículos de transporte son obligatorias en la Unión Europea, los procedimientos estándar a menudo son insuficientes para eliminar las bacterias resistentes a los antimicrobianos (BRA). Lejos de ser un entorno estéril, el vehículo puede convertirse en una fuente persistente de contaminación.
La evidencia científica es clara:
- Un estudio demostró que cerdos que dieron negativo en las pruebas de Staphylococcus aureus resistente a la meticilina antes de ser transportados, dieron positivo al llegar al corral de espera del matadero. Además, en uno de los lotes afectados, no se transportaron otros animales en el mismo vehículo, lo que indica de manera contundente que la contaminación se originó en las propias superficies del camión.
- Otra investigación encontró que, tras el transporte de cerdos desde granjas con alta prevalencia de Salmonella, el 18% de los camiones seguían dando positivo a esta bacteria después de haber sido lavados.
Estos estudios y sus resultados señalan que los vehículos de transporte pueden crear un ciclo continuo de contaminación, transmitiendo bacterias resistentes de un lote de animales al siguiente y actuando como un vector de propagación de la resistencia a los antimicrobianos entre granjas y mataderos.
Cuando el ayuno es un arma de doble filo
Una práctica común en la producción ganadera es retirar el alimento a los animales (ayuno) antes de transportarlos. El objetivo es doblemente higiénico: por un lado, reducir la posibilidad del vómito en los cerdos y, por otro, simplificar el proceso de evisceración de los animales sacrificados al minimizar la ruptura intestinal. Sin embargo, lo que parece una medida sensata puede tener el efecto contrario.
En este informe se revela que, durante la fase de ayuno previo al sacrificio:
- Puede, de hecho, aumentar la excreción de patógenos como Salmonella y Campylobacter, bacterias que con frecuencia presentan resistencia a los antimicrobianos.
- El ayuno también puede provocar cambios en la microbiota intestinal que favorecen la proliferación de bacterias resistentes.
Debido a estos efectos contrapuestos (aumenta la excreción de ciertas bacterias, aunque se reduzca la cantidad total de materia fecal), el panel de la EFSA concluyó que la probabilidad de que el ayuno sea beneficioso para reducir la transmisión de RAM es "tan probable como improbable" (certeza del 33-66%). Esta incertidumbre subraya la complejidad del problema: una práctica estándar con buenas intenciones puede tener consecuencias imprevistas y potencialmente negativas.
Bienestar frente a seguridad alimentaria: la cama de paja
Proporcionar una cama de material como paja o virutas de madera es una medida de bienestar animal, obligatoria en la UE para viajes largos, con el fin de mejorar el confort. Sin embargo, esta práctica también presenta otra paradoja en términos de seguridad alimentaria.
Si bien la cama de paja puede absorber los desechos líquidos, lo que supone un beneficio higiénico, también puede:
- Actuar como una fuente de microorganismos.
- Favorecer el crecimiento de bacterias patógenas.
- Ser consumida por animales hambrientos (especialmente si están en ayuno muy prolongado), lo que lleva a la ingestión directa de bacterias resistentes presentes en el material contaminado.
Debido a estos efectos positivos y negativos, el panel de la EFSA evaluó que la eficiencia de proporcionar una cama como estrategia de mitigación es "tan probable como improbable" (certeza del 33-66%). Este es otro ejemplo de cómo una medida bienintencionada para el bienestar animal puede tener consecuencias complejas e involuntarias para la salud pública.
Otra vía: la aerógena
Cuando pensamos en la posibilidad de infectarse los animales durante el transporte, solemos imaginar el contacto directo. Sin embargo, durante el transporte, las bacterias resistentes también se propagan por una vía que también debe ser considerada: el aire.
Las bacterias resistentes a los antimicrobianos pueden adherirse a partículas de polvo que provienen de heces secas, piel y plumas. Estas partículas pueden permanecer suspendidas en el aire durante largos períodos y ser diseminadas por las corrientes de aire dentro del vehículo, siendo posteriormente inhaladas por otros animales.
Un estudio particularmente revelador recuperó enterococos resistentes a los antimicrobianos de muestras de aire tomadas desde vehículos que circulaban detrás de camiones de transporte de aves de corral. Este hallazgo es una prueba contundente de que la transmisión aérea es una vía real de contagio. Demuestra que, dentro de un camión, las superbacterias no solo se transmiten por contacto directo, sino que pueden viajar por el aire, llegando a todos los rincones del vehículo.
Es necesario autoanalizar de nuevo toda la operativa bajo el prisma de la resistencia microbiana
Este informe científico de la EFSA analiza cómo el transporte de ganado facilita la propagación de bacterias resistentes a los antimicrobianos. El documento identifica factores de riesgo críticos como el estrés animal, las altas densidades de carga y la higiene deficiente de los vehículos y centros de concentración.
Los expertos subrayan que las estancias prolongadas y el contacto entre animales de diferentes orígenes aumentan significativamente la transferencia de material genético resistente. Para mitigar estos peligros, se recomienda implementar protocolos estrictos de limpieza y desinfección, además de asegurar el confort térmico de las especies. Asimismo, se destaca la importancia de reducir la duración de los trayectos y mejorar el manejo del ganado para preservar su salud inmunológica. El estudio concluye que, aunque existen vacíos de información, una planificación logística adecuada es fundamental para contener esta amenaza a la salud pública.
El transporte de animales es una etapa de alto riesgo y sumamente compleja en la producción de alimentos. Las medidas que se han adoptado han sido siempre bajo los prismas de eficiencia, profilaxis, rendimientos, bienestar animal, etc. Sin embargo, lo que revela el informe de la EFSA es un mundo de paradojas: los camiones, inicialmente limpios, pueden propagar gérmenes, el ayuno puede aumentar la excreción de patógenos y las camas de paja para el bienestar animal pueden albergar riesgos. Estos hallazgos obligan al sector ganadero a reevaluar procedimientos que se daban por sentados.
De todas las estrategias analizadas, una destaca por ser de las más eficaces, aunque, según los autores del estudio, no será de fácil aplicación: reducir la duración de los viajes. Los expertos de la EFSA consideran que minimizar la duración del transporte es una medida que reduciría la probabilidad de transmisión de RAM con una certeza del 95% al 99%.
Fuente: EFSA BIOHAZ Panel (EFSA Panel on Biological Hazards), Koutsoumanis K, Allende A, Alvarez-Ordónez A, Bolton D, Bover-Cid S, Chemaly M, Davies R, De Cesare A, Herman L, Hilbert F, Lindqvist R, Nauta M, Ru G, Simmons M, Skandamis P, Suffredini E, Arguello-Rodr € ıguez H, Dohmen W, Magistrali CF, Padalino B, Tenhagen B-A, Threlfall J, Garc ıa-Fierro R, Guerra B, Liebana E, Stella P and Peixe L, 2022. Scientific Opinion on the transmission of antimicrobial resistance (AMR) during animal transport. EFSA Journal 2022;20(10):7586, 83 pp. https://doi.org/10.2903/j.efsa.2022.7586