Universidad Libre - Colombia 22 de marzo de 2014
Hombre, Señor RENE SOLIS:
Gracias por sus comentarios, me impulsan a mejorar día a día, y con esto tal vez podamos ser referencia para aquellos quienes inician en este HERMOSO MUNDO DE LA OVINOCULTURA.
Sus comentarios me trasladan a un pequeño corregimiento Santandereano llamado CACHIRÍ, es una tierra que hace 35 años era muy acogedora, temperatura de 14 a 16°C durante el día y 10°C en las noches y tal vez un poco más baja; este corregimiento era mi sitio predilecto de vacaciones de semana santa, junios y diciembres cuando era seminarista, allí también mis tíos y tías se dedicaban a criar animales como cabras, vacas, pollos y gallinas criollas, cerditos, uno que otro caballito para la silla o para traer leña de la montaña para la cocina y las infaltables ovejas Corridale y hampshire, era algo muy bonito, aunque no eran muchas eran un gran tesoro, las esquilábamos 2 veces por año con tijera corriente (de modistería),les dábamos sal mezclada con panela rallada para poderlas amarrar o al menos tocar, y pastaban en praderas de Kikuyo (Pennisetum clandestinum) y algo de falsa poa y tréboles blancos; estábamos todos los primos pequeños entre los 10 y 15 años, mis tías nos regalaban panelas para ir a la quebrada a hacer melcochas las cuales las poníamos en hojitas de limón o guayaba, y si había tiempo íbamos a lanzar un anzuelito por si picaba una trucha en la quebrada, imagínese, todo eso había en ese lindo corregimiento...hoy han cambiado mucho las cosas y ya no es lo mismo,...que lástima.
La producción de ovejas de lana era bastante en toda aquella comarca, los días sábados llegaba una buseta (le llamábamos LA LECHERA), allí el dueño de la buseta compraba todo o que traían los campesinos, muchas frutas como mora, curuba, manzanas, granadillas, ciruelas, duraznos, también legumbres como pepinos, papa criolla (amarilla), cebolla de rama; de la misma manera, los campesinos tenían matas de fique las cuales raspaban y vendían su fibra, el señor compraba carne para llevar a Bucaramanga, pues la gente que un día se había ido de CACHIRI le hacían los encargos, además la carne era muy buena y barata, pues en ese tiempo no se escuchaba de enfermedades, ni plagas y mucho menos de productos químicos para producción pecuaria..... en fin usted con sus comentarios me hizo viajar algunos años atrás.
Volvamos, aquel señor de la buseta también compraba toda la lana que los campesinos obtenían de sus ovejitas durante las semanas de trabajo, así mismo los campesinos bajaban algunas ovejitas, machos y hembras para comercializar y llevar otras cosas para sus veredas y tal vez si el negocio era bueno podía alcanzar para un aguardiente o una cerveza bavaria que en aquel tiempo valía 4 pesos colombianos.
Cuando sacrificábamos un ovejito, nos quedábamos observando como mis tías hacían rellenas o morcillas (embutidos caseros y muy artesanales), con mi tío LUIS ERNESTO jugábamos naipe español o domino en la cocina al abrigo de un buen café o aguapanela, esperando que estuvieran cocinadas las rellenas y después que nos comíamos al menos 1 ó 2 nos íbamos a dormir, y en ese momento el reloj ya podía marcar la 1:00 de la madrugada, se imaginará ese frío, pero cuando se tienen 15 años aún nada duele.
Bueno tal vez por estas cosas que le comento, será mi pasión con los ovinos y en general con los asuntos del campo, y ahora ya que hemos podido acceder a estudios universitarios y postgraduales, por que no luchar por lo que algún día nos toco el nervio.
Cuando comenta lo de "hacer candelas", pueden ser espacios geográficos muy diferentes y distantes, pero el costumbrismo puede llegar a ser el mismo, y lo digo porque mis tías también hacían mecheros que son las mismas candelas de las que usted habla,ellas las hacían en un frasco de metal o vidrio, por lo general siempre vi estas botellas de vidrio de color ámbar, allí llenaban con petróleo o cebo y dejaban descolgar y sumergir una mecha de trapo impregnada de cebo en el combustible y con eso nos alumbramos durante las noches frías de esas tierras que al recordar me lleno de nostalgia.
Gracias por leer mis líneas, que bueno que exista este medio, tal vez nunca tengamos la oportunidad de conocernos, pero parece que nos hemos cruzado en el camino.
Este espacio no solo ha de servir para tocar temas técnicos, pues la vida tiene múltiples oportunidades para el disfrute y uno de ellas es este tipo de conversatorios.
Un abrazo.