Existen tres posibles áreas en las que se puede buscar atenuar el estrés calórico en las vacas lecheras, que son el manejo del ambiente, la dieta y la genética (Beede y Collier, 1986). En Uruguay, la que tiene mayor incidencia y aplicabilidad es el manejo del ambiente, principalmente a través del uso de sombras, ya sean naturales o artificiales combinadas o no con el mojado de los animales.
Sombras
El uso de las sombras permite disminuir la radiación directa sobre el animal y tener una temperatura a nivel de piso que en momentos puede llegar a ser menor a 30°C mientras que el suelo desnudo al sol puede alcanzar los 60°C (La Manna et al., 2022).
Las sombras pueden ser naturales o artificiales. La sombra natural es una de las más efectivas ya que no solo disminuye la incidencia de la radiación solar, sino que también produce una disminución de la temperatura del aire por la evaporación de agua desde las hojas (Saravia et al., 2003). Las sombras naturales, sin embargo, demoran en crecer si no están instaladas y no todas las especies sirven. Para su cálculo deberíamos de proporcionar entre 4,5 a 5 m2 por animal al mediodía. De esta forma, de acuerdo con la especie y el tipo de copa del árbol, se calcula cuánto se necesita. La sombra natural puede ser complicada para cuando estamos manejando pastoreos rotativos por el acceso a esta desde los diferentes potreros.
Las sombras artificiales son una excelente alternativa, sin embargo, hay que tener en cuenta una serie de consideraciones en el momento de planearlas, como ser ubicación, orientación, área de sombra efectiva, tipo de material, altura y categoría a utilizar. Las mismas pueden ser construidas con metal, malla sombra, nylon, y pueden ser fijas o móviles. Las consideraciones prácticas para contemplar para la realización de estas sombras son las siguientes.
● Ubicación: debe ser con preferencia en un lugar alto bien drenado, y lejos de cortinas de árboles de potreros contiguos, para que circule el viento. La pendiente del piso se recomienda de 1,5 a 2,5% para ayudar a mantener el drenaje y menor mantención y que no se forme barro debajo. Previo a la construcción de la sombra el afirmado del suelo y elevarlo por encima del nivel unos centímetros ayuda a mantener el lugar más seco. Tener cuidado en orientaciones N-S ya que las sombras se movilizan (su proyección en el suelo se mueve) y puede quedar la sombra en otro potrero si se pone muy cercano al límite entre potreros.
● Orientación de la sombra: cuando el material es tierra, balastro o afín, la orientación norte-sur permite un mejor secado del piso; y la caída del techo hacia el oeste (parte más baja) maximiza la sombra en los horarios de más calor. Cuando el piso es de concreto, la orientación este-oeste es la más adecuada, ya que maximiza la sombra, aunque no es lo más común.
Figura 1. Temperaturas a nivel del suelo de Sombras y su orientación si son NS o EO. Las NS 5 grados más. La Manna et al (2022)
Para ganado lechero se recomienda la 24 orientación norte-sur. Aunque la sombra con esta orientación N-S presenta unos grados más de temperatura en su ambiente, que en la orientación E-O es una ventaja para un más rápido secado y “entra” el sol de ambos lados de la sombra disminuyendo el riesgo de proliferación bacterias y de mastitis.
● Área efectiva de la sombra: depende de la categoría animal. Para las condiciones de Uruguay, los tamaños mínimos recomendados para vacas lecheras y vacas secas son de 4,5 m2 (3-6 m2), dependiendo de la raza y el quilaje; para vaquillonas, 3,5 m2 (3-5 m2); y terneras, 2,5 m2 (2-3,5 m2). Para vacas secas Holando 5 m2 (4,5-6 m2) sería mejor. A mayor sombra efectiva es mejor ya que los animales tienden a buscar acceder más a la sombra, sin embargo, el costo aumenta.
● Altura de la sombra: a mayor altura es mejor, pero alturas de entre 3,7 m y 4,5 m ya son suficientes en la mayoría de los casos. Es muy importante respetar estas dimensiones, ya que de esto depende el grado de ventilación que tendrán los animales y, por lo tanto, la capacidad de alcanzar pérdidas de calor adecuadas. La altura mínima debe ser tal que permita pasar con un tractor para limpieza o reparación del suelo bajo la sombra. Pendiente del techo: alrededor de 15-18%, para evitar que se acumule agua de lluvia y favorecer, a la vez, un efecto chimenea para la remoción del calor. Si la orientación es norte–sur, la caída, o sea, el punto más bajo, debe ser al oeste; mientras que si la sombra es este–oeste, la caída debe ser hacia el norte. De esta manera, la sombra proyectada en los momentos de más calor es mayor. En instalaciones a dos aguas se recomienda dejar una abertura central de al menos 30 cm o mayor, dependiendo de su ancho, lo que permite la remoción del aire y evita el embolsamiento en caso de viento.
El tipo de material es importante ya que puede mejorar la efectividad. En el Cuadro 1 se detallan diferentes materiales y sus posibles efectividades.
Es muy importante que el corral de espera de ordeñe cuente con sombra.
Cuadro 1. Efectividad relativa al aluminio nuevo no tratado de diferentes materiales para sombras
Aspersión y Ventilación
La aspersión de los animales permite aumentos en las pérdidas de calor por evaporación, ya que se suministra agua extra que se evapora de la superficie del animal y el reemplazo frecuente de aire evita la acumulación de humedad en la capa de aire que rodea al animal y permite una evaporación continua. En la zona de Rafaela, Argentina, se probó el uso de aspersión y ventilación en el corral de espera por 30 minutos en los dos ordeñes, asociado a un encierre de 10:00 a 17:00 bajo sombra, observando efectos positivos en la producción de leche de los animales (Valtorta et al., 2004 y Valtorta et al., 2002). Como la superficie del animal puede retener sólo una pequeña cantidad de agua, es necesario una combinación de períodos de mojado y ventilación sucesivos.
Ventilación forzada: se basa en el aumento de las pérdidas por convección, su efecto puede ser negativo cuando el aire que se hace circular sobre los animales está excesivamente caliente, por esta razón cuando es cuando se le compara con otros sistemas de enfriamiento no siempre se obtienen res puestas fisiológicas y productivas similares (Lin et al., 1988). En un trabajo realizado en el estado de San Pablo (Brasil) se evaluó el uso de ventiladores y sombra, obteniendo mejoras en la producción de leche, pero menores a las encontradas cuando además se introduce un sistema de humedecimiento del animal (Nääs y Arcaro, 2001).
Algunos aspectos prácticos a ser tomados en cuenta.
Ventilación:
• Velocidad del viento: 1,5 a 2 m/segundo medida a un metro sobre el piso
• Altura del ventilador: 2,7 m
• Distancia entre los ventiladores: depende del diámetro. Diámetro (m)*10 = distancia entre ventiladores (Ejemplo: diámetro de 0,6 m colocarlos a 6 mts de distancia).
• Inclinación: de 10 a 30 grados (depende del caudal y de la distancia; a menor caudal mayor inclinación)
• N de ventiladores: se debe de multiplicar la necesidad de ventilación por animal por el número de animales y dividir por el caudal del ventilador (Gallardo y Valtorta, 2011).
Aspersión: Las gotas producidas por los aspersores deben de ser suficientemente grandes como para penetrar la cubierta del animal.
El uso de neblinas no llega a mojar la vaca sino que incrementa la evaporación del agua al aire de los alrededores de la vaca y en consecuencia hace un ambiente más fresco en el entorno de la vaca. Esto se recomienda más para estabulación ya que están diseñados para enfriar el aire por evaporación e incrementar la conducción y la convección. Con la neblina alguna porción de esta agua alcanza el animal pero el tamaño de gota limita cuanto atraviesa el pelo y llega al cuero para enfriar al animal. Hay que tener cuidado con las aguas duras ya que están pueden tapar las boquillas que forman la neblina.
El uso de aspersión con gota más grande es más recomendado para condiciones pastoriles o de cielo abierto. La importancia radica en mojar el animal en un tiempo limitado (por ejemplo, la espera en el corral para el ordeñe). En este caso, se usan aspersores de alto caudal con capacidades de 250 a 500 l/h con un tamaño de gota de 150 micrones. De esta forma se logra un mojado de la vaca sin embargo no es conveniente que se moje en demasía a la vaca y el agua empiece a correr hacia la glándula mamaria. Por eso se recomienda ciclos de mojado y ventilado. Otro aspecto importante es que aumenta los requerimientos de agua en la sala de ordeñe, tomando los litros de agua que se usan para la limpieza por vaca el incremento porcentual puede llegar a situarse entre un 10 y un 20% más.
Figura2. Malla sombra con 80% de Intercepción
Figura 3. Corral de espera con malla sombra
Figura 4. Malla sombra 80%
Figura 5. Movilidad de la sombra con orientación N-S
Figura 6. Hechas con nylon
Figura 7. Sombra de Nylon
Figura 8. Aspersión y ventilación en la sala de espera
Figura 9. Detalle de sombra hecha con placas de plástico reciclables (proyecto ANDE -Conaprole)
Figura 10. Sombra hecha con placas de plástico reciclables (proyecto ANDE-Conaprole)
Figura 11. Hechas con chapas
Figura 12. Sombra de chapas y espacio entre las mismas para lograr secado del piso y eliminar calor