
La integración de muramidasa en la dieta de pollos de engorde ha demostrado un impacto significativo en la homeostasis intestinal, especialmente en el íleon. En el reciente Congreso Latinoamericano de Nutrición Animal 2026, Fabián Uribe Garcia expuso resultados parciales de su investigación, evidenciando el potencial del Bacillus subtilis y la muramidasa. Estos aditivos no solo afectan la microbiota, sino que prometen optimizar los índices productivos de las aves de engorde

