Utilización de los recursos genéticos en ovinos de pelo (primera parte)

Publicado el: 14/3/2006
Autor/es: Arnoldo González Reyna (UAMAC, Univ. Aut. de Tamaulipas) - José Luis Ramírez (Depto. de Zootecnia. Univ. Aut. Chapingo)
Para México, el éxito de sus empresas ganaderas no puede estar basado únicamente en una política productivista, en la cual el objetivo es maximizar la producción con el uso indiscriminado de la tecnología moderna. La situación actual de deterioro ambiental y erosión de los recursos genéticos animales obliga al desarrollo de políticas más actuales que favorezcan la conservación del medio y de la biodiversidad como única garantía de salvación para la especie humana.

En este sentido, los recursos genéticos ovinos no son la excepción, por el contrario, también la política productivista ha estado atentando contra todos aquellos recursos ovinos que no encajan en los sistemas de producción intensivos de nuestro país y del mundo.

La existencia de los ovinos criollos (Solís, 1992) y los ovinos de pelo en México (Valencia y González, 1983), han sido prácticamente ignorados como una alternativa de producción importante para nuestro país hasta la década de los 80’s. Sus cualidades, que aún no son totalmente estudiadas ni conocidas, han sido subestimadas y despreciadas a priori, incluso por investigadores. Esto conduce a la extinción de genes que pudieran ser importantes para uno o varios agroecosistemas en el país. Esta situación permite reflexionar sobre la importancia de caracterizar, evaluar, usar y conservar los recursos genéticos disponibles.

El nivel de productividad, los costos de producción y el manejo integral y sostenible del sistema de producción, dependen en gran parte del uso del componente animal; un animal o genotipo adaptado a las condiciones particulares de cada productor en cada región agroecológica del país será más eficiente, cuando se utilice correctamente después de haber sido evaluado por su comportamiento y el de sus parientes; así como, poder ser usado por generaciones futuras si se conserva adecuadamente a través de las técnicas más pertinentes.

En los últimos años, el interés sobre las razas de pelo ha crecido significativamente debido principalmente a la prolificidad y gran capacidad de adaptación de razas como la Pelibuey y la Black Belly, así como por su capacidad de crecimiento, reflejado en las razas recientemente introducidas en México como la Dorper y la Katahdin. Asimismo, el enorme potencial de México para la producción ovina reflejado en sus áreas templadas, semiáridas y tropicales es un elemento más que apoya la necesidad de establecer programas que impulsen y fortalezcan la producción ovina. Particularmente es menester de este escrito hacer referencia a las zonas tropicales en donde se originó y se ha desarrollado principalmente el ovino Pelibuey y en general los ovinos de pelo. En relación con este, Skerman y Riverso (1992) reconocen que las zonas tropicales y subtropicales de México abarcan más del 50 por ciento del territorio nacional distribuidas principalmente en zonas de climas tropicales lluviosos y en zonas de climas tropicales húmedos y secos .

Esta zona es lo que teóricamente sería el lugar más apropiado para el ovino de pelo; sin embargo, la práctica ha rebasado esta situación observándose rebaños de cría y engorda en zonas templadas de la meseta central de México y en el norte del país, demostrando su capacidad de adaptación a diferentes climas y sistemas de manejo. Por lo antes expuesto, el propósito del presente escrito es señalar algunas de las estrategias viables de utilizar en el mejoramiento genético y en la conservación de los ovinos de pelo dentro de un marco de uso y producción racional con respecto hacia el ambiente en donde el humano habita.

Estrategias de utilización

El uso racional de los recursos genéticos ovinos en el país, no puede ser planteado si antes no se conoce plenamente lo que cada genotipo permitirá conocer con su comportamiento y habilidad de adaptación a diferentes regiones y sistemas de manejo, que favorezcan el diseño apropiado de metodologías de uso de dichos genotipos. Las estrategias genéticas de uso de los ovinos de pelo deben de contemplar programas de selección y programas de cruzamiento dentro de esquemas de producción comercial bajo enfoque sostenible, independientemente de los programas de uso y conservación de la IES y del Gobierno.

Programas de selección

De acuerdo con el Plan de Acción en Recursos Genéticos Ovinos (PNARGO, 2000) del Programa Nacional de los Recursos Genéticos Pecuarios (PRONARGEN, 1988), las políticas de selección en el rebaño deben responder a los objetivos del sistema de producción y del productor. Las bases de datos generadas en estos rebaños y su análisis matemático permitirá la estimación de los valores genéticos o índices individuales bajo una metodología que garantice la selección de animales genéticamente superiores.

Rae y Anderson (1982) revisaron la existencia de seis métodos usados en estas estimaciones:

1. Selección con base a los registros previamente ajustados por efectos ambientales y desviación del grupo de contemporáneos.

2. Clasificación de animales sobre las bases de su valor fenotípico con uno o varios registros ajustados o sin ajustar, justificable solo cuando se selecciona para una característica de alto índice de herencia.

3. Predicción de valores genéticos basado en el comportamiento individual, como en el caso de ganancia diaria de peso. En el caso de características reproductivas se puede considerar además del comportamiento de la hembra, la información de medias hermanas. La prueba de progenie es generalmente usada para características reproductivas y producción de carne.

4. Existe una gran variedad de índices que sirven para clasificar a los animales por su mérito; por ejemplo, el índice básico en el cual cada característica es ponderada únicamente por su valor económico; otro índice en el cual las características consideradas son ponderadas por el producto del índice de herencia y el valor económico y el más usado en el mundo es el índice que considera la incorporación de valores económicos relativos, índice de herencia y correlaciones genéticas y fenotípicas.

5. Cuando los valores genéticos son calculados dentro del rebaño y para un mismo año y usados para la clasificación de los ovinos dentro de cada rebaño. Además, hay dos posibilidades en las cuales las comparaciones entre animales es posible: primero, en centros de evaluación del comportamiento individual (Prueba de comportamiento; Solís, 2000) o de prueba de progenie, donde los animales de diferentes rebaño son concentrados bajo un ambiente común y segundo, en condiciones de producción comercial en donde los nexos genéticos entre rebaños a través de la prueba de progenie y el uso de sementales de referencia.

6. Usando la metodología BLUP (Henderson, 1973). La metodología del índice de selección clásico pertenece, en teoría, a la clase de predictores llamada BLP (Best Liner Predictors), esto es la clase de predictores lineales derivados sin conocer la forma matemática de la distribución conjunta, f(y, u) del vector de los registros observados (y) y el vector no observable de los valores genéticos (u), pero con el requisito de que el primer y segundo momento de la distribución son conocidos, sin error, a priori. El uso del BLUP (Best Linear Unbiased Predictors), no requiere del conocimiento previo del primer momento de la distribución conjunta, lo cual es sustituido por las estimaciones de mínimos cuadros generalizados.

Para el uso particular de México, se puede señalar que tecnológicamente se pueden aplicar todos los métodos; sin embargo, las limitaciones son otras; por ejemplo, el tamaño de las bases de datos y de los propios rebaños. No obstante, contando con la participación activa de la Asociación Mexicana de Criadores de Ovinos, es de esperarse que sus agremiados disfruten en el mediano plazo de mejor calidad genética en sus rebaños, repercutiendo esto en mayor rentabilidad de la empresa.

Asimismo, es necesario señalar que la organización y procedimientos de selección deben estar dentro del marco de lineamientos del PNARGO (2000) y del propio PRONARGEN (1998) y con base en la información proporcionada por los mismos productores y los resultados de las evaluaciones de cada individuo se definirá que animales serán sometidos a evaluaciones más complejas. Debe enfatizarse que, los programas de selección se llevarán a cabo dentro de la raza, a menos que otra forma fuera discutida en el CONARGEN tomando como base las necesidades, propósitos y ámbito en donde es necesario otro procedimiento.

Por otra parte, la diversidad ovina existente ofrece una oportunidad interesante de plantear mejora genética de selección en ovinos de pelo, sobre todo en características relacionadas con la aptitud, ganancia diaria de peso y habilidad materna, buscando generar líneas genéticas superiores, independientemente que en esquemas de cruzamiento se busquen mejorar estas características en el corto plazo.

Utilización de los recursos genéticos de ovino de pelo (Segunda parte)
 
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