Sistema Silvopastoril: Leguminosas forrajeras perennes

Publicado el: 5/3/2018
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Arachis pintoi (Maní forrajero) (Ecotipos: CIAT 17.434 y 18.744)

Biología y características de la planta

Es una leguminosa perenne originaria de América del Sur, principalmente de Brasil. Es una planta rastrera y estolonífera, que produce una densa capa de estolones enraizados, con entrenudos cortos y abundante semilla subterránea, que contribuye a su regeneración y persistencia. Sus hojas son de cuatro foliolos grandes, anchos y ovalados, de color verde oscuro (Foto 14).

 

 

Esta leguminosa se adapta al clima tropical muy húmedo con temperaturas de 22 a 25 0C, desde 0 hasta 1,300 m de altitud y precipitación desde 800 a 2000 mm, bien distribuidas en el año o con sequías menores de cuatro meses.

Crece mejor en suelos franco-arenosos y franco-arcillosos; tolera condiciones de mal drenaje o encharcamiento, aunque su desarrollo se ve afectado principalmente en las primeras etapas de su establecimiento.

Se adapta a suelos pobres en nutrientes como fósforo, potasio, calcio y magnesio y a suelos ácidos (pH 5.0) y tolera hasta el 75% de saturación de aluminio, que suele ser muy tóxico al resto de las forrajeras.

Tolera muy bien la sombra (700-800 µmoles/m2/seg ó 40.000 a 45.000 lux). Debido a ello, esta leguminosa se adapta muy bien en los SSP mezclada con otras gramíneas. Además, resiste el pastoreo intenso.

La floración abundante se inicia con la época lluviosa y se extiende en el tiempo, siempre que haya suficiente humedad en el suelo, es decir, tiene floración indefinida (continua) y no parece estar influenciada por la longitud de las horas luz.

Por su origen silvestre resiste los ataques de hongos, virus y nematodos. Sin embargo, se han observado enfermedades foliares causadas por Rhizoctonia y Antracnosis.

Las malezas pueden contituir un problema, principalmente, durante el establecimiento, ya sea en parcelas puras o en asociación con gramíneas.

 

Técnicas de implantación

Es una leguminosa, gran productora de semillas, y al igual que el resto de las especie de Arachis, las produce dentro del suelo, concentrándose el 90 por ciento de la producción en los primeros 10 centímetros del suelo, por lo cual su cosecha resulta difícil, costosa y anticonservacionista.

Esta especie se puede propagar por dos medios: vegetativo (asexual) o por semilla (sexual).

 

Reproducción asexual (estolones)

El material vegetativo para la siembra se obtiene de parcelas puras o semilleros, los cuales deben ser manejados con una adecuada fertilización y control de malezas.

Para este tipo de siembra (vegetativa) se usan estolones de 20 cm de longitud. Lo ideal es que se implante el mismo día de su cosecha, caso contrario se debe almacenar a la sombra y humedecerlo para evitar su deshidratación.

Para sembrar o implantar una hectárea en monocultivo se requiere 8 m3 de estolones y la siembra se realiza en cuadro a 50 cm, enterrándola 15 cm bajo el suelo y el resto fuera. En cambio, cuando se asocia con una gramínea se requiere de 3 m3 de estolones/ha y se siembra a un metro en cuadro.


Reproducción sexual (semillas)

En la siembra sexual (por medio de semillas) se usa una densidad de 8 a 12 kg/ha de semilla pura, sembrando a razón de 2¬3 semillas/cuadro.

Cada cuadro debería tener una superficie de 0,5 m ancho x 1 m de largo. A su vez se distribuyen tantos cuadros por parcela de acuerdo a la superficie tenga la misma.

Se debe dejar una distancia de 1 a 2 m entre cuadros debido a que el Maní forrajero cubrirá en muy poco tiempo todo el terreno. El desarrollo de los estolones estará influído por las condiciones ambientales (suelo y clima) del lugar.

 

Asociación con gramíneas

Esta leguminosa debe asociarse con gramíneas de porte alto y de lenta recuperación tales como: Axonopus scoparius, Brachiaria humidicola, Brachiaria decumbens, Brachiaria brizantha, Brachiaria dictyoneura y Brachiaria ruziziensis. Sola crece muy lentamente.

En praderas mezcla bajo pastoreo, el balance gramínea/leguminosa es fuertemente dependiente del manejo de la defoliación, por lo que es deseable hacer ajustes en función de los cambios en composición botánica. Las asociaciones con A. pintoi, el aporte de la leguminosa en la biomasa forrajera (dieta del animal), tiende a incrementarse cuando se utilizan altas intensidades de defoliación (pastoreo); más aún si éstas se acompañan con intervalos de descanso muy cortos, que pueden afectar la capacidad de rebrote y la persistencia de las gramíneas acompañantes. El espacio dejado por las gramíneas, puede ser ocupado por la leguminosa, pero también por malezas invasoras.

En términos generales, el intervalo entre pastoreos a ser aplicado a las asociaciones que incluyen Arachis pintoi estará determinado, en principio, por la gramínea acompañante. Sin embargo, en las asociaciones (Arachis + gramíneas sin fertilizar) los pastoreos deberán ser ligeramente menos frecuentes que lo recomendado para las praderas de gramíneas puras fertilizadas con nitrógeno. Esto va a favorecer una mejor recuperación de la gramínea defoliada y una mayor producción de biomasa total.

La pérdida de calidad de la gramínea, cuando los intervalos entre cortes o pastoreos son demasiados largos, puede ser contrarrestada por la alta calidad que aporta el A. pintoi en la dieta (Pezo y Ibrahim 1999).

 

Producción de forraje, manejo, calidad nutricional y producción de carne

La producción de materia seca, dentro de un SSP, promedio, puede alcanzar 6.000 kg MS/ha/ año y de excelente calidad y palatabilidad.

Se puede usar para pastoreo directo y para henificacion, silaje y abono verde. El Arachis pintoi tiene elevados parámetros nutricionales, destacándose, los muy altos niveles de proteína bruta (18-24%) y digestibilidad de la MS (70-75%). Además, son excelentes los niveles de azúcares solubles (CNES) (13 a 18%) y bajos los contenidos de FDN (45-55%).

Cómo se dijera más arriba, esta leguminosa se consocia muy bien con las gramíneas perennes, mejorando la calidad de éstas. En el Cuadro 71 se presenta la calidad del Arachis y del Desmodium ovalifolium, según el trabajo realizado por Pezo y Ibrahim (1999).

 

 

Casi una tercera parte (31.7%) del nitrógeno contenido en A. pintoi se encuentra ligado a los constituyentes de pared celular (FDN) (Cuadro 70), pero esto no constituye una limitante para su aprovechamiento a nivel ruminal, pues apenas el 11.3% está asociado con la FDA. Es más, como la mayor parte de la fracción nitrogenada contenida en su follaje es soluble o se degrada rápidamente, se produce un incremento importante en la concentración de nitrógeno amoniacal en el líquido ruminal, cuando el A. pintoi está presente en la dieta (Pezo y Ibrahim 1999).

La incorporación del A. pintoi también puede ejercer un efecto aditivo sobre el consumo de las gramíneas al mejorar los niveles de nitrógeno a nivel ruminal, y con él, se incrementa la flora celulolítica degradándose más rápidamente la fibra de las gramíneas mejorando, de esta forma, el consumo de toda la dieta (Fernández Mayer 2006).

Los estudios efectuados en los Llanos Orientales de Colombia, en los que se midió la producción de carne en asociaciones de Arachis pintoi con gramíneas del género Brachiaria, creciendo en suelos ácidos y de baja fertilidad, con 2500 mm de precipitación anual distribuidos en 8-9 meses mostraron ganancias de peso por animal que variaron entre 160 y 189 kg/año. Mientras que la productividad fue de 246 a 432kg/ha/año. En contraste, en el Piedemonte Llanero con 2-3 meses de sequía y una precipitación de 2900 mm/año,las ganancias de peso por animal fueron ligeramente superiores (176- 203 kg/año) y la productividad fue un 70% superior (528-609 kg/ha/ año), lo cual se explica por la mayor capacidad de carga lograda en este segundo ecosistema (Pezo y Ibrahim 1999).

 

Desmodium ovalifolium (Trebol tropical)

Biología y características de la planta

El Desmodiun ovalifolium es una leguminosa perenne originaria de Centro América, que se comporta como rastrera o semi-erecta en condiciones de buena humedad. Su altura varía entre 40 a 100 cm. Tiene tallos semileñosos glabros con nudos que emiten raíces y forman nuevas plantas. Las hojas son trifoliadas ovoides, con pecíolos cortos y glabros. Sus raíces son pivotantes con numerosas raicillas en donde se forman nódulos nitrificantes.

Las flores son de color violáceo o blanco rozado, en racimos axilares o terminales. Las vainas de 1 a 2 cm de largo y 4 a 5 rnm de ancho contienen 3 a 6 semillas pequeñas y aplanadas.

Crece bien hasta los 2500 m snm y persiste, aún, en suelos con bajos niveles de materia orgánica o ácidos. Se adapta tanto a ambientes con altas precipitaciones (3000 a 4000 mm) como a sequía y sombra, lo que le permite un adecuado comportamiento en los SSP. Sin embargo, no resiste períodos largos de anegamiento o inundación.

Técnicas de implantación y manejo del cultivo

Se puede establecer por semilla (vía sexual) y material vegetativo (vía asexual). La densidad de siembra por semilla sexual es de 3 a 6 kg/ha de semilla pura, dependiendo de la preparación del suelo y el método de siembra. Cantidades menores pueden ser utilizadas en mezcla con gramíneas.

Mientras que la implantación por vía asexual (vegetativa) se realiza utilizando “estolones” de 40 cm de largo, donde 20 cm va dentro del suelo y 20 cm fuera. Para implantar una hectárea a través de este sistema se requiere 10 m3 de “estolones” para cultivo puro o mono cultivo.

En mezcla con gramíneas se requiere de 5 m3 para implantar una hectárea, haciendo franjas de 2 m entre líneas. Después de la siembra, el primer pastoreo se puede realizar a los 5 ó 6 meses.

Esta especie es menos consumida por los bovinos que el D. heterophyllum, debido a una mayor concentración de taninos condensados (20%) que limita su consumo por su gusto astringente.

En muchos lugares es utilizado para mejorar el control de malezas, reducir la erosión por lluvias e incorporar nitrógeno y materia orgánica al suelo. Otro uso es para recuperación de suelos que tienen varios años de ser utilizados en actividades agrícolas o de pastizales.

Resistencia a plagas y enfermedades

Durante todo el tiempo es atacado por insectos (orugas) que consumen sus hojas, como insectos de los órdenes: Coleóptera (Crisornélidos), Orthópteras (Grillos), Hyrnenópteras (Hormigas). En general, las afectaciones no superan el 10% de sus hojas, por ello, no limitan el desarrollo de esta leguminosa.

En tanto, la enfermedad que más afecta a ésta leguminosa es la falsa roya Synchytrium desmodii. Esta enfermedad se presenta en época de mayor humedad, afectando alrededor del 5% de las hojas. En este caso, tampoco, limita la producción de forraje.

Calidad y producción de forraje y de carne

El Desmodium ovalifolium es una de las especies de leguminosas que mejor se adaptan a las condiciones climáticas que presenta la región amazónica, pero no es muy apetecida por los rumiantes. Esto se debe al alto contenido de tanino (20%) que limita su consumo. El contenido de proteína bruta varía de 16 al 18%, y la digestibilidad in vitro de la MS está dentro de los rangos de 38 a 40%, descendiendo estos valores con la madurez del forraje.

La producción de materia seca, dentro de una SSP, en promedio varía entre 8.000 al 15.000 kg MS/ha/año (González et al, 2012).

En tanto la producción de forraje varía en función del intervalo entre cortes, oscilando término general entre 7.500 a 14.000 kg MS/ha/año (Gonzalez et al 2012).

 

Dessmodium heterophyllum (Desmodium)

Es una leguminosa perenne es de origen Asiático. Se adapta muy bien desde el nivel del mar hasta los 1200 m de altura. Requiere un clima muy húmedo (1000 a 4000 mm de precipitacion anual) y temperatura medias que oscilan entre 20 a 25°C. Se adapta bien a un amplio rango de suelos, aún con baja fertilidad y ácidos, y de pH de 4 a 7. Además, tolera suelos inundados pero no sequías prolongadas.

Entre sus características sobresalientes se destaca su resistencia al pastoreo y sombra, por ello se comporta muy bien en SSP consociada con gramíneas perennes.

Biología y características de la planta

Es una leguminosa herbácea con hábito de crecimiento rastrero, estolonífero y matoso, cuya altura máxima puede alcanzar hasta 1 m. Los tallos son cilíndricos, pubescentes y de color café rojizo o claro. En contacto con el suelo, emiten raí- ces generando nuevas plantas. Su raíz es pivotante con ramificación donde se instalan los nódulos con bacterias fijadoras de Nitrógeno.

Las hojas son trifoliadas, con folíolos de forma elíptica a ovalada, de color verde oscuro, glabro y brillante en el haz. La flor es un racimo terminal, violá- ceo oscuro en el interior y más claro en el exterior. La vaina es erecta y pubescente y el fruto es dehiscente con 2 – 8 semillas de color amarillo o marrón.

Técnicas de implantación y manejo del cultivo

La densidad de siembra, para pastoreo consociada con gramíneas en un SSP, varia entre 0.5 a 1 kg de semilla/ha. Mientras que para cosecha “pura” se aconseja entre 1 a 5 kg/ha. También se puede establecer vegetativamente a través de estolones.

Cuando se siembran las semillas deberían estar escarificadas, para permitir el ingreso de agua y la germinación, debido a que tienen una cubierta o tegumento “duro e impermeable”.

La profundidad de siembra debe ser de ±1 cm y tapada superficialmente para que puedan emerger las plantas sin problemas ya que las semillas tienen un tamaño chico (2.5 a 3.5 mm de largo).

El establecimiento es muy lento y se necesita un buen control de malezas durante este período.

Al producir buena cantidad de semillas una vez que se instalan las primeras plantas, a través de la resiembra natural le permite poblar el terreno rápidamente.

Resistencia a plagas y enfermedades

Se han observado ataque de orugas, dañando entre el 1 al 10% de las hojas, lo que no limita el desarrollo de la planta.

La enfermedad que se presenta en esta leguminosa es la causada por el hongo Rhizoctonia sp, cuyo daño es considerado leve. Las plagas y la enfermedad son bajas en praderas asociadas y se controla fácilmente con el pastoreo periódico.

Calidad y producción de forraje y de carne

La producción de forraje dentro de una SSP varía entre 8.000 al 12.000 kg MS/ha/año.

Para mantener una buena asociación gramínea-Desmodium y alta calidad de forraje se necesita manejarlo con altas cargas (3 a 4 animales/ha). A pesar de que sus hojas son pequeñas igual que el resto de la planta, tiene buena aceptación por el ganado mucho mejor que el D. ovalifolium.

Tiene altos niveles de proteína bruta (19 al 20%). En cambio los valores de la digestibilidad in vitro de la materia seca son muy bajos (34 al 40%).

 

Pueraria phaceoloides (Kudzu)

Biología y características de la planta

El Kudzu es una leguminosa perenne trepadora y rastrera. En aquellos lugares donde su tallo toca el suelo se forman nuevas raíces, de esta manera la planta se extiende en el terreno.

Su crecimiento inicial es lento, necesita más de 4 meses para cubrir el terreno. Cuando las condiciones para su desarrollo son óptimas puede cubrir el 100 % de la superficie en 140 a 150 días.

Florece y produce semillas en los meses de pleno verano (diciembre-enero para el hemisferio sur y julio-agosto para el norte). Las vainas maduras y muy secas se abren y arrojan las semillas en forma automática, por eso se debe cosechar en las mañanas cuando las vainas están todavía un poco humedas a causa del rocío, o por lo menos no tan secas como al medio día, de un día soleado.

Presenta moderada tolerancia a sequías no muy prolongadas y heladas leves. Soporta el sombreamiento y encharcamiento. Esta leguminosa se comporta muy bien en asociaciones con gramí- neas dentro de los SSP.

Prefiere suelos arcillosos y de textura media, con pH entre 4.5 y 6.5. Tolera la acidez de la deficiencia de fósforo. Se adapta en zonas húmedas, de preferencia con precipitaciones entre 1200 a 2000 mm y tolera varios meses con sequía, aunque la mayor producción (kg MS/ha) se logra cuando las lluvias están bien distribuidas a lo largo del año.

Técnicas de implantación

La densidad de siembra en un cultivo puro oscila entre 10-12 kg/ha y entre 3 a 5 kg/ha en mezcla con gramíneas. Entre 90 a 120 días de la siembra se puede realizar el primer corte.

Producción, manejo y calidad del forraje

El kudzú tiene un alto valor nutritivo, en términos de proteína (18 a20%) y digestibilidad de la MS (65-70%). Además, tiene un adecuado contenido de minerales.

En algunos casos se requiere hacer un acostumbramiento con los animales hasta que empiezan a consumirlo muy bien. La aceptación es alta, especialmente, en época seca.

Además, tiene la capacidad de mejorar las condiciones físicas y químicas del suelo por la cantidad de hojas depositadas y por el nitrógeno fijado (simbiosis).

La producción de MS, dentro de un SSP, varía entre 5.000 a 6.000 kg MS/ha/año.

A partir de los 6 a 8 meses de establecida se pueden empezar a pastorear, aunque se debe evitar hacerlo muy intensamente, pues no resiste el pisoteo. Para lograr una mayor perennidad del cultivo se debe consumir las hojas y partes tiernas, evitando afectar a las coronas y estolones. Lo más recomendable es el pastoreo rotativo, preferentemente entre 6 a 8 h/día.

Dos meses antes de terminar la época lluviosa, se debe dejar en descanso para que se acumule forraje, especialmente hojas, y con él se restituyan las reservas de carbohidratos en las raí- ces. Es muy susceptible a la quema, por lo que se debe evitar esta práctica. La henificación muy seguida, también, reduce la población como resultado de daños en la floración y pérdidas de semilla, que limita la regeneración de las plantas. Cuando se usa para corte, se debe cortar entre 15 a 20 cm del suelo para asegurar un rápido rebrote.

Debido a la alta producción y calidad del follaje, se puede dejar como cultivo “diferido” o en pié para la estación seca, especialmente, para aquellas regiones que tienen muy marcada esta época.

Además, se pueden realizar ensilados y henos (rollos) de P. phaceoloides de excelentes calidad (±17% PB y ±60% digestibilidad), especialmente, cuando son realizados ni bien aparecen las primeras flores momento que conserva una buena producción y calidad en sus hojas.

Plagas y enfermedades

En general no se afecta seriamente por el ataque de malezas ni de insectos ni enfermedades.

 

Neonotonia wightii (Soja perenne)

La soja perenne (Neonotonia wightii, sin. Glycine javanica) es una planta herbácea nativa del Centro y Sudamérica y de las islas del Lejano Oriente. Ampliamente naturalizada en todo el mundo y cultivada por su valor alimentario para el ganado. Por su capacidad de fijar el nitrógeno se la planta acompañando otros vegetales o como parte de una rotación de cultivos.

Como el resto de las leguminosas forrajeras perennes citadas en esta publicación se consocia muy bien con gramíneas, también perennes, dentro de los SSP.

Biología y características de la planta

La Soja perenne (N. wightii) es una hierba trepadora. Los tallos, de entre 0.60 y 4.5 m de largo, tienen la base leñosa y densamente pubescentes.

Las hojas tienen entre 1,5 y 16 cm de largo y 1,3 a 12,5 cm de ancho; son elípticas, ovadas o vagamente romboidales, cubiertas de una densa pilosidad o glabras según la variedad.

Florecen dando lugar a inflorescencias en racimos compactos de hasta 60 cm de largo.Las flores son pequeñas, ligeramente pubescentes en el cáliz, con el tubo floral de hasta 2 mm de largo. La corola es blanca, a veces con una mancha púrpura.

Produce vainas oblongas o lineales de hasta 3,5 cm de largo por unos 5 mm de ancho cubiertas de vellosidad de color rojizo. Cada una de ellas contiene entre 4 y 7 semillas oblongas de unos 4 x 3 mm, con la cubieta pardorrojiza.

Esta planta requiere climas cálidos y muy húmedos, con más de 750 mm anuales de precititaciones. Por su densidad cubre y aplasta otras hierbas, por lo que se la usa como cultivo de cobertura. Crece de manera silvestre a la vera de los caminos. Se la cultiva como forrajera en zonas tropicales y las islas del Pacífico Sur.

Variedades

  • Neonotonia wightii subesp. petitiana (A. Rich.) J. A. Lackey
  • Neonotonia wightii subesp. pseudojavanica (Taub.) J. A. Lackey
  • Neonotonia wightii subesp. wightii (Wight & Arn.)J.A.Lackey
  • Neonotonia wightii var. coimbatorensis (A.Sen )Karth
  • Neonotonia wightii var. longicauda (Schweinf.) Lackey

Producción, manejo y calidad del forraje

Los rendimientos (en kg MS/ha) varían de acuerdo a las condiciones del suelo y del medio ambiente, y con la gestión de la variedad y la defoliación (manejo del pastoreo). Por lo general, varía entre 8.300 a 12.000 kg MS/ha (Pizarro 2005).

Díaz et al. (2013) evaluaron el comportamiento productivo de 24 machos mestizos lecheros de raza Siboney (5/8 Holstein x 3/8 Cebú), de 330 ± 31 días de edad, y peso vivo (PV) desde 134.02 hasta 228.28 kg. Los animales pastaron en una asociación de Neonotonia wightii y pasto natural durante el período lluvioso (160 días). La superficie del potrero de 6 ha se dividió en ocho parcelas de 0.75 ha/parcela.

Los tiempos de ocupación y reposo fueron de 5 y 35 días, respectivamente, con carga de 4 cabezas/ha. Se suministró 1.50 kg de suplemento activador de la fermentación del rumen (15.20 % PB y 2.18 Mcal EM/kg de MS). Se mantuvo una presión de pastoreo de 12.90 kg de MS de forraje por cada 100 kg de PV. La ganancia media diaria fue de 0.589 kg/cabeza.

Existen una serie de trabajos de investigación realizados, en Cuba y otros países de Centroamérica con N. wightii junto con especies arbóreas como la Leucaena leucocephala, Gliricidia sepium, Erythrina poeppigiana, Gliricidia sepium y Morus alba. Si se buscan ganancias de peso superiores a 600 g/día, se aconseja el suministro de 2 kg de suplemento energético-proteico/día con niveles de 14-16%PB y 2.4-2.6 Mcal EM/kg MS, aportados por diferentes concentrados (Iglesias et al. 2006).

 

Centrosema macrocarpum (Centrosema)

El género Centrosema es originario de Suramérica, actualmente muy difundido en todo el tró- pico, en el que existen 50 ó más variedades o ecotipos.

Biología y características de la planta

Es una leguminosa perenne de días cortos, rastrera, trepadora y agresiva, nativa de América Tropical. Sus hojas trifoliadas son más grandes que las de Centrosema pubescens y Centrosema acutifolium, de color verde y abundantes raicillas donde se forman numerosos nódulos nitrificantes.

A los 3 meses de establecido se observan guías de dos a tres metros de largo donde forma nudos con raíces dando lugar a nuevas pIantas. Las flores son blancas, pediceladas y fibrosas, las vainas son largas de 10 - 20 cm con una punta fina en la parte terminal. Las semillas son de color crema y marrón.

La mayoría de especies de Centrosema se adaptan a condiciones ambientales contrastantes desde semiáridos hasta calientes y húmedos, pero generalmente no se adaptan a suelos muy ácidos y sus requerimientos nutricionales son mayores que los de otras leguminosas (Gonzalez et al 2012).

Se adapta a alturas comprendidas entre 200 a 1300 m snm y hasta 4000 mm de precipitaciones anuales. La temperatura óptima de crecimiento varía entre 25 a 30°C. Se recupera en forma rápida después del pastoreo. Debido a que resiste ambientes con sombra de mediana a intensa magnitud, se comporta muy bien dentro de los SSP.

Resistencia a plagas y enfermedades

Se han observado ataques de insectos como grillos (Orden Orthóptera) y Crisornelidos (Orden Coleóptera). El daño consiste en perforaciones redondeadas o alargadas y su importancia esta relacionada con la pérdida física del follaje que va del 5 al 10%. Hasta el momento estos daños no implican una limitante para su desarrollo.

La principal enfermedad que afecta a esta leguminosa es la pudrición y secamiento de la hoja, producida por el hongo Rhizoctonia solani que causa daños hasta en un 5%, pero se puede controlar mediante el pastoreo.

Calidad, manejo y producción de forraje, de carne y semilla

La producción de materia seca, dentro de una SSP, promedio varía entre 8.000 a 15.000 kg MS/ha/año (Gonzalez et al 2012).

El Centrosema macrocarpum tiene muy buena aceptabilidad y palatabilidad por el ganado bovino, debido a su calidad. El contenido de proteína bruta varía entre 20% al 30% y la digestibilidad in vitro de la materia seca entre 45 al 70%, decreciendo con la madurez (Peters et al. 2015).

Tiene alta tolerancia a sequías prolongadas permaneciendo verde durante el período seco.

En asociación con gramíneas como Andropogon o Brachiaria se puede obtener ganancias de 400 a 600 kg de carne/ha/año. Mientras que con vacas lecheras se puede obtiener entre 15 a 20% mayor producción de leche cuando se consocian estas gramíneas con el Centrosema respecto a las gramíneas solas (Peters et al. 2015).

La cosecha es manual, obteniéndose rendimientos de semilla muy variables, entre 50 y 500 kg/ha (Peters et al. 2015).


Centrosema pubescens (Centrosema)

Biología y características de la planta

El Centrosema pubescens es muy frecuente en la zona norte de América del Sur, América Central y el Caribe donde crece espontáneamente, desde el nivel del mar hasta 1000 m snm.

Es una leguminosa perenne, herbácea, de crecimiento rastrero con fuerte tendencia a trepar sobre plantas erectas. De ahí que se comporta muy bien dentro de SSP. Mientras que como cultivo puro alcanza una densa y compacta cubierta de 40 a 50 cm. Entre los 3 a 5 meses de implantada logra una excelente cobertura (Fernández Olano et al. 2006).

Sus hojas son trifoleadas y glabras. La raíz es pivotante, con numerosas ramificaciones en las que se forman los nódulos en cuyo interior se alojan las bacterias fijadoras de nitrógeno. Sus guías son largas, emitiendo raíces en los nudos y generando nuevas plantas. Las flores son pediceladas con cáliz campanulado y corola con diferentes colores, desde violacea, rosada hasta blanca. Los frutos, en forma de vaina, son largos (10 a 15 cm), dehiscentes y terminados en punta aguda, adquiriendo a la madurez un color marrón oscuro. Las semillas son pequeñas, ligeramente achatadas, de color pardo, rojizo o completamente marrón.

Desarrolla adecuadamente desde suelos pobres hasta fértiles bien drenados. Su comportamiento es excelente en suelos rojos con pH de 4,0 a 5,1.

A pesar que el Centrosema necesita buenos niveles de luz solar (> de 800 µmol/m2/s) para estimular la floración y el desarrollo de biomasa, se adapta bien a la sombra. Por ello, se comporta muy bien en SSP abiertos donde pasan los rayos solares o se intercalan con isletas (claros sin vegetación arbórea). Además, requiere temperaturas mayores de 20°C para incrementar la producción de materia seca, cesando su crecimiento con temperaturas inferiores a 12°C.

Si bien prefiere zonas tropicales húmedas con más de 1500 mm crece adecuadamente hasta con 750 mm de precipitación.

Entre sus características sobresalientes se descatan que resiste sequías de 3 a 4 meses, soporta períodos cortos de encharcamientos y se recupera muy bien después de un incendio o de un pastoreo intenso. Este comportamiento diferencial se debe a un sistema radical profundo que le permite mayor difusión en el suelo (Gonzalez et al 2012).

Es una leguminosa que requiere suelos fértiles con adecuados niveles de P, Ca, K y Mg. También responde al encalado. Los contenidos de óptimos de Ca, P y K son 1,5; 0,16 y 1,5%, respectivamente. El centrosema en suelos deficientes de Ca puede disminuir hasta el 55% de su rendimiento respecto a un suelo bien provisto de este mineral (Gonzalez et al 2012).

Técnicas de implantación y manejo del cultivo

Se siembra al voleo o en surcos a una distancia de 0.5 a 1 m entre surcos y 5 cm entre plantas, utilizando de 4 a 5 kg de semilla/ha y a una profundidad de siembra de 2 – 3 cm con semillas escarificadas (Peters et al. 2015).

Se debe controlar las malezas durante su establecimiento. En monocultivo tiene una cobertura buena. Se asocia bien con Panicum maximum, Paspalum atratum, Andropogon gayanus, Pennisetum sp, Hyparrhenia rufa y Brachiaria spp.

No tolera pastoreos intensivos y continuos, para garantizar su persistencia las asociaciones deben pastorearse en forma rotacional con un período de descanso que permita la recuperación de la leguminosa. El período de descanso depende del ambiente (suelo y clima) y del tipo e intensidad del pastoreo, variando entre 45 a 60 días. Para lograsr henos y ensilaje de buena calidad se debe cortar antes de floración (Peters et al. 2015).

Resistencia a plagas y enfermedades

En la región Amazónica se han observado hasta un 10% de pérdidas de hojas afectadas por ataques de insectos, aunque su producción y desarrollo no se ve afectado por que tiene la capacidad de producir mucho follaje.

También se ha observado la incidencia del hongo Rhizoctonia, sp hasta en un 5% pero esto se controla con el pastoreo.

Calidad y producción de forraje y de carne

La producción de forraje dentro de un SSP varía entre 7.000 a 10.000 kg MS/ha/año. La gran variabilidad está influenciada por la fertilidad y drenaje de los suelos. En todos los casos los valores son superiores cuando se considera a esta forrajera en monocultivo (Farías Marmol et al.2010).

Posee buena aceptación por el ganado. Los niveles de proteína bruta son muy buenos, variando entre 18 a 25%. Mientras que la digestibilidad in vitro de la MS es intermedia (50 a 65%). Esta leguminosa se consocia muy bien con la mayoría de las gramíneas sutropicales y tropicales, aún bajo la sombra (SSP) (Gonzalez et al 2012).

Se pueden obtiener ganancias de peso entre 0.4 a 0.6 kg/cabeza/día o 500 a 600 kg/ha/ año. Tiene buena palatabilidad para los bovinos, ovejas y cabras. Permanece verde durante épocas secas prolongadas. La producción de semilla puede alcanzar los 200 – 500 kg/ha con 60% de semilla pura (Peters et al. 2015).

 

Stylosanthes quianensis (Alfalfa tropical)

Stylosanthes quianensis es originaria de América Central y norte de América del Sur. Crece bien en alturas de 0 a 1000 msnm y con lluvias entre 1000 y 2500 mm al año. Biología y características de la planta Es una especie perenne, de crecimiento decumbente y semi-erecta, cuya altura varía entre los 60 a 90 cm. La raíz, al igual que la mayoría de las leguminosas, es pivotante y bien ramificada con nódulos donde se localizan las bacterias fijadoras de nitrógeno.

Los tallos son cilíndricos, leñosos y duros a la madurez; sus hojas son trifoliadas con foliolos lineales, lanceolados y pequeños. El haz de la hoja es áspera y el envés algo pubescente. La inflorescencia es terminal, dispuesta en cabezuelas con pequeñas flores amarillas.

Se adapta bien a suelos pobres con pH ácido, es tolerante a la sombra y a suelos de baja fertilidad, especialmente deficientes en fósforo.

Técnicas de implantación y manejo del cultivo

Como ocurre con otros pastos perennes, el Stylosanthes quianensis tiene 2 vías de propagación, la sexual (semilla) y la asexual (estolones o estacas).

Para la siembra en monocultivo (vía sexual) se usa 2 a 4 kg semilla/ha en surcos entre 0.5 a 1 m de distancia entre ellos. Mientras que, en siembras con gramíneas se usa 2 a 3 kg semilla/ha. Para lograr una mejor germinación se debe escarificar las semillas con agua a 90ºC durante 5 minutos o con ácido sulfúrico y luego mezclarse con algún insecticida contra hormigas, que lo protege posterior a la emergencia debido a su lento crecimiento.

A pesar de que la vía asexual o vegetativa (estolones) permite un establecimiento más rápido, está más difundida la siembra por vía sexual. Cuando se implanta por vía asexual un cultivo puro (monocultivo) se debe utilizar 12 m3/ha, a una distancia entre líneas de 0.8 a 1 m. En tanto, se requiere 4 m3/ha cuando se lo asocia con gramíneas.

En ambos casos, para lograr un buen establecimiento del cultivo se debe aprovechar la época de mayores precipitaciones.

Esta leguminosa se adapta bien tanto al pastoreo directo como al corte (pastoreo mecánico). Para ambos tipos de aprovechamiento (pastoreo o corte), la altura de las plantas deben superar los 50 - 60 cm, para favorecer un rápido y fuerte rebrote. En varios países confeccionan henos o rollos cuando aparecen las primeras flores, logrando así un forraje conservado de buena calidad.

Asociación con gramíneas

Debido al hábito de crecimiento de las gramíneas, esta especie puede asociarse con Brachiaria brizantha; B. decumbens, B. dictyoneura y Axonopus scoparius que son especies que dejan espacios y que esta leguminosa cubre evitando la invación de malezas a la pastura y mejorando la calidad nutritiva de la dieta animal.

Resistencia a plagas y enfermedades

Tiene moderada resistencia a antracnosis causada por el Colletotrichum gloesporoides que afecta hojas y tallos.

En los tallos las lesiones son de color marrón y negro, y se encuentran bajo las estípulas. En las hojas las lesiones son de color crema y marrón con márgenes marrones, la incidencia es del 8% lo que no afecta el Desarrollo y la producción de forraje.

Calidad y producción de forraje

La producción de forraje dentro de una SSP varía entre 12 al 18.000 kg MS/ha/año. El Stylosanthes quianensis es una leguminosa de buena aceptación por los animales, con altos niveles de proteína bruta (18 a 24 %) y una digestibilidad in vitro de la materia seca que varía entre 65-72% (Gonzalez et al 2012).

Parte del libro "Producción de carne y leche en Sistemas Silvopastoriles"

 
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