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La vida del ganado de montaña en los Pirineos: ¿Qué hacen los animales cuando nadie los ve?

Publicado: 7 de abril de 2026
Fuente: Roger Vidal-Cardos 1, Emma Fàbrega 1, Albert Gurri 2, Antoni Dalmau 1 / 1 Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA), Programa de Bienestar Animal; 2 Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA), Oficina de Diseminación al Sector y Soporte Institucional.
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Sobre la vida secreta del ganado de montaña
Cuando pensamos en el pastoreo de montaña, a menudo nos viene a la mente la imagen idílica de vacas, caballos y ovejas pastando en libertad por prados de un verde intenso, con las cumbres como telón de fondo y bajo un cielo soleado y de azul intenso. Durante meses, estos animales viven en un estado de semilibertad, moldeando el paisaje con su presencia. Pero, ¿acaso sabemos lo que hacen realmente durante todo ese tiempo? ¿A dónde van exactamente, qué rutas siguen y qué tipo de pastos prefieren comer?
Hasta hace poco, estas preguntas eran un misterio. Sin embargo, la tecnología actual nos ha permitido algo que hasta ahora era imposible: poder determinar dónde se encuentran y monitorizar sus movimientos. Gracias a los collares de geolocalización, una especie de "GPS para ganado", ya no solamente nos queda la opción de verlos de lejos, sino que, ahora, se puede relatar la historia que los propios animales cuentan a través de sus movimientos. Cada punto en el mapa es una decisión, una preferencia…y un secreto revelado.
En un estudio reciente, llevado a cabo en el espectacular entorno del Parque Natural del Alt Pirineu, en Cataluña, por investigadores del IRTA, se ha utilizado esta tecnología para sintonizar con cientos de animales. Los resultados revelan patrones sorprendentes que nos obligan a rediseñar nuestra forma de entender el pastoreo y su impacto en estos delicados ecosistemas.
   
Los 5 descubrimientos más sorprendentes sobre el pastoreo en alta montaña
1. No todas las montañas son iguales: las vacas y caballos prefieren los valles y las ovejas las zonas altas
El estudio ha demostrado que cada especie lee el mapa del terreno de una forma radicalmente distinta. Los datos son claros: las vacas y los caballos buscan activamente las zonas de menor altitud y las pendientes más suaves (índice JSI = 0.29 y 0.17 para altitud; JSI = 0.38 y 0.22 para pendiente, respectivamente; JSI es un índice donde los valores positivos muestran una preferencia activa y los negativos un rechazo). En resumen, tienden a quedarse en las zonas más cómodas y accesibles.
En cambio, las ovejas se comportan de manera muy diferente. Prefieren las altitudes más elevadas, concretamente las zonas de media y alta montaña entre 1800 y 2200 metros (JSI = 0.10), y no tienen problemas en moverse por terrenos con mayor pendiente. ¿Y qué nos dice esto? Demuestra que cada especie ocupa un "nicho" ecológico distinto. Esta información es clave para poder realizar una gestión ganadera inteligente, que permita aprovechar todo el terreno disponible sin sobrecargar los valles y las zonas más fáciles.
2. El mito del agua: no es el factor más decisivo (excepto para los caballos)
Una de las suposiciones más comunes es que el ganado siempre se concentra cerca de los puntos de agua. Sin embargo, este estudio desmonta parcialmente ese mito. Sorprendentemente, ni las vacas ni las ovejas mostraron una preferencia clara por estar cerca de ríos o arroyos, incluso durante los meses más calurosos del verano. La razón más probable es que, en un entorno como el Alt Pirineu, el agua es un recurso abundante y bien distribuido, por lo que no necesitan buscarla activamente.
La gran excepción son los caballos. El análisis de los datos GPS reveló que ellos sí dependen mucho más de la proximidad a las fuentes de agua. Esto se debe, probablemente, a que su dieta es más fibrosa y con menor contenido de humedad en comparación con los rumiantes (vacas y ovejas), lo que les obliga a beber con más frecuencia. Este contraste nos enseña una lección fundamental: no se puede gestionar a todas las especies por igual.
3. Paladares exquisitos: las ovejas son las "foodies" más selectivas del pasto
¿Son todos los animales igual de exigentes con lo que comen? La respuesta es un rotundo no. Para descubrirlo, los científicos del IRTA usaron una técnica ingeniosa. Imaginemos que podemos analizar la "calidad media" del menú disponible en la montaña (el nitrógeno en el pasto) y luego analizar lo que el animal realmente comió y digirió (el nitrógeno en sus heces). Si el resultado del animal es mucho más rico que el menú general, significa que ha estado buscando y eligiendo solo los bocados más nutritivos.
El resultado fue contundente: las ovejas son, con diferencia, las más selectivas, con una relación de nitrógeno fecal sobre el del pasto de 1.25. Esto indica que se esfuerzan activamente por encontrar y consumir las plantas más ricas en proteínas. En comparación, las vacas (con una relación de 0.98) y, sobre todo, los caballos (0.81), indica que éstos son mucho menos selectivos que las ovejas y demostrando que los equinos consumen una dieta más generalista y fibrosa.
4. Una atracción peligrosa: la debilidad de vacas y caballos por los ecosistemas más frágiles
Aunque todas las especies estudiadas evitan los bosques densos, los collares GPS revelaron un patrón preocupante. Tanto las vacas como los caballos mostraron una fuerte preferencia por dos de los hábitats más sensibles y valiosos del parque: los bosques de ribera (los que crecen junto a los ríos) y los humedales ricos en minerales.
La implicación para la conservación es enorme, porque estos lugares son puntos calientes de biodiversidad; los humedales ricos en minerales, en particular, son como esponjas de agua y nutrientes, cruciales para las plantas muy especializadas y raras. Estas zonas son extremadamente vulnerables al pisoteo y a la compactación del suelo que provocan estos grandes animales. Este hallazgo subraya la necesidad de aplicar medidas de gestión muy específicas, como la instalación de cercados selectivos que permitan el paso a las ovejas (que no muestran tanto interés), pero que, en cambio, restrinjan el acceso al ganado más pesado y potencialmente más dañino.
5. Compañeros de piso: los caballos son los diplomáticos más flexibles de la montaña
El estudio también analizó cómo las diferentes especies comparten el espacio, identificando las zonas de mayor concentración o "hotspots" de pastoreo. Aquí es donde los resultados observados hacen más que interesante este punto. Aunque vacas y caballos compartían más zonas de pasto en general, los caballos resultaron ser la especie "puente", compartiendo zonas de alta densidad tanto con vacas como con ovejas. Su mayor solapamiento de estos espacios fue, de hecho, con las ovejas (7.39%).
Esta flexibilidad tiene mucho sentido cuando recordamos su comportamiento: son menos selectivos con la comida que las ovejas (como vimos en el punto 3) y ocupan un terreno intermedio entre los valles de las vacas y las zonas altas de las ovejas. Esto los convierte en los "conectores" ideales del paisaje, reduciendo la competencia directa. Este comportamiento apoya firmemente la idea del "pastoreo multiespecie", una estrategia donde combinar animales puede llevar a un uso más uniforme, equilibrado y saludable de todo el paisaje.
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Conclusión: monitorizar a los animales para un futuro sostenible
La tecnología de geolocalización nos está permitiendo, por primera vez, “ver” lo que los animales nos cuentan a través de sus movimientos. Entender su comportamiento con un nivel de detalle sin precedentes nos proporciona una hoja de ruta de mucho valor para la gestión de nuestros paisajes.
Estos conocimientos son cruciales para encontrar el equilibrio perfecto entre una ganadería extensiva, que es vital para la economía y la cultura rural, y la conservación de la biodiversidad en ecosistemas tan frágiles y valiosos como los Pirineos. La información ya no es una excusa.
La pregunta ahora es otra: ahora que podemos saber con precisión cómo cada animal interactúa con el paisaje, ¿estamos listos para rediseñar la ganadería del futuro para que sea verdaderamente sostenible?
     
Fuente del artículo: Roger Vidal-Cardos, Emma Fàbrega, Antoni Dalmau, Geolocation tracking to monitor spatial distribution and habitat selection of cows, horses and sheep grazing in mountainous areas, Applied Animal Behaviour Science, Volume 292, 2025, https://doi.org/10.1016/j.applanim.2025.106776.
Temas relacionados:
Autores:
Albert Gurri
Institut de Recerca I Tecnologia Agroalimentàries (IRTA)
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