El pasado mes de noviembre de 2025 tuve la oportunidad de sumergirme en el epicentro del conocimiento técnico sobre conservación de granos en Argentina. Mi recorrido inició en Balcarce, durante el Segundo Congreso Internacional de Silos Bolsa organizado por el INTA, y continuó en Rosario, en el Congreso SAC de la revista GRANOS. En ambos escenarios, rodeado de expertos y veteranos del sector, la fumigación con fosfina fue el eje de intensas discusiones que me permitieron validar conceptos fundamentales y, a la vez, profundizar en detalles técnicos que aún generan desafíos en el campo.
Quiero compartir con los lectores de esta revista las conclusiones que considero críticas para elevar el estándar de efectividad en nuestras operaciones.
La Hermeticidad: El Pilar de la Eficacia
Si algo quedó claro en las disertaciones es que la hermeticidad del recinto no es una sugerencia, sino la condición determinante principal. Sin un sello absoluto, es imposible que la fosfina exprese su máxima potencialidad.
He observado que muchos errores de control se atribuyen a la dosis, cuando el verdadero culpable es la falta de estanqueidad. La hermeticidad garantiza dos factores clave:
- Concentración Adecuada: Que se alcance el nivel de gas previsto según la dosis aplicada.
- Mantenimiento de la Concentración: Que el ingrediente activo permanezca en el aire intergranular el tiempo suficiente para actuar sobre todas las etapas del desarrollo del insecto.
Debemos ser enfáticos: cuando la hermeticidad falla, el control sobre los huevos es prácticamente nulo. Esta etapa es particularmente resistente y requiere que la molécula de fosfina penetre la membrana externa mediante una exposición constante y prolongada para lograr su liquidación.
Imagen creada a través de Gemini AI en base al texto publicado
El Tiempo de Exposición: El Factor Innegociable
Otro punto donde hice especial eco de las presentaciones fue la importancia del tiempo. No podemos tratar la fumigación como un evento instantáneo. Cada especie y cada fase de su metamorfosis exige tiempos de exposición diferenciados.
En mi experiencia con granos como el maíz y el arroz, enfrentamos a menudo insectos primarios como el Sitophilus y el Rhizopertha. Es vital recordar que estas especies pasan gran parte de su etapa larvaria protegidas dentro del grano. La molécula de fosfina debe tener el tiempo necesario para penetrar esa barrera física, alcanzar a la larva y ejercer su efecto. Si interrumpimos el proceso prematuramente, el control será solo superficial.
Desgasificación y Seguridad Alimentaria
Finalmente, un aspecto que generó debates muy enriquecedores fue el proceso de liberación del gas. La fosfina es asimilada por el grano y luego liberada al ambiente durante el periodo de desgasificación.
Entender esta cinética es fundamental por dos razones:
- Garantiza que el control biológico se complete incluso en las últimas fases.
- Es la única vía para asegurar que en el producto final no queden residuos de fosfina, cumpliendo así con las estrictas promesas de inocuidad que los fabricantes y los mercados internacionales nos exigen hoy en día.
Mi paso por los congresos de Argentina reafirma una convicción que siempre he sostenido en GaviAgro: el éxito de la fosfina no depende solo de la molécula, sino del respeto absoluto a las leyes de la física y la biología que rigen el almacenamiento.