¿Qué tienen que ver el petróleo y el precio del alimento para ganado?
Publicado:17 de septiembre de 2026
Fuente:La Señal
A primera vista, el precio del petróleo y el costo de alimentar ganado parecerían pertenecer a mercados distintos. Cada vez es menos cierto.
La expansión de los biocombustibles está creando conexiones directas entre energía y agricultura.
El maíz es materia prima para producir etanol. El aceite de soya puede destinarse a biodiésel y diésel renovable. El sebo y el aceite de cocina usado también compiten como materias primas para diésel renovable y combustible sostenible de aviación.
Esto significa que parte de la demanda por materias primas agroindustriales ya no proviene solamente de alimentos y alimentación animal. También proviene del sector energético.
Pero existe otra cara de esta relación.
La producción de biocombustibles también puede aumentar la disponibilidad de ingredientes para alimentación animal.
Al producir etanol a partir de maíz se generan DDGS, utilizados ampliamente en formulación de alimento. Y cuando aumenta la molienda de soya para obtener aceite, también se produce más pasta de soya.
El resultado puede parecer contradictorio:
una mayor demanda energética puede sostener los precios de aceites y grasas mientras simultáneamente contribuye a una mayor oferta de ciertos ingredientes proteicos y energéticos para alimentación animal.
Para productores pecuarios y formuladores, seguir solamente el precio del maíz o de la pasta de soya ya no cuenta toda la historia. Petróleo, políticas de biocombustibles y capacidad de producción de combustibles renovables pueden terminar influyendo en sus costos.
Energía y agricultura ya no son mercados separados.
Este análisis forma parte de La Señal, un informe semanal gratuito sobre precios, tendencias y acontecimientos que afectan los mercados agroindustriales de México.