Especies arbóreas y arbustivas más utilizadas en la alimentación de rumiantes Arbustos y especies arbóreas

Publicado el: 12/10/2018
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En la mayoría de las regiones tropicales y subtropicales de Latino América y el Caribe, durante la época seca y lluviosa, se suelen utilizar especies arbóreas y arbustivas leñosas. Las fracciones de las especies arbóreas y arbustivas más consumidas por los rumiantes son los tallos tiernos (<10 mm), las hojas y los frutos comestibles.

Características de los árboles y arbustos usados en ganadería

Las plantas deben poseer un suficiente equilibrio y adaptabilidad ambiental de manera que se pueda prolongar su vida útil el mayor tiempo posible (Febles y Ruiz, 2008).

Entre las características generales que deben reunir, se destacan:

  • Poseer crecimiento rápido en las primeras etapas de la plantación que garanticen un establecimiento seguro.
  • Disponer de una adecuada habilidad competitiva contra las malezas.
  • Mantener una alta productividad a las podas, cortes y pastoreos.
  • Disponer de una buena adaptabilidad a diferentes condiciones edafoclimáticas y ser compatible o tener efectos complementarios con las leguminosas y gramíneas que conviven con ellos en la misma área.
  • No requerir de fertilizantes o disponer de cantidades mínimas.
  • Ser resistentes a las enfermedades y plagas de otras plantas con las cuales crecen, particularmente, gramíneas y leguminosas.
  • No presentar efectos alelopáticos sobre la vegetación del pasto base.
  • Presentar una adecuada producción y calidad del follaje en la temporada poco lluviosa.

Cocotero y ganadería

En la costa del estado de Colima (Mé- xico) es común encontrar plantaciones de palma (cocotero) o de palma/limón, en cuya asociación crecen pastos nativos o naturalizados como el Panicum maximum, Cynodon plectostachyus, Brachiaria mutica, Brachiaria brizantha, entre otros, asi como leguminosas herbáceas nativas.

Caracterización nutricional de algunas especies arbóreas, arbustos y enredaderas

A continuación se citarán algunos cuadros extraídos del trabajo de Pinto et al, 2002 realizado en el Valle Central de Chiapas, localizado en el sureste de México.

En el Cuadro 23 se mencionan las especies arbóreas evaluadas en este trabajo, con su nombre científico y la familia botánica correspondiente.

En tanto en los Cuadros 24, 25 y 26 se describen la composición química y la degradabilidad ruminal a 24 h (materia seca, orgánica y proteína bruta) del follaje, de los frutos y de las enredaderas de las diferentes especies evaluadas en este trabajo.

 

 

 

 

 

Entre las especies forestales que tuvieron más altos niveles de proteína bruta se encuentran:

  1. Acacia farnesiana (24%) follaje
  2. Gliricidia sepium (23.8%) follaje
  3. Erythrina goldmanii (22.8%) follaje
  4. Leucaena leucocephala (20.1%) follaje y (18.6%) frutos
  5. Pithecellobium dulce (19.6%) follaje
  6. Diphysa robinoides (18.7%) follaje
  7. Enterolobium cyclocarpum (16.4%) frutos
  8. Ficus glabrata (15.8%) frutos

Las especies forestales con mayor degradabilidad de la materia orgánica, se destacaron:

  1. Enterolobium cyclocarpum (65.15%) frutos
  2. Gliricidia sepium (63.38%) follaje
  3. Pithecellobium dulce (61.70%) follaje
  4. Diphysa robinoides (60.78%) follaje

Todas las especies forestales, tanto en el follaje como el los frutos, tuvieron de moderados a bajos niveles de fibra de detergente neutro (< 50 %) y ácido (< 35 %). Las especies que se destacán por los muy bajos niveles de ambas fibras:

  1. Leucaena leucocephala (FDN: 27.5%) y (FDA: 19.1%) follaje
  2. Diphysa robinoides (FDN: 31.7%) y (FDA: 23.2%) follaje
  3. Enterolobium cyclocarpum (FDN: 33.9%) y (FDA: 22.1%) frutos
  4. Albizzia caribaca (FDN: 36.7%) y (FDA: 31.0%) follaje
  5. Gliricidia sepium (FDN: 38.5%) y (FDA: 24.7%) follaje

En general, se observa que en el follaje se encontró mayor calidad nutricional que en los frutos, con niveles más altos de proteína bruta y degradabilidad ruminal y menores niveles de fibra (FDN y FDA).

En tanto, las enredaderas y especies arbustos que se destacaron por:

Los altos niveles proteicos:

  1. Stizolobium deeringianum (34%)
  2. Sanvitalia procumbens (28.7%)
  3. Amaranthus hybridus (27.6%)
  4. Sida acuta (25.2%)
  5. Stizolobium pruriens (22.9%)
  6. Ipomea triloba (21.9%)
  7. Mimosa hondurana (17.8%)

La alta degradabilidad de la MO:

  1. Sanvitalia procumbens (87.60%)
  2. Stizolobium deeringianum (87.36%)
  3. Amaranthus hybridus (82.82%)
  4. Sida acuta (82.63%)
  5. Ipomea triloba (79.56%)
  6. Stizolobium pruriens (66.12%)

De todas las especies estudiadas, los mayores niveles proteicos y de degradabilidad ruminal, tanto de la MS como de la MO, fueron encontrados en los arbustos y en las enredaderas, incluso tuvieron valores superiores a los encontrados en los pastos tropicales.

 

ARBUSTOS Y ESPECIES ARBÓREAS ARBUSTOS FORRAJEROS

Tithonia diversifolia (Boton de oro)

La Tithonia diversifolia es conocida comúnmente como botón de oro o mirasol, entre otras denominaciones. Pertenece a la familia Asteraceae, es un arbusto originario de Centro América (México y Costa Rica) y actualmente se encuentra ampliamente distribuida en toda la zona tropical y subtropical hasta el norte de la Argentina.

Biología y características de la planta

Es una planta herbácea perenne de 1.5 a 4 metros de altura, a menudo glabra, hojas alternas de 7 a 20 cm de largo de bordes aserrados, inflorescencia en capítulos con pétalos amarillos.

Según Murgueitio et al. (2001) esta especie posee un rápido y vigoroso crecimiento y una gran adaptación a suelos con pH desde ácidos hasta alcalinos. Se desarrolla bien entre una altitud de 0 a 2700 msnm. Presenta una excelente recuperación después de la poda, incluso a nivel del suelo. Este arbusto se propaga fácilmente por semilla botánica, pero en campos de producción se recomienda la plantación a partir de material vegetativo (estacas). (Cuadro 27).

 

 

Debido a que florece todo el año y es una excelente planta melífera, su uso principal ha sido en la apicultura y la entomo-agroforestería como fuente de néctar y de atracción de insectos polinizadores, productores de miel y controladores biológicos.

Su principal uso es como Banco de Proteína (García y Medina, 2006). Además, se la puede utilizar como abono verde y mejoradora del suelo por su rápida velocidad de descomposición y gran capacidad de movilizar el fósforo del suelo (Kass, 1999).

Técnicas de implantación

Produce una buena cantidad de semilla aunque se han presentado problemas de viabilidad, por ello su propagación se hace por estacas siendo más fácil y efectivo.

Reproducción vía asexual (estacas)

Para confeccionar las estacas se utiliza material vegetativo proveniente de plantas jóvenes, tomando tallos de 50 cm de largo y 2 a 3.5 cm de diámetro y que posean 4 a 6 yemas. La estacas se pueden colocar acostadas sobre el terreno, dejando 2 a 4 yemas libres y tapar con 10 cm de suelo, o hacer un ahoyado de 15 cm. de profundidad.

En todos los casos es conveniente hacer un bisel en las estacas para aumentar la superficie de absorción de agua y con ella, acelerar el rebrote de las yemas.

Producción forrajera

Los rendimientos medios oscilan entre 30 a 82 t de biomasa fresca/ha/año con intervalo entre cortes de 7 semanas (Ríos y Salazar 1995). Cuando se hacen cortes más sucesivos (menor intervalo) se ha notado una disminución de la producción. Responde muy bien a la fertilización con fosfato di amónico, en dosis variables según características y análisis de suelo. La altura de corte se puede realizar de 10 a 50 cm cada 7 semanas.

Se han obtenido excelentes resultados en asociaciones con otras especies arbóreas y gramíneas (Canul et al., 2006; Chay et al., 2006).

El trabajo realizado por Rios Katto y Salazar (1995), muestra los efectos de la densidad y altura de corte sobre la producción de biomasa y la proporción de tallos, hojas y flores.

Para la variable altura no se encontraron diferencias significativas entre las densidades (P=0.425). Hubo una ligera tendencia a presentar mayor altura en la densidad más alta posiblemente porque se genera algo de competencia entre plantas por luz, lo que provoca una mayor elongación de tallos. El incremento diario de altura tampoco presentó diferencias significativas entre tratamientos (P=0.514). Se obtuvieron valores entre 1.97 cm y 2.1 cm/día (Cuadro 28).

 

 

Para la variable número de tallos por planta, sí hubo diferencias significativas entre densidades (P=0.033). Se encontraron promedios de 8.3 tallos/planta para la densidad de 2.66 pl/m2, 7.8 para la de 1.77 pl/m2 y 17.8 para la de 1.33 pl/ m2. Este incremento puede ser debido a la disponibilidad de más espacio por planta, lo que permitió el desarrollo de una mayor cantidad de yemas.

Al evaluar la producción total de biomasa por planta (kg MS/planta), en las tres densidades de siembra, no se encontraron diferencias significativas (P=0.628). Estos valores tan similares parecen indicar que las densidades utilizadas en el ensayo fueron adecuadas para esta especie y no generan una competencia tan grande que se refleje en la producción de biomasa (Cuadro 29).

 

 

Si bien se han encontrado plantas con bajos niveles de Cumarina, posiblemente colinina, hasta el momento no se ha presentado ningún problema con bovinos (carne o leche) aún con altos consumos durante varios días.

Calidad nutricional

Por su calidad nutricional, especialmente por los altos niveles de proteína bruta (entre 14 al 28%) y una degradabilidad ruminal que oscila entre 50 y 90%, es un arbusto muy utilizado en los paí- ses tropicales y subtropicales como “banco proteico” (Palma 2005 y Ramirez et al. 2006 y Mahecha et al., 2007). No obstante, las variables químicas son fuertemente dependiente de la fenología de la planta y de la edad de la biomasa (Ríos, 1999).

En el Cuadro 30 se presentan los resultados del trabajo realizado por Navarro y Rodríguez (1990) sobre el contenido de nutrientes de Tithonia diversifolia (hojas, pecíolos, flores y tallos hasta 1.5 cm de diámetro) en cinco estados de desarrollo.

Rosales (1996) encontró, además de muy altos contenidos proteicos, excelentes niveles de azúcares (energía) y valores muy bajos de fibra detergente neutra (FDN). Los bajos niveles de FDN son característicos de la mayoría de los arbustos y árboles tropicales y subtropicales (Cuadro 31).

Las características de la fracción nitrogenada también se vieron favorecidas en la harina de Tithonia diversifolia (Cuadro 32). Mahecha et al. (2000), encontró un contenido de nitrógeno total de 3.35% (20.94% de PB), del cual el 71.04% correspondió a nitrógeno de naturaleza aminoacídica y un 17.31% a nitrógeno asociado a la fracción insoluble de la fibra dietética. Además se obtuvo un contenido de aminoácidos totales de 36.92%. Lo anterior indica que gran porcentaje del N presente en la harina de Tithonia diversifolia es de fácil disponibilidad.

 

 

 

 

En términos generales el follaje de Tithonia diversifolia se caracteriza por un alto contenido de nitrógeno total (proteína bruta), una alta proporción de nitrógeno de naturaleza aminoacídica, una rápida degradabilidad y fermentación a nivel ruminal, una baja proporción de N ligado a la fibra dietética insoluble, un bajo contenido de fibra y compuestos del metabolismo secundario y un alto contenido de fósforo (Mahecha et al 2000).

 

Cratylia argentea (Cratylia)

Leguminosa arbustiva para suelos ácidos del trópico

Es originaria de la amazonía de Brasil, Bolivia y norte de la Argentina. Se han reconocido cinco especies diferentes de Cratylia, C. argentea, C. bahiensis, C. hypargyrea, C. intermedia, C. mollis. De ellas, la C. argentea y C. mollis tienen crecimiento similar y con buen potencial forrajero. En cambio, C. bahiensis, C. hypargyrea y C. intermedia tienen poco potencial como forraje debido a que son plantas de tipo enredadera con poco follaje disponible. No obstante, pueden ser fuente valiosa de genes por su resistencia a suelos salinos (C. hypargyrea) o tolerancia a heladas (C. intermedia).

Crece en clima cálido entre 0 a 1.200 m.s.n.m. y requiere abundantes precipitaciones (1.000 a 4.000 mm). No obstante, tiene buen comportamiento, aún, durante la época seca con varios meses con bajas precipitaciones (menor de 100 mm).

Biología y características de la planta

El género Cratylia es una leguminosa arbustiva perenne, de 1.5 a 3.0 m de altura (en formaciones vegetales abiertas) o en forma de lianas volubles cuando está asociada con árboles de mayor porte. La variedad “Veranera” es la de mayor distribución en Latino América.

Cómo toda leguminosa tiene la capacidad de fijar nitrógeno, a través de los rhizobium tipo cowpea, mejorando la fertilidad del suelo. Ramifica desde la base del tallo y puede tener hasta 11 ramas por plantas de 1.5 a 3.0 m de altura.

Las hojas son trifoliadas y estipuladas, los folíolos son membranosos o coriáceos con los dos laterales ligeramente asimétricos. Se distingue fácilmente porque el envés de la hoja tiene un reflejo plateado.

La inflorescencia es un pseudoracimo nodoso con 6 a 9 flores por nodosidad; las flores varían en tamaños de 1.5 a 3.0 cm con pétalos de color lila y el fruto es una legumbre dehiscente que contiene de 4 a 8 semillas en forma lenticular, circular o elíptica.

La floración es abundante pero poco sincronizada. Las plantas pueden florecer el primer año de establecidas, pero los rendimientos de semilla son bajos. La floración se prolonga por uno o dos meses. La maduración de los primeros frutos ocurre aproximadamente un mes y medio después de la polinización y se extiende por dos a tres meses más. Por esta razón la cosecha de semilla es un proceso continuo (cosechas manuales una vez a la semana), que puede prolongarse durante gran parte del período seco.

Los rendimientos de semilla dependen del genotipo, edad de la planta y el manejo del corte y de las condiciones ambientales prevalecientes durante la floración y fructificación.

Prefiere suelos arenosos y con buen drenaje ya que los arcillosos se compactan e inundan con facilidad limitando el desarrollo radicular, que puede alcanzar hasta los 3 m de profundidad. Se adapta a suelos de mediana fertilidad, con un amplio espectro de pH (3,8 a 6,0) y soporta una saturación de aluminio de 0 a 87%.

Una de las características más sobresalientes es la alta retención foliar, particularmente de hojas jóvenes, y la capacidad de rebrote durante la época seca. Esta cualidad está asociada al desarrollo de raíces vigorosas que hace la planta tolerante a la sequía, aún, en condiciones extremas de suelos pobres y ácidos.

Hasta la fecha no se han reportado plagas ni enfermedades importantes, con excepción de algunos ataques moderados de chiza (Melolonthidae sp.) durante la fase de establecimiento, así como también ataques de algunos grillos y hormigas.

Técnicas de siembra

Se propaga fácilmente por semilla porque la propagación vegetativa no ha sido exitosa hasta la fecha. El arbusto produce semilla de buena calidad y sin marcada latencia física (dureza) o fisiológica, pero puede perder viabilidad (energía germinativa) relativamente rápido en un año si las semillas son almacenadas en condiciones de alta temperatura y humedad.

Al no tener latencia, la semilla no necesita escarificación previa a la siembra y aun más, la escarificación con ácido sulfúrico reduce la viabilidad de la misma. La siembra con semilla se debe hacer muy superficial, a no más de 2 cm de profundidad ya que siembras más profundas causan pudrición de la semilla, retardan la emergencia de las plántulas y producen plantas con menor desarrollo radicular.

La distancia de siembra es de 1 metro entre plantas y 1 metro entre surcos, pero si se quiere producir semilla se debe ampliar el rango a 4 metros entre plantas y entre surcos.

 

 

 

En el Cuadro 33 se presenta la densidad de siembra en función de la calidad de las semillas.

El crecimiento es lento durante los dos primeros meses después del establecimiento, a pesar que el vigor de plántula es mayor que el de otras leguminosas arbustivas. Aquel está asociado a la fertilidad del suelo y a la inoculación o no de la semilla con la cepa apropiada de rhizobium.

Producción de forraje y manejo

Los rendimientos de forraje están influenciados por la fertilidad del suelo, la densidad de siembra, la edad a la cual se realiza el primer corte y la edad de la planta (Cuadro 34).

Se debe de hacer el primer corte o pastoreo directo cuando tiene 8 meses de nacidas. El corte puede ser cerca del suelo (20-40 cm de altura). Xavier y Carvalho (1995) no encontraron diferencias significativas en rendimientos de MS/planta en cortes realizados a 20 y 40 cm de altura. Sin embargo, Maass (1995) encontró mayores rendimientos en plantas cortadas a 1 m que a alturas inferiores.

La producción de forraje aumenta con el tiempo debido al mayor desarrollo de las plantas.

Calidad nutricional y consumo de forraje

El follaje comestible (hojas + tallos finos) a los 3 meses de rebrote tuvo un alto contenido de proteína bruta (26%) similar al de otras especies conocidas como Calliandra calothyrsus (23.9%), Erythrina poepigiana (27.1%), Gliricidia sepium (25.45) y Leucaena leucocephala (26.5%) (Lascano et al. 2005).

En el Cuadro 35 se presenta la calidad nutricional media del follaje comestible (hojas + tallos finos) promedio de varios cortes.

Debido a los altos niveles de PB y bajo contenido de taninos condensados, es una excelente fuente de nitrógeno fermentable en el rumen (Wilson y Lascano, 1997).

Cuando se suministra la C. argentea inmadura (forraje fresco) a animales (carne o leche) sin previo acostumbramiento se reduce el consumo significativamente respecto al forraje oreado (24 o 48 horas) o seco al sol. Sin embargo, se alcanzan altos consumos de MS cuando se hace un pastoreo directo alternando con franjas de gramíneas megatérmicas (sistema silvopastoril) o se agrega pequeñas adiciones de melaza (Palacios Hilario 2015).

También se han logrado muy buenos ensilado de Cratylia mezclada con caña de azúcar a un nivel del 25% o la melaza al 10%. En muchos países Centroamericanos se usa como forraje de corte y acarreo (Palacios Hilario 2015).

 

 

Morus alba (Morera)

La morera (Morus alba) originaria del Himalaya se ha utilizado, históricamente, para la alimentación del gusano de seda. En la década de 90 se realizó en Costa Rica una serie de trabajos en el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) que evaluaron el potencial agronómico y su utilización como forrajes, con ganado caprino y bovino (Milera et al, 2007). Este recurso forrajero tiene un gran potencial para la alimentación animal no solo de rumiantes sino de monogástricos y más cuando lo se asocia a los SSP (Fotos 3 y 4).

 

 

 

Biología y características de la planta

La morera es una planta forrajera arbustiva perteneciente a la familia Moraceae con hojas verde claro y frutos comestibles verdes o morados.

Requiere temperaturas entre 18 a 38 °C; precipitación de 600 a 2.500 mm; fotoperíodo de 9 a 13 h/d, desde nivel del mar hasta los 4.000m snm y humedad relativa del 65% al 80%.

La morera exige suelos de mediana a buena fertilidad, caso contrario se debe emplear fertilizantes químicos y/u orgánicos.

Técnicas de implantación

La reproducción pueden ser por vía sexual (semillas) o vía asexual (estacas).

Se puede implantar por vía sexual (semillas) en siembra directa o vía asexual (estacas) en un vivero donde se hacen enraizar las estacas de 2 cm de diámetro con 2 a 3 yemas de las cuales una queda bajo tierra. Con el objetivo de acelerar la germinación se recomienda pelar (raspar) la parte inferior de la estaca que se enterrará, mejorando de esta forma la germinación (90% frente al 20% sin pelar). Una vez que las estacas enraizaron (±2 meses) y el rebrote alcanza unos 25 a 30 cm de altura, se realiza el trasplante al sitio definitivo.

Entre ambas alternativas, se recomienda hacer la segunda (vivero y trasplante) para reducir la competencia con las malezas y lograr una mejor implantación del cultivo. La distancia de plantación aconsejable es de 0,70 m en la línea y de 1.0 m entre hileras para lograr una densidad de 14.200 plantas/ha (Mora Valverde 2010).

El primer corte se realiza a los 6 meses del trasplante cuando las plantas alcanzan una altura de 1,20 a 1,5 m, dejando un remanente (tallos + hojas) de 0.15 a 0.20 m del suelo. De esta manera, se logra un rebrote abundante con hojas y tallos tiernos (100% comestibles). En cambio, si el corte se hace a mayor altura el tallo se lignifica demasiado disminuyendo la cantidad de forraje aprovechable. Además, se aconseja el empleo de tijeras podadoras para hacer cortes netos y así prevenir las enfermedades.

Producción de forraje y calidad nutricional

La producción obtenida en un ensayo realizado en suelos con buena fertilidad en Cúcuta, (Colombia), se obtuvo una producción de forraje verde de 97.9 tn MV/ha/año y de 70 tn MV/ha/año cuando el corte se realizó cada 8 y 12 semanas, respectivamente. En este trabajo el porcentaje de forraje comestible fue de 95 y 88% respectivamente (Boschini 2006).

En Cuba, Martín et al, (2000) concluyeron que con una frecuencia de poda de 90 días se podían alcanzar rendimientos de 25 tn MS/ha/año y contenidos de Proteína Bruta de 15.63 y 21.39% para la biomasa total y las hojas, respectivamente.

En Costa Rica, la morera muestra rendimientos superiores a 30 tn MS/ha/año y una calidad bromatológica excepcional, con concentraciones de proteína bruta foliar superiores al 20% y digestibilidad in vitro de la MS de 80-90% (Boschini 2006).

Las ventajas nutricionales de la morera se ven reflejadas en su contenido de proteína cruda, que varía (hojas + tallos) entre el 14% al 26% y con excelente perfil de amino ácidos (Boschini 2006).

 

 

Se logran altos consumos cuando el forraje es molido o partido en fracciones pequeñas por su alta palatabilidad por parte de los animales, tanto con rumiantes como no rumiantes (Sánchez 1999). Los niveles de FDN varían entre 33 a 46%, FDA entre 28 y 35%, la lignina 5-8%, calcio 2,42- 4,71%, de magnesio 0.45 a 0.65% y 0,23 a 0,97% de fósforo (Singh y Makkar 2002).

Resultados en producción de carne y leche

La morera ha sido utilizada, tanto con vacunos para carne como para leche, para sustituir exitosamente a los granos de cereales (Manterola 2014). En Costa Rica las ganancias de peso con toros de raza criolla (Romosinauno) alimentados con pasto elefante (Penissetum sp), se incrementaron a más de 900 gramos diarios cuando la morera se dio como suplemento a razón del 1.7% del PV (Benavides 1999).

En el Cuadro 36 se presentan los resultados de un experimento realizado en Guatemala con novillos castrados de raza Cebú-Pardo Suizo alimentados con niveles crecientes de morera como suplemento a su dieta basal de ensilado de sorgo. Aunque las ganancias con altos niveles de morera fueron bajas (195 g/día) debido a la mediocre calidad del ensilado, este ensayo demuestra su valor como suplemento (González y Mejias 1994).

Milera et al, (2007) trabajando con vacas lecheras durante el año 2006 en el Municipio de Perico, provincia de Matanzas (Cuba), obtuvieron los siguientes resultados.

El ensayo experimental estuvo conformado por las siguientes características:

  • Suelos: ferralítico rojo lixiviado.
  • Precipitación anual: 1670 mm (año del ensayo)
  • Características de la plantación de Morera: distancia entre hileras de 1.00 metro y 0.40 mts entre plantas. El primer corte fue realizado en el año de implantación para favorecer el crecimiento radicular. La fertilización se realizó con gallinaza (equivalente a 300 kg de nitrógeno/ha).
  • Animales: se utilizaron 10 vacas Siboney (5/8 Holstein x 3/8 Cebú), homogéneas en producción de leche, lactancia (promedio de 54 días) edad y peso vivo (474 kg PV). Amamantaron sus terneros durante todo el ensayo.
  • Duración del ensayo: 140 días.
  • Manejo del ordeño: se ordeñaron las vacas con un equipo de ordeño mecánico una dos veces al día.
  • Manejo de la alimentación:

La dieta estaba compuesta por:

  • La morera se suministró en comederos la fracción comestible (hojas y tallos),
  • Leucaena leucocephala (árbol)
  • Pasto estrella (Cynodon sp.) como gramínea nativa.

La morera se suministró en 2 etapas:

  • 1° etapa (53 días): se ofreció morera “ad limitum” sin trocear
  • 2° etapa (87 días): primero se entregó Morera sin trocear a razón del 1% del PV, y al finalizar esta etapa, se fraccionó el forraje y la oferta se redujo al 0.7% PV.

En el Cuadro 37 se detalla la composición bromatológica de los forrajes utilizados en este trabajo.

En el Cuadro 38 se presenta el balance entre requerimientos y oferta, los consumos de alimentos (kg de MS/vaca/día y % del peso vivo) y la producción de leche de ambas etapas.

En este trabajo se destaca la factibilidad productiva y económica en la utilización de la morera, como una fuente de adecuada proteína y energía, para obtener con vacas mestizas producciones de leche del orden de 15 a 18 litros diarios.

 

 

 

Moringa oleífera (Moringa o Marango)

Utilización como forraje fresco para el ganado

La Moringa oleífera es originaria del sur del Himalaya, Nordeste de la India, Bangladesh, Afganistán y Pakistán. Se encuentra diseminada en una gran parte del planeta. En América Central fue introducida en los años ‘20 como planta ornamental y para cercas vivas. Se adapta a diferentes alturas, desde el nivel del mar hasta los 1.800 m snm.

Biología y características de la planta

Es un árbol (arbusto) que alcanza de 7 a 12 m de altura y de 20 a 40cm de diámetro, con una copa abierta, tipo paraguas y fuste generalmente recto. Las hojas son compuestas y están dispuestas en grupos de foliolos en 5 pares acomodados sobre el pecíolo principal y un foliolo en la parte terminal. Los foliolos tienen una superficie foliar de 200 mm2. Las hojas compuestas son alternas tripinadas con una longitud total de 30 a 70 cm.

Las flores son bisexuales con pétalos blancos, estambres amarillos y perfumados. Los frutos son cápsulas trilobuladas, dehiscentes de 20 a 40 cm de longitud. Contienen de 12 a 25 semillas por fruto. Las semillas son de forma redonda y color castaño oscuro con 3 alas blanquecinas.

La Moringa requiere suelos francos a francos arcillosos, no tolera suelos arcillosos pesados o vertisoles ni suelos con mal drenaje.

En el Cuadro 39 se presenta la extracción de nutrientes del suelo, promedio de varios estudios, en plantaciones de Moringa. La alta productividad implica una mayor extracción de nutrientes del suelo, por ello los cultivos intensivos requieren buenos niveles de fertilización (Pérez et al. 2010).

Técnicas de implantación y manejo

Esta especie puede propagarse mediante dos formas: sexual (semillas) y asexual (estacas). La más utilizada para plantaciones es la sexual, especialmente cuando el objetivo es la producción de forraje.

La siembra se debe realizar en forma escalonada para disponer en todo momento de forraje fresco.

 

 

 

Reproducción sexual (semillas)

La siembra se realiza manualmente, a una profundidad de 2 cm y las plantas emergen entre 6 a 10 días de la misma. Es recomendable multiplicar las plántulas en un vivero, en envases especiales para su posterior transplante al sitio definitivo.

La cantidad de semillas por kilogramo varía entre 4.000 a 4.800 y cada árbol puede producir entre 15.000 y 25.000 semillas/año. Las semillas no requieren tratamientos pregerminativos y presentan porcentajes altos de germinación, mayores que 90%. Sin embargo, cuando se almacena por más de dos meses disminuye su poder germinativo (Pérez et al. 2010).

Reproducción asexual (estacas)

Se puede reproducir, también, por estacas de 1 a 1,40 m de largo, aunque para ser trasplantado en regiones áridas y semiáridas conviene obtener el árbol por semilla, porque produce raíces más profundas. En el caso de árboles obtenidos por estacas, los frutos aparecen a los seis meses después de plantados (Rosales Méndez et al. 1998).

Plagas y enfermedades

Las plagas predominantes en la plantación de marango son las siguientes: gusano desfoliador (Spodoptera spp.), picudo abultado (Phantomorus femoratus) y zompopo (Atta spp.). Este último es el de mayor importancia económica. Para el control de desfoliadores y picudos se utilizan métodos manuales de eliminación, ya que las poblaciones son bajas.

Producción de forraje, manejo y calidad nutricional

Los árboles cultivados para forraje se podan para restringir el desarrollo de la copa y, así, promover el crecimiento de nuevas ramas. Después de cortados rebrotan vigorosamente y dan de cuatro a ocho renuevos por tocón.

Los rendimientos de MS pueden variar de 2,6 hasta 34,0 t MS/ha/corte para densidades de 95 a 16 millones de plantas/ha, respectivamente (Cuadro 40). Las pérdidas después de la poda suelen ser mínimas con una densidad de hasta un millón de plantas/ha.

La densidad de 1 millón de plantas/ha se ha considerado como la óptima, por la producción de biomasa fresca, costo de siembra, manejo del corte y control de malezas con buenas condiciones agroclimáticas.

Si se usan densidades mayores (más de 1 millón plantas/ha) se crea una alta competencia entre las plantas, vía fototropismo, provocando pérdidas de plántulas entre el 20 al 30% por año. En estas condiciones los tallos y rebrotes son delgados, incidiendo negativamente en la producción por hectá- rea. Sin embargo, se obtiene una alta producción de biomasa fresca y de mejor la calidad (tallos y hojas).

El valor de la Moringa, como forraje fresco, se debe a sus excelentes características nutricionales y a su alta producción de biomasa fresca. La Moringa, posee un alto contenido de proteínas en sus hojas, ramas y tallos. Sus frutos y flores contienen vitaminas A, B y C y proteínas. Las semillas tienen entre 30 y 42% de aceite y su torta (expeller) luego de la extracción del aceite puede contener cerca del 60% de proteína bruta.

Las hojas de la Moringa deshidratada contienen 15 veces más potasio que el banano, 17 veces más calcio que la leche, 25 veces más hierro que la espinaca y 10 veces más vitamina A que la zanahoria. Por ello se lo usa para consumo y medicina de humanos, además de ser un excelente alimento para los animales (bovinos, ovinos, cabras, etc.) (Pérez et al. 2010).

Contiene alrededor de un 10% de azúcares (base seca) y la Energía Metabolizable en las hojas varía entre 2.22 a 2.35 Mcal EM/kg MS (9,5 a 10.1 MJ/kg MS). Además presenta un 70,5% de digestibilidad aparente de materia seca y 65,5% de digestibilidad aparente de proteína (Pérez et al. 2010).

La relación entre las fracciones hojas y tallos se mantiene entre 45 a 55 % en función de la fertilización y la edad del rebrote.

En el Cuadro 41 se presenta la composición química, promedio, de hojas y tallos de Moringa oleífera (Foidl 2001).

 

 

 

 

En el Cuadro 42 se presenta la composición química, promedio, de hojas y tallos jóvenes y desarrollados (maduros) de árboles de M. oleifera de seis años de edad, sembrados por semillas en Tolima, Colombia. El contenido de PB sobrepasó el 20% en las hojas y los tallos, tanto jóvenes como desarrollados (Garavito 2008).

La composición química varía en correspondencia con la fracción de la planta (Garavito, 2008). Este autor encontró los mayores valores de proteína bruta y Energía Metabolizable en las hojas (Cuadro 43).

Los niveles de factores antinutricionales en Moringa, como taninos y saponinas, son mínimos. No obstante, en las últimas investigaciones se ha encontrado un efecto positivo de estos metabolitos (taninos y saponinas) para el metabolismo energético del rumiante (Fernández Mayer et al. 2015).

Además, no se han encontrado inhibidores de tripsina ni de lectina (Foidl 2001).

Uso de la Moringa como forrajera para bovinos

El corte de los rebrotes se realiza en intervalos entre 35 y 45 días, en función de las condiciones de manejo del cultivo pueden llegar a tener una altura de 1,20 a 1,50m. El material cortado, tallos, ramas y hojas, se pica y se suministra fresco a los animales. Se han registrado consumos de hasta 27 kg de material fresco/animal/día (Foidl 2001).

Cuando se inicia la alimentación a los animales con Moringa es posible requerir de un periodo de adaptación, mezclándolo con otros alimentos. La Moringa se puede utilizar como un complemento o sustituto completo proteínico.

Garavito (2008) le asigna gran importancia a M. oleifera en la alimentación animal, ya que por los contenidos de proteína y vitaminas puede ser un suplemento de importancia en la ganadería de leche y de ceba (carne), así como en la dieta de aves, peces y cerdos, siempre que haya un adecuado balance nutricional.

Este mismo autor considera que tiene un grupo de desventajas que se deben resolver previamente, cuando se utiliza el forraje fresco como alimento directo:

  • Se puede producir un sabor peculiar en la leche si no se dejan transcurrir por lo menos tres horas entre la ingesta y el ordeño.
  • En vacas gestantes, se ha registrado un gran crecimiento del ternero en el útero. Ello puede provocar problemas en el parto (distocias).
  • El alto porcentaje de agua en el forraje fresco y bajos niveles de fibra, hace necesario deshidratar el forraje y balancear la dieta con fibra provista por otros pastos o residuos de cosecha. De esa forma se evitan las deposiciones (heces) acuosas.

A pesar de estas restricciones, en la medida que se emplee adecuadamente el forraje fresco o deshidratado de la Moringa se puede obtener resultados excelentes (productivos y económicos). En varios trabajos, se han registrado ganancias diarias de peso con ganado de engorde de 1.200 kg/ día con Moringa y 0.9 kg/día sin la utilización de Moringa (Garavito 2008).

En las últimas investigaciones evaluando el uso de Moringa oleifera como forraje fresco para alimentación de ganado de leche, no se han encontrado diferencias ni cantidad (litros/vaca ordeño) ni calidad de leche, en animales que estaban en pastoreo y suplementados con concentrados energéticos-proteicos respecto aquellos que estaban a pastoreo y suplemento de Moringa.

 

Flemingia macrophylla (Flemingia congesta Roxb)

Es una leguminosa arbustiva perenne, nativa de regiones tropicales y húmedas de Asía donde la precipitación media anual oscila entre 1.100 a 3.500 mm. Crece desde 0 hasta 2.000 m sobre el nivel del mar.

Se ha naturalizado en varios países de África, Centroamérica, América del Sur y Australia.

Biología y características de la planta

F. macrophylla alcanza de 0.6 a 2.5 m de altura. Debido a que tiene raíces profundas que le permiten obtener agua de profundidad puede soportar hasta 6 meses de sequía. Emite tallos desde la base formando un arbusto compacto. Las ramas jóvenes son de color verdosas, de secciones triangulares y sedosas. A medida que envejecen los tallos se tornan color marrón. Las hojas son trifoliadas y muy grandes, de ahí el origen de su nombre (macrophylla significa, en griego, hoja grandes).

Las Inflorescencias son densas y sus frutos son vainas dehiscentes que se vuelven marrones al madurar, con dos semillas globulares de 2-3 mm de diámetro de color negro brillante. Puede florecer y generar frutos durante todo el año.

Se adapta muy bien a ambientes sombreados típicos de los SSP y a suelos con diferentes niveles de fertilidad, arcillosos y lateríticos y crece con un pH entre 4 a 8 y con altos niveles de aluminio (saturación 80%). Incluso soporta suelos mal drenados con anegamiento temporario.

Técnicas de siembra

La semilla tiene una cubierta (testa) muy dura que le provoca una dormancia entre 50 a 80%, por ello, se debe “escarificar” previo a la siembra (directa o en vivero) para que pueda ingresar el agua y germinar. Se recomienda hacer siembras en surcos a una distancias entre surcos de 0.5 m a 1.5 m y 0.5 a 1 m entre plantas.

Cuando se siembra en forma directa se deben colocar dos semillas escarificadas por sitio y a 1 ó 2 cm de profundidad. La otra alternativa es a través plantitas generadas en viveros. Se recomienda hacer cultivos en viveros en caso de hacer resiembras para asegurar la implantación.

Debido a que el crecimiento inicial es lento, se debe hacer un buen control de las malezas durante los primeros 5 a 6 meses de implantada.

Producción de forraje, calidad nutricional y manejo

Se puede hacer pastoreo directo (Foto 12) o corte, en este último caso se recomienda cortar a 40 cm de altura. El intervalo entre cortes varía según las condiciones amientales (calor y humedad) pero en término medio oscila entre 60 a 90 días, haciendo el primer corte entre los 5 a 6 meses después de la siembra.

Tiene una excelente capacidad de rebrote y de buena calidad nutricional. Se pueden lograr altas producciones de hojas + tallos tiernos por hectárea, entre 6 a 12.000 kg MS/ha/año, con cortes cada 8 a 10 semanas. En cosecha manual se puede obtener hasta 200 kg de semilla /ha/año.

Los niveles de PB y la digestibilidad in vitro de la MS varían entre 15 a 30% y 35 al 55%, respectivamente, correspondiéndoles los mayores valores a los rebrotes tiernos. Es un buen suplemento proteico para épocas de sequía, como banco de proteína (Bernal el al. 2008).

Como otros miembros de la familia Fabaceae, Flemingia macrophylla es rico en , que a pesar de ello tiene muy buena aceptación por los rumiantes (bovinos, ovinos y caprinos). También se pueden hacer reservas de forraje, como ensilados o henos (Cuadro 44)

 

 

ÁRBOLES FORRAJEROS

Gliricidia sepium (Mataratón)

Dentro de los árboles forrajeros, la Gliricidia sepium es una de las especies más utilizadas en sistemas de corte y acarreo, debido a su alta producción y calidad de forraje. Tiene una gran variedad de usos, desde los maderables, cercas vivas hasta los medicinales, pasando por ser un forraje de buena calidad para los rumiantes, a través de los Bancos de Proteína (BP). Sin embargo, para monogástricos es una especie tóxica, debido a la cumarina.

Biología y características de la planta

La Gliricidia sepium (Jacq. Steud), es una leguminosa arbórea perenne con raíces profundas, que puede crecer hasta los 15 metros de altura y 40 cm de diámetro dependiendo del ecotipo. Sus hojas son compuestas, imparipinadas de 10-25 cm de largo (Foto 5).

El Matarratón tiene en el período de floración numerosas flores amariposadas de color entre rosa y púrpura claro. Las flores tienen una longitud aproximada de 2 centímetros y se agrupan en racimos. Los frutos son vainas dehiscentes aplanadas, que poseen 3 a 8 semillas lenticulares de color amarillo ocre (Gómez et al. 2002).

Es un árbol que necesita suelos de mediana a alta fertilidad y profundos para permitir su desarrollo radicular. No prospera en suelos ácidos, necesita pH de 5.5 – 7.

 

 

Técnicas de siembra

La reproducción pueden ser por vía sexual (semillas) o vía asexual (estacas).

Reproducción vía sexual (por semillas)

Antes de la siembra se deben inocular las semillas porque requiere una cepa específica de rhizobium (Rizobium cepa C-7) que, normalmente, no se halla presente en el suelo.

La germinación por semilla sexual es más rápida y uniforme que con estaca. La profundidad de siembra no debe ser mayor de 2 cm. Existen 2 formas de realizarlo, haciendo los plantines en vivero (almácigos) o sembrándo directamente en el campo.

  • Siembra directa en el campo: Se depositan 2 semillas por sitio a una profundidad de 2 cm, previa inoculación. Una limitante de la siembra directa es la competencia con las malezas. Por ello, es recomendable realizar la fase de vivero.
  • Fase de vivero: Es una alternativa para llevar al campo plántulas vigorosas que puedan competir con la vegetación existente. Se pueden hacer tablones de almácigos y luego repicar 2 o 3 plantas por maceta de polietileno.

El trasplante al sitio definitivo se realiza entre los 2 o 3 meses dependiendo del desarrollo de las plántulas. La altura óptima de transplante es 20 a 25 cm. En este caso, el tamaño del hoyo donde se colocará el o los plantines debe ser similar al de la maceta.

La distancia de plantación (plantines del vivero) o siembra en el sitio definitivo es de 1.0 x 1.0 m para obtener densidades de 10.000 plantas por ha. Es necesario que los lotes destinados a esta forestación no se encharquen, el matarratón no tolera la humedad en exceso.

Al comparar estaca vs semilla sexual, sin tener en cuenta densidad de siembra, se encontraron diferencias altamente significativas (P= 0.01) a favor de la siembra directa con semillas, logrando promedios de 13.377 y 16.098 Kg de forraje verde por corte en estaca y semilla sexual, respectivamente (Gómez et al. 2002).

Reproducción vía asexual (estacas)

La práctica más difundida ha sido la propagación por estaca, debido a la fácil consecución, especialmente para forestaciones o cercas vivas. Sin embargo, en sistemas intensivos de producción de forraje se recomienda la siembra con semilla (sexual), para lograr una mayor persistencia en el cultivo, debido a que las plantas desarrollan un sistema radicular más profundo. Además, ese mejor anclaje permite soportar los cortes que se realizan periódicamente y tolerar mejor los períodos de sequía sin morir o defoliarse.

Las características de las estacas dependen del fin del cultivo. Por ejemplo, para establecer un cerco vivo se utilizan estacas de 1.0 a 2.5 m con diámetros de 5 a 10 cm y enterradas 20 cm. En cambio para establecer un banco de proteína (BP) para corte se utilizan estacas de 50 cm, las cuales deben proceder de ramas maduras (6 meses).

En todos los casos es conveniente hacer un bisel en las estacas para aumentar la superficie de absorción de agua y con ella, acelerar el rebrote de las yemas.

La estacas se pueden colocar acostadas sobre el terreno, dejando 2 a 4 yemas libres y tapar con 10 cm de suelo, o hacer un ahoyado de 15 cm. de profundidad.

Implantación con estacas

Ventajas

  • El costo de establecimiento es menor, por no tener el manejo de la etapa de vivero y posteriormente el trasplante.
  • La planta adquiere un desarrollo normal y se obtiene la primera cosecha más pronto (7 meses).

Desventajas

  • En la etapa inicial (3 meses) requiere mucho cuidado en cuanto a control de malezas y disponibilidad de agua.

Densidades de siembra, tipos de podas y producción de forraje

Densidades de siembra

Palma (2005) utilizó densidades de hasta 125.000 plantas/ha y aumentó la producción en 2.8, 3.8 y 12.6 veces más que en las densidades de 40.000, 20.000 y 10.000 plantas/ha respectivamente, con mejores niveles de sobrevivencia para la mayor densidad. Sin embargo, en un trabajo realizado por Gómez et al (2002) quienes evaluaron 3 densidad de siembra (0.5 x 0.5 m, 0.8 x 0.8 m y 1.0 x 1.0 m) y bajo 2 sistemas de propagación (estaca vs semilla sexual); que corresponden a poblaciones de 40.000, 15.625 y 10.000 plantas por hectárea, respectivamente, encontraron una diferencia significativa a favor del sistema de propagación de semilla sexual, en las 3 densidades de siembra, siendo más evidente en la densidad de 0.5 x 0.5 m.

A pesar de obtener mayores producciones de forraje con la densidad de siembra de 0.5 x 0.5 m, no se recomienda establecer este tipo plantaciones, debido a la dificultad que existe para desarrollar las actividades de manejo como cosecha, riego, fertilización, liberación de control biológico, etc. Además, representa mucho riesgo de lesiones para el operario durante la cosecha, debido al estrecho margen de acción que tiene.

Si bien con altas densidades (40.000 plantas/ha), hay una mayor producción de forraje en los primeros años esa diferencia disminuye a través del tiempo. Por ello no se justificar económica ni técnicamente la utilización de ellas. La densidad más utilizada en los bancos de proteína es de 10.000 plantas/ha (Navas et al. 2014).

El distanciamiento entre las estacas depende mucho de la finalidad de la plantación. Para demarcar límites, cerrar potreros o lotes de cultivo o hacer BP para consumo animal el distanciamiento puede variar de 0.5 a 5 m.

Cómo se dijera en párrafos anteriores, a menor distanciamiento habrán plantas más delgadas y tiernas lo que favorece el consumo por tratarse de un forraje de mejor calidad.

Tipos de podas

Poda de formación: El primer corte se debe hacer entre los 6 y 8 meses después de la siembra. Se cortan los árboles a poca distancia del suelo, para favorecer la ramificación. La altura de corte es de 1.0 a 1.20 m, siempre es conveniente dejar algunas ramas para que haya una recuperación más rápida de las plantas. Las podas sucesivas se harán siempre 30 ó 40 cm por encima de la inmediatamente anterior, hasta que el monte (cerca o BP) llegue a la altura deseada.

Se recomienda utilizar tijera podadora para hacer el corte, el machete propicia desgarre de los tallos lo que va en contra de la persistencia del cultivo.

Poda de mantenimiento: Se hace para mantener el monte siempre en estado juvenil, produciendo continuamente brotes nuevos. La poda se hace cortando todas las ramas a la misma altura y ancho.

Poda de rejuvenecimiento: Cuando el monte empieza a envejecer se hace un corte muy cerca del suelo, para estimular el desarrollo de nuevos brotes (yemas adventicias) para rejuvenecer el monte.

Durante los dos a tres primeros años de establecimiento se debe de recolectar el forraje una o dos veces por año; después de los tres años se puede recolectar el forraje cada tres meses.

La producción de forraje varía entre 10 a 20tn/ha, de ellos se encontró que 5 a 15 tn/ha correspondían a hojas (Navas et al. 2014).

Calidad nutricional

La calidad del forraje (hojas + tallos tiernos) es muy alta y se degrada rápidamente en el rumen (Gómez, et al., 1995).

 

  • Proteína bruta (PB): 20 a 30%
  • Fibra detergente neutro (FDN): 45-55%.
  • Fibra detergente ácida (FDA): 28-33%.
  • Digestibilidad in vitro de la MS (DIVMS): 54 a 70%.
  • Calcio: 1.5 a 1.7%
  • Fósforo: 0.15 a 0.2% 

 

 

Trinchantera gigantea (Nacedero o Yátago)

El nacedero (Trichantera gigantea), es un árbol mediano que alcanza de 4 a 12 m de altura, una copa de 6 m de diámetro, muy ramificado. Las ramas poseen nudos pronunciados, hojas opuestas, aserradas y vellosas, de color verde oscuro. Se encuentra cerca de ríos y fuentes de agua, en zonas pantanosas, bosques húmedos y estuarios entre los 100 y 2.150 m de altitud.

Biología y características de la planta

El tallo es ramificado con hojas de unos 30 cm de longitud, simples, opuestas, de color verde oscuro. Las inflorescencias sobresalen en la copa del árbol y las flores, en forma de campana, son de color rojo oscuro, vino tinto o amarillo, de 3 a 4 cm de longitud. Los frutos son alargados, hasta de 2 cm, duros como madera, contienen en promedio dos semillas redondas, de hasta 5 mm de diámetro.

Tolera bien la sombra. Los climas que más le favorecen son los trópicos húmedos y subhúmedos, si se siembra en climas secos debe hacerse bajo sombra, muy cerca de los nacimientos de agua, sino se corre el riesgo de que no sobreviva. Sin embargo, no soporta suelos inundados por largo tiempo.

Se adapta a suelos ácidos pero requiere que estos sean profundos, aireados y tiene buena respuesta a la fertilización orgánica.

Técnicas de implantación

La reproducción pueden ser por vía sexual (semillas) o vía asexual (estacas).

Reproducción vía sexual (semillas)

En el caso de una siembra con semillas se debe sembrar, primero, en un vivero (tablones) y luego los plantines (20-25 cm) se transplantan directamente en el campo, a una distancia de 1 m entre plantas y 1 m entre hileras (10.000 árboles por hectárea) o a 1m x 0,80 (12.500 árboles por hectárea).

Se recomienda mantener limpios de malezas el sitio, a través, de un control mecánico o químico.

Reproducción vía asexual (estacas)

Las estacas deben tener unos ± 20 cm de largo y 2 a 3 cm. de diámetro con 2 a 3 yemas de las cuales una queda bajo tierra. Se implantan a unos 0.80 a 1.0 m entre estacas y a 4 a 6 m entre líneas, dependiendo del diseño de la plantanción.

Se requiere que el suelo disponga de buena humedad para lograr un buen enraizamiento.

Producción de forraje y calidad nutricional

La producción promedio de forraje verde por árbol en el Trópico Subhúmedo oscila entre 6 y 8 kg, por año, lo cual equivale a 60 u 80 toneladas de materia verde por hectárea año.

En un Banco Proteico, lo más recomendable es cortar las plantas cuando tengan una altura mínima de 1.5 m. Es conveniente dejar algunas ramas para una rápida recuperación. Los cortes pueden ser cada 55 a 75 días depende de la zona y del comportamiento productivo del nacedero.

Recién en plantaciones con más de 2.0 m de altura se puede hacer un pastoreo directo con bovinos, y así aprovechar el nacedero con los forrajes herbaceos que haya asociados.

En el Cuadro 45 se presenta la composición química del nacedero. En este cuadro se observa niveles muy adecuados proteicos y de ambas fibras (FDN y FDA) que permiten alcanzar altas producciones de carne con bovinos.

 

 

Otros usos

Además, del empleo del nacedero en SSP asociado a especies herbáceas (gramíneas y/o leguminosas forrajeras). También se puede utilizar como barrera rompevientos, arbolado lindero (cerca viva) y para recuperar áreas erosionadas.

Se le atribuyen propiedades medicinales, como protector hepático y antimalárico. Los tallos verdes se utilizan para tratar la nefritis y las raíces como un “tónico para la sangre”. Sus brotes se utilizan mezclados con la harina de maíz, para el consumo humano.

 

Leucaena leucocephala (Leucaena)

Biología y características de la planta

La leucaena es una leguminosa arbó- rea, originaria de México, que se desarrolla desde 0 hasta los 1.000 m sobre el nivel del mar (snm), pudiéndose cultivar hasta los 1.500 m snm. Puede medir de 4 hasta los 20 m de altura. Resiste ampliamente la sequía, desarrollándose en zona donde apenas caen 250 mm de lluvia anual. Prefiere suelos con buen drenaje. Resiste una amplia gama de pH (5.6 hasta 8.0), aunque resiste mejor los suelos alcalinos que los muy ácidos.

Existen tres tipos diferentes de leucaena que desarrollan diferentes alturas: a) porte bajo 4-6 metros (tipo hawaiano o variedad-ecotipo 17489), b) porte mediano 14-16 metros (tipo salvadoreño o variedad-ecotipo 9904) y c) porte alto de 20 metros (tipo peruano o variedad-ecotipo 1774) (Ruíz et al. 2008) (Foto 6).

 

 

Además, de ser excelente complemento proteico en la dieta para el ganado vacuno, también mejora los suelos (efecto de la nitrificación) y evita la erosión.

Técnicas de implantación y manejo

La reproducción pueden ser por vía sexual (semillas) o vía asexual (estacas). Sin embargo, la presencia de vegetación espontánea puede limitar el rápido establecimiento cuando se usan estacas por lo que se recomienda hacer una fase de vivero.

Reproducción vía sexual (semillas)

Para ello, se siembra en tablones o tubo plásticos (en vivero) semillas que, previamente, estuvieron en remojo por 24 horas y fueron escarificadas para facilitar la germinación. Además, se deben inocular con el rizobium específico (Rhizobium loti).

La duración de esta fase (vivero) es de 45 a 60 días hasta que las plantas alcancen una altura de 30 a 40 cm, a partir de este momento están listas para ser trasplantadas. Las plantas se transplantan cada 18 m2 (6 m entre hileras y 3 m entre plantas). El primer corte se realiza después de los 8 meses, a una altura de 1.5 a 2.0 m.

En la época poco lluviosa se practica la poda escalonada de las plantas de Leucaena, en función de la disponibilidad de los pastos acompañantes. Se cortan con machete o motosierra cuando la Leucaena sobrepasa los 2,5 m de altura dejando tocones o tallos de ±0.50-0.70 m. Este tipo de poda escalonada se planifica según el número de árboles por parcela y el número de rotaciones que se prevé para la seca, teniendo en cuenta, además, que los árboles que se cortan en un año, no se cortan en el otro, por lo que la poda individual de cada árbol se realiza cada dos años.

Para cada día de permanencia de los animales en la parcela se corta un número determinado de árboles. De esta forma, los animales siempre tendrán acceso a follaje de ramoneo y poda, además de la sombra. En la época lluviosa los árboles no se podan, los animales solo pastorean el pasto implantado y ramonean la leucaena que puedan acceder.

El crecimiento lento de la leucaena trasplantada permite la siembra de cultivos de cosecha intercalados (maíz, sorgo, etc.), por un período de 2 años (Agrosilvopastoril), y luego se siembran los pastos (gramíneas y/o leguminosas forrajeras perennes) que mejor se adapten al SSP.

Igual a lo que ocurre con el samán (Pithecellobium saman) las plantas forrajeras que se desarrollan intercaladas con la leucaena se benefician de esta leguminosa, obteniendo abundante nitrógeno en el suelo, generado por la bacteria (simbiosis).

Producción de forraje y calidad nutricional

La leucaena, se caracteriza por los altos niveles de proteína (24-29%, base seca), con una degradabilidad en el rumen 53.6 %, (46.4 % by pass al duodeno), transformándolo en uno de los mejores bancos proteicos que habría disponible para los SSP de clima tropicales y subtropicales (Chongo et al. 1998).

Los estudios de degradabilidad “in situ” de la MS y la FDN de diferentes variedades de Leucaena leucocephala mostraron niveles de degradabilidad de estos indicadores entre los 65-80 % y 52-70 %, respectivamente, a las 72 horas de fermentación ruminal (Ruíz et al.2008).

La leucaena puede tener, especialmente en sus hojas, un alcaloide llamado “mimosina”. Sin embargo en el estómago de los vacunos existe una bacteria (Synergistes jonesii), que descompone a este alcaloide eliminando todo peligro de intoxicacion. Esto ocurre con los vacunos y, específicamente, aquellos que viven en zona tropical porque es donde se desarrolla esa bacteria. Además, la leucaena favorece el incremento de las bactaerias celulolíticas y la actividad de sus enzimas. Al mismo tiempo reduce la población de protozooarios, por acción de las saponinas, produciendo efectos defaunantes (Ruiz et al. 2008).

El Cuadro 46 presenta la información bromatológica de dos gramíneas: el pasto estrella africana (Cynodon plectostachyus K. Schum.) y el pasto Tanzania (Megathyrsus o Panicum maximus Jacq.) var. Tanzania, ambas consociadas a Leucaena leucocephala var. Cunningham, en los SSP en dos regiones de bosque seco tropical. La primera corresponde al valle interandino del Cauca medio, con régimen bimodal de estaciones secas menores a cuatro meses, y la segunda en el Caribe seco en el valle del río Cesar, con estaciones secas mayores de cinco meses (Barahona et al. 2014).

El forraje de L. leucocephala casi triplica en proteína a las gramíneas tropicales, además tuvieron muy bajos los niveles de fibra, con valores máximos que no superan el 41% de FDN y de 30% de FDA (Barahona et al. 2014).

 

 

Otra ventaja de los SSP basados en L. leucocephala es su alta oferta de nutrientes. Barahona et al. (2014) midieron en ambas regiones una producción de biomasa de 19,2 y 15,6 t MS/ha/año y de 3123 y 2856 kg de PB/ha/año para el valle medio del río Cauca (región andina) y el valle del río Cesar (Caribe seco), respectivamente.

En la consociación de gramíneas con leucaena establecidas a distancias no superiores a dos metros (lo más frecuente 1,30 a 1,60 m), se genera una oferta de biomasa que en promedio contiene 16,26% de PB, con 63,23% de FDN en el valle del río Cauca zona andina y 11,27% de proteína cruda con 59,64% de FDN para el Caribe seco en el valle del río Cesar (Gaviria et al. 2012).

En el trópico seco del Pacífico, en el estado de Michoacán (México) se realizaron evaluaciones del follaje de L. leucocephala y M. maximus establecidos en el Valle de Tepalcatepec. Se encontró que existe mayor producción de biomasa en aquellos campos que tenían SSP a lo largo del año (periodos de sequía, de lluvias y en los meses fríos).

La oferta de MS en cada pastoreo varió entre 3.602 a 4.791 kg MS/ha/pastoreo en la época seca, en tanto que esta oferta en monocultivo de pasto estrella africana (C. plectostachyus) sin arbustos ni árboles, solo llegó a 948 kg MS/ha/ pastoreo. En la temporada de lluvias, las producciones oscilaron entre 4.797 y 5.407 kg MS/ha/ pastoreo. Mientras que el pastoreo tradicional con sólo pasto estrella fue de 1.200 kg MS/ha/pastoreo (Solorio-Sánchez et al. 2011).

La energía solar transformada en biomasa forrajera en los SSP al ser pastoreada por el ganado durante cortos periodos con el empleo de la cerca eléctrica, permite sostener altas cargas de animales que oscilan según la región y el clima, entre 2,0 y 4,5 cabeza/ha muy superiores al pastoreo continuo en sabanas (cinco veces) o en pastos seleccionados sin fertilización (dos a tres veces) y cercanas o iguales a las que se logran con riego y fertilización de gramíneas tropicales.

En la estación seca, la producción forrajera del SSP y, por ende la carga, se reduce aunque no lo hace en forma significativa como con los pastos sin árboles (Broom et al. 2013).

Resultados en producción de carne y leche

Los altos niveles proteicos, como se mencionara arriba, en las hojas, en las ramas y en las semillas representan una excelente alternativa para asociarla con pastos (megatérmicos) para balancear la dieta de bovinos para carne o leche.

El bajo contenido de fibra (FDN y FDA) de la leucaena mejora los consumos de MS por los rumiantes. Esto sucede porque la fibra es el principal factor físico de pared celular que afecta el consumo de forrajes (Barahona Rosales y Sánchez Pinzón 2005).

Cuando se midió el consumo de MS de novillos cebuinos de ±250 kg PV pastoreado en un SSP con L. leucocephala y pastos tropicales como estrella africana (C. plectostachyus) y Tanzania, (M. maximus), asociados a árboles maderables nativos jóvenes como roble morado (Tabebuia rosea Bertol.) y móncoro o solera (Cordia gerascanthus L), los animales tuvieron consumos equivalentes al 2,65% contra sólo 2,35% del PV de los animales pastoreando en el sistema tradicional (Barahona et al. 2014).

Varios trabajos realizados con leucaena en SSP encontraron buenos rendimientos en la canal (res) y en producción de carne magra, color deseable de la grasa subcutánea para el mercado y una composición de ácidos grasos, como la que desean los mercados modernos, con mayor tenor de ácidos grasos poli-insaturados, mayor proporción de ácidos oleico y linoléico conjugado (CLA) y antioxidantes como la vitamina E (Mahecha et al. 2011).

Producción animal y de metano en los sistemas silvopastoriles. Asociación de Leucaena leucocephala, gramíneas y leguminosas forrajeras

Hernández et al. (2007) desarrollaron estudios con diferentes intensidades de pastoreo en SSP a partir de una multi-asociación de gramíneas, leguminosas herbáceas y L. leucocephala con alta densidad (15,000 plantas/ha) y alta intensidad de pastoreo.

La inclusión de la leguminosa arbórea L. leucocephala en toda el área de pastoreo cubierta por pastos naturales permitió ganancias individuales de 715 g/animal/día y un incremento del 51% en la producción de carne/ha, con relación a la obtenida con base de pasto nativo solamente. Frente a una sequía muy fuerte, este sistema silvopastoril logró mantener una ganancia individual, promedio, superior a los 400 g/día.

Estudios realizados con machos provenientes de rebaños lecheros, en un sistema compuesto por Panicum maximum cv. Guinea likoni, Brachiaria decumbens cv. Basilisk y pastos naturales (Dichantiums pp. y Paspalum notatum) asociados con leucaena a razón de 555 árboles/ha, tuvieron un menor peso al sacrificio que los del tipo Cebú. Esto se debió que éstos últimos son más rústicos y adaptados a las condiciones de pastoreo sin insumos.

En los sistemas estudiados, se supone que la leucaena ha influido en un mejor comportamiento de los animales, debido a su alta calidad y composición aminoacídica, así como a la presencia de fitoestrógenos e isoflavonas que mejoran la permeabilidad de la mucosa ruminal y permiten una mayor absorción de los metabolitos. También pudiera estar relacionado con una mayor cantidad de bacterias totales y hongos celulolíticos en el rumen de los animales que pastaron en áreas con la arbórea, al favorecer una mayor degradación de la fibra, con un mayor consumo total de la ración (Corral-Flores et al. 2012).

 

Acacia decurrens will (Acacia negra)

La acacia negra Acacia decurrens es nativa del sureste Australiano (de Victoria a New South Wales y del sureste de Queensland) y de Tasmani.

Biología y características de la planta

La Acacia negra es una leguminosa arbó- rea de 6 a 20 metros de altura. Sus hojas son bipinnadas, sobre pecíolos de 1,5 a 2,5 cm de longitud. Mientras que sus flores tienen cabezas globosas de 5 a 8 mm de diámetro, con inflorescencias que pueden ser en panícula o racimo y semillas negras de 3 a 5 mm de longitud, 2 a 3,5 mm de ancho.

La acacia negra tolera sequía (66 a 228 mm), suelos pobres y lateríticos con pH 5.0 a 7.2. Es relativamente tolerante al frió, aunque su temperatura óptima oscila entre 14,7 a 27,8 °C. Crece hasta desde el nivel del mar hasta 3.200 m s.n.m.

Técnicas de implantación y manejo

La reproducción pueden ser por vía sexual (semillas) o vía asexual (estacas). Sin embargo, la presencia de vegetación espontánea puede limitar el rápido establecimiento cuando se usan estacas por lo que se recomienda hacer una fase de vivero.

La propagación por semilla es fácil. Las semillas se extraen después de secar los frutos, se hidratan durante 48 horas o se escarifican sumergiendo la semilla en agua hirviendo durante un a tres minutos y posteriormente se siembran.

Usualmente son sembradas en semilleros (vivero) previa inoculación con las cepas específicas, y trasplantadas después de 3 a 6 meses. Pueden trasplantarse cuando alcanzan 15 a 25 cm de altura.

Producción de forraje y calidad nutricional

La acacia negra es una especie fijadora de nitrógeno, aporta hasta 250kg/ha/año. Tiene un acelerado crecimiento, 3.2 m de altura promedio a los 14 meses de edad además de su alta producción de biomasa comestible de alta calidad.

Se asocia muy bien con muchos pastos megatérmicos, entre ello, el kikuyo (Pennisetum clandestinum). En un trabajo donde se evaluaron 3 densidades de Acacia asociado con Kikuyo; en alta densidad (1110 árboles/ha), en baja densidad (407 árboles/ha) y testigo (sin árboles).

La producción del pasto fue inferior estadísticamente (P<0.05) en alta densidad, 1397 comparada con 2084 y 2130 kg MS/ha/año para baja densidad y testigo respectivamente. La producción de forraje comestible proveniente de la acacia fue de 1.4 y 1.0 t MS/ha para baja y alta densidad respectivamente (Gualdron Calderón y Padilla Charry 2007).

En el Cuadro 47 se presenta el análisis bromatológico del follaje de Acacia decurrens.

 

 

Producción de carne

Fernandez et al., (1999) evaluaron la sustitución de follaje de la Arbórea Acacia decurrens por un concentrado comercial (20% PB), como suplemento en la recría de terneras de reemplazo para lechería Holstein bajo pastoreo de Kikuyo (Pennisetum. clandestimun).

Se evaluaron dos niveles (T1: 0 y T2: 100%) de sustitución de concentrado comercial por hojas frescas de Acacia decurrens. La calidad nutricional de las hojas de Acacia fue adecuada con 50.04% de degradabilidad ruminal in situ a 48 horas, 14.8% de PB.

Los consumos del T1, (Kikuyo + concentrado) fueron 2 kg concentrado/ternera/día y el T2 (Kikuyo + hojas de A. decurrens) consumieron 4 kg.MS de hojas/ternera/día. Se encontraron diferencias significativas en los niveles de FDN entre el Kikuyo y la Acacia, 42 vs 55%, respectivamente.

La ganancia de peso fue mayor en el T2 (Pasto Kikuyo + Acacia) respecto T1 (testigo) (pasto Kikuyo + concentrado), 0.638 y 0.595 kg/ternera/día respectivamente. La mayor ganancia del T2 pudo estar influenciada por los fitoestrógenos y las isoflavinas contenidas en las leguminosas que mejoran la permeabilidad de la mucosa intestinal facilitando una mayor absorción de los metabolitos. Además, de un efecto de los taninos de la acacia que pudo incrementar la proteína by pass al rumen.

Usos

Es muy utilizado para el consumo de los bovinos en los SSP, es una excelente fuente de taninos el curtido del cuero, en la medula del tallo puede contener hasta el 49% de taninos). Además, la madera tiene múltiples usos (construcción, mueblería y combustible).

 

Guazuma ulmifolia (Guacimo)

Es originario de México y crece de este país hasta noreste de Argentina, Ecuador, Perú, Paraguay, Bolivia, Brasil y en el Caribe.

Biología y características de la planta

El guácimo, es un árbol mediano o arbusto de la familia Sterculiaceae, de porte pequeño a mediano, que puede alcanzar de 2 a 15 m (hasta 25m) de altura, con un DAP (diámetro a la altura del pecho) de 30 a 40 cm (hasta 80). De copa redonda y extendida.

Su tronco es torcido y ramificado, con hojas simples, alternas, ovaladas a lanceoladas de color verde oscuro en el haz y verde grisáceo amarillento en el envés.

Sus flores pequeñas y amarillas, se agrupan en panículas en la base de las hojas. Sus frutos son cápsulas verrugosas y elípticas, negras cuando están maduras con olor y sabor dulce, con numerosas semillas pequeñas y duras (Delgado y Ramirez 2014).

Crece bien desde el nivel del mar a los 1200 m snm, en zonas cálidas con temperaturas promedios de 24°C, de 700 a 1500 mm de precipitación/año, incluso se encuentra frecuentemente por debajo de los 500 m, en regiones con estación seca. Se da en suelos de texturas livianas y pesadas, con buen drenaje, no pedregosos y pH superior a 5.5.

Técnicas de implantación y manejo

Se puede reproducir por vía asexual (estacas) o sexual (semillas).

Reproducción asexual (estacas)

Se requiere de 5 a 8 meses para que las ramas alcancen un diámetro de 1.5 a 2.5 cm, luego se cortan estacas de un largo variable, según diseño de la plantación, entre 60 a 80 cm. Se busca que cada estaca tenga varias yemas (4 a 6). Al plantarlas se dejan 2 a 4 yemas en la superficie. El guácimo tiene buena capacidad de rebrote y este atributo la convierte en una especie ideal para ser manejada en los potreros de zonas secas (Giraldo 2014).

Reproducción sexual (semillas)

La producción de plántulas en vivero es fácil, se siembran 2 a 4 semillas por bolsa plástica o muchas en un tablón (bajo media sombra).

En 14 a 16 semanas alcanzan 25 a 30 cm de altura, ideal para trasplantarlas al inicio de las lluvias o con riego artificial. La distancia adoptada comúnmente es de 2 x 2 m, obteniendo mayor crecimiento en diámetro y altura. Se recomienda eliminar las malezas 2 ó 3 veces durante el primer año (Giraldo 2014).

Producción de forraje y calidad nutricional

Sus hojas y frutos son palatables y muy apetecidos por el ganado. Las hojas poseen entre14 al 17% de proteína bruta, con una digestibilidad in vitro de 40-60% y los frutos entre 8-10% PB (Delgado y Ramizéz 2014).

En los Cuadros 48 y 49 se presentan la producción de biomasa por árbol y por hectárea en un trabajo realizado en Colombia (Giraudo 2014).

Algunos árboles y arbustos tienen valores de proteína bruta relativamente altos, dependiendo de la especie y tipo de árbol.

En el Cuadro 50 se informan algunos parámetros nutricionales (PB, FDN y FDA) de 3 especies arboreas consideradas como promisorias para incluirlas en sistemas silvopastoriles.

El potencial de aporte energético en los árboles pequeños (con fuste menor de 1.2 m) es inferior que los árboles de mayor tamaño (longitud de fuste entre 1.2 y 2.35 m), dado por la baja tasa de degradación de la MS (Cuadro 51).

 

 

 

 

 

Usos

Además, se ser utilizado en la alimentación de rumiantes con muy buenos resultados, se usa también para elaborar postes para cercas y varas para construcciones rurales. Sus rebrotes, se pueden usar para la producción de varas tutoras o de sostén de cultivos agrícolas. También se puede utilizar su madera en carpintería, ebanistería y en la fabricación de cajas de embalaje. Se lo emplea, también, para la fabricación de carbón (buena producción de brasas, calor y poco humo).

 

Erithrina poeppigiana (Poró)

Es originario del norte de Sudamérica y se extiende hasta norte de Argentina, Brasil y el Caribe.

Biología y características de la planta

Es una leguminosa arbórea, caducifolia en la época de floración, que puede alcanzar hasta 35 m de altura y 1 m de diámetro en el tronco. Crece bien de 600 a 1700 msnm en zonas húmedas, incluso hasta 2.100 m snm.

Las hojas son compuestas y alternas, de 20 cm a 30 cm de largo que suelen aparecer en las ramas tiernas y se desprenden en el periodo de sequía tropical, de enero a mayo, cuando se cubren de flores. Luego de la floración brotan nuevas hojas.

Las flores de color rojas o escarlatas, se agrupan en inflorescencias de 10 a 20 cm de largo. Las flores están en posición vertical sobre las ramificaciones horizontales de las inflorescencias; tienen forma amariposada. El fruto es una vaina o legumbre, de color marrón oscuro, de 12 cm a 25 cm de largo por 1 cm de ancho y contiene semillas de color marrón en forma de riñón, de 1 a 2 cm de largo. Sin embargo, el fruto es tóxico para el ganado, lo que restringe su uso.

Desarrolla desde los 50 a 2.400m de altitud con temperaturas medias cálidas (±24-26°c) en un amplio rango pluviométrico (1000-4000 mm/ año).

Tolera diferentes tipo de suelos (franco arcillosos a francos) con pH neutro a ácido, desde aluviales, ferrasoles, volcánicos hasta ultisoles. Es capaz de tolerar suelos infértiles, sequía moderada y sombra.

Tolera encharcamientos estacionales, aunque desarrolla mejor con buen drenaje. Resiste sequía hasta 6 meses.

Técnicas de implantación y manejo

Se propaga por semillas y por estaca. Presenta crecimiento rápido pero necesita de lugares frescos, húmedos y de tierra fértil. Su vida es de mediana a larga.

Reproducción sexual (semillas)

Antes de la siembra, las semillas se deben remojar en agua templada (40ºC) por 12 horas.

Reproducción asexual (estacas)

Los mejores resultados se obtienen colocando ramas en capas. Después de 6 semanas, las raíces se forman en el espacio entre las capas, las hojas pueden eliminarse y se corta la parte superior en ángulo de 45º antes de sellar con parafina. Las estacas pueden ser de al menos 1.5 m largo y se plantan a unos 30 cm de profundidad.

Densidad de platanción y manejo de las podas

Los espaciamientos normales son de 6x6 m en árboles que se vayan a podar y 8x8 m para árboles que no se vayan a podar. En el primer año se requiere un control de las malezas.

Hasta el momento de realizar podas de formación (9-12 meses) se pueden sembrar cultivos bajos de escaso crecimiento y anuales para cosecha (Agroforestal).

Las podas causan la muerte de los nódulos que fijan nitrógeno, liberando así el nitrógeno en el suelo. Sin embargo, los nódulos no se reemplazan hasta pasadas 10 semanas, y por ello la especie es tolerante a podas fuertes, pero no más de dos veces al año (Delgado y Ramirez 2014).

Calidad nutricional

La biomasa del poró puede tener entre 12 a 18% MS, 22.0 a 24.0% PB y niveles de fibra que oscilan entre 43 al 48% FDN.

Usos

Además de emplearse para alimentación bovinas, su madera blancuzca, blanda y muy fibrosa se emplea como madera de cajonería para envases de productos industriales.

 

Albitzia saman (Samán)

Originario de América Central (México) y se extiende hasta Perú, Brasil y norte de la Argentina. También se ha introducido en otros continentes como el asiático (India tropical).

Biología y características de la planta

Es una leguminosa arbórea con forma de sombrilla que puede abarcar una superficie de 50 m2 de diámetro, generando una excelente sombra para el ganado). Puede alcanzar una altura de hasta 20 m. Tiene un crecimiento lento y sus raíces son superficiales. Sus hojas son compuestas bipinnadas de 3-9 pares y las flores, de color rosado, se reúnen en inflorescencias vistosas situadas al final de las ramitas.

Los frutos son legumbres o vainas oscuras de 8 a 20 cm de largo Se utiliza como forrajera por sus legumbres verdes y por sus semillas que son comestibles. También se cultiva como ornamental.

Técnicas de implantación y manejo

Se propaga por semillas y por estaca. Si bien se reproduce por semilla en forma natural muy fácilmente, debido a que sus frutos y hojas son muy consumidos por los animales (vacunos, cabras, etc.), por ende, difícilmente puedan multiplicarse naturalmente por esta vía, excepto cuando caen las semillas al suelo con las heces de los animales.

Calidad nutricional

La biomasa (hojas + tallos tiernos) tiene un nivel de MS entre 24 al 28%, 18-22% PB, digestibilidad in vitro de la MS 60-35% y 2.2-2.4 Mcal EM/kg MS. Mientras que sus frutos pueden alcanzar niveles muy altos de calidad, 29 a 30% de PB, 40-42% de carbohidratos solubles y alta digestibilidad in vitro de la MS (73-75%) (Milera 2013).

La fructificación ocurre, en los países Centroamericanos, durante la estación seca y coincide con el período de mínima producción y máxima lignificación de los pastos tropicales. De ahí, que las legumbres de alta calidad que caen al suelo en grandes cantidades son muy consumidas por el ganado.

 

Prosopis juliflora (Algarrobo)

Es originario de América Central y tiene un amplio desarrollo desde el sur de Estados Unidos hasta norte de la Argentina, incluso en el Caribe. Su distribución, en diferentes países y desde hace muchísimo tiempo, fue a través de algunos pueblos indígenas al ser parte de su dieta.

Biología y características de la planta

Es una leguminosa arbórea que crece desde le nivel del mar hasta 1500 m de altitud, normalmente a menos de 700 m, en climas secos muy cálidos, con precipitaciones de 150 a 1600 mm, estaciones secas de 6-8 meses y temperaturas de 20-32°C, aunque puede encontrarse en áreas con temperaturas de hasta 48°C, con precipitaciones de 70mm por año y hasta 10 meses de estación seca. Sus raíces penetran hasta grandes profundidades en busca de humedad. Por ello, se ha plantado en muchas zonas áridas de todo el mundo, ampliamente en Africa y en Asia, especialmente en India.

Crece bien en una gran variedad de suelos, calcareos, arcillosos a arenosos, con pH de neutro a fuertemente alcalino, de baja fertilidad, salinos, e incluso rocosos, siempre que la pedregosidad no sea excesiva y obstaculice el crecimiento radicular. No crece bien en suelos muy superficiales.

Técnicas de implantación y manejo

Las semillas almacenadas con contenidos de humedad de 6-8%, en recipientes sellados a 4°C, pueden mantener su viabilidad por muchos años. Semilla secada al aire y almacenada a temperatura ambiente mantuvo un 60% de germinación después de 50 años. Un kilogramo contiene de 20000 a 35000 semillas. Es difícil separar las semillas del mesocarpo, por lo cual, se pueden sembrar las semillas con los pedazos de vaina todavía adheridos.

Reproducción sexual (semillas)

Las semillas deben recibir un tratamiento previo para mejorar su germinación; se ha utilizado el lijado, inmersión en ácido sulfúrico concentrado durante 20 minutos, ácido sulfúrico al 20% durante una hora o bien agua hirviendo por 1-2 minutos seguido de remojo durante 2-3 días. Sin embargo, con estos métodos a veces la germinación es irregular. El corte con cuchillo en el lado romo de la semilla, aunque es algo lento, ha producido porcentajes de germinación de 100% en cuatro días y puede ser útil para cantidades pequeñas de semillas y/o muestras para investigación.

La siembra puede hacerse en camas de arena para repique posterior cuando las plántulas alcancen 3-8 cm de altura, o directamente en bolsas plásticas. Se sugiere mantener un 60% de sombra los primeros 15 días después del repique, y eliminarla luego progresivamente.

Debido a las largas raíces de esta especie, se deben usar bolsas largas o contenedores abiertos en el fondo para promover la autopoda de las raíces, y/o evitar que las plantas permanezcan demasiado tiempo en el vivero.

Las plantas alcanzan alturas de 25- 30 cm en 4-6 meses. Un mes antes de salir del vivero se recomienda disminuir el riego y la fertilización y dejar las plantas a plena exposición solar, para lograr su rustificación.

Reproducción asexual (estacas)

Se puede propagar mediante estacas enraizadas de 1.5-2.5 cm diámtero y 40-60 cm de largo, aunque se requiere mayor investigación porque los resultados no son confiables ni comercialmente viables.

Una vez que se dispone del plantín (25- 30 cm) o estaca enraizada se realiza la siembra directa plantando en dos líneas, a 50 cm entre líneas y 10cm dentro de la línea. Si se usan plantas en bolsas plásticas, se pueden plantar igualmente en dos líneas separadas 50cm pero a 30cm de distancia entre plantas dentro de la línea. Para plantaciones para producción de leña o control de erosión, se ha utilizado de 1x1m a 4x4m. Una densidad muy usadas es de ±2500 árboles/ha.

Calidad nutricional

Las vainas contienen 30-40% de azúcares y 13% de proteína, las semillas contienen 65% de proteína, y son altamente apreciadas en algunos países para consumo humano y animal, en preparaciones diversas. Se emplea como tal o en harinas concentradas como complemento alimenticio.

Las hojas también se emplean como forraje, con un contenido en proteína aun mayor que el fruto, llegando al 19%. Sin embargo, no son muy palatables, excepto los ápices (Cuadros 52, 53 y 54).

 

 

 

 

Usos

Las vainas deben recolectarse cuando presentan una coloración café verdosa, directamente del árbol o del suelo. Estas deben ser trasladadas al sitio de procesamiento en sacos de yute, donde se colocan en zarandas y se exponen al sol por periodos de 3-4 horas durante dos días. Posteriormente se golpean para que abran y se procede a extraer las semillas manualmente o con morteros.

Además, se lo suele usar para confeccionar setos y cercas vivas. El tronco exuda una resina ambarina semejante a la goma arábiga que se emplea para obtener mucílago (espesante).

Se utiliza en la industria farmacéutica, textil, de dulces y pastas alimenticias, mucílagos y betunes. Esta resina también se usa en cocimientos para curar la disentería o algunas afecciones de los ojos.

La madera se usa por su durabilidad para postes de cercas y construcciones rurales. Por su dureza se utiliza para durmientes, pisos de parquet, marcos de puertas y ventanas, mangos de herramientas, muebles y carpintería ligera, arados, carretas. En México se usa además para fabricar hormas de zapato y fustes para sillas de montar, y en Argentina se usa en la fabricación de toneles para alcoholes y vinos. En India se lo usa para la producción de pulpa para papel.

 

Pithecelobium dulce (Guamúchil)

Es una leguminosa arbórea originaria de Centroamérica. El área de distribución natural del guamúchil se extiende desde 3° a la 28° latitud norte, a través de toda la América Central hasta el norte de Colombia y Venezuela. En la actualidad crece en toda la región tropical, incluso al norte de Argentina, Brasil, islas del Cariba, Filipinas, la India y el éste de África

Biología y características de la planta

Es un árbol o arbusto, espinoso, perennifolio, de 15 a 20 m de altura y con un diámetro a la altura del pecho de 80 cm (hasta 1 m), con ramas provistas de espinas. Copa piramidal o alargada, ancha y extendida (diámetro de 30 m), muy frondosa.

Sus hojas están en espiral, aglomeradas, bipinnadas, de 2 a 7 cm de largo. Y su inflorescencias son axilares de 5 a 30 cm de largo, con flores pequeñas ligeramente perfumadas, actinomórficas, blanco-cremosas o verdes.

Los frutos son vainas delgadas de hasta 20 cm largo por 10 a 15 mm de ancho, rojizas o rosadas y dehiscentes. Se abren por ambos lados para liberar numerosas semillas, de 7 a 12 mm de largo, aplanadas, morenas.

En el área de distribución natural del guamúchil, el clima es subtropical y tropical, de seco a semi-árido, con una precipitación anual promedio que fluctúa entre 500 y 1650 mm. Ha sido plantada con éxito en áreas con una precipitación anual promedio inferior a 400 mm y con una estación seca de un máximo de 4 a 5 meses. Crece aún en suelo somero, pobre, pedregosos (basalto), arenoso. La especie se considera por lo general como resistente al calor (40 a 42°C), incluso temperaturas entre 7 y 8 °C y la sequía.

Técnicas de implantación y manejo

Se colectan las semillas cuando están maduras, o sea cuando las vainas cambian de color verde a rojizo y se expone el endocarpio del fruto. Las semillas se extraen de las vainas golpeándolas con un mazo para abrirlas. Las semillas secas se colocan en frascos oscuros y herméticos y pueden almacenarse hasta 6 meses a una temperatura de 18 a 20 ºC. La semilla tiene de 6 meses a un año de viabilidad.

Reproducción sexual (semillas)

La germinación tarda sólo 1 ó 2 días. Necesita de 0 a 4 semanas de incubación antes de iniciar la germinación. El porcentaje de germinación varía entre 63 a 96 %. El número de semillas por kilogramo varía entre 5,500 a 9,000.

Se recomienda hacer un tratamiento pregerminativo, a través de una hidratación de las semillas por 24 horas o una escarificación mecánica (lima, lija).

El trasplanta se eraliza alrededor de los 4 meses de emergidas las plantas.

Reproducción asexual (estacas)

También se puede propagar a través de estacas (40-60 cm de largo) tratando de que hayan de 4 a 6 yemas por estaca y se dejan fuera de la tierra 3 como mínimo.

Producción y Calidad nutricional

La producción de biomasa comestible del Pithecellobium dulce promedio oscila entre 3.20 a 4.0 Kg MS. La relación hoja – tallo (promedio) varía entre 1.4 a 1.6. Aportando una biomasa comestible del 69.5% (Lombo Ortiz 2012).

Las vainas, ramillas y hojas se usan como forraje en época de secas, en especial, para el ganado bovino. El residuo de la semilla (una vez extraído el aceite) es rico en proteínas (30 %) y lo consume el ganado.

Usos

Además de ser un buen alimento para el ganado bovino, tiene una amplia gama de usos. Como madera para muebles y construcción, para cosmética y farmacopea, etc.

 

Populus spp. y Salix spp. (Álamo y Sauce)

Biología y características de las plantas

La familia Salicaceae comprende dos gé- neros, Salix y Populus. La parte vegetativa tiene hojas alternas y provistas de estípulas. Las flores son unisexuales, dioicas y se reúnen en amentos o espigas simples. Las flores masculinas poseen un número variable de estambres (en Salix de 2 a 8, en Populus de 5 a 60); las flores femeninas están formadas por 2 carpelos soldados en un ovario unilocular más o menos pedunculado, provisto de un estilo breve con varios estigmas.

El fruto es una cápsula y las semillas, sin albumen, están cubiertas de finos pelos algodonosos que facilitan la dispersión anemócora. La polinización es anemógama, pero en algunos casos puede ser entomógama.

La famila tiene una notable importancia económica que deriva de la explotación de la madera, fundamentalmente del género Populus, por su rápido crecimiento. Entre otros usos se destaca la extracción de la materia prima (pasta de celulosa) para la industria papelera.; una variedad es el Populus nigra, apreciado por su forma erecta y rápido crecimiento.

Como autóctonas, en la región mediterránea, están presentes diversas especies de Salicaceae localizadas principalmente en las riberas de los ríos y demás cursos de agua, donde crean densas formaciones y verdaderos bosques en galería a lo largo de muchos kilómetros de río pero ocupando sólo unos pocos metros de ancho.

Entre las especies más características de estas peculiares formaciones podemos nombrar, el sauce blanco (Salix alba), y los distintos álamos: el chopo negro (Populus nigra) y el chopo blanco (Populus alba). En el Etna (Italia) vive una especie aislada de chopo temblón (Populus tremula) allí donde recibe abiertamente el agua de lluvia, en las altas cotas del volcán. En Argentina, las ramas de algunas especies de sauce (Salix viminalis) son utilizadas para la fabricación de cestos, canastos, etc., es lo que se llama comúnmente mimbre. Otras especies del género Salix se cultivan como ornamentales, por ejemplo el sauce llorón (Salix babylonica), originario de China, y muy apreciado por el porte de sus ramas.

Además, de todos estos usos (madera, pasta de papel u ornamental) se utiliza a diferentes especies de los géneros Salix y Populus (Sauces y Alamos), especialmente en la Mesopotamia y ribera del Delta del Paraná, como componente arbóreo en los Sistemas Silvopastoriles.

Evaluación de las hojas de Álamo y Sauce como forraje en un Sistema Silvopastoril del Delta del Paraná

En los últimos años, muchos productores han comenzado a incorporar ganadería en la región del Delta del Paraná a sus clásicas plantaciones de Salicáceas (Álamos y Sauces), transformándolas en sistemas silvopastoriles (S.A.G.P.y A. 1999). La falta de tradición ganadera en esta Región, presenta algunos inconvenientes sobre la falta de estudios básicos de los recursos forrajeros identificación de especies, valor nutritivo y manejo de los mismos.

El objetivo de este trabajo fue evaluar en una primera etapa el contenido de proteína bruta (PB) y la presencia de taninos, como metabolito potencialmente antInutricional, en las hojas de Álamo y Sauce.

Materiales y Métodos

Se recolectaron muestras de “hojas verdes” en una plantación de la EEA INTA Delta. Las hojas fueron obtenidas de cinco plantas de álamo (Populus spp.) y cinco de sauce (Salix spp.). El material obtenido fue inmediatamente colocado en estufa de aire forzado a 60 ° C.

La materia seca obtenida de cada muestra fue molida en un molino de eléctrico de cuchillas y tamizada en malla de 2 mm. Por el clásico procedimiento de Kjeldahl, se calculó el porcentaje de la PB (A.O.A.C. 1995).

Para determinar taninos se siguió el Método Standart en base al reactivo de Folin-Ciocalteu y lectura en espectrofotómetro (Labesca 2000).

Los valores de PB y Taninos fueron sometidos al procedimiento estadístico Test-T en software SAS.

Resultados y Discusión

Los resultados obtenidos se pueden observar en el Cuadro 55.

Los niveles de PB, promedios, de ambas especies no mostraron diferencias significativas entre sí y fueron excelentes desde el punto de vista nutricional, 18,68 y 17.44% para las hojas de Sauce yÁlamo, respectivamente. Estos valores son comparables con los de muchas forrajeras de alta calidad, como el Raigras criollo (Lolium multiflorum) que varía entre 16-18 % (Fernández Mayer 2006).

Los promedios de taninos mostraron diferencias significativas entre las dos especies, 1.35 y 2.73% para Sauce y Álamo, respectivamente. Aunque los valores resultantes fueron inferiores al 3%. Algunos trabajos indican que cuando los forrajes poseen taninos por debajo del 3% no solo no se observan efectos negativos en los rumiantes, sino que se pueden generar algunos efectos beneficiosos sobre la producción animal, como por efecto de la optimización en el tránsito de proteína by-pass hacia el duodeno, reducción de la postura de huevos de parásitos, etc. (Rossi 2003 y Minn y Hart 2004).

Conclusiones

De acuerdo a los primeros resultados obtenidos, las hojas de Álamo y Sauce deben ser consideradas como un interesante recurso forrajero complementario del pastizal natural en los sistemas silvopastoriles del Delta del Paraná, por su alto aporte proteico y porque pueden mejorar el comportamiento de rumiantes.

 

 

Valor nutritivo del silaje de hojas de Álamo y Sauce en un Sistema Silvo- pastoril.

En la región del Delta del Río Paraná se ha incrementado la utilización del Sistema Silvopastoril para la producción de madera y carne.

La estructura del Sistema Silvopastoril en esta región está basada en la producción forestal de salicáceas (Populus spp. y Salix spp.). En estos SSP, la ganadería es complementaria de la actividad silvícola y está orientada a la cría vacuna aprovechando el pastizal natural que se desarrolla en las plantaciones.

La composición florística del pastizal muestra una gran riqueza, con altos porcentajes de poáceas megatérmicas (C4) y en menor proporción de mesotérmicas (C3). Desde el punto de vista forrajero, la ganadería presenta una limitación de la oferta de calidad durante el período invernal. Esta contingencia afecta directamente los índices de carga efectiva del sistema ganadero. Frente a este problema se están desarrollando ensayos sobre la transferencia estacional de forraje y conservación.

Existen antecedentes que indican que las hojas de sauce y álamo poseen cualidades nutritivas interesantes para usarlas como recurso forrajero en la alimentación de rumiantes.

El objetivo de este trabajo fue evaluar el valor nutritivo del ensilaje de las hojas de salicáceas mediante el contenido de PB y FDA del mismo. El trabajo se realizó a fines de verano del 2006, colectando al azar 10 muestras de hojas de álamos (Populus sp.) de plantas de 9 años de antigüedad y 10 muestras de sauces (Salix sp.) de 6 años en plantaciones de la EEA INTA Delta.

Las muestras de hojas de cada especie se obtuvieron del estrato inferior y medio del árbol. Las hojas se colocaron enteras (sin picado) en microsilos y se comprimieron manualmente para extraer el aire. Los microsilos utilizados fueron cilindros confeccionados con caños de PVC de 110 mm de diámetro (caños de desague) y 400 mm de altura, con tapas del mismo material en ambos extremos. Posteriormente se cerraron los recipientes y se dejó en proceso de ensilado. A 60 días se abrieron y se comprobaron las cualidades organolépticas de los microsilos.

Se extrajeron muestras de cada uno de ellos, las que fueron secadas en estufa a 60° C hasta alcanzar peso constante. La materia seca (MS) obtenida de cada muestra fue molida en un molino electromecánico de cuchillas y pasadas por un tamiz de 0 1 mm. Finalmente, se procedió al análisis de Fibra Detergente Acido (FDA) en un equipo Ankom y los de PB por Kjieldal.

Con los valores obtenidos de FDA se procedió a estimar la digestibilidad en base a la siguiente fórmula: 88,9- (0,779 x %FDA) = Digestibilidad Estimada. Los valores resultantes fueron sometidos al procedimiento de T de Student. Los resultados obtenidos se muestran en el Cuadro 56.

Los promedios de PB muestran diferencias significativas entre Alamo y Sauce (p>0,05). Las pérdidas de nitrógeno como gases (amoníaco, entre otros), durante las fermentaciones en el ensilado, son la causa de los menores niveles de PB hallado en este trabajo (Fernández Mayer 2006) respecto al ensayo anterior donde se evaluó la calidad proteica de las hojas frescas, (17.44 y 18.68% en Alamo y Sauce, respectivamente).

 

 

Por su parte los promedios de FDA y de Digestibilidad estimada, no mostraron diferencias significativas entere ambas especies (p>0,05).

De los resultados obtenidos se puede concluir que las hojas de Alamo y Sauce tienen un buen potencial para ser ensiladas y utilizadas como reservas forrajeras para la alimentación de rumiantes en estos sistemas de cría bajo plantaciones de salicáceas. La utilización invernal de las hojas ensiladas complementando el pastoreo, permitiría elevar la carga animal durante ese período y asi mejorar la productividad promedio del sistema silvopastoril.

Eucaliptus sp

El eucaliptus sp., originario de Australia, es una especie adaptada a las prácticas silvopastoriles, porque tiene copas estrechas que permiten la penetración de una cantidad razonable de luz directa o difusa hasta el nivel del suelo permitiendo el crecimiento de plantas forrajeras, siempre que el espaciamiento sea correcto y el manejo apropiado, y además proporciona sombra a los animales.

Uno de los mejores trabajos con Eucaliptus dentro de sistemas silvopastoriles y agrosilvopastoriles fue el realizado en el Estado de San Paulo, Brasil, donde se evaluó el efecto de la campactación del suelo (con suelos de arena cuarzosa) con vacunos de raza Brangus. El bosque implantado fue de Eucalyptus grandis que tuvo un espaciamiento de 3 x 2 m y a los 13 meses de plantado se inició el experimento. Se utilizó a la Braquiaria (Brachiaria decumbens) como gramínea forrajera. El ganado permaneció pastoreando la Braquiaria durante un año. Se encontró que el pisoteo no alteró las características y propiedades físicas del suelo (Couto y Couto 2015) (Foto 7).

Sin embargo, hay situaciones en las cuáles las respuestas fueron diferentes. Para un suelo también de estructura arenosa, aunque bajo régimen climático con menores precipitaciones (Ontario, EEUU) y haciendo pastoreos por periodos cortos (10-15 días por parcela) con bovinos de razas británicas, se encontró un aumento de la compactación al final de la estación de crecimiento (septiembre y octubre).

La compactación registrada en este segundo trabajo disminuyó la infiltración de agua, produciendo una anaerobiosis temporal y la desnitrificación subsecuente de nitratos disponibles en el suelo (Couto y Couto 2015). Estos trabajos demuestran que los efectos de los animales sobre la compactación de los suelos bajo bosques de eucalipto, dependen del tipo de suelo, de los animales y del manejo (intensidad de pastoreo y carga animal).

Otra dificultad que ocurre en los SSP es la eliminación de las plantas invasoras. Su control es considerado crítico hasta el tiempo del cierre de las copas de los árboles, que ocurre al segundo año de plantado.

 

 

También, se ha encontrado competencia del pasto Guinea (Panicum maximum) en la fase de implantación de los rodales, considerado en ese momento como una maleza. Por ello, la implantación de forrajeras perennes (gramíneas o leguminosas) se debe hacer una vez que las plantas de Eucaliptus hayan alcanzado + de 3 m de altura, alrededor de 2 a 3 años de implantado, según las condiciones agroecológicas del lugar.

En la zona semiárida del nordeste brasileño, se pastoreó una mezcla gramíneas integrada por Urochloa mosambicensis, Bufel (Cenchrus ciliaris) y Guinea (P. maximum) con novillos Bahaman bajo E. camaldulensis con 8 años de plantado. Los animales pastorearon 2 veces durante 3 meses en un año. Como resultado de este ensayo se encontró un incremento volumétrico de 21% en el Eucalipto bajo el SSP en relación al sistema convencional. Además de los problemas con erosión provocados por el compactación, las raíces finas que se encuentran en las capas superficiales del suelo pueden ser dañadas por el pisoteo constante (Couto y Couto 2015).

García et al (1994), evaluando la asociación entre E. grandis, B. decumbens y Melinis minutiflora, en varios marcos de siembra de los árboles hasta dos a tres años de edad, en la Zona de la Mata del Estado de Minas Gerais, concluyeron que: el marco más adaptado para la asociación fue de 6 x 2m, aunque los marcos de 4 x 2m ó de 5 x 2m con B. decumbens se mostraron poco exigente en luz en comparación con M. minutiflora. En el período en que transcurrió el experimento, el crecimiento del eucalipto no fue afectado por la asociación.

En toda asociación árbol-pasto se debe establecer cuál es la época adecuada para sembrar los forrajes. Varios autores estudiaron la asociación entre E. grandis y la B. decumbens y concluyeron que el eucalipto no tolera la coexistencia con esa forrajera desde su plantación, necesitando control por lo menos hasta aproximadamente los 120 días de plantado. La coexistencia no afectó el crecimiento en altura, pero sí la materia seca de hojas y ramas, además del diámetro y la materia seca del tallo. Se ha observado ese efecto negativo de la asociación de forrajes en el crecimiento del eucalipto tanto con gramíneas como con leguminosas, en la fase inicial del sistema.

Cuando el forraje es una leguminosa existe información contradictoria. Mientras que algunos trabajos dicen que la afectación es similar a la de las gramíneas, en especial en la fase inicial del crecimiento del eucalipto, otros concluyen que estos efectos, que a veces se observa, se ven compenzados largamente por los efectos benéficos de la fijación de nitrógeno y mejora en el reciclaje de nutrientes por la presencia de una leguminosa (Couto y Couto 2015).

Para lograr una adecuada interacción entre los integrantes de un SSP se deben considerar los niveles de penetración en el suelo del sistema radicular de la especie asociada. En uno de los trabajos donde se evaluaron asociaciones entre seis especies de árboles y B. decumbens, se encontró que la producción total de masa del sotobosque era diez veces superior bajo Prosopis cineraria que con E. camaldulensis. Al excavar el suelo para estudiar el sistema de raíces, se notó que las raíces del eucalipto llegaron hasta 1.8 m de profundidad, con 80% de ellas concentradas en los primeros 0.70 m, donde también se encontraron el raíces de la vegetación nativa. Mientras para la P. cineraria, la profundidad era de 3.0 m, sin la concentración superficial (Couto y Couto 2015).

Parte del libro "Producción de carne y leche en Sistemas Silvopastoriles"

 
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