Manual de anestesias en bovinos

Manual de anestesias y cirugías de bovinos: Sedación, analgesia y anestesia

Publicado el: 15/4/2016
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En la cirugía bovina a campo son de uso corriente algunos tranquilizantes mayores o neurolépticos como la acepromacina, sedantes con acción analgésica como la xilacina y anestésicos sin acciónmiorrelajante como la ketamina.

Estas drogas facilitan el manejo del animal y algunas logran buena analgesia, pero en la práctica diaria la mayoría de las cirugías importantes deben ser complementadas con anestesias infiltrativas locales, regionales y/o tronculares.

Acepromacina: se presenta comercialmente al 1 % (10 mg/ml) Es el más potente de los derivados fenotiazínicos. Está indicada para facilitar el manejo de animales indóciles, o como preanestésico combinada con barbitúricos, xilacina, ketamina, etc.

En general no se la recomienda para cirugías mayores salvo en combinaciones. No tiene ningún efecto analgésico. Se recuerda su efecto de indiferencia al medio sin embotamiento de la conciencia ni tendencia al sueño. Produce disminución de la actividad motora y tendencia al decúbito.

La dosificación recomendada es de 0.5 ml/100 kg/p.v., vía intramuscular, debiendo esta dosificación reducirse a la mitad cuando se la utiliza como preanestésico. Si se utiliza la vía endovenosa, la aplicación debe hacerse lentamente para un mejor efecto.

Xilacina: su presentación comercial es al 2 y 10 %; esta última recomendada para uso en equinos.

En bovinos se recomiendan 4 escalas de dosificación de la presentación al 2 %, de acuerdo al efecto deseado:

  1. Sedación con ligera disminución del tono muscular: 0.25 ml/100 kg p.v. El animal se mantiene en pie.
  2. Sedación con marcada disminución del tono muscular y ligera analgesia: 0.50 ml/100 Kg p.v. El animal se mantiene en pie. Ocasionalmente adopta el decúbito.
  3. Sedación profunda seguida de marcada disminución del tono muscular y buen grado de analgesia: 1 ml/100 Kg p.v. El animal adopta el decúbito esterno-abdominal y puede ser colocado fácilmente en decúbito lateral.
  4. Sedación profunda seguida de una marcada disminución del tono muscular con una buena analgesia: 1.5 ml/100 Kg p.v. El animal adopta el decúbito esterno-abdominal y por si mismo suele adoptar el decúbito lateral.

Nota: Suelen encontrarse algunas reacciones individuales de menor respuesta que las anteriores; en estos casos se recurre a un incremento de la dosificación.

Por el contrario, dada la alta sensibilidad de los bovinos a esta droga, algunos individuos manifiestan reacciones más marcadas que las descriptas.

La vía endovenosa es la más usada por su rápida acción, debe aplicarse en forma de émbolo para un mejor efecto. Suele producir una bradicardia que no es peligrosa.

La vía intramuscular requiere de un corto período de espera.

Ketamina: su presentación comercial más frecuente es la de 50 mg/ml y 100 mg/ml. Es un anestésico disociativo, produce analgesia y amnesia interrumpiendo el flujo de información límbica y de la corteza, sin producir depresión de los centros cerebrales.

Es de gran utilidad en animales debilitados y sus combinaciones permiten realizar actos quirúrgicos mayores con bajo riesgo. La dosificación recomendada, por vía endovenosa, para el bovino y sin medicación anestésica previa es de 200 mg/100 kg. p.v., por lo que en la práctica se deberían inyectar 4 ó 2 ml/100 Kg p.v. (según presentación)

Esta dosificación produce una rápida y buena analgesia, pero el animal adopta el decúbito y ésto no suele ser deseable, por lo menos en nuestra práctica con bovinos de leche.

Nosotros usualmente utilizamos una dosificaciónmenor en combinación con xilacina. En realidad deseamos lograr una acción sedante, con leve efecto analgésico y la complementamos con anestesias tronculares o locales.

Como dosis orientativa, nos ha dado buenos resultados utilizar 1ml de xilacina y 2 ó 4 ml de ketamina (según presentación) por vía endovenosa rápida para una vaca de 500 kg.

Es decir, algomenos de la dosismenor de xilacina y 1/5 parte de la dosis de ketamina combinadas. Esta asociación resulta excelente para realizar la mayoría de las cirugías con el animal en pie.

Una buena sugerencia para todas las cirugías que se realizan con el animal en pie consiste en taparle los ojos con un lienzo (bolsa, toalla, etc.). Esta maniobra tiende a evitar el decúbito.

Dada la velocidad y corta acción de esta combinación, antes de inyectarla por la vía endovenosa, es aconsejable preparar el campo quirúrgico e incluso realizar, si es posible, la anestesia local o troncular. Esta secuencia suele complicarse en animales indóciles. En estos casos puede realizarse medicación anestésica previa inyectando 0.25 ml/100 Kg p.v. por vía Intramuscular de acepromacina, o proceder a inyectar la xilacina previamente, y luego, antes de iniciar la cirugía, la dosis de ketamina.

Durante el acto quirúrgico, de ser necesario y debido a su rápida y corta acción, puede repetirse la dosis de ketamina sin riesgo de que el animal adopte el decúbito.

Anestésicos de uso local

El hidrocloruro de procaína (Novocaína al 1 y 2 %) fue el más utilizado de los anestésicos de uso local durante muchos años. Su buen efecto anestésico, su solubilidad en agua, estabilidad y fácil esterilización, más el componente de su bajo costo, fueron motivos más que suficientes para que se lo utilizara masivamente.

Posteriormente fue desplazado por el hidrocloruro de lidocaína (Xilocaína al 1 y 2 %) que no tiene relación química con la procaína, pero que logra los efectos dos veces más rápido y prolonga su acción por un 50 % más de tiempo. Otras drogas similares como el hidrocloruro de prilocaína se encuentran en el mercado, pero en general no son usadas en el bovino.

Ultimamente surgieron drogas sin relación con las anteriores, pero con efectos similares, como el clorhidrato de bupivacaína, que se presenta en el mercado al 0,5 %. Este anestésico local pertenece al grupo de las amidas y ha demostrado eficacia y duración, tanto en anestesia raquídea como en infiltraciones.

 

ANESTESIAS LOCALES Y TRONCULARES

Las técnicas que describiremos en el siguiente material son las de uso corriente, y salvo que se indique lo contrario, para llevarlas a cabo se utilizan las drogas anestésicas descriptas anteriormente: la Xilocaína o la Bupivacaína en las concentraciones que se presentan en el mercado, al 2 y 0.5% respectivamente.

También puede utilizarse la Xilocaína diluida en solución fisiológica al 0.25, 0.5, o 1 %, en algunos casos con el agregado de epinefrina para prolongar su efecto. Estas diluciones son menos irritantes no provocando los edemas en el campo quirúrgico, tan comunes cuando usamos las soluciones al 2 %.

Además son muy útiles las combinaciones de Xilocaína y Bupivacaína en proporciones iguales, como se presentan en el mercado, o más diluidas, con el consecuente acortamiento de su efecto.

 

ANESTESIAS DE LA CABEZA

Anestesia infiltrativa alrededor del globo ocular

Indicaciones: es una anestesia para cirugías de los párpados. Se la utiliza también como complementaria en la enucleación del globo ocular, tumores del tercer párpado, etc.

Dosis: 30 a 40 ml de anestésico de uso local.

Técnica: se realiza una inyección infiltrativa subcutánea, en forma de rombo, alrededor de la abertura palpebral (Fig. 1). Los dos puntos de entrada están ubicados a 2 o 3 cm del borde palpebral en el punto medio de ambos párpados.

 

Fig. 1

Manual de anestesias en bovinos

 

Anestesia del nervio aurículo-palpebral

Indicaciones: enucleación del globo ocular, tumores del tercer párpado, lesiones traumáticas en los párpados, etc.

Dosis: 10 a 20 ml de anestésico de uso local.

Técnica: por medio de esta técnica se logra solamente el bloqueo motor y no el sensitivo de los párpados, por lo que resulta un buen complemento de la infiltración Fig. 1 Sedación, analgesia y anestesia palpebral. Consiste en inyectar por vía subcutánea el anestésico sobre el arco cigomático, en su extremo aboral por delante de la base del pabellón auricular, donde puede ubicarse por desplazamiento digital el paquete vásculo-nervioso que se desplaza oblicuamente sobre dicha base ósea y que contiene al nervio aurículopalpebral, (Fig. 2 c y 3 c).

En caso, que se desee extirpar el tercer párpado, se debe complementar con la infiltración local de la base del mismo, por medio de la inyección de 5 ml de anestésico en el ángulo interno del globo ocular.

En la figura 3 se observa la oreja caída que es una indicación de la acción de la anestesia.

En la figura 4 se muestra la insensibilidad de la zona lograda con infiltración anestésica complementaria.

Anestesia del nervio cornual

Indicaciones: amputación de cuerno, intervenciones del párpado superior.

Dosis: 10 ml de anestésico de uso local.

Técnica: el lugar de inyección se encuentra en el punto medio de una línea entre el ángulo posterior del ojo y la base del cuerno (Fig. 2 A, 3 a y 5 a). La inyección del anestésico se hace en forma subcutánea justo en el borde de la cresta frontal, evitando inyectar por debajo de la fascia del músculo temporal (Fig. 6).

 

Fig. 2 : A - Nervio cornual,B- Punto inserción - Técnica de Peterson,C- Nervio aurículo palpebral

 

Fig. 3

 

Fig. 4

 

Fig. 5

 

Fig. 6

 

Anestesia de Peterson

Indicaciones: extirpación de tumores esclerocorneales, enucleación del globo ocular y anexos, extirpación del tercer párpado, etc.

Dosis: 35 a 50 ml de anestésico de uso local.

Técnica: para realizar esta anestesia es necesaria una aguja 180/15 o similar, curvada en su parte distal en aproximadamente 35/40 grados.

La técnica consiste en bloquear la rama aurículo palpebral del nervio facial, la rama maxilar y oftálmica del trigémino, los nervios oculomotor, troclear y abducens que emergen del agujero órbito redondo (Fig. 8 - 2). El nervio óptico que emerge del agujero óptico (Fig. 8-1), también es bloqueado.

Para lograr el bloqueo, la aguja mencionada debe ser introducida en la "V" formada por el arco cigomático y el proceso supraorbitario (Fig. 2 B, 7 y 9 b). La aguja se dirige horizontalmente con la curvatura hacia delante. De esta forma la aguja pasa alrededor del borde craneal de la apófisis coronoides mandibular (Fig. 7-3).

A unos siete u ocho centímetros de profundidad se contactará con la base ósea de la fosa pterigopalatina, retirando levemente la aguja, se cambia su dirección unos 25 grados hacia ventral y se profundiza.

De esta manera se llega a un punto anterior al agujero orbitoredondo y óptico (Fig. 8- 1 y 2). Se deposita el anestésico pudiendo corregirse una o dos veces la posición de la aguja para lograr un mejor acercamiento a los nervios que emergen en forma de abanico.

Logrado el bloqueo se notará inicialmente un leve nistagmus que desaparece en breves minutos lográndose la inmovilidad del ojo. Una manifestación clara del éxito del bloqueo es la sequedad y consecuente opacidad de la córnea. Mediante la anilla de una tijera presionando detrás del globo ocular puede provocarse su “ptosis” (Fig. 10), si es que el acto quirúrgico así lo requiere.

 

Fig. 7

 

Fig. 8

 

Fig. 9

 

Fig. 10

 

ANESTESIAS VERTEBRALES Y PARAVERTEBRALES

Anestesia epidural

Consiste en la inyección de un anestésico de uso local en el canal formado por la duramadre y el canal espinal óseo (Fig. 11 y 12). Se describen dos técnicas que difieren solamente en el volumen de anestésico incorporado, permitiendo diferenciar la epidural alta de la epidural baja.

 

Fig. 11

 

Fig. 12

 

Anestesia epidural baja

Indicaciones: intervenciones quirúrgicas en cola, ano, recto, vulva, vagina, piel de la región perineal, reposición de prolapso uterino, partos distócicos, vesículotomía y uretrotomía en machos, etc.

Dosis: 1 ml/100 Kg p.v. de anestésico de uso local. Con esta dosis el animal se mantendrá en pie.

Técnica: con movimientos de la cola hacia arriba y abajo se localizan los espacios sacro-coccígeo ó primer coccígeo (Fig. 13, 14 y 17B). Se rasura y desinfecta el área para luego colocar una aguja en un ángulo de 45 grados con respecto a la columna vertebral. El tamaño de la aguja difiere con el tamaño del animal, pero en general son aconsejables 40-50/15 de acuerdo a la talla. Colocada la aguja se escuchará el ruido de ingreso de aire como consecuencia del vacío característico del canal epidural. La inyección del anestésico se producirá con suma facilidad si la aguja está bien ubicada.

Luego de la inyección se debe mantener la cola elevada por unos minutos para evitar que la pequeña cantidad de anestesia se deslice por gravedad hacia caudal de la cola (Fig. 15).

 

Fig. 13

 

Fig. 14

 

Fig. 15

 

Anestesia epidural alta

Indicaciones: exploración y cirugía de pene, castración, laparatomías, traumatología del tren posterior, etc. En la Fig. 16 A, B y C se puede observar la zona anestesiada por esta técnica. Se debe tener en cuenta que con esta anestesia el animal no se podrá mantener en pie.

Dosis: 10 ml/100 Kg p.v. de anestésico de uso local.

Técnica: Se realiza de la misma forma descripta para la epidural baja. Para cirugías de larga duración, como son, por ejemplo, las cirugías traumatológicas, puede recurrirse al agregado de epinefrina para prolongar su efecto o inclusive “canalizar” el canal epidural reemplazando la aguja con un catéter intravenoso radiopaco (Abbocath) introducido con su mandril, el que una vez extraído, permitirá mantener dentro del canal una vía permanente para nuevas dosificaciones.

Nota: En ambas técnicas de anestesia epidural pueden utilizarse la Bupivacaína sola o combinada con Lidocaína, e incluso soluciones de xilacina al 2 % diluida en solución fisiológica. En este caso 1ml de xilacina en 9ml de solución fisiológica, dosificando de la misma manera que con las soluciones de lidocaína/Bupivacaína.

Anestesia epidural lumbo-sacra

Indicaciones: hernias umbilicales, laparatomías en general, fractura de la tuberosidad coxal, etc.

Dosis: 1-3 ml/100 Kg p.v. de anestésico de uso local.

Técnica: consiste en introducir una aguja de 60 a 120/15 (según tamaño) perpendicular a la columna vertebral en el espacio lumbosacro hasta el piso del canal espinal (Fig. 17A).

Se verifica la correcta posición de la aguja percibiendo el ingreso de aire. Esta técnica es excelente para corregir hernias umbilicales en terneros jóvenes ya que produce una buena miorrelajación abdominal y la paresia temporaria del tren posterior. La citada acción permite colocar al animal en posición decúbito supino.

De acuerdo a la dosis el animal se mantendrá en pie (1 ml/100 Kg p.v.) o adoptará el decúbito (3 ml/100 Kg p.v.).

 

Fig. 16

 

Fig. 17

 

Anestesia epidural lumbar segmental

Indicaciones: laparatomías exploratorias, ruminotomías, enterectomías, cesáreas por el flanco, abomasopexia, etc.

Dosis: 2 ml/100 Kg p.v. de anestésico de uso local.

Técnica: utilizando una aguja de bisel corto y con mandril, acorde al tamaño del animal, (100/15 hasta 200/15) se debe atravesar el espacio interarcual cuyas medidas son, para un animal adulto, de 2 cm de ancho por 1.5 cm de largo. Este espacio esta ocupado por el fuerte ligamento intervertebral que une los cuerpos de las dos primeras vértebras lumbares y cumple funciones de techo del canal espinal.

La ubicación del espacio puede lograrse mediante el trazado de una línea imaginaria que une los bordes anteriores de las apófisis transversas de la segunda lumbar (Fig. 19 y 20).

Sedación, analgesia y anestesia El punto de inyección se ubica a 1-2 cm en lateral de la línea media, del lado opuesto al que se quiere anestesiar (Fig. 18), la aguja se dirige hacia medial y caudal hasta llegar al ligamento, éste ofrece una resistencia marcada y al ser atravesado produce un chasquido y una reacción dolorosa del animal.

 

Fig. 18

 

Lograda la correcta inserción de la aguja, al retirar el mandril se escuchará el ruido de ingreso del aire (Fig. 19 y 20).

 

Fig. 19

 

Fig. 20

 

En algunos casos aislados, la mayor profundización de la aguja se manifiesta por la salida del líquido cefalorraquídeo, en esta circunstancia se puede utilizar la vía subaracnoidea, de lo contrario, retirando levemente la aguja se accederá al canal epidural.

Lo más interesante de esta técnica es que se logra una excelente anestesia de la pared abdominal en anillo, con mejor efecto del lado contrario a donde se realizó la inyección y el animal se mantiene en pie.

La manifestación más clara del éxito del bloqueo es la actitud postural del animal, que relaja levemente el miembro posterior y encorva la columna vertebral hacia el lado contrario de la inyección (Fig. 21), además de la excelente analgesia de la zona del flanco (Fig. 22).

 

Fig. 21

 

Fig. 22

 

Anestesia infiltrativa del flanco

Indicaciones: Laparatomía lateral alta, media o baja, ruminotomías, cesáreas por el flanco, etc.

Dosis: 40-100 ml de anestésico de uso local.

Técnica: Se utilizan agujas hipodérmicas 70/15 ó similares. Más práctico es realizarla con agujas 250/15 que se introducen una sola vez en el vértice de la “L” invertida y permiten la infiltración paralela a las apófisis transversas lumbares y la infiltración hacia ventral paralela a la última costilla (Fig. 23 y 24). Se recuerda el notable espesor de la pared abdominal de algunos animales adultos y por lo tanto la necesidad de profundizar la aguja en tres o cuatro planos para lograr el bloqueo profundo (Fig. 25 y 26).

 

Fig. 23

 

Fig. 24

 

Fig. 25

 

Fig. 26

 

Técnica de Magda modificada

Indicaciones: laparatomía lateral alta, media o baja, ruminotomías, cesáreas por el flanco, etc.

Dosis: 160 ml de anestésico de uso local.

Técnica: La finalidad de esta técnica es bloquear los nervios torácico 13 y lumbares 1,2,3 y 4 (Fig. 26). Para ello es necesario contar con aguja 120/15 o similar, según tamaño del animal.

El objetivo es depositar una banda de anestésico por encima de las apófisis transversas lumbares y otra por debajo. El anestésico debe depositarse lo más cerca posible del forámen intervertebral por donde emergen los nervios.

Los puntos de ingreso de la aguja serán el vértice de las apófisis transversas lumbares 1,2 y 4 (Fig. 27).

Se coloca la aguja en L1 y se dirige por encima de la apófisis hacia adelante hasta contactar el borde posterior de la última costilla, se inyectan 10 ml de anestésico. Se reposiciona la aguja en el centro de la apófisis transversa hasta alcanzar el cuerpo vertebral y se depositan 10 ml. Se vuelve a reposicionar la aguja hacia atrás hasta contactar el cuerpo vertebral de la L2 y se depositan otros10 ml.

Sin retirar la aguja del punto de ingreso a la piel, se posiciona la misma en ventral de la apófisis transversa repitiéndose la maniobra.

Posteriormente se ingresa con la aguja por el vértice de la apófisis transversa de la L2 y se depositan 10 ml de anestésico solamente en el centro y hacia atrás, tanto en dorsal como en ventral.

El tercer punto de ingreso de la aguja será el vértice de la apófisis transversa de la L4. Aquí se repite la misma maniobra que en la L1 con los tres puntos de inyección dorsales y ventrales.

 

PUNTOS DE INYECCION EN LA TECNICA DE MAGDA

Fig. 27

 

Anestesia paravertebral según Farquharson

Indicaciones: laparatomía lateral alta, media o baja, ruminotomías, cesárea por el flanco, etc.

Dosis: 80 ml de anestésico de uso local.

Técnica: el objetivo es el mismo de la técnica anterior, es decir bloquear los nervios T13 y L1-2-3 y eventualmente el L4 (Fig. 26). La diferencia con la técnica de Magda, está dada porque la aguja (50 a 80/12 o similar) se introduce perpendicularmente, entre la costilla 13 y la primera vértebra lumbar en un punto cercano al cuerpo vertebral, a unos 5 cm de la línea media. Los demás puntos de inyección estarán ubicados a 7 cm de la línea media, inmediatamente por detrás de cada proceso transverso (Fig. 28). En todos los casos se hará primero una inyección de 10 ml de anestésico en dorsal del ligamento intertransverso y luego se atravesará el mismo para depositar la misma cantidad por debajo, bloqueando así la rama ventral.

 

PUNTOS DE INYECCION EN LA TECNICA DE FARQUHARSON

Fig. 28

 

Anestesia suprapleural de los nervios esplácnicos y del tronco simpático

Indicaciones: se utiliza para lograr la analgesia de los órganos abdominales, pero por sus notables efectos favorables también se utiliza con fines terapéuticos. Este uso terapéutico se debe a que normaliza la circulación sanguínea de los órganos, previene las peritonitis post-operatorias y las atonías del tubo digestivo, la vejiga urinaria y el útero.

Dosis: Xilocaína al 0.25-0.50%a razón de 0.5 ml/ Kg p.v. repartidos en ambos lados.

Técnica: el método consiste en introducir la solución anestésica por delante de los pedúnculos del diafragma, en el tejido celular suprapleural que rodea el tronco simpático limítrofe y los nervios esplácnicos.

Es necesario recorrer con un dedo el borde anterior de la última costilla en su tercio proximal, hasta alcanzar el canal intervertebral que se encuentra entre el músculo iliocostal y el músculo largo del dorso. En ese punto pueden inyectarse unos 5 ml de anestésico local para facilitar la colocación posterior de una aguja 150/15 o similar.

Esta aguja se dirige en un ángulo de 30/35 grados en ventral hacia el plano horizontal y en dirección al cuerpo vertebral hasta contactarlo (Fig. 29 a).

Si no hay salida de sangre, ni ingresa aire a la cavidad torácica, se retira levemente la aguja y se la reubica en un ángulo 5/10 grados hacia abajo, para lograr su posición casi paralela a la cara lateral del cuerpo vertebral (Fig. 29 b). El extremo libre de la aguja quedará ubicado dentro del tejido celular suprapleural (Fig. 30). Para comprobar ésto, se desacopla la jeringa y la salida de una gota de solución por la aguja y su pulsación simultánea con la respiración, indican la ubicación correcta.

Se repite la operación del lado contrario.

 

Fig. 29

 

Fig. 30

 

Anestesia del plexo braquial

Indicaciones: permite realizar cirugía mayor en el miembro anterior, logrando una excelente analgesia y relajación muscular

Dosis: 60 ml de anestésico de uso local.

Técnica: consiste en bloquear las raíces ventrales de los nervios cervicales sexto y octavo, además del primero y segundo torácicos en su paso por la cara lateral de la primera costilla.

De acuerdo al tamaño del animal deberá usarse la aguja adecuada, desde una 100/18 para un ternero hasta una 160/18 para un adulto.

El punto de referencia para lograr el bloqueo es la parte ventral de la espina escapular (acromion) (Fig. 31). La aguja es colocada en forma horizontal a la altura del acromion, Manual de anestesias y cirugías de bovinos en la cara medial de los músculos de la espalda, hasta contactar el borde anterior de la primera costilla (Fig. 32).

 

Fig. 31

 

Fig. 32

 

Allí se comienza con la inyección de unos 15 a 20 ml de anestésico de uso local para luego corregir la posición de la aguja en dirección ventral e ir depositando cantidades suficientes hasta lograr una banda anestésica en lateral de la primera costilla, desde este primer punto de inyección hasta muy cerca de su inserción condral.

En el tercio distal de la costilla debemos tener la precaución de no punzar los vasos braquiales.

La técnica es simple y puede realizarse con el animal en pié (Fig.32), pero es aconsejable provocar el decúbito lateral (Fig.33), ya que de esta manera puede desplazarse el miembro a anestesiar hacia atrás, facilitando la tarea a partir de que puede palparse la primera costilla, especialmente en animales jóvenes.

Como muestra la figura 33 pueden usarse 3 puntos de inyección: dorsal, medio y ventral de la zona mencionada (Fig. 33A-B-C).

 

Fig. 33

 

ANESTESIAS DEL PIE

Indicaciones: cirugías de las pezuñas, región interdigital, de los talones, amputación del dedo, etc.

Anestesia endovenosa en la vena metatarsiana/metacarpiana anterior

Dosis: 10 ml de anestésico de uso local.

Técnica: se debe realizar una ligadura con tubo de Esmarch a la altura del metatarso o metacarpo. Por lo general esta vena se ingurgita y se palpa en el centro de la cara anterior del miembro y en el borde inferior de la articulación del menudillo (Fig. 34 y 35). Puede verse dificultada la ubicación cuando existen procesos inflamatorios serios.

Se canaliza la vena y se evacua la mayor cantidad de sangre posible. Luego se inyectan 10 ml de solución de anestésico de uso local. Se deja la ligadura por unos 10 minutos.

 

Fig. 34

 

Fig. 35

 

Anestesia de conducción de los nervios dístales

Dosis: se pueden lograr los bloqueos inyectando en forma subcutánea 5-10 ml de anestésico de uso local.

Técnica: los puntos anestésicos son los siguientes:

  • Nervio digital dorsal: en el centro de la cara anterior y borde superior del menudillo, bloqueando los nervios digitales dorsales y mediales (Fig. 36).
  • Nervio digital palmar: en el centro de la cara posterior y borde superior del menudillo (Fig. 37).
  • Nervios digitales palmares: se pueden también bloquear inyectando el anestésico 2 cm por encima de los accesorios, en posterolateral y posteromedial (Fig. 38 y 39).

 

Fig. 36

 

Fig. 37

 

Fig. 38

 

Fig. 39

 

  • Nervios digitales palmares en su punto distal: se inyecta el anestésico local 2 cm por debajo de los accesorios (Fig. 40 a y b), en esta figura se puede observar un esquema de anestesias digitales denominado “Puntos de Pincemin”.

 

Fig. 40

 

  • Infiltración del espacio interfalángico ó interdigital: indicada para intervenciones en el espacio interdigital.

Dosis: 10-20 ml de anestésico de uso local.

Técnica: Se realiza en el espacio interfalángico, a la altura de las primeras falanges, ingresando por la cara posterior con una aguja 80 - 100/15 dirigiéndola hacia adelante de tal modo que pueda ser palpada subcutáneamente en la cara anterior (Fig. 41). Mientras se retira lentamente la aguja, se inyectan 10-20 ml de anestésico de uso local en todo el espacio interfalángico.

 

Fig. 41

 

ANESTESIA DEL PEZON

Anestesia infiltrativa del pezón

Indicaciones: cirugías de pezón, suturas de heridas traumáticas, etc.

Dosis: 5-20 ml de anestésico de uso local. Se realiza la infiltración del anestésico en forma de anillo en la base del pezón (Fig. 42). Se deben utilizar agujas de muy fino calibre para no traumatizar demasiado la piel y la pared del pezón.

 

Fig. 42

 

ANESTESIAS DE LOS ORGANOS REPRODUCTIVOS

Anestesia de los nervios pudendos y hemorroidales (Mc. Farlane)

Indicaciones: cirugías de pene, glande y prepucio. Cirugías de vesículas seminales y próstata. Cirugías de ano y región perineal. En la hembra cirugías, de vagina y vulva.

Dosis: 30-50 ml de anestésico de uso local.

Técnica: consiste en depositar el anestésico con una aguja 70/15, lo más cerca posible del agujero ciático menor (Fig.43-1), en la cara interna del ligamento sacrociático, por donde se desplazan los nervios pudendos, la rama anastomótica del ciático y los Manual de anestesias y cirugías de bovinos hemorroidales (Fig. 44). El nervio dorsal peneano en el toro y los nervios clitoridianos de la vaca derivan del paquete anterior.

 

Fig. 43

 

Fig. 44

 

Para localizar los nervios pudendos y hemorroidales es necesario colocar una mano en el recto a fin de ubicar el agujero ciático menor y palpar la arteria pudenda.

Manteniendo la mano en el recto y efectuando leves movimientos ondulatorios se generará una onda en los músculos y piel de la grupa, que permiten elegir el punto de ingreso de la aguja (Fig. 45).

 

Fig. 45

 

Una vez atravesados la piel y los músculos se detectará la resistencia propia del ligamento sacrociático, el que una vez atravesado nos permite inyectar en las cercanías de los nervios 15-25 ml de anestésico.

El reposicionamiento de la aguja en los 2 ó 3 puntos deseados se ve facilitado desde el recto.

La maniobra se repite del lado contrario.

En pocos minutos se producirá la “ptosis” del pene.

Anestesia de Mundt

Indicaciones: Se utiliza para semiología y cirugías de pene y uretra.

Dosis: 15-20 ml de anestésico local en cada punto de inyección.

Técnica: permite bloquear los nervios dorsales del pene en el macho y en la hembra el nervio perineal, anestesiando la parte posterior de la ubre.

Se realiza sobre la arcada isquiática, colocando una aguja 50/15 o similar a unos 3 cm de la línea media en dirección ventro-medial hasta contactar el borde isquiático (Fig. 44). En este lugar el nervio dorsal peneano se desplaza oblicuamente por encima del hueso para alcanzar el dorso del pene. Se retira levemente y se inyecta a cada lado de los músculos isquiocavernosos que dan origen a los cuerpos cavernosos peneanos.

Anestesia del cordón espermático

Indicaciones: esta anestesia se utiliza para la castración del macho.

Dosis: 5-10 ml de anestésico de uso local.

Técnica: Se puede realizar con el animal en pie.

Traccionando los testículos con la mano izquierda se introduce la aguja en proximal del escroto, atravesando piel y túnica vaginal llegando hasta el cordón espermático donde se inyecta el anestésico en ambos cordones.

 

Acceda al Manual de anestesias y cirugías del bovino (Perusia O.-Garnero O.)

 

 

 
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