Rendimiento cárnico de pollos de ceba en el sistema miel rica-soya

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Resumen

Un total de 144 pollitos EB-34 de ambos sexos y de un día de edad, se ubicaron, según diseño completamente aleatorizado, para evaluar la sustitución total del maíz por miel rica de caña en el rendimiento cárnico de las aves, comportamiento general y viabilidad económica, durante el período de septiembre a octubre. Se utilizaron dos tratamientos (maíz y miel rica) y seis repeticiones. La viabilidad fue alta en ambos tratamientos (97.9 y 97.2 %), aunque con la miel rica el peso vivo promedio disminuyó 85 g a los 42 d de edad (1855 y 1770 g/ave). El consumo total fue mayor (3688 y 4225 g/ave), los costos se redujeron por concepto del alimento (10 centavos dólar/pollo cebado), así como los de la alimentación/t de peso vivo (27.6 dólares/t) y los costos del alimento/t de porciones comestibles (35.83 dólares/t). El rendimiento en porciones comestibles no difirió entre tratamientos (71.62 y 71.66 %), al igual que el rendimiento en pechuga (18.52 y 18.11 %), en muslo más encuentro (21.85 y 22.35 %) y en carne de pechuga (14.37 y 13.26 %) y carne de muslo más pierna (16.00 y 15.84 %). Se ratifica por tercera vez en un año, la viabilidad biológica y económica del sistema de miel rica-soya para pollos de ceba, a partir de los 18 d de edad.

Palabras clave: pollos de ceba, miel rica-soya, rendimiento cárnico.

En dos experimentos realizados con pollos de ceba en la primavera y el verano de 2003, Valdivié et al. (2004 a y b) demostraron la posibilidad biológica y económica de sustituir totalmente el cereal (maíz) de la dieta por miel rica de caña, entre los 18 y 42 d de edad. La miel se suministró ad libitum en comedero individual, separada del concentrado proteico-lipídico-vitamínico-mineral, que se suministró de forma restringida. Esta es una variante práctica de ofrecer a las aves la miel rica, sin mezclarla con los demás componentes de la dieta, como lo hicieron Pérez y Preston (1970).

Este estudio se desarrollo para valorar la repetibilidad del sistema miel rica-soya, según el procedimiento diseñado por Valdivié et al. (2004 a y b) en el período de septiembre a octubre, así como para precisar su efecto en el rendimiento de carne limpia en la pechuga, muslos y piernas de las aves.

Materiales y Métodos

Un total de 144 pollos de ceba EB-34, de un día de edad y ambos sexos, se ubicaron en dos tratamientos, con seis repeticiones cada uno, según diseño completamente aleatorizado. La fuente energética del concentrado suministrado fue maíz o miel rica, con el objetivo de evaluar el efecto de la sustitución total del maíz por miel rica de caña, entre los 18 y 42 d de edad en el comportamiento general, la viabilidad económica y el rendimiento cárnico de las principales porciones comestibles.

Cada repetición estuvo representada por 12 pollos (6 hembras y 6 machos) alojados en una jaula de 1 m2 con 6 bebederos de tetina, un comedero con 120 cm de frente para recibir el pienso o el concentrado y uno de 86 cm para suministrar la miel rica.

La composición química de los piensos y suplementos utilizados, así como sus aportes en nutrientes y sus costos en dólares/t y pesos cubanos/t, se presentan en la tabla 1.

De 1 a 18 d todas las aves se alimentaron ad libitum con el pienso de inicio de ceba (el mismo del tratamiento control). A partir del día 19, los pollos del tratamiento experimental recibieron en un comedero la miel rica ad libitum. En otro se les suministró un concentrado proteico-lipídico-vitamínico-mineral, según la norma presentada en la tabla 2. Las aves del tratamiento control consumieron el pienso de crecimiento y acabado correspondiente.

Las aves recibieron 24 h diarias de iluminación durante los 42 d de crianza. Se vacunaron contra la viruela, bronquitis infecciosa, Gumboro y Newcastle. Se tomaron todas las semanas muestras de excretas frescas, para determinar la MS, según AOAC (1995).

A los 42 d de edad se sacrificaron 10 pollos/tratamiento, para determinar el rendimiento en canal y cuello, vísceras comestibles (corazón, hígado y molleja), deposición de grasa abdominal y porciones principales: pechuga, muslos más pierna, así como de carne limpia en pechuga y en muslos y piel de ambos.

Se controló el consumo de alimento por separado y el total. El cálculo de la conversión fue total.

El análisis económico se realizó sobre la base de los costos del alimento requerido para producir una tonelada de peso vivo o una tonelada de canal más cuello más vísceras comestibles. Los precios originales, utilizados en las materias primas para pienso, fueron los oficiales de la Empresa Nacional de Pienso de Cuba.

El trabajo se ejecutó en la unidad avícola del Instituto de Ciencia Animal de Cuba, durante septiembre y octubre de 2003, con temperatura máxima absoluta promedio de 34 °C ± 1, la temperatura mínima absoluta promedio fue de 24 °C ± 3. La temperatura media fue de 29 °C ± 2 y la humedad relativa promedio fue de 82 % ± 10.

Revista Cubana de Ciencia Agrícola, Tomo 39, No. 1, 2005.

Resultados y Discusión

La viabilidad de los pollos fue similar entre tratamientos (97.9 y 97.2 %). Esto corrobora lo planteado por Valdivié et al. (2004 a y b), con respecto a que el sistema con miel rica no es una causa de muerte en la producción de pollos de ceba, aunque sí afecta el aspecto exterior del pollo, debido a la adherencia de la miel rica en el plumaje, lo que se había informado por Pérez y del Cristo (1970) y Aragón y Valdivié (1979). El vertimiento de miel rica sobre el plumaje, es posible que pueda disminuirse mediante diseños de comederos para miel rica que resulten más apropiados.

A los 42 d de edad, el peso vivo de los pollos de ceba con miel rica fue de 1770 g/ave, o sea 4.58 %, menor que el obtenido con el sistema tradicional de maíz-soya (tabla 3), o sea 85 g de diferencia, lo que equivale a un día más de crianza (NRC 1994). En los trabajos experimentales de Valdivié et al. (2004 a), la diferencia de peso vivo al sacrificio entre el tratamiento control y el de miel rica fue de 71 g/ave, muy similar al obtenido en el presente trabajo. En el segundo, realizado en el verano, no se encontraron diferencias para este indicador.

El consumo total de alimento y la conversión alimentaria total fueron mayores en el tratamiento con miel rica, lo cual coincide con lo informado por Valdivié et al. (2004 a y b). Sin embargo, como el costo de la tonelada de miel rica es inferior al de la tonelada de cereales, el gasto de alimento por cada pollo cebado disminuyó.

El rendimiento en carne de pechuga y en carne de muslos más piernas no difirió entre los pollos de ceba del sistema de alimentación maíz- soya y miel rica-soya. Como señalaron Valdivié et al. (2004 b), esto es muy importante desde el punto de vista práctico y económico.

El color de la piel y la grasa de los pollos del sistema de miel rica-soya fue blanco, debido a la ausencia de pigmentos carotenoides en la miel. Esta situación puede solucionarse aplicando pigmentos carotenoides sintéticos o naturales, tal como se aplica en otros sistemas de alimentación con trigo, sorgo o azúcar, recomendados por Hanchen (1992), Valdivié y Dieppa (2001), Valdivié et al. (2001), Raghavan (2002) y Ziggers (2002), según la preferencia de los consumidores.

En los comederos de miel rica se apreció una mayor población de moscas en sus alrededores, pero muy inferior a la que observaron Valdivié et al. (2004 a) en el primer trabajo realizado con miel rica, lo que debe estar asociado a la época del año. No obstante, deben estudiarse o aplicarse métodos de control para impedir la presencia de moscas: controles biológicos, mallas contra insectos y otros medios (Axtell 1986, Camacho 1999 y Kinkle y Hinkle 1999).

Debe diseñarse además, un comedero para miel rica que evite que ésta se adhiera al plumaje de las aves y que las moscas queden atrapadas en la miel.

Las excretas de la aves que consumieron miel rica tuvieron una apariencia o consistencia menos sólida. No obstante, su contenido de materia seca (23.82 %) no difirió del (23.90 %) de las excretas de los pollos en el sistema maízsoya.

Desde el punto de vista económico, el gasto en alimento/t de peso vivo y en alimento/t de porciones comestibles totales, resultó 27.6 y 35.83 dólares más barato en el sistema miel rica-soya (tabla 3), a pesar de los altos precios de las materias primas para piensos. Es de señalar que en los tres experimentos realizados en el Instituto de Ciencia Animal de Cuba, el sistema miel rica-soya para pollos de ceba permitió reducir los costos en alimentos, independientemente de que el precio de la harina de soya fuera de 190 ó 310 dólares/t en puertos cubanos.

El sistema de alimentación miel rica-soya para pollos de ceba de 18 a 42 d de edad, durante los meses de septiembre a octubre, permite obtener buena viabilidad, aceptable peso al sacrificio, costos de alimentación más bajos/pollo, al compararlo con el sistema maízsoya, con rendimientos de porciones comestibles, carne en la pechuga y carne en los muslos + encuentro, similares a la dieta convencional de maíz-soya. Sus principales inconvenientes están asociados a la miel rica que se adhiere al plumaje y a su contenido de azúcares que atrae a las moscas, lo que debe estudiarse en próximos trabajos.

Referencias bibliográficas

 
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