Producción y calidad del calostro: efecto en la transferencia de inmunidad pasiva en becerras holstein recién nacidas

Publicado el: 1/12/2020
Autor/es: Ramiro González-Avalos1*Blanca Patricia Peña-Revuelta1José González-Avalos2 NormaRodríguez-Dimas1 Melisa Concepción Hermosillo-Alba1Luis Fernando Díaz-Robles11Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro-Unidad Laguna, Departamento de Ciencias Básicas, carretera a Santa Fe y Periférico, Torreón, Coahuila, México. 2Instituto de Ciencias Agropecuarias, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Tulancingo, Hidalgo, México. Ciencia e Innovación, Vol.3 Núm. 1 / Enero-julio 2020, pp. 127-
Resumen

El calostro, la primera secreción producida por la glándula mamaria después del parto, es especialmente rico en inmunoglobulinas (Ig) o anticuerpos. Para lo anterior es necesario tomar en cuenta que el primer paso es desarrollar una becerra sana y capaz de combatir las exposiciones a los agentes causales de enfermedad, esto se logra cuando la transferencia de los anticuerpos del calostro materno es exitosa. El objetivo del presente trabajo fue determinar la calidad y cantidad de calostro producido por vacas primíparas y multíparas Holstein, además del efecto del suministro del mismo en la transferencia pasiva de inmunidad en becerras recién nacidas. Se seleccionaron 516 vacas Holstein, se registró la cantidad y calidad producida de calostro del primer ordeño dentro de las primeras 24 h después del parto. Posterior a la colecta, la cantidad producida de calostro fue medida en un recipiente previamente graduado; se determinó la densidad del calostro de cada animal por medio de un calostrómetro (Biogenics, Mapleton, Or ®), a una temperatura de 22°C al momento de la medición. La producción promedio de calostro en vacas primíparas fue de 4.61 L con una calidad de 64 g/L y 6.7 L con 75 g/L en las vacas multíparas respectivamente. En relación a la transferencia de inmunidad pasiva el 92% de las crías tuvieron una transferencia exitosa. Las vacas primíparas y multíparas producen calostro en cantidad y calidad suficiente para que pueda existir una transferencia de inmunidad pasiva exitosa en las becerras recién nacidas.

Palabras clave: anticuerpos, crecimiento, desarrollo, leche, reemplazo.

INTRODUCCIÓN

Debido a la naturaleza de la placenta bovina, los becerros nacen agammaglobulinémicos, lo que los hace extremadamente susceptibles a las infecciones en una etapa temprana de la vida (Chuck et al., 2017). El período postnatal es el más desafiante en la vida de los animales, ya que se producen grandes cambios morfológicos y funcionales durante la transición de la vida intrauterina a la extrauterina. Esos cambios incluyen la maduración del sistema endocrino, las vías metabólicas, los órganos vitales y el sistema inmunológico que comienzan durante el período fetal y terminan más comúnmente en el día 7 de la vida (Trifkovic et al., 2018).

El calostro proporciona Ig y nutrientes esenciales y no esenciales a los rumiantes recién nacidos, y su consumo en las primeras horas de vida determina el estado de inmunidad pasiva e influye en el estado nutricional, metabólico y endocrino de los animales (Kindlein et al., 2017). Por otro lado, aunque los beneficios en la salud de la transferencia de inmunidad son claras, la realidad en el proceso de la crianza de los neonatos es que en las unidades de producción bovina una proporción alta de éstas se ven privadas de una adecuada transferencia de Ig que llevan al fracaso la transferencia pasiva (Lorenz et al., 2011). De hecho, los becerros que presentan una adecuada transferencia de inmunidad tienen menor morbilidad, menor mortalidad y menor número de tratamientos con antibióticos comparados con las que registran fallas en la transferencia de inmunidad (Uetake, 2013).

Para lograr una exitosa transferencia de inmunidad pasiva el becerro debe primero consumir una cantidad suficiente de Ig del calostro, y luego ser capaz de absorber con éxito una cantidad suficiente de éstas moléculas a través de la absorción en el intestino delgado (Robinson et al., 1988; McGrath et al., 2016). Entre los principales factores que afectan a la masa de Ig consumida por el becerro son la calidad y volumen del calostro. El principal factor que afecta la absorción de las moléculas de Ig en circulación es la rapidez, con el que se ofrece el calostro por primera vez después de su nacimiento (Lorenz et al., 2011).

Varios factores se han asociado con la calidad del calostro e incluyen el número de parto, la raza, la duración del período seco, el volumen y el peso del calostro producido, la estación de parto y el tiempo entre el parto y el primer ordeño (Phipps et al., 2017). La producción y calidad del calostro, el nivel de ingestión y el tiempo entre el nacimiento y la primera toma son algunos de los factores de importancia biológica y de manejo para los becerros recién nacidos (Faber, 2005). Sin embargo, algunos factores como los genéticos pueden afectar la producción del calostro; al reducir la capacidad calostropoiética y el potencial lactogénico. La influencia del Bos indicus (Cebú y Brahman) reducen la habilidad de la glándula mamaria al limitar el tamaño del tejido en el parénquima mamario para ejercer la síntesis y secreción del calostro (Araúz, 1994).

El becerro neonato tiene un sistema inmune que nunca ha sido expuesto a enfermedades y no tienen la destreza de responder a la mayoría de los antígenos. También es importante recordar que las Ig no son los únicos compuestos transferidos en el calostro, pero son simplemente los más fácilmente medibles. Los factores de crecimiento, las células inmunes, y citosinas también se transfieren en el calostro (Smith y Foster, 2007). La transferencia de las Ig de la madre al neonato, denominada transferencia pasiva, es importante en la protección del recién nacido contra enfermedades infecciosas. La condición que predispone al neonato para el desarrollo de los síndromes de enfermedades ha sido llamado FTP (Heinrichs y Elizondo-Salazar, 2009).

La transferencia efectiva de inmunidad vía ingestión, también depende de la habilidad del recién nacido para beber el calostro y la absorción de las Ig ingeridas. Los becerros son capaces de absorber las Ig del calostro por un tiempo limitado después del nacimiento, ya que después de las 24 h de vida la absorción es escasa (Elizondo-Salazar y Heinrichs, 2008). Transcurrido este tiempo, sucede lo que se conoce cierre intestinal (Bush y Staley, 1980).

La absorción de suficientes Ig que provean al becerro de inmunidad pasiva, debe ocurrir antes de que ocurra dicho proceso. Por esta razón, alcanzar un consumo temprano y adecuado de un calostro de alta calidad, es el factor más importante de manejo que determina la salud y sobrevivencia de los becerros (Hopkins y Quigley, 1997). La incapacidad de los becerros neonatos para absorber suficientes Ig del calostro en la circulación sanguínea dentro de las primeras 24 h de vida provocan la FTP, dando como resultado un incremento de enfermedades neonatales, mortalidad y un efecto negativo en la salud futura, longevidad y desarrollo en el hato (Faber et al., 2005). Por lo anterior el objetivo del presente trabajo fue evaluar la producción y calidad del calostro: efecto en la transferencia de inmunidad pasiva en becerros Holstein recién nacidos.

 

MATERIALES Y MÉTODOS

El presente estudio se llevó a cabo en un establo localizado en el municipio de Torreón, en el estado de Coahuila de Zaragoza. El cual se encuentra localizado en la región semidesértica del norte de México a una altura sobre el nivel del mar de 1,130 metros, 25° 29’ Latitud Norte y 103° 19’ Longitud Oeste (INEGI, 2009).

Los animales analizados son los que parieron entre los meses de agosto hasta octubre del 2017, se registró la cantidad y calidad producida de calostro del primer ordeño de vacas primíparas y multíparas Holstein (516) dentro de las primeras 24 h después del parto. El ordeño se realizó en la sala de ordeña siguiendo la rutina de ordeño del establo (pre-sello, despunte, secado, colocación de pezoneras, retiro automático de pezoneras y sello). Posterior a la colecta, la cantidad producida de calostro fue medida en un recipiente previamente graduado; se determinó la densidad del calostro de cada animal por medio de un calostrómetro (Biogenics, Mapleton, Or ®), a una temperatura de 22°C al momento de la medición.

A los becerros se les ofreció calostro en biberón durante la primera hora de vida, se les proporcionó una segunda toma 12 h posteriores a la primera. Entre las 24 y 48 h de vida de los neonatos se obtuvo de la vena yugular una muestra de sangre; se dejó coagular a temperatura ambiente hasta la separación del suero, dicho suero se empleó para medir la transferencia pasiva de inmunidad de los becerros mediante el empleo de un refractómetro comercial (Vet 360, Reichert Inc., Depew, NY), para indicar que hubo una falla en la transferencia de inmunidad se utilizó el valor de 5.5 g/dL de Ig. Se analizaron los datos utilizando las técnicas descriptivas.

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Los resultados obtenidos en el presente estudio en relación a los litros de calostro (Figuras 1y 2) el promedio en las vacas primíparas fue de 4.91 y un rango de 0 a 16 L respectivamente. Las vacas multíparas producen en promedio 26.7% más calostro que las de primer parto, con un rango de 0 a 22 L.

Estudios comparativos han reportado que puede haber un efecto de raza sobre la calidad del calostro (Guy et al., 1994; Morin et al., 2001). En un estudio, la concentración de las IgG1 fue mayor en el calostro de las vacas de carne (113.4 g•L-1 ) que de las vacas lecheras (42.7 g•L-1 ) (Guy et al., 1994). En otro estudio, las vacas Holstein produjeron calostro con contenido total de Ig (5.6 %) que fue numéricamente inferior a la de vacas Guernesey (6.3 %) y Pardo Suizo (6.6 %), y estadísticamente inferiores a los de vacas Ayrshire (8.1 %) y Jersey (9.0 %) (Muller y Ellinger, 1981). A pesar de que el ganado lechero transfiere una masa más alta de IgG1 maternos a las secreciones mamarias que el ganado de carne, el ganado lechero también produce un mayor volumen de calostro lo que da como resultado concentraciones diluidas de IgG1 y otros componentes bioactivos en el calostro (Guy et al., 1994).

En cuanto a los resultados de calidad del calostro producido (Figuras 3 y 4) en vacas Holstein multíparas el 0.59% presentó sangre, 4.74% de mala calidad, 17.50% calidad media y el 77.16% calostro de buena calidad. En relación a las vacas primíparas el 1.12 presentaron sangre, 12.85% de mala calidad, 25.14% calidad media y el 60.89% calostro de buena calidad.

 

Producción y calidad del calostro: efecto en la transferencia de inmunidad pasiva en becerras holstein recién nacidas - Image 1

 

Producción y calidad del calostro: efecto en la transferencia de inmunidad pasiva en becerras holstein recién nacidas - Image 2

 

Basado en estudios previos, los factores que contribuyen al éxito en la transferencia pasiva son: alimentación del becerro con calostro a una concentración alta de Ig >50 g•L-1 , alimentar un adecuado volumen de calostro, suministrarlo sin demora después del nacimiento, y minimizar la contaminación bacteriana (Johnson et al., 2007; Godden, 2008). Así pues, para lograr el éxito de la transferencia pasiva de inmunidad, el becerro debe consumir una concentración suficiente de Ig del calostro de primera calidad y poder continuar con una absorción exitosa en cantidad suficiente de estas moléculas dentro de la circulación (Godden, 2008).

 

Producción y calidad del calostro: efecto en la transferencia de inmunidad pasiva en becerras holstein recién nacidas - Image 3

 

En relación a los resultados de transferencia de inmunidad pasiva en becerros recién nacidos (Cuadros 1 y 2), el 92% de las mismas presentaron una exitosa transferencia de inmunidad. La medición de la proteína sérica en suero mediante el refractómetro como estimación de la concentración de inmunoglobulina en suero es una prueba sencilla para evaluar la transferencia de inmunidad pasiva.

McGuirk y Collins (2004), proponen que una meta sería ≥ 80% de los becerros evaluados con la prueba del refractómetro alcancen o superen el punto de referencia (5.5 g•dL-1 ) de proteína sérica. Es reconocida la asociación de la morbilidad y mortalidad por los bajos niveles de transferencia de las Ig en becerros neonatos (Trotz-Williams et al., 2008; Boccardo et al., 2016). Cabe mencionar, que el principal factor que afecta la eficiencia de absorción de Ig es la edad del becerro al momento de la alimentación. La eficiencia de transferencia de Ig a través del epitelio intestinal es óptima en las primeras cuatro h después del parto, pero después de seis h se produce un descenso progresivo de la eficiencia de absorción de Ig con el tiempo (Besser et al., 1985).

El deficiente manejo del calostro es uno de los factores claves que contribuyen a estas pérdidas excesivas (incremento de becerros enfermos y de la mortalidad), el Sistema Nacional de Monitoreo de Salud Animal en Estados Unidos de Norte América (USDA, 2002) observó que el 66.7 % de los becerros muestreados mostraban una excelente transferencia de inmunidad, 14.1 % adecuadamente y 19.7 % presentaron falla en la transferencia.

 

Producción y calidad del calostro: efecto en la transferencia de inmunidad pasiva en becerras holstein recién nacidas - Image 4

 

Los becerros con inadecuado consumo de Ig, tienen reducción en la tasa de crecimiento, incremento en el riesgo de enfermedades y aumenta el riesgo de ser desechadas. Además, decrece la producción de leche en la primera lactación (Faber et al., 2005).

 

CONCLUSIONES

Respecto a los resultados obtenidos en el presente experimento, se concluye que el suministro de agua clorada a las becerras lecheras, favorece un mayor consumo de la misma. El costo de clorar el agua resulta económico. Bajo las condiciones de esta evaluación, se permite sugerir que las diferencias observadas en los parámetros de consumo, fue debido a la diferencia existente en los componentes, puede que el agua tenga mayor palatabilidad que el agua sin cloro. El elegir una tecnología que pueda incrementar el consumo de agua de las becerras y que redunde en becerras saludables y con un óptimo crecimiento, tendrá un impacto potencial a largo plazo sobre el desempeño productivo del animal. Un factor importante en la producción de reemplazos es el agua, se requiere más investigación para lograr comprender el impacto que tiene el proporcionar agua de calidad a las crías sobre el crecimiento y desarrollo de las mismas.


AGRADECIMIENTOS

La calidad del calostro no fue diferente entre vacas primíparas y vacas multíparas, lo que implica que el calostro de ambas puede colectarse para administrar primeras tomas de calostro a becerros recién nacidos. La cantidad producida de calostro en promedio es mayor a los 4 L, éstos son requeridos por un solo becerro para poder asegurar una transferencia de inmunidad exitosa, por lo que el excedente puede ser refrigerado o congelado, para posteriormente ser utilizado.

Referencias bibliográficas

 
Autor/es
Profesor Investigador Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro Unidad Laguna
 
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