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VIII Congreso de conservación de forrajes y nutrición

Ni free stall, ni dry lot, experiencias con el piso de compost

Publicado el: 8/3/2015
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Introducción

Muchos de ustedes conocerán probablemente la historia de los dos vendedores que viajaron a África en los primeros años del siglo XX. Los mandaron para ver si era factible vender zapatos. Y desde allí enviaron telegramas a Manchester. Uno de ellos escribió: "Ninguna posibilidad. Stop. No usan zapatos". Y el otro escribió: "Magnífica oportunidad. Stop. Todavía no tienen zapatos".

En el mundo de la lechería la situación es similar porque algunos piensan que la lechería está agonizando.

Y otros pensamos que todavía no se ha visto nada. Y en vez de analizar estadísticas y tendencias y hablarles de todos los tambos que cierran y los problemas que tiene el sector pensé que en este artículo era mejor ver las posibilidades que aún seguimos teniendo.

En septiembre del 2014 estamos viendo resultados en Grupo Chiavassa que hace unos años atrás eran impensados. Tener una semana con producciones de 37,8 kg. de leche con más de 1000 vacas siempre fue un sueño de nuestra familia que veíamos como algo lejano.

Además de la satisfacción que significa para todos los que trabajamos en la empresa, estos resultados y niveles de eficiencia generan un impacto en la estructura de costos que hacen sumamente rentable a la actividad.

Algo aún más interesante es que la causa de estos resultados tienen que ver con factores sobre los cuales tenemos influencia.

Si bien el objetivo de este artículo es hablar sobre el impacto que tuvo confinar parte de nuestro rodeo en galpones con cama de compost, en Grupo Chiavassa no creemos en soluciones mágicas y pensar que esos 37,8 kg. tienen que ver solo con esos galpones sería incorrecto. Llegar a esos niveles fue algo similar a construir un castillo de cartas donde hubo que acoplar y poner con paciencia cada una de esas cartas para ir subiendo la cantidad de pisos hasta llegar a los 37,8 kg. Y cada una de esas cartas tiene igual importancia. Esas cartas no son otra cosa que gerenciamiento, personas, infraestructura, nutrición, calidad de forrajes, información, confort animal, etc.

A continuación quiero compartir cuales fueron los aspectos que nos permitieron desde 2009 a 2014 aumentando solo un 4% la superficie, lograr un crecimiento de un 105 % la cantidad de litros de leche mensuales producidos, un 45 % la cantidad de animales totales (ordeñe, secas y recría) y un 54% la cantidad de personal contratado.

Tecnología: Cómo transformar la información en dinero?

En el 2009, construimos un tambo rotativo interno de 40 puestos de ordeñe que es único en el país. Dicha sala de ordeñe está totalmente automatizada, con identificación electrónica de todos los animales, medición individual de su producción, puertas separadora automáticas para inseminar o dar tratamiento médico a los animales. Toda esta tecnología permite un aumento en la eficiencia operativa a través del software de gerenciamiento de rodeo con el que trabajan.

En el 2011, adquirimos una tecnología que permite medir la actividad y la rumia de nuestros animales. De esta manera, se lograron niveles de eficiencia reproductivos y de mortandad y descartes de animales prácticamente inalcanzables hasta ese momento en el país.

Toda esta incorporación de tecnología tenía dos grandes desafíos:

1- Como repagar la inversión

2- Como aprovechar la tecnología sin excluir a aquellas personas de nuestra empresa que tienen muchísimos años de experiencia en la actividad pero no saben manejar la tecnología.

Algunos años después y mirando hacia atrás podemos afirmar que todas las tecnologías que incorporamos se pagaron rápidamente. A modo de ejemplo, bajamos los niveles de mortandad en animales adultos del 12% al 6%, el descarte (muerte + ventas) del 36% al 27%, mejoramos nuestras tasas de preñez logrando tasas de preñeces excluyendo los meses de verano del 22% promedio.

El hecho de tener tecnología genero fundamentalmente un cambio en la forma de gerenciar nuestro negocio.

Hoy tanto los dueños como los responsables de área estamos tomando decisiones en tiempo real y haciendo análisis con información muy precisa y certera de cómo distintos factores nos afectan en la producción de nuestros animales. Tener hoy la información de cuantos litros dieron cada uno de nuestros lotes, cuanto comieron, cuanto rumiaron, saber cuáles son las vacas que están en celo y cuales están posiblemente enfermas para enfocar nuestros esfuerzos en ellas es lo que nos llevó a lograr estos resultados.

Un aspecto no menor es que se logró complementar a aquellas personas más jóvenes que se incorporaron en la empresa con aquellos otros que tienen muchísima experiencia y capacidad de observación. De esta manera los jóvenes aprenden de los más experimentados a observar y que es lo importante del negocio. Por otro lado, las personas con más antigüedad se apoyan en los jóvenes para consultar los sistemas informáticos y validar o entender con la información que la tecnología genera lo que la observación y la experiencia les muestra.

En pocas palabras la tecnología permitió mantenernos enfocados en aquellos aspectos que son fundamentales para la rentabilidad de nuestro negocio y la realidad es que los resultados se construyen diariamente y no en reuniones de evaluaciones mensuales, trimestrales o anuales.

Calidad de forrajes

Otro cambio que género una mejora en nuestro negocio y costos de producción, fue ajustar los momentos de confección de reserva y algunos detalles sobre tamaño de picado y el uso de cracker para el partido del grano de maíz.

En este caso la solución no tuvo que ver con grandes inversiones sino con la utilización de tecnología con bajo costo (un microondas y una balanza de laboratorio) pero con alto impacto económico. También fue fundamental la capacitación del equipo de picado en la importancia de su trabajo y que es lo que esperábamos de ellos (MS, procesado del grano, tamaño de picado, altura de corte, etc.). Todo este proceso lo hicimos de la mano del asesoramiento interdisciplinario de profesionales del establecimiento.

Pasamos de picar maíces que tenían una materia seca de 26-28% a maíces con 42-44 % de MS. Esto nos significó variar la FDN de los silos de 46-48% a 34-36% y el almidón de 18-20% a 30-35%.

Además de la mejor digestibilidad que esto genera, y del ahorro que significa el hecho de tener que incorporar menos maíz a la TMR, cuando hicimos los números quedamos impresionados con el ahorro de costos que se generan en la confección de los silos ajustando estas variables.

Otro de los eventos que consideramos importantes, fue pasar de un nivel de perdidas, entre lo almacenado en confección, y lo efectivamente suministrado, del 17- 19% al 7-9%.

En números de la campaña pasada Grupo Chiavassa ahorró, por menores costos de picado del contratista y silo bolsas (plástico) un 18,9% en el costo de nuestro silo, lo que sumado a las menores perdidas por suministro, hizo un total de entre 28-30%, si asumimos que los ensilados, forman parte de un 40% de la TMR diaria, implica reducir un 10-12% el costo de alimentación.

Manejo de la nutrición

A partir de 2012, se sumó al equipo el asesoramiento específico en nutrición. Este, en su momento nos propuso como objetivo protocolizar el manejo de la alimentación buscando una “buena nutrición con excelente manejo de la alimentación” para que la dieta de la computadora llegue a la boca de la vaca.

Con esta propuesta, Grupo Chiavassa se enfocó en tener buena calidad de forraje y un buen control del proceso de alimentación para de esta manera lograr buenos niveles de eficiencia de conversión.

Más allá de que nuestra política siempre fue mantener dietas estables y de buena calidad, nos encontramos que lo que se escribía en el papel no se cumplía en la realidad. Fue fundamental el hecho de tener un monitor en la balanza del mixer y generar un programa que nos permita conocer diariamente la producción y el consumo por lotes. Tener toda esta información y analizarla nos llevó luego a implementar los siguientes cambios:

  • introducir una premezcla con los ingredientes secos para mejorar la precisión de mezclado,
  • medir la MS de los silos 3 veces por semanas para ajustar las dietas y agregar agua a la TMR para tener una presentación sin variaciones diarias.
  • determinar rangos de oferta para los distintos lotes a fin de lograr maximizar los consumos.
  • escuchar a nuestros empleados y darnos cuenta que no siempre son culpables de los errores que se comenten al preparar y repartir la ración y muchas veces dependen de como los dueños con el nutricionista diseñamos los procesos de alimentación.

Más allá de que todos estos cambios generaron aumento en la producción de nuestras vacas, notábamos que el clima nos ponía un techo productivo y que muchas veces el esfuerzo que hacíamos desaparecía en los meses lluviosos o de calores extremos. A partir de esto fue donde empezamos a evaluar distintas posibilidades para dar confort a nuestras vacas.

Confort animal: vacas felices, productores contentos

En el año 2013, construimos dos galpones con una superficie total de 8000 m2 para mejorar el bienestar de los animales a través de un sistema de cama de compost, que no sólo mejora la productividad de los animales sino que da una solución a los problemas de contaminación por efluentes que puede generar la alta concentración de animales. Mediante estos galpones, a través de un proceso de compostaje se convierte el estiércol en un fertilizante natural de alto valor económico.

El proyecto consiste en dos galpones de 32,5 metros de ancho por 120 de largo. Cada galpón tiene dos líneas de comedero para alternar el lugar donde las vacas comen y así no saturar la cama de compost con estiércol y orina. Los galpones tienen techos corredizos lo que facilitan la ventilación natural y ayudan a secar más rápido la cama mediante la radiación solar.

La idea es desarrollar un sistema de confinamiento donde la vaca se encuentre en un hábitat lo más parecido al natural, pero aislada lo más posible de los cambios climáticos que ocurren durante el año.

Por otro lado, la ventaja que encontramos a este sistema fue que mediante el proceso de compostaje que ocurre dentro del galpón, evitamos tener que manejar estiércol y orina liquida. En el sistema que teníamos antes (drylot con piso de hormigón donde las vacas se paran a comer), el manejo del estiércol liquido esparcido con estercoleros por el campo implicaba altos costos operativos, y muchas veces los hacíamos fuera de tiempo por priorizar otras tareas del establecimiento.

La recomendación, a quienes piensen iniciar este camino, es tener en cuenta dos puntos:

1- Proyecto adecuado de los galpones

2- Manejo de la cama (Como remover la cama, controlar la humedad de la cama, manejar una densidad de animales adecuada).

Sobre el proyecto de los galpones, consideramos fundamental invertir tiempo y dinero en viajar a ver gente que tenga más años de experiencia en estos sistemas o bien, especialistas que los asesoren para el diseño de los galpones y el proyecto en general.

En nuestra experiencia, fue de mucha ayuda el viaje que hicimos por Israel junto a Marcelo Wasser de SCR en donde pudimos ver distintos tipos de estabulados con cama de compost, y luego contamos con su colaboración cuando diseñamos el proyecto de los galpones que construimos.

En cuanto al manejo de la cama, inicialmente la empezamos a manejar de la manera que vimos en Israel, es decir, todo el aporte de la cama viene del estiércol y la orina, y no se agrega ningún otro material a la cama. Este manejo no nos funcionó, a nuestro entender por tener clima más húmedo y periodos con menos calor que en Israel, también hay que aclarar que lo intentamos manejar con 20 m2 por vaca, mientras que los mismos sistemas que pretendemos hacer en Argentina (sin piso de hormigón donde se para a comer la vaca) en Israel se hacen con una densidad que varía entre 30 y 35 m2 por vaca.

En tal sentido, un especialista en el tema de Brasil, Flavio Damasceno, nos hizo un gran aporte transmitiéndonos su experiencia en este tipo de sistemas en Estados Unidos.

Allá manejan las vacas en galpones con pisos donde la vaca se para a comer y dan 12 a 15 m2 por vaca. La diferencia con Israel es que adicionan a la cama además del aporte de estiércol y orina que hace la vaca, algún material que contengan alta materia seca, que no sea agresivo para la vaca y que tenga una relación C:N mayor a 30:1 para que al mezclarlo con el estiércol y la orina se logre una mezcla que tenga una relación C:N de 30:1 que es la relación ideal para un proceso de compostaje.

Para terminar, solo quería mostrar el impacto que el confort tuvo en el consumo, la producción, la eficiencia de conversión y los litros libres de comida de un grupo de animales que pudimos comparar en al año 2013 y 2014.

El grupo de animales es el grupo de vacas adultas de alta producción. Las mejoras comparativas fueron muy buenas en los meses de febrero a mayo pero fueron aún mejores en los meses de julio a septiembre cuando logramos un mejor manejo de la cama.

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Lo realmente impactante es que si bien no todas las vacas tienen este nivel de confort (ya que solo 330 animales están bajo los galpones) logramos a nivel de todo el tambo pasar de eficiencias de conversión de 1,22 a 1,42 kg de leche por kg de MS consumida y aumentamos en promedio del 2013 al 2014 3,3 kg de leche por día en todo el tambo.

Confinamiento en camas de compost (compost barn)

El estabulado con cama de compost es un sistema de alojamiento para vacas en lactancia que consiste en una gran área abierta de descanso, generalmente formada a partir de aserrín o virutas de maderas secas y finas que, junto con el estiércol, se convierten en abono, al agitarlos mecánicamente de manera regular.

El factor más crítico para tener éxito al manejar un estabulado con cama de compost, es asegurar una superficie de descanso cómoda y seca para todas las vacas en lactancia durante todo momento (Bewley et al 2013). Los beneficios reportados por los productores que tienen este sistema incluyen:

1. Mejoramiento del confort animal,

2. Mayor limpieza de las vacas,

3. Bajo mantenimiento del sistema,

4. Mayor salud en patas y pezuñas,

5. Disminución del recuento de células somáticas,

6. Aumento en la detección de celos,

7. Facilidad de manejo del estiércol,

8. Aumento de la producción,

9. Aumento de la longevidad,

10. Bajos costos de inversión,

11. Menos olor, menos moscas,

12. Menos preocupación con el tamaño de vaca,

13. Agregado de valor al estiércol,

El concepto general del compostaje es la mezcla de una fuente de carbono (cama), con un material orgánico de alto contenido de nitrógeno (estiércol/orina), proporcionando las condiciones (porosidad) para favorecer la infiltración de aire en la mezcla y mantener el nivel de humedad para lograr la rápida descomposición microbiana de la materia orgánica hasta convertirse en abono. Es importante tener en cuenta que el compostaje realizado dentro del estabulado, donde el estiércol, la orina y el material de la cama se siguen agregando continuamente, implica que los animales se encuentran sobre un material que aún no fue convertido en abono (el proceso aun no fue finalizado), por lo tanto, no hay que perder de vista que es un sistema dinámico.

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Adaptado de Moreno et al 2008)

El proceso del compost

El compostaje depende que microorganismos degraden la materia orgánica dando como resultado dióxido de carbono, agua en forma de vapor y calor. En el establo, las fecas y orina depositadas por la vacas, aportan a la cama los nutrientes esenciales necesarios (Carbono, Nitrógeno, humedad y microorganismos) para el proceso de compostaje.

Es proceso netamente aeróbico. La continua introducción de oxigeno (aire), carbono y nitrógeno, a través de la orina y heces, y el control de la humedad, son necesarios para logra el éxito de este proceso.

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Figura 1. Mal funcionamiento de la cama.  Figura 2. Buen funcionamiento de la cama.

El monitoreo de la temperatura es un excelente indicador del nivel de actividad microbiana, las temperaturas cercanas a la superficie de la cama, son similares a la temperatura del aire porque la humedad, la evaporación y el movimiento de aire disipan el calor.

La temperatura ideal para medir se encuentra la capa que se encuentra entre 15-25 cm por debajo de la superficie, que debería estar comprendida entre 45-55 ºC, por encima de 55ºC, puede provocar incomodidad para el animal, haciendo que estas no se echen sobre la misma, este rango óptimo de temperatura, es un indicador de un acelerado proceso de degradación de la materia orgánica.

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Figura 3. Dinámica de la cama de compost. (Damasceno, 2012)

Cuando la temperatura es baja, la tasa de compostaje se desacelera, debido a un inadecuado aporte de oxígeno y a un alta o baja humedad, si estas condiciones se mantienen, las bacterias aeróbicas benéficas, no sobreviven.

Con bajas humedades, el nivel de actividad microbial es bajo, por lo cual la capa aeróbica se enfría. Si el nivel de humedad es demasiado alto, comienzan a darse procesos anaeróbicos (el agua ocupa los poros), reduciendo la tasa de descomposición de la materia orgánica, por lo cual, al no existir la generación de calor, el agua no es transformada a vapor lo que impide que se libere de la cama.

7--  Tabla 1. Valores de referencia para medir cama de compost

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