Es muy común escuchar que las grasas que contienen muchos concentrados o subproductos de agroindustria, como el expeller, torta o extrusado de soja o girasol generan más energía en los bovinos para carne o leche y eso es muy bueno.
Y cómo todo mito, esta afirmación es parcialmente correcta. Este comentario se basa en que el valor calórico de una grasa es superior a otros nutrientes. Cada gramo de grasa aporta ±9 calorías, más del doble que los azúcares, almidones y las proteínas que aportan solo ±4 calorías por gramo.
Las grasas y aceites son una interesante fuente alimenticia para rumiantes, siempre y cuando se respeten algunas recomendaciones claves. Los valores de contenido energético para bovinos de engorde asignados por los estándares actuales (NRC, 2025) son de 10 y 7.9 Mcal EM/kg MS para mantenimiento y ganancia, respectivamente.
Las grasas de grado alimenticio contienen aproximadamente 90% de ácidos grasos totales (AFOA, 1999). Por ello el valor energético de las grasas está supeditado a la digestibilidad de sus ácidos grasos, la cual se ha determinado en 80%para los rumiantes (Palmquist, 2001).
Debido a que el valor nutricional de las grasas, para producir carne o leche, tiene una gran variabilidad, medido en Energía Metabolizable, es imprescindible respetar ciertos límites recomendados para evitar problemas en la producción, reproducción y salud animal.
Cuando se consume un concentrado proteico o energético con altos niveles de grasa, la digestión del forraje fibroso (pasto, silaje, rollo, etc.) se hace muy lenta, permaneciendo mucho tiempo en el rumen. Esto ocasiona una fuerte reducción en el consumo de todos los alimentos, especialmente, los fibrosos, y con ello, disminuye la producción de carne o leche. Además, se alteran muchos procesos metabólicos, reproductivos y hormonales.
Una información muy importante es que a medida que aumenta el nivel de grasa en la dieta disminuye del valor energético de ella.
Uno de los trastornos metabólicos que causa el exceso de grasa en la dieta, además del productivo, es la acumulación de grasa o tejido adiposo en el aparato reproductivo que afecta, y mucho, a las vacas próximas a parir, tanto de carne como de leche.
En la Tabla 6 se presentan los niveles de grasa que tienen, en promedio, una serie de concentrados energéticos y proteicos muy utilizados en ganadería. En esta tabla, las flechas de color rojo muestran los que contienen altos niveles de grasas.
Tabla 6:referencia de algunos alimentos
1. Los Expeller de Girasol y Soja, provienen de extrusado por presión y vapor. Los niveles de grasa pueden variar entre 6 al 12 o 14%, respectivamente. Los niveles más bajos corresponden a 2 o más líneas de prensado.
2. La Harina (pellet) de Girasol o Soja provienen de tratamiento con solventes orgánicos. En estos casos, quedan muy bajos niveles de grasa o aceite (< 1%) que se comercializa en el mercado interno o exterior.
Además, y algo similar a lo que ocurre en el ser humano, el exceso en grasa provoca lo que se llama el hígado graso, relacionado con la sobreproducción de grasa en el hígado, la cual se difunde por la sangre a todo el organismo, causando serios trastornos metabólicos, reproductivos y hormonales.
Niveles de inclusión en la dieta
Para evitar los efectos negativos que ellas pueden causar sobre el consumo, reproducción y respuesta productiva (carne o leche), Plascencia et al (2003b), Zinn y Plascencia (2004a) y Palmquist (2001) recomiendan que los niveles totales de grasas de la dieta “no” superen el 5% del consumo de materia seca (MS) (Figura 4 y Fotos 16, 17, 18 y 19).
Figura 4: Niveles máximos de grasa recomendados para no afectar el metabolismo
Foto 16: Pellet (o harina) Soja o Girasol
Fotos 17: Poroto de Soja (crudo)
Foto 18: Expeller (torta) de Soja
Foto 19: Expeller (torta) de Girasol
A modo de ejemplos, describiremos dietas de 2 casos:
1) Novillo de 250 kg para ganar 0.9 a 1 kg/cabeza/día.
2) Vaca lechera de 600 kg produciendo 30 l leche/vaca ordeño/día con 3.5% de grasa butirosa (GB)
-1er ejemplo 51 :Novillo de 250 kg para ganar 0.9 a 1 kg/cabeza/día, en pastoreo (pastura mixta de alfalfa + gramíneas, en primavera) junto con grano de maíz (alto oleico) y expeller de girasol, requiere consumir en total ±7,5 kg de MS/día.
El límite “máximo” recomendado de consumo de grasa, para este novillo, debería ser alrededor de ±375 g /cabeza/día (7.5 x 5%) para no tener ningún problema productivo.
Dieta balanceada (1er ejemplo)
-4,5 kg MS/cabeza/día de Pastura + 2 kg MS/cabeza/día de grano de maíz (alto oleico) + 1 kg MS/cabeza/día de Expeller (torta) girasol.
-Consumo total de alimento: ±7.5 kg MS/cabeza/día
-Consumo total de grasa: ±265 g grasa/cabeza/día1 (3.5% de grasa/cabeza/día)
1. Referencias
-Pastura: 4.5 kg MS x 1% (grasa)= 45 g grasa/cabeza/día
-Granode maíz (alto aceite): 2 kg MS x 6%= 120 g grasa/cabeza/día
-Expeller (torta) de girasol: 1 kg MS x 10%= 100 g grasa/nov./día Total: 265 g de grasa/cabeza/día
-2do ejemplo: Vaca lechera de 600 kg produciendo 30 l leche/vaca ordeño/día con 3.5% de GB, en pastoreo (pastura mixta de alfalfa + gramíneas, en primavera) junto con grano de maíz (alto oleico) y expeller de soja, requiere consumir en total ±20,5 kg de MS/día.
Ellímite “máximo” recomendado de consumo de grasa, para esta vaca lechera, debería ser alrededor de ±1 kg /cabeza/día (20.5 x 5%) para no tener ningún problema productivo ni reproductivo.
Dieta balanceada (2do ejemplo)
-8,5 kg materia seca (MS)/cabeza/día de Pastura + 9 kg MS/cabeza/día de grano de maíz (alto oleico) + 3 kg MS/cabeza/día de Expeller (torta) soja.
-Consumototal de alimento: ±20.5 kg MS/cabeza/día
-Consumo total de grasa: ±925g grasa/cabeza/día1 (4.5% de grasa/cabeza/día)
1. Referencias
-Pastura: 8.5 kg MS x 1% (grasa)= 85 g grasa/cabeza/día
-Granode maíz (alto aceite): 9 kg MS x 6%= 540 g grasa/cabeza/día
-Expeller (torta) de soja: 3 kg MS x 10%= 300 g grasa/nov./día Total: ±925g de grasa/cabeza/día
En ambos ejemplos, y utilizando una adecuada dieta (energética-proteica), el consumo de grasa estuvo muy cerca del límite recomendado, 3.5 y 4.5% de grasa/cabeza/día, para el novillo y vaca lechera, respectivamente.
EN CONCLUSIÓN
A medida que aumenta el consumo de grasa disminuye el valor energético de la misma, provocando una serie de problemas productivos, reproductivos y en la salud animal, que habría que evitar.
En resumen, los niveles “óptimos” de grasa en la dieta no deben superar el 5% de la materia seca.