Durante años, la competitividad de la avicultura estuvo asociada a factores como genética, nutrición, sanidad, conversión alimenticia y acceso a granos y eficiencia industrial.
Hoy, sin embargo, comienzan a converger nuevas variables que trascienden a la propia industria.
El Banco Mundial ha señalado cuatro factores con capacidad de influir sobre los mercados alimentarios globales: - la evolución de El Niño, - El aumento de los costos energéticos y de fertilizantes, - La creciente demanda de biocombustibles y - Las tensiones comerciales.
A simple vista podría parecer una discusión sobre granos o energía. Pero, visto desde una perspectiva sistémica, todos estos factores terminan impactando sobre los mismos recursos: • Proteínas • Grasas • Aminoácidos • Energía • Eficiencia productiva
Una cadena estratégica para Argentina.
La avicultura argentina produjo cerca de 2,5 millones de toneladas de carne de pollo en 2025, manteniendo uno de los consumos per cápita más altos de la región y presencia en numerosos mercados internacionales.
Detrás de estos resultados está una de la tres más grandes cadena de la región, que transforma maíz, soja, tecnología y conocimiento en proteína de alto valor biológico.
Y es precisamente esa capacidad de transformación la que vuelve relevante observar algunas señales que emergen desde otras industrias.
Lo que sucede en Perú importa más de lo que parece.
Perú continúa siendo uno de los principales productores mundiales de harina y aceite de pescado, aportando aproximadamente el 20% de la producción global. Durante 2025 mostró una recuperación importante gracias a una favorable disponibilidad de anchoveta.
Sin embargo, los escenarios climáticos asociados a un posible fortalecimiento de El Niño entre finales de 2026 e inicios de 2027 podrían incrementar la incertidumbre sobre una de las fuentes proteicas más importantes para la acuicultura mundial.
En contextos de mayor volatilidad, otras fuentes de proteína adquieren mayor protagonismo: • Harinas de subproductos avícolas • Proteínas animales procesadas • Ingredientes de alta digestibilidad • Soluciones nutricionales más eficientes
El nuevo papel del rendering. Paralelamente, el rendering está evolucionando.
Lo que antes era visto principalmente como una actividad de aprovechamiento de subproductos, hoy participa de manera creciente en cadenas vinculadas a: • Nutrición animal • Pet food • Acuicultura • Oleoquímica • Bioenergía
Esto convierte a las proteínas y grasas del rendering en activos estratégicos dentro de un sistema cada vez más interconectado.
Una conversación que vale la pena construir.
Quizás la conclusión más importante es que la avicultura, la nutrición animal, el rendering, la acuicultura y la bioeconomía están cada vez más conectados.
Las decisiones energéticas, comerciales y el clima, ya no afectan a una sola industria. Impactan a todo el sistema de producción de proteína.
Argentina cuenta con fortalezas excepcionales para participar de esta nueva etapa:
Producción de maíz y soja Tamaño de su Industria avícola Capacidad de transformación industrial Desarrollo creciente del rendering Conocimiento técnico Experiencia exportadora
Cuando observamos lo que ocurre en Argentina, Perú, Brasil, Europa y Estados Unidos, la señal parece ser la misma:
El futuro de la proteína será más integrado, más circular y más colaborativo.
Y pocas cadenas están tan próximas para capitalizar en un momento sí, como la avicultura argentina.
El Encuentro del Agroindustria de las Américas REAM-Mendoza.