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Manejo de Reproductoras: Maternidad (Parte 3)

Publicado: 22 de febrero de 2022
Por: Ángela Gallardo Marín; Rocío García Espejo, Veterinarios de Producción; Alejandro Martínez Molina, Auditor Interno (Agropecuaria Casas Nuevas); Elena Goyena Salgado (Veterinaria. SUMGASUR); Manuel Toledo Castillo (Veterinario-jefe de producción, Agropecuaria Casas Nuevas) y José Manuel Pinto Carrasco (Ing. Agr. SAT Hnos. Chico). España
Este es el tercer capítulo del manual de reproducción. Lo hemos destinado a la maternidad. La fase de lactación es una de las más complejas en producción porcina, no solo por las instalaciones que debemos de disponer, sino porque tenemos que manejar dos tipos de animales distintos (la cerda y sus lechones) con exigencias nutricionales y ambientales totalmente distintas.
Este manual intenta ofrecer herramientas de trabajo sencillas y útiles que aporten la mejor relación entre los procedimientos y los resultados obtenidos.
Ya que los lechones solo disponen del calostro y la leche de la madre para sobrevivir, nos fijaremos como objetivo prioritario, establecer medidas de manejo para alcanzar un correcto desarrollo de la glándula mamaria y una buena producción de leche. Una vez conseguido este objetivo, el siguiente será conocer las principales causas de mortalidad de los lechones para intentar reducirlas al máximo.

1. MAMOGENESIS
Durante el desarrollo de la glándula mamaria, podemos establecer tres fases en las que podemos intervenir para que se produzca un correcto desarrollo del tejido secretor y de la producción de leche.
1.1 Desde los 95 días de vida hasta la pubertad. En este período de crecimiento de la nulípara se produce un gran desarrollo del tejido mamario debido a la acción de los estrógenos. Durante esta fase sería negativo restringir el consumo de pienso a la cerda.
1.2 Final de la gestación. Los estrógenos de origen fetal contribuyen al desarrollo de la glándula mamaria. Durante esta fase es importante no sobrealimentar en exceso a la cerda ya que, podemos cometer dos fallos:
    1. a.  Provocar un engrasamiento de la mama, obteniendo más porcentaje de tejido graso que de tejido secretor.
    2. b.  Las cerdas gordas tienen una resistencia a la insulina que dificulta el transporte de glucosa a la glándula mamaria para generar lactosa. Como consecuencia, la cerda tendrá limitada la producción de leche en la lactación.
1.3 Fase de lactación.  Es básico el vaciado completo de la glándula mamaria para poder seguir produciendo leche. Este vaciado, completo o incompleto, determinará gran parte del rendimiento mamario y es lo que hará que se produzca mayor o menor cantidad de leche. Cuando los lechones son de pequeño tamaño o con vitalidad reducida, la glándula no se vaciará totalmente y quedarán restos en los alveolos que impedirán que se genere la producción de leche deseada. Por este motivo, la vitalidad de los lechones y su tamaño juegan un papel crítico en la producción de leche por parte de la cerda.
En el caso de las primerizas, las tetas que no son amamantadas, en al menos dos días, no recuperan la producción lechera en la siguiente lactación. Por este motivo es importante que en los primeros días tengan suficientes lechones para asegurarnos que todas las mamas son vaciadas, y así poder conseguir una alta producción a la siguiente lactación.
El mantener el número de tetas funcionales lo más alto posible nos ayuda muchísimo en el manejo. Cuantas más mamas activas tenga la cerda menos adopciones tendremos que hacer con la consiguiente ventaja sanitaria. Pero, como lo normal es que las cerdas tengan más lechones nacidos vivos que tetas disponibles, las adopciones son inevitables en muchas ocasiones. Este punto lo abordaremos en el capítulo de manejo del lechón ya que es de gran importancia para mantener la salud de la explotación.
No hay que olvidar que la producción lechera de una teta que ha estado inactiva se puede recuperar durante las primeras horas, pero si se superan las 48 horas, esta recuperación no será posible. Este hecho es más acusado en las primerizas que en las multíparas.
Fotos 1 y 2: Lechones con poca viabilidad
Fotos 1 y 2: Lechones con poca viabilidad

2. LACTOGENESIS
La lactogénesis la podemos dividir en dos fases:
  1.  Estadio I: a partir de los 105 días de gestación. Empezamos a encontrar la diferenciación de la glándula y algunos componentes específicos de la leche.
  2. Estadio II: en el momento del parto. Se produce la caída de la progesterona y el incremento de prolactina y comienza la producción de calostro.
Todos los cambios hormonales ocurren al final de la gestación e inicio del parto, existiendo una correlación entre el incremento de prolactina, la caída de progesterona y el aumento de la relaxina. Esto genera un cambio metabólico de anabolismo a catabolismo. Cuando ocurre esto, se genera una intensa producción de leche. En aquellos casos en los que las reproductoras no tienen una fuerte disminución de los niveles de progesterona se observa un incremento en la mortalidad de los lechones como consecuencia de la falta de ingesta de calostro y de leche. En la siguiente gráfica podemos observar cómo desciende la mortalidad de los lechones cuando el consumo de calostro es mayor.
Gráfica 1: Influencia de la ingesta de calostro sobre la mortalidad de los lechones (Quesnel et al., 2012)
Gráfica 1: Influencia de la ingesta de calostro sobre la mortalidad de los lechones (Quesnel et al., 2012)
La calostrogénesis se produce entre 7 a 10 días antes del parto, pero también se produce cantidades de calostro en el momento del parto que se incrementan con el vaciado de la mama que producen los lechones al nacimiento. Sabemos que las reservas energéticas con las que nace el lechón no son suficientes para cubrir sus necesidades por lo que es muy importante la ingesta de una cantidad adecuada de calostro (Gráfica 2).
Gráfica 2:  Importancia de calostro como fuente de energía tras el nacimiento.
Gráfica 2: Importancia de calostro como fuente de energía tras el nacimiento.
3. FALLO LACTACIONAL
La falta de producción de leche en los primeros días tras el parto es uno de los mayores problemas y retos a los que nos enfrentamos. Puede deberse a varias causas y nuestro objetivo será evitarlas o al menos reducirlas en todo lo posible para minimizar las consecuencias:
  1. 1. Partos distócicos o partos con una duración mayor a las 5 horas, que incrementan el riesgo de sufrir metritis, y como cualquier proceso infeccioso, puede generar un síndrome febril que conlleve a una falta de consumo de pienso y agua y, por lo tanto, a una pérdida de producción de leche.
  2. 2. Estreñimiento. Un cierto grado de estreñimiento antes del parto es fisiológico debido a que se produce una recuperación del agua del intestino necesaria para la producción de leche. Cuando este estreñimiento es persistente o grave, puede derivar en un Síndrome de Disgalaxia postparto. Por lo general, la agalaxia como tal la encontramos en las primerizas. Las multíparas suelen sufrir una hipoagalaxia que puede pasar desapercibida ya que, el estado general de la cerda no se ve afectado.  Nos daremos cuenta de esta escasa producción de leche cuando veamos que los lechones, sin presentar ningún síntoma de enfermedad, se van quedando delgados. Podemos evitar el estreñimiento utilizando un pienso periparto rico en fibra o añadiendo sulfato de magnesio a la ración de la cerda los tres días antes de que se produzca el parto. No hay que olvidar el fomento del consumo de agua que es fundamental para aumentar el consumo de pienso y la generación de leche. Tenemos que conseguir que la cerda beba más de 20 litros de agua al día durante la fase de lactación. Para ello, es fundamental disponer de un adecuado caudal de agua en la sala de partos y de una adecuada limpieza del comedero (la cerda tendrá un consumo de agua óptimo si el agua está limpia y sin restos de pienso por lo que, si es necesario, habrá que retirar el pienso no consumido).
  3. 3. Estrés de adaptación. Puede aparecer cuando introducimos a las cerdas en las maternidades poco antes del momento del parto. El estrés disminuye la eyección de leche porque inhibe la liberación de oxitocina. Hay que imponer, como norma de trabajo, que las cerdas entren a las parideras al menos 5 días antes del parto.
  4. 4. Altas temperaturas en la sala de partos. Incrementan el estrés. A esto se suma el cansancio de la cerda por el aumento de la frecuencia respiratoria en un intento de eliminar calor. El resultado final es una mayor duración del parto. El buen dimensionado del sistema de ventilación y refrigeración es fundamental, así como el correcto mantenimiento de los mismos.
  5. 5. Manejo erróneo de la alimentación de la cerda en el último tramo de la gestación. Esta debe ser limitada, porque cuando hay excesos en la ingesta de pienso se produce la presentación de edemas mamarios. Éstos suelen ser más frecuentes en las cerdas de primer parto y provocan una reducción en la producción de calostro y de leche.
Fotos 3 y 4: Plazas de lactación
Fotos 3 y 4: Plazas de lactación

4. PRINCIPALES CAUSAS DEL INCREMENTO DE NACIDOS MUERTOS
El número de lechones nacidos muertos es una de las mayores pérdidas de producción en esta fase, debemos minimizarlos, y para ello, vamos a revisar una serie de puntos:
  1. 1.  Uso de oxitocina. Esta hormona es ampliamente usada para reducir el intervalo entre el nacimiento de los lechones, pero hay que evitar la sobredosificación ya que aumenta los traumatismos sobre el cordón umbilical (mayor probabilidad de ruptura) y, por lo tanto, el riesgo de asfixia de los lechones.
  2. 2.  Condición corporal. Las cerdas gordas padecen un estrechamiento del canal del parto que dificultad la salida de los lechones y, por lo tanto, se produce un incremento de los nacidos muertos.
  3. 3.  Paridad de la cerda. Las cerdas primerizas tienen el canal del parto más estrecho. Por contraposición, las cerdas multíparas tienen pérdidas de tono muscular, lo que hace que las contracciones para la expulsión de los lechones sean de menor intensidad.
  4. 4.  Duración de la gestación. Las gestaciones más cortas dan lugar a mayor número de nacidos muertos, que podría ser debido a cierta inmadurez de los lechones y su incapacidad de iniciar la respiración.
  5. 5.  La prolificidad. Aunque no existe una relación proporcional, la probabilidad de tener más nacidos muertos se incrementa con un mayor número de lechones nacidos vivos.
  6. 6.  Duración del parto. En aquellos partos que superan las 5 horas de duración hay un incremento de lechones muertos por asfixia, por ruptura del cordón umbilical o desprendimiento de la placenta.
  7. 7.  Bajo peso de los lechones al nacimiento. Por debajo de 0,8 kg de peso al nacimiento hay más probabilidad de que nazcan muertos ya que presentan una mayor susceptibilidad a sufrir hipoxia durante el parto. Este es un indicador de baja calidad del soporte uterino de la cerda. Además, la baja eficiencia que tiene la placenta de estos lechones conduce a su debilidad al nacimiento. Estos animales no sean capaces de tetar y tienen una rápida pérdida de calor corporal que les conduce a la muerte.
  8. 8.  El estreñimiento. Cuando es grave puede obstruir el canal del parto, dificultando la expulsión de los lechones que nacerán muertos.
  9. 9.  Inducción del parto. Es una buena práctica que se puede convertir en un gran error. La inducción antes de los 113 días puede dar lugar a una hipoplasia de las miofibrillas musculares que incrementa la presentación de splay legg. Si la inducción se realiza antes de los 112 días de gestación, se produce un incremento de los nacidos muertos por inmadurez de los lechones. Lo ideal sería saber el día del parto para poder inducirlo sin las consecuencias mencionadas, pero prácticamente es imposible ya que el rango de duración de la gestación es variable. En la siguiente gráfica, aunque observamos que cerca del 80 % de los partos se producen entre los días 115 y 117 de gestación, todavía tenemos un 20 % de cerdas que paren fuera de ese rango. Esto dificulta, como hemos comentado, conocer el momento adecuado para la inducción al parto.
Gráfico 3: Relación entre el tamaño de la camada y el peso de los lechones.
Manejo de Reproductoras: Maternidad (Parte 3) - Image 1

Gráfica 4
: Porcentaje de partos entre 111 y 119 días de gestación.  Fuente propia.
Gráfica 4: Porcentaje de partos entre 111 y 119 días de gestación. Fuente propia.
5. MORTALIDAD PERINATAL NO DEBIDA A CAUSAS INFECCIOSAS.
El 80% de la mortalidad de los lechones se produce en los primeros 5 días de vida y la mitad de este porcentaje en los 2 primeros días. Estas pérdidas tienen que ser analizadas con el debido detenimiento para poder minimizarlas al máximo. En el cuadro 1 vemos que, las causas de esta mortalidad, pueden deberse a factores que dependen de la madre, del lechón, del ambiente y de las instalaciones y que muchos de estos factores están interrelacionados. Esto es importante tenerlo en cuenta de cara a su abordaje. 
Cuadro 1:  Interacción de diferentes causas de la mortalidad perinatal.
Cuadro 1: Interacción de diferentes causas de la mortalidad perinatal.
A continuación, vamos a comentar algunas de estas causas por su importancia:
  1. 1.  Peso al nacimiento. Los lechones que nacen con un peso bajo tienen más probabilidad de morir en los primeros días de vida porque tienen una gran superficie corporal en relación a su peso y, por lo tanto, sufrirán enfriamiento y letargia. Además, suelen ser animales que han tenido un ambiente intrauterino pobre y, por lo tanto, su vitalidad es menor y el tiempo que trascurre entre que nacen y llegan a tetar es alto (Gráfica 5).
  2. 2.  Temperatura corporal. Es necesario mantener unas condiciones ambientales que aseguren que el lechón se mantendrá en su rango de temperatura de confort para evitar que entre en un proceso de hipotermia. Existe una correlación directa entre la temperatura rectal de los lechones a las 24 horas después del parto y la cantidad de calostro ingerida.
  3. 3.  Vitalidad de los lechones. La hipoxia que sufre el lechón por rotura del cordón umbilical (partos prolongados) disminuye la vitalidad con la que nace y, por lo tanto, la ingesta de calostro. Como consecuencia, el riesgo de morir por hipoglucemia y/o aplastamiento es mucho mayor.
  4. 4.  Consumo de calostro. Los lechones que nacen con poca vitalidad no son capaces de ingerir una adecuada cantidad de calostro en las primeras horas tras el nacimiento con lo que no podrán satisfacer sus necesidades energéticas ni adquirir la inmunidad pasiva.
  5. 5.  Aplastamiento. Es una de las mayores causas de mortalidad en los lechones en maternidad, y puede deberse a varias causas, como, por ejemplo:
a) Cerdas de mayor paridad, suelen ser animales más pesados y tienen mayor tendencia a aplastar lechones b) Lechones nacidos con poca vitalidad o poco peso, permanecen debajo de la madre y suelen ser aplastados a las pocas horas del parto.
Gráfica 5: Correlación entre peso al nacimiento y mortalidad
Gráfica 5: Correlación entre peso al nacimiento y mortalidad
Fotos 5: Lechón con hipoglucemia
Fotos 5: Lechón con hipoglucemia
Foto 6: Variabilidad de pesos al nacimiento
Foto 6: Variabilidad de pesos al nacimiento
En el siguiente cuadro podemos ver las principales causas de mortalidad de los lechones en sus primeros días de vida.
Cuadro 2: Causas de mortalidad perinatal (Toledo, M.)
Cuadro 2: Causas de mortalidad perinatal (Toledo, M.)
6. ALIMENTACIÓN DE LA REPRODUCTORAS
En la actualidad disponemos de una amplia variedad de sistemas de alimentación en maternidad (dosificadores, alimentación líquida programada, sistemas de alimentación automática) pero, independientemente del sistema empleado en nuestra granja, debemos de conseguir el siguiente objetivo: Maximizar el consumo de pienso por parte de la reproductora. Con esto, conseguiremos:
  1. 1.  Maximizar la producción de leche y, por lo tanto, el crecimiento de los lechones lactantes.
  2. 2.  Minimizar la pérdida de peso en las reproductoras: pérdidas superiores al 12% de su peso, dará lugar a una menor tasa de ovulación y de supervivencia embrionaria en el siguiente ciclo productivo (cuadro 3).
Cuadro 3:  Importancia de la pérdida de peso en la lactación para el desarrollo reproductivo posterior
Cuadro 3: Importancia de la pérdida de peso en la lactación para el desarrollo reproductivo posterior
Lo más difícil es cómo manejar la curva de alimentación para que coincida con la curva de producción de leche de la cerda. Como norma general, lo resumiremos en tres puntos:
  1. 1.  El primer y segundo día tras el parto administramos una sola comida, para evitar los aplastamientos con el movimiento de las cerdas. La cantidad de pienso que daremos es la que la cerda se comía al final de la gestación (aproximadamente 2,3 kg).
  2. 2.  Desde el día 3 hasta el día 6 iremos incrementando, aproximadamente, unos 500 gramos al día, y se administrarán dos comidas al día.
  3. 3.  Desde el día 6 - 8 hasta el final, se administran tres comidas, con un incremento diario de 800 gramos al día (los domingos solo damos una comida). Puede ser que, llegado a un punto de consumo, la cerda no quiera comer más. Entonces, durante 2 o 3 días mantendremos constante la administración hasta que se vea que la cerda admite más pienso.

7. FORMACIÓN DEL PERSONAL
La formación del personal y su compromiso con la granja es de gran importancia ya que, sin ellos, el funcionamiento de esta no será el correcto. Es necesario establecer protocolos de formación para todas las personas de la granja.
Cuando entra un trabajador nuevo en una granja, como en cualquier puesto de trabajo, debe pasar un periodo de formación y aprendizaje. No hay que dar nada por sabido y hay que explicar las distintas tareas de una forma clara y concisa. Las fases del aprendizaje se pueden resumir en 4 puntos básicos:
  • Formación: enseñar a la persona junto con alguien de la granja que realice esas tareas.
  • Supervisión: dejar realizar las tareas con la supervisión directa de su formador.
  • Apoyo: resolver las dudas que le surjan en la realización de sus tareas.
  • Delegar: dejar que la realización de las tareas sea desempeñada en su totalidad por el nuevo operario y verificar los resultados.
Como ya hemos dicho, estas pautas y los protocolos deben llevarse a cabo en cualquier tarea y cualquier fase de la producción. Para muestra un botón, en un estudio de Goodband et al. 2006, se monitorizó el consumo del pienso y el peso al destete de los partos que atendía cada uno de los empleados (gráfica 6) y la conclusión fue que los lechones que atendía el nuevo empleado consumieron menos pienso y se destetaron con menor peso que el resto.
Gráfica 6: Pienso consumido y peso al destete, según el empleado reflejo de cuanto mejor formado mejor peso al destete conseguimos
Gráfica 6: Pienso consumido y peso al destete, según el empleado reflejo de cuanto mejor formado mejor peso al destete conseguimos
8. PUNTOS CRITICOS DEL PERIPARTO
El periparto constituye uno de los periodos de mayor importancia en la fase de maternidad. Es el momento de transición entre la gestación y la lactación, y hay importantes cambios hormonales y metabólicos que debemos de tener en cuenta. Como puntos de interés en esta fase destacamos los siguientes:
1. Alimentación, el exceso de pienso da lugar a que se produzcan edemas mamarios, y por lo tanto, una insuficiente producción de calostro.
2. No ayunar de una forma muy intensa a las cerdas antes de parir ya, que incrementa la duración del parto: es mejor reducir el consumo de pienso.
3. El estreñimiento dará lugar a un incremento de nacidos muertos y problemas de diarreas en los lechones por el paso de toxinas al calostro. Esto se soluciona con aumentar la fibra en el pienso o añadir sulfato de magnesio.
4. Condiciones ambientales, los lechones necesitan una temperatura externa alta y secarse para poder tetar y no entrar en hipotermia e hipoglucemia.
5. La temperatura de la placa, o el nido, debe ser de unos 37ºC los primeros tres días y después ir bajando la temperatura. El objetivo es que esa zona sea tomada como la zona de descanso por los lechones.
6. Las cerdas deben de meterse en la paridera al menos 5 días antes de su fecha prevista de partos. Introducirlas con menos tiempo, las genera estrés e incrementa los nacidos muertos. Siempre que sea posible meterse en la misma sala cerdas con la misma fecha de partos. De esta manera facilitamos el procesado de los lechones y de la alimentación de la reproductora.
7. En las salas de partos, en los primeros tres días, es cuando se deben ajustar los lechones a la cantidad de tetas de la cerda. Hay que mover los lechones dentro de la misma sala. En caso de tener que hacer nodrizas es la cerda la que se mueve de una sala a otra y no los lechones.
8. Chequear las condiciones ambientales de la sala de partos: ventilación mínima y máxima, temperatura de la placa o nido y temperatura ambiental y humedad. Estos factores influyen en la presentación de procesos entéricos.
9. Lavar las cerdas antes de entrar a la maternidad y posteriormente usar un producto en espuma con clorhexidina para que los animales entren limpios en las salas de partos.
10. Monitorizar, mediante esponjas, el grado de cumplimiento de los protocolos de limpieza y desinfección de las salas.


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