Evaluación de dos técnicas de pulverización terrestre para el control de malezas en barbecho químico con una formulación de 2,4 D

Publicado el: 2/6/2018
Autor/es: Rubén Antonio Massaro ., García, A., Juan Carlos Papa (Profesionales de INTA EEA Oliveros); y Mirta B. Kahl (Profesional de INTA AER Crespo). Entre Rios, Argentina

1. Introducción

El control químico de malezas durante el periodo de invierno-primavera es la práctica más común que se realiza en lotes con producción de cultivos extensivos y sistema de siembra directa. Entre las mezclas de herbicidas más utilizadas para el control de malezas se encuentra el 2,4-D con glifosato (Papa et al. 2017), sobre todo para aquellas que son consideradas “duras”, como por ejemplo “rama negra” o Conyza sp. En el mercado existen varias formulaciones de 2,4-D, entre ellas figuran el ácido puro, sales (aminas, sódicas o amónicas) y los ésteres (Qurratu et al. citado por Montoya, J. 2016). En este mismo trabajo, se concluyó que los ésteres butílicos y el ácido puro son los compuestos más volátiles mientras que las sales (colina y dimetilamida) presentan la menor volatilidad.

Muchas veces, se puede visualizar síntomas de fitotoxicidad de 2,4-D sobre cultivos susceptibles pero se dificulta el correcto diagnóstico para determinar si la exoderiva fue causada por la utilización de formulaciones de alta volatilidad o si fue la técnica de pulverización utilizada con predominio de gotas con tamaño menor a 200 µm (ASABE S-572.1), calificadas de alta deriva. Con respecto a esto último, se ha concluido, según Lucero (1998; citando a Fox et al., 1993; Salyani et al., 1992; Gil Moya, 1993), que la deriva “se presenta en toda pulverización y sólo podría reducirse, siendo prácticamente imposible su eliminación”. Por ello, es necesario generar conocimiento científico del tema para dar mayor seguridad a las restricciones o recomendaciones (Massaro et al, 2017).

Las técnicas de pulverización deberían ser seleccionadas en base al blanco objetivo, el modo de acción de los plaguicidas, las condiciones ambientales y el riesgo de deriva (Massaro, 2013). Entre las variables que podemos seleccionar para la técnica de pulverización se encuentran: la pastilla o boquilla (tipo y caudal individual), presión de trabajo, volumen a pulverizar, altura del botalón, distancia entre picos y velocidad de avance. Las tres primeras se destacan por ser las que inciden directamente en el tamaño de la gota y por ende en el riesgo de deriva. Experiencias anteriores de control de malezas en barbecho (Massaro et al. 2014 y 2016) concluyeron que no hubo diferencias en el grado de control entre las distintas técnicas de pulverización utilizadas. Además, se destaca la comparación de distinto tipo de pastilla y tamaño de gotas, desde las clasificadas como finas (F) hasta gruesas (C) y extremadamente gruesa (XC).

En todos estos experimentos se incluyeron pastillas hidroneumáticas (aire inducido o con Venturi). Estas técnicas son útiles para reducir la exoderiva, debido al mayor tamaño de gotas y por su diseño interior que le imprime mayor velocidad de salida a las gotas hasta el blanco (Massaro, 2013). Esto mismo se puede ver en el trabajo publicado por Balsari et al (2007) donde se probaron varias pastillas a diferentes alturas de botalón; las pastillas con sistema Venturi son las que tuvieron menor deriva aun cuando la altura de trabajo del botalón fue excesiva.

Para seguir contribuyendo a la generación local de conocimiento se planteó la evaluación de dos técnicas de pulverización terrestre, utilizando una mezcla de 2,4-D de baja volatilidad con glifosato, mediante el control de las malezas, especialmente las más tolerantes a glifosato.

 

2. Materiales y métodos

El experimento se realizó en el Distrito Salto Grande (Sta. Fe), en un lote para producción agrícola en siembra directa y secano, con malezas en situación de barbecho.

Los tratamientos se realizaron en macroparcelas con un equipo pulverizador terrestre en cobertura total.

Se llevó a cabo la identificación de malezas y su abundancia. La evaluación del control se realizó de forma visual mediante una escala de cero (sin presencia de síntomas) hasta cien (control total), a los 15, 30 y 60 días después de la aplicación (DDA) en tres repeticiones, coincidentes con la determinación de la calidad de aplicación.

El detalle de las técnicas de aplicación y los productos utilizados se describen en las Tablas 1 y 2, respectivamente. Para evaluar la calidad de cada aplicación se utilizaron tarjetas hidrosensibles en tres repeticiones, en posición horizontal y transversal a la dirección de pulverización sobre las malezas rastreras. La lectura de las mismas se realizó con lupa binocular 20X y con el Software StainMaster. Se determinó cobertura (gotas.cm-2), diámetro volumétrico medio (DVM) y coeficiente de variación (CV%).

En cada pasada del equipo se registraron las condiciones meteorológicas: temperatura del aire (ºC), humedad relativa (HR %) y velocidad del viento (Km.h-1) con un termo-higro-anemómetro portátil. Luego se calculó el ΔT con la tabla Psicométrica.

La compatibilidad de la mezcla de los herbicidas se evaluó mediante la prueba en escala reducida con el método del Centro Brasilero de Bioaeronáutica (CBB) y el equivalente a 50 l.ha-1 de volumen pulverizado y las dosis correspondientes de los herbicidas. Además, se realizó el análisis químico del agua usada para el ensayo.

Los datos obtenidos se sometieron al análisis de la variancia y las medias se compararon a través del test de Tukey a un nivel de p?0,05.

Tabla 1. Técnicas de pulverización utilizadas en el ensayo.

Tabla 2. Herbicidas utilizados en el ensayo.

 

2.1. Población de malezas.

Las malezas estaban en estado vegetativo y en roseta. En el Gráfico 1 se observa la abundancia de las principales especies, destacándose “rama negra” (Conyza sumatrensis) con el 47 %, “pastito de invierno” (Poa annua) en un 27 %, “ortiga mansa” (Lamiun amplexicaule) con 17% y "mastuerzo” (Coronopus didymos) 4%. El resto de las especies se encontraban con baja o nula frecuencia en las estaciones de muestreos.

Gráfico 1. Abundancia de malezas presentes en el ensayo


2.2. Calidad química del agua utilizada.

El agua utilizada en las pulverizaciones fue siempre la misma y su calidad química se describe en la Tabla 3. Los niveles de calcio y magnesio fueron bajos; igualmente se calculó el porcentaje de inactivación del glifosato con la fórmula de Villaseca (1988, citado por Arrospide, 2004). La inactivación calculada fue del 3,6 % por lo que se decidió no corregir la dureza.

Por otra parte, en la Foto 1 se observa en detalle la prueba de compatibilidad en escala reducida al equivalente de 50 l.ha-1 de la mezcla pulverizada. Se pudo observar que no hubo precipitado dentro del periodo de evaluación.

Tabla 3. Calidad del agua utilizada en las pulverizaciones. Foto 1: Detalle de la prueba en escala reducida

 

3. Resultados y discusión.

3.1 Condiciones meteorológicas durante el ensayo.

Las condiciones ambientales durante todo el periodo del ensayo se presentan en el Gráfico 2. En el mismo se detallan las temperaturas máximas, mínimas y las precipitaciones ocurridas desde el 15 de junio hasta la última evaluación de control realizada el 5 de septiembre. Con respecto a la última variable, se observa que días antes de la pulverización, hubo una precipitación superior a los 20 mm, por lo tanto había buena disponibilidad hídrica en el suelo. Sumado a esto, las temperaturas fueron benignas, sobre todo las mínimas, generando una adecuada condición ambiental para el crecimiento y desarrollo de las malezas.

Los tratamientos del ensayo se realizaron el día 4 de julio de 2017. Las condiciones meteorológicas de cada tratamiento se detallan en la Tabla 5. Las mismas fueron registradas con un termo-higro-anemómetro. La temperatura fue de 18 ºC, la humedad relativa del 65 % y el viento entre 6,8 y 14 km.h-1. Los momentos de mayor velocidad del viento, al límite de lo recomendado a campo, coincidieron con la pulverización realizada con pastillas hidroneumáticas que soportan esas condiciones de acuerdo a bibliografía internacional. El diferencial térmico (?T) se ubicó entre en 3,5, lo que indica que el ambiente era muy bueno para realizar las pulverizaciones ya que el aire se encontraba en una condición de baja evaporación.

Gráfico 2. Descripción de las temperaturas máximas, mínimas y precipitaciones desde 15 previos a las pulverizaciones hasta 60 DDA.

Tabla 5. Condiciones meteorológicas registradas en cada tratamiento.

 

3.2. Calidad de las pulverizaciones

El volumen pulverizado en todos los tratamientos fue de 50 l.ha-1 (Tabla 1). La cobertura (gotas.cm-2) lograda con las pulverizaciones se determinó leyendo las tarjetas hidrosensibles con lupa binocular de 20X y el Software StainMaster (Tabla 6).

Analizando la lectura de las tarjetas realizada con lupa binocular se observa que en el tratamiento con pastillas de aire inducido (I) se obtuvieron 64 gotas.cm-2. En cambio, en el tratamiento con pastillas de baja deriva (II) la cobertura fue de 156 gotas.cm-2. Esto se debe a que el caldo de pulverización se fracciona en un mayor número de gotas y de menor tamaño. En el Gráfico 5 (mapa entregado por la computadora del pulverizador) se puede visualizar las presiones de trabajo, que fueron muy uniformes.

Al analizar las lecturas con el software StainMaster, la cobertura obtenida fue muy inferior a la lupa binocular; incluso el análisis estadístico no manifiesta diferencias significativas entre técnicas diferentes. Por antecedentes de otros ensayos, suponemos que el software no lee las gotas finas o muy finas.

 

3.3. Control de las malezas

La determinación del porcentaje de control sobre las malezas se realizó de forma visual en 3 momentos distintos: a los 10, 30 y 60 DDA (Fotos 2, 3 y 4) con 3 repeticiones en cada tratamiento. Semanas previas al segundo muestreo, se verificaron temperaturas mínimas bajo cero y el efecto de la helada se vio reflejado en las malezas, dificultando esa evaluación.
 
En el control de malezas no hubo diferencia entre los tratamientos, aún cuando hubo diferencias en la cobertura lograda y en el tamaño de gotas entre las técnicas de pulverización utilizadas (aire inducido y baja deriva). Los tratamientos mostraron un control total de las malezas predominantes. La cobertura de gotas lograda fue más que suficiente ya que en otros experimentos se verificó que con 20 gotas.cm-2 se logró el mismo control de “rama negra” en estado de roseta, que con 45 gotas.cm-2 (Massaro et al, 2014).

Tabla 6. Medición de cobertura (gotas.cm-2) con lupa binocular 20X y Software StainMaster.

Gráficos 4 y 5. Plano del tamaño de gotas y la presión de trabajo según el orden de los tratamientos (de arriba hacia abajo: III, I, V, IV, II y IV).

Foto 2: Franja utilizada como testigo para la evaluación del porcentaje de control (10 DDA)

Foto 3: Detalle de los síntomas del herbicida hormonal en las malezas (10 DDA)

Foto 4: Detalle de los síntomas por el control y el efecto de las heladas en la 2da evaluación (30 DDA)

 

4. Conclusiones.

  • No hubo diferencias en el control de las malezas, aún de “rama negra”, entre técnicas de pulverización.
  • El uso de pastillas hidroneumáticas (con aire inducido o sistema Venturi) permitió lograr eficacia de control minimizando la deriva de los herbicidas.

 

5. Bibliografía

  • Arrospide, G. 2004. Criterios para el uso de aditivos y coadyuvantes. Pág. 1-6. www.calister.com.uy/criterios [Verificación: enero 2015].
  • ASABE S-572.1. Spray Tip Classification by Droplet Size, Develop by Pest Control and Fertilizer Aplication Committee; approved by the power and Machinery Division Standards Committee; adopted by ASAE PM41. Pág. 64-68.
  • Balsari, P; Marucco, P; Tamagnone, M.A. 2007. Test bench for the classification of boom sprayers according to drift risk. Crop Protection 26 (2007) 1482–1489.
  • Lucero, E. M. 1998. Análisis de comparativo de la deriva producida por las pastillas pulverizadoras hidráulicas e hidroneumáticas tipo abanico plano. Catedra de Maquinaria agrícola. Facultad de Agronomía. Universidad de Buenos Aires. 9 pág.
  • Massaro, R. A. 2013. Aplicación terrestre de plaguicidas: ¡hay que cambiar la forma de trabajar! Los barbechos químicos ofrecen una gran oportunidad. INTA EEA Oliveros, Artículo Técnico, 4 pág. 
  • Massaro, R. A; García A. V; Magnano L. 2014. Evaluación de técnicas de pulverización antideriva para el control de malezas en barbecho químico. INTA EEA Oliveros, Revista Para Mejorar la Producción 52. Pág. 147-150.
  • Massaro, R. A; Kahl, M.; Behr, E. 2014. Aplicación de herbicidas con pastillas antideriva para el control de malezas en barbecho químico. INTA EEA Oliveros, Revista para Mejorar la Producción 52. Pág. 133-137.
  • Massaro, R. A; García, A. V. 2017. Evaluación de la deriva en pulverización aérea y terrestre con plaguicidas en situación de barbecho. INTA EEA Oliveros, 6 pág. 
  • Montoya, J.; Porfiri, C. 2017. Estudio de la volatilidad de diferentes formulaciones de 2,4-D. AAPRESID. Congreso “Kairós”, Rosario, Argentina.
  • Papa, J.C; Tuesca, D. 2017. El barbecho químico: etapa clave en el manejo de malezas en siembra directa. INTA EEA Oliveros, Revista PMP 56, pág. 111-114.

 

Oliveros, abril de 2018

 
Autor/es
Ingeniero Agrónomo, graduado en la Universidad Nacional de Rosario, Fac. de Ciencias Agrarias. Especializado en Manejo Integrado de Plagas de cultivos extensivos (trigo, maíz y soja) y en Tecnología para la Aplicación de Plaguicidas con pulverizadores terrestres.
 
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