El agua en el tambo - Parte 1: Hacia una seguridad hídrica en los establecimientos tamberos

Publicado el: 7/4/2021
Autor/es: Rubén Tosolini - INTA Rafaela

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La actividad tambera afronta -en muchas regiones del país- un desafío importante, que es el de lograr un abastecimiento de agua en cantidad, calidad, y continuidad/oportunidad, acorde a las demandas que plantea actualmente la producción.

En muchos establecimientos, varios factores han contribuido a que no se pueda cumplir con dichos objetivos: la mayor carga animal, el aumento de la producción por vaca, la infraestructura hídrica subdimensionada u obsoleta, entre otros.

Además, al recurso natural agua, generalmente se lo considera como una fuente “inagotable”, y sólo es tenido en cuenta en los momentos en donde empieza a faltar, o su calidad decae notoriamente.

Por ello se plantea la necesidad de establecer un nuevo concepto en esta temática que es la Seguridad Hídrica, que es la “la provisión confiable de agua cuantitativa y cualitativamente aceptable para la salud, la producción de bienes y servicios y los medios de subsistencia, junto con un nivel aceptable de riesgos relacionados con el agua” (Sadoff y Muller) Esta definición abarca el agua para consumo humano y productivo.

La seguridad hídrica se apoya en una fuerte gestión de los recursos hídricos que requiere a su vez de un plan hídrico, con objetivos claros y concretos, metas e indicadores que permitan definir cuál es el “norte” en lo que hace al abastecimiento de agua para usos múltiples.

 

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Pero es indudable que para realizar dicho plan debo tener en primera medida un diagnóstico de la situación hídrica del establecimiento.

Tres componentes nos permiten determinar con bastante certeza la situación hídrica: la DEMANDA, la OFERTA y el ALMACENAMIENTO.

Veamos algunas cuestiones asociadas cada uno de ellos.

 

DEMANDA:

En las últimas décadas viene en aumento ya que el productor, por diversas causas, está obligado a producir cada vez más (más animales por hectáreas, mayor producción por animal, etc.).

El cálculo de la demandase puede hacer con tablas que orientan los valores diarios de cada animal en función de su estado fisiológico, edad, producción, etc.

A modo de ejemplo, se muestra una tabla que permite el cálculo de la demanda acorde a la conformación de los rodeos.

 

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OFERTA:

La oferta está compuesta por dos subcomponentes, por un lado la calidad del agua que es suministrada a los fines productivos o consumo humano, de la que se debe conocer la cantidad y tipo de sales presentes en las aguadas. Para eso es prioritario el muestreo de todas las fuentes de agua con el fin de conocer y categorizar las distintas aguadas.

El INTA en conjunto con otras instituciones ha desarrollado un protocolo de muestreo de las aguadas que permite garantizar la calidad de la muestra de agua a analizar (1). En función de los datos obtenidos y con tablas orientativas se puede clasificar el agua de acuerdo a su destino.

 

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El segundo subcomponente es la cantidad de agua que ofrece la fuente (molino, bomba, etc.), y el método es muy simple. Con un recipiente de volumen conocido, se mide el tiempo que demora la fuente en llenarlo y por regla de tres se obtiene el caudal de agua. Se recomienda hacerlo como mínimo tres veces y utilizar el promedio.

El dato más difícil de obtener es cuántas horas por día funciona un molino. Si nuestra fuente de agua es con energía eólica, se puede estimar la cantidad y con el dato del caudal se posible saber qué demanda cubre el mismo.

En el caso de disponer de energía eléctrica, solo resta saber el número de horas que debe funcionar por día para cubrir la demanda, (el volumen a extraer dependerá de la capacidad del acuífero y no de la bomba).

Un ejemplo sencillo que permite identificar posibles “problemas” es el siguiente:

Suponiendo que el caudal de nuestra fuente de agua, (un molino) es de 1200 l/h, y funciona 8 horas al día, esto arrojaría un volumen de 9600 l/día.

Con ese dato debo calcular la demanda. Si tengo un tambo de 200 V.O. con una producción de 22 litros por vaca, la demanda diaria individual es de 120 l/V.O. Multiplico la demanda diaria por cantidad de vacas y me da que la demanda total es de 24.000 l/día.

Si el volumen de agua que aporta el molino es de 9.600 l/día, entonces debería disponer de 3 molinos para cubrir la demanda diaria y la reserva o almacenamiento necesario.

Hay que tener especial cuidado en el uso de bombas sumergibles de alta capacidad de extracción de agua, ya que en muchas zonas los acuíferos presentan caudales muy bajos o pobres debido a la baja permeabilidad de los sedimentos, y al aumentar el ritmo de extracción sin un estudio previo que permita dicho incremento, se corren riesgos de salinizar las perforaciones. El caudal a extraer lo determinan las condiciones del acuífero que se ha perforado.

 

ALMACENAMIENTO:

Los cálculos para dimensionarlos almacenamientos son relativamente simples, ya sean bebederos circulares, tanques de tierra o represas, existen fórmulas que permiten el cálculo de cada uno de ellos.

Una pregunta frecuente es ¿qué almacenamiento debo tener? Muchos autores aconsejan de 3 a 10 días de la demanda del rodeo, si dispone de personal permanente o no, disponibilidad de servicios técnicos, conocimientos de los días con poco viento, tipo de molino, etc., pero es indudable que a mayor almacenamiento de agua, mejora la toma de decisiones en momentos críticos.

La segunda cuestión que se debe plantear, principalmente en los establecimientos lecheros, es si el almacenamiento está donde la demanda lo exige. Existen alternativas que permiten llevar el agua a la parcela (gravedad, presurizado, mecánico) logrando un incremento en la producción.

Hay que recordar un viejo dicho “el agua debe ir donde está la vaca y no la vaca donde está el agua”.

 

RESUMEN GENERAL:


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Al disponer de datos de la demanda diaria que necesita el rodeo, la oferta en calidad y cantidad y el volumen almacenado, debería tener un equilibrio. Encaso de requerir más oferta de agua, se recomienda seguir una secuencia de pasos que permitan alcanzar con éxito nuevas fuentes de agua (geoeléctrica, conocimientos regionales, imágenes satelitales, protocolo de perforación, desarrollo de pozos, etc.)

En el caso de requerir nuevos almacenamientos, dimensionarlos acorde a la demanda actual y futura y ubicar los mismos en lugares estratégicos que permitan en un futuro poder llevar agua hasta la parcela. En lo posible deberían estar cubiertos para evitar que se contamine el agua almacenada.

El lugar donde voy a perforar lo determinan las condiciones hidro-geológicas de la zona, pero el almacenamiento lo determino yo, de acuerdo a mi plan hídrico.

El agua en el tambo - Parte 2: Perforaciones


Referencias bibliográficas

 
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