Subproductos de la soja o soya

Publicado el: 10/8/2018
Autor/es: Anibal Fernandez Mayer

Poroto de Soja o Soya

El poroto de soja o soya se caracteriza por tener un alto contenido proteico y un perfil muy completo de AA y minerales. No obstante, debido a su alto contenido en aceites -4 al 6%- la proporción de este suplemento en una dieta no debiera superar el 10% de la materia seca de la ración total. Si así no lo fuere puede ocasionar disturbios metabólicos, por la presencia del aceite y de sustancias inhibitorias, afectando el consumo y la síntesis de proteína microbiana (Tabla 1).

Tabla 1: composición nutricional del poroto (%)
Adaptado de Forrajes Journal, 1997.

   

La presencia de estas sustancias inhibitorias, afectan en especial a ciertas enzimas proteolíticas, propias del poroto de soja cruda, reduciendo la actividad de dos proteínas como la tripsina y la quimiotripsina. Estos inhibidores determinan una mayor secreción de enzimas pancreática y la hipertrofia del páncreas.

Gracias a la característica termolabil de dichos inhibidores, permiten que se destruya el efecto de las mismas con un tratamiento con calor (superior a 80oC). En otras palabras, dicho factor “antitripsina” reduce la digestibilidad de algunas proteínas al alterar la acción de las enzimas antes mencionadas.

La harina de soja no presenta este problema porque en su procesamiento se expone al calor, el cual destruye dichas sustancias inhibitorias.

Sin embargo, cuando el tratamiento térmico es excesivo se reduce el valor de la proteína, al formarse sustancias complejas entre ciertos azucares con los grupos amino de la cadena peptídica, en especial con el grupo amino de la lisina, que hacen inutilizable a este AA para la nutrición del animal (Bondi, 1988).

Merchen et al, 1998, evaluando el efecto de la temperatura del tostado del poroto de soja sobre la digestión de la proteína y de los ácidos grasos en novillos -Angus x Simmental-, encontraron un incremento en la fracción proteica “by pass” hasta 140oC, luego decreció. Mientras, que el flujo de N bacteriano a duodeno no sufrió modificaciones en los distintos tratamientos. Sin embargo, fue significativo el efecto del tostado de la soja sobre la tasa de desaparición del N -gramos/día- en el intestino delgado respecto al testigo sin tostar, observándose una mejora en la digestibilidad del N en dicha porción del tracto digestivo, al desactivar el inhibidor de la tripsina y mejorando su utilización.

Otro trabajo reciente usando poroto de soja tratado con calor fue el realizado por Armentano et al (1997), quienes evaluaron la respuesta en leche y en la proteína de la leche con vacas lecheras de alta producción (41.5 kg/día) y una dieta basada en henolaje de alfalfa (silo pack) y poroto de soja desactivado por temperatura vs sin tratar. Con el objetivo de verificar la baja proporción de meteonina –AA limitante- que tiene este tipo de dietas, no así en lisina, estos autores suministraron meteonina protegida y meteonina mas lisina vía ruminal.

Ni la producción de leche ni el contenido de grasa (3.26%) se afectaron por los AA suplementados. Sin embargo, la adición de meteonina protegida incremento linealmente la producción y concentración de proteína láctea, pasando de 2.89 a 2.99% con la adición de 10.5 gramos /día de meteonina protegida.

Estos efectos negativos afectan, principalmente, a los NO rumiantes (aves y cerdos). Mientras que en los rumiantes por efecto de los procesos vinculados con el ambiente ruminal (pH, medio reductor, metabolitos secundarios, etc.) se reducen significativamente los efectos negativos. Sin embargo, por los altos niveles de grasas (18-20%) que tienen estos granos se produce un efecto depresor de la digestibilidad de la fibra, y con ella, se alteran los metabolitos ruminales (AGV, amonio, etc.) afectando marcadamente los resultados productivos.

El consumo de ácidos grasos (AG) totales y AG de C-18 fue ligeramente superior respecto al control (soja cruda). Mientras, que la biohidrogenacion en rumen de los AG insaturados de C-18 fue similar entre tratamiento -promedio 78%-. Este resultado estaría indicando que no habría un efecto del calor sobre la biohidrogenacion de los AG insaturados. Sin embargo, se observó una mayor digestibilidad de los AG de C-18 de la soja tratada con calor comparada con la soja cruda, 86.3 vs 81.0 % respectivamente.

Respecto a la degradabilidad de la fracción proteica, se destaca un reciente trabajo realizado por Cechetti y otros,(1998), quienes evaluaron con animales fistulados en rumen a la soja de descarte o sojilla (S) junto con otros subproductos de la agroindustria, la harina de soja (HS), la harina de girasol (HG) y la semilla de algodón (SA). Los resultados de este estudio se describen en la Tabla 2.

Tabla 2: Degradabilidad ruminal de la materia seca y proteína de subproductos de la agroindustria (en %).

PB: proteína bruta DPMS: degradabilidd potencial de la materia seca
PBS: proteína bruta soluble PBD24: degradab. De la PB a las 24 horas
DPPB: degradabilidad potencial de la proteína bruta

La MS y la fracción proteica de S, HS y HG, se caracterizaron por ser altamente degradables en rumen y en menor proporción le siguió la SA. En conclusión, los subproductos evaluados aparecen como interesantes fuentes de nutrientes para los microorganismos ruminales, y considerando los altos niveles de nitrógeno degradable, se debe tener en cuenta un adecuado suministro de energía disponible a nivel del rumen o la posibilidad de utilizar métodos de protección tendientes a reducir la degradabilidad ruminal de la fracción proteica.

Cascara de Soja o Soya

Durante el procesamiento del poroto de soja, uno de los subproductos posibles es la cáscara de soja. Este subproducto se caracteriza por tener un 91% de materia seca, 12.1% de PB, 67% de FDN, 5.1% de cenizas, 14.0% de almidón, 77% digestibilidad de la MS, 0.49% de calcio, 0.21% de fosforo y 1.27% de potasio (NRC, 1984).

Crawford y Garner,(1993) realizaron un trabajo con novillos alimentados con heno de Festuca y suplementados al 0.7% del peso vivo, usando grano de maíz y cascara de soja respecto al control sin suplemento.

En la Tabla 3 se describen los resultados alcanzados.

El uso de suplemento redujo el consumo de heno, cerca del 13%. No se observó diferencias estadísticas significativas entre ellos. Mientras, que las ganancias de peso de los animales suplementados se duplicaron respecto al control.

Estos resultados indican que la cascara de soja puede aportar un nivel de energía ligeramente inferior al grano de maíz, siempre y cuando la proporción de aquel no supere el 0.5-0.7% del p.v.. En cambio, cuando la proporción de cascara de soja supera dicho valor, se produce una caída significativa en su digestibilidad, y por ende, en su valor energético debido a un aumento en la tasa de pasaje de las partículas más finas que pasan sin ser fermentadas en rumen.

Tabla 3: Performance de novillos alimentados con heno de festuca y distintos suplementos (grano de maíz y cáscara de soja).

Adaptado: Crawford and Garner. 1993.

Harina de Soja o Soya

p.v.. En cambio, cuando la proporción de cascara de soja supera dicho valor, se produce una caída significativa en su digestibilidad, y por ende, en su valor energético debido a un aumento en la tasa de pasaje de las partículas más finas que pasan sin ser fermentadas en rumen. La harina de soja (HS) proviene de la extracción del aceite en forma industrial por distintos métodos. Cuando la misma se lo hace por métodos mecánicos, el producto que se obtiene recibe el nombre de expeller de soja, el cual contiene alrededor de 5 a 6% de grasa, en cambio, cuando la extracción es vía solventes orgánicos se conoce al subproducto como harina de soja (Tabla 4). En este caso, el nivel de aceite no supera el 4% de la materia seca (Harris, 1992).

Numerosos trabajos de nutrición animal utilizan a la harina de soja -HS- como suplemento proteico. Esto se debe al alto valor biológico de la proteína y por tener uno de los perfiles de aminoácidos -AA- más completo, en especial, en cuanto al contenido de meteonina y treonina (46 gr. y 86 gr. /kg de proteína, respectivamente), aunque en lisina (80 gr./kg) es deficitario, como la mayoría de los suplementos proteicos de origen vegetal (Tabla 4).Además, si bien la HS tiene un nivel bajo de almidón, la fibra es altamente digestible lo que favorece la producción de AGV, en especial, de acetatos.

Recientemente, Campbell et al (1997) evaluaron el efecto de distintos niveles de AA -sin proteger-, el de la HS (4.7% base seca) y sin suplemento proteico, como control –C-, sobre el crecimiento y terminación de novillos de razas británica (315 kg) usando una dieta basada en silaje de sorgo, durante el crecimiento, y silaje de maíz más grano de maíz, en la etapa de terminación de los animales, todas las dietas, incluso el control, tuvieron urea al 1% base seca...

En este estudio se usó un nivel bajo de AA compuesto por 2 gramos/animal de meteonina, de lisina y de treonina, y 4 gramos de triptófano, y un nivel alto de AA, compuesto por el doble de los AA recién citados.

Tabla 4: Performance de novillos alimentados con heno de festuca y distintos suplementos (grano de maíz y cáscara de soja).

Fuente: NRC (1984)

Los resultados de este trabajo fueron:

  • El consumo de MS fue mayor con el nivel bajo de AA y con HS respecto al nivel alto de AA y la urea –C-.
  • Las ganancias de peso -durante el crecimiento- fueron mayores con la HS, intermedios para ambos niveles de AA y resultaron inferiores para la urea –C-.
  • Mientras que las ganancias de peso -en todo el ensayo- fueron numéricamente mayores para la HS, aunque estadísticamente no significativas.

Entre los numerosos ensayos que existen sobre la respuesta animal a la suplementación proteica con HS se destaca el de Bolsen et al, (1976) trabajando con novillos Aberdeen Angus obtuvo una ganancia diaria promedio de 1.12 Kg/cabeza/ día usando silaje de maíz (86%) y harina de soja (14%), dieta que alcanzo el 12.5% de PB. También, Loerch y Berger (1981) obtuvieron una buena respuesta al suministrar al silaje de maíz, harina de soja a un nivel del 13% de la MS total, en animales jóvenes (239 kg p.v.), disminuyendo a medida que los animales eran más pesados.

Esto sugiere que la eficiencia en la síntesis de proteína microbiana mejora con el agregado de una fuente nitrogenada con AA preformados (proteína dietaria degradable en rumen) como es el caso de la harina de soja (Loerch y Berger, 1981) y la harina de girasol (Santini y Dini,1986).

Si bien se observa que la ganancia de peso responde positivamente al incremento de la proteína dietaria, por lo menos hasta llegar a niveles del 12-13% PB, no ocurre lo mismo con la composición de esa ganancia, que no se alteraría significativamente por la concentración ni por la degradabilidad de la proteína de la dieta (Aharoni et al,1995).

Parte del libro Transformación de subproductos y residuos de agroindustria de cultivos templados, subtropicales y tropicales en carne y leche bovina

 
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