Introducción
En la actualidad los estudios en nutrición animal no solo se abocan a requerimientos y deficiencias de nutrientes y energía. También se ocupan de la productividad de los animales, el bienestar de los mismos, las características de los productos y la conservación del medio ambiente, entre otros aspectos, por lo cual desde hace unos años también se ha comenzado a trabajar en estrategias de uso de ingredientes funcionales, los cuales son beneficiosos para la salud y el comportamiento de los animales. El término “funcional” implica que el ingrediente tiene algún valor identificado que conduce a un beneficio de la salud, ya sea en el mantenimiento del estado de salud o en la reducción del riesgo de padecer una enfermedad (Sarmiento, 2006).
Existe a nivel mundial un consenso casi general para describir al butirato como una molécula promotora de la salud tanto en humanos como en aves y otros monogástricos (Moquet, 2018). Si bien ya han pasado casi 200 años de su descubrimiento (Chevreul, 1823), el interés por su utilización es mas reciente, lo cual queda demostrado por el hecho de que en el año 2017 hubo 3 veces mas investigaciones respecto a esta molécula que los 150 años posteriores a su descubrimiento. El estudio en aves es aún mas nuevo, ya que las primeras investigaciones consistentes recién fueron realizadas en 2005 (Leeson y col.; Van Immerseel y col.).
El butirato utilizado como aditivo dietario para animales ha mostrado respuestas mayormente favorables en cuanto al mantenimiento de la salud intestinal y al desempeño productivo por medio de distintos mecanismos en células eucariotas y procariotas (Moquet, 2018), lo cual en parte se encuentra influido por las características de su presentación, ya que se puede presentar como una sal (sodio, calcio) sin protección, que libera el volátil y desagradable olor del ácido butírico, una sal “tamponada” de sodio, que impide químicamente la liberación de butírico, o sales de sodio recubiertas por una película a base de lípidos o de celulosa (Czerwinski y col., 2012; Jerzsele y col., 2012). Su composición y el mecanismo de acción prevalente para la liberación de ácido butírico puede determinar una mayor digestibilidad de los ingredientes utilizados, lo cual también ha sido informado por múltiples autores (Elnesr y col., 2020).
Desde un punto de vista nutricional, esto representa la posibilidad de asignarle al butirato un valor nutricional de formulación, tal cual está establecido por FEDNA en sus tablas 2019, donde le asigna 5.500 Kcal de EMA por cada kg de ácido butírico para aves. Sin dudas se puede esperar un mayor valor nutricional si hay una liberación del ácido butírico en la primera porción del tracto digestivo, ya que la molécula tiene en esa porción como efecto un aumento de las secreciones gástricas y pancreáticas (Moquet y col., 2016), lo cual aumenta la digestión y absorción de lípidos, proteínas e hidratos de carbono.
El objetivo de este trabajo fue evaluar si el butirato de sodio doblemente tamponado (BSDT) de rápida liberación mejora la digestibilidad de los nutrientes y de la energía, la salud intestinal y la proporción de órganos digestivos de ponedoras alimentadas con una dieta de baja energía y proteína.
Materiales y Métodos
Se utilizó un galpón experimental para gallinas ponedoras localizado en Brasil, donde se colocaron en forma aleatoria 256 gallinas Hy-line W36 de 50 semanas de edad. La jaula de 8 animales se tomó como unidad experimental y cada uno de los 4 tratamientos experimentales contó con 8 repeticiones al azar. Las aves Control recibieron una dieta formulada en base a requerimientos nutricionales de las Tablas Brasileras de la UFV: EMA 2.900 kcal/kg, PC 16,4% y Lisdig 0,819%. La otra mitad de las ponedoras recibió una dieta de baja energía y proteína (BEP = Control -1,5% de EMA, Proteína Bruta y Lisdig, Metdig, Tredig).
Las jaulas Control y BEP se dividieron a la mitad y tuvieron una dieta con el agregado de un BSDT. El BSDT fue incluido a razón de 600 g/TM, siendo la concentración del butirato de sodio del 54% (Butylin 54, Dietaxion SAS) y la de ácido butírico del 43%. Las dietas fueron suministradas a las ponedoras desde la semana 50 a la 62 de vida. Al concluir el ensayo se registró durante 4 días la digestibilidad de la Materia Seca, de la Energía Bruta, de la Proteína Cruda y del contenido Mineral. También se tomó un ave por jaula al azar para la medición del peso de los órganos digestivos (proventrículo, molleja, páncreas, intestino delgado e intestino grueso), de la histomorfología de los diferentes segmentos del intestino delgado (longitud de vellosidad y profundidad de cripta), además de la concentración de AGCC de ciego (acetato, propionato y butirato). El diseño experimental fue DCA, se realizó ANOVA para las variables paramétricas y la Prueba de Kruskal-Wallis para las no paramétricas.
Resultados y Discusión
Las ponedoras presentaron diferencias en la digestibilidad de la MS, PC y EB del alimento consumido por las aves (P< 0,05). Con la dieta de baja energía y proteína (BEP) las aves tuvieron una digestibilidad mas baja que lo obtenido con la dieta CTRL, como era de esperar, tanto para PC (74 vs.77%) como para EB (80 vs.83%), mientras que con la dieta BSDT se obtuvieron resultados mas altos de digestibilidad que cuando no se encuentra el aditivo en la dieta para los mismos parámetros (75 vs.73% y 81 vs 79% para PC y EB, respectivamente).


El BSDT aumentó las proporciones de molleja y de páncreas en un 3,7 y 7,1%, respectivamente, mientras que la dieta de bajo nivel de energía y proteína tuvo el efecto contrario sobre la proporción de estos órganos (P< 0,05). Esto en general se asocia con un mayor trabajo de trituración de la molleja para obtener partículas mas pequeñas y con una mayor secreción enzimática de amilasa, lipasa y proteasas por parte del páncreas para una mayor digestibilidad del alimento.
A pesar de que el BSDT no presentó diferencias significativas con CTRL para los parámetros histomorfométricos (P> 0,05), los pollos tratados con BSDT tuvieron valores mayores de largo de vellosidad, menores de profundidad de cripta y mayores para la relación LV/PC en duodeno, yeyuno e íleon, mostrando una tendencia a la mejora de la salud intestinal en todos los segmentos del intestino delgado.
En referencia al contenido cecal de AGCC, en todos los casos el tratamiento con BSDT incrementó los niveles de ácido acético, mientras que los niveles de ácido propiónico y de ácido butírico aumentaron en forma significativa cuando la dieta tuvo bajos niveles de energía y proteína (P< 0,05). Una mayor concentración de AGCC se ha asociado a una mayor salud intestinal de las aves.
La mejora de la digestibilidad de energía y proteína obtenida en este ensayo al utilizar el BSDT es consistente con la mejora en eficiencia nutricional que se observó en ensayos anteriores con este aditivo en ponedoras de Latinoamérica por Melo y col. (2022; 2024), lo cual en gran medida puede ser consecuencia de una mejora de la molienda del alimento, de un aumento de las secreciones enzimáticas y de una mayor salud intestinal de las aves.
Conclusiones
La utilización de 600 g de BSDT/TM de alimento en dietas de ponedoras mejora la digestibilidad de la energía y de la proteína, la proporción de molleja y de páncreas, independientemente del nivel nutricional de las dietas, aumentando los niveles de AGCC en ciego cuando las dietas tienen bajos niveles nutricionales.
La utilización de BSDT en dietas de ponedoras puede ser considerada una estrategia para la reducción del costo de las mismas, para la mejora de su salud intestinal y para la reducción en la eliminación de nitrógeno al medio ambiente.