Manejo “Anti-Resistencia” en la Post-Cosecha de Granos

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Podemos encontrar en la literatura general bastante información sobre tolerancias naturales, resistencias adquiridas, cruzadas, etc. Nadie puede decir que este tipo de fenómenos no existe, por otro lado sabemos que no disponemos de estudios continuados que nos permitan hacer un relevamiento de lo que está pasando.

Cada vez se dispone de menos herramientas químicas, ya sea por que pierden su eficacia o porque no tienen los respaldos toxicológicos necesarios. Sabemos que el desarrollo de nuevos productos, debido a su elevado costo, se encuentra muy restringido. Entonces debemos fortalecer las líneas llamadas manejo anti resistencia.

Los memoriosos recordarán que varias décadas atrás el mercaptotion (malathion) era un organfosforado ampliamente usado en el mundo, y poco a poco vimos como el tiempo de protección disminuía, sobre todo con insectos como el Tribolio castaneum H. (tribolio – carcoma colorada), de 8 meses paso a 6, después a 4 y la última vez que presencié su uso, el encargado hacia un tratamiento mensual con la dosis teórica de 6 meses de protección. La clara pérdida de efectividad por el fenómeno de resistencia, inhabilitó el uso de este plaguicida.

El fenitrotión que mostro menores problemas de eficiencia, no presentó los estudios toxicológicos solicitados por la CEE. Esto es común en plaguicidas “comodities”, que no tienen un laboratorio como propietario único de la molécula. Esto lleva a que los estudios necesarios para mantenerlo vigente no se realicen, ya que la elevada inversión sería aprovechada por varias firmas que sintetizan el producto a nivel mundial.

En la década del 80 se expandió el ataque del Ryzopertha dominica F. (Taladrillo de los cereales) y en países africanos otro bostriquido el Prostephanus truncatus, plagas que tienen una resistencia natural a los organofosforados, que incluso hoy se usan como el pirimifos-metil y el clorpirifos-metil. Esto obligó a desarrollar nuevas moléculas de origen piretroide. La primera fue la deltametrina. Pero estos principios activos no son muy efectivos contra los insectos del género Sitóphilus spp (gorgojos) por lo que deben sinergisarse con el Butoxido de piperonilo, para tener un buen control de todo el espectro de plagas.

Dentro de los fumigantes (curativos) la evolución no fue muy diferente, plaguicidas como el Ácido cianhídrico, las mezclas de sulfuro de carbono y tetracloruro de carbono, el bromuro de metilo, fueron paulatinamente eliminados de los plaguicidas permitidos. Nos quedó la fosfina (PH3) fumigante liberado del fosfuro de aluminio o del fosfuro de magnesio. Producto que en manos inexpertas y debido a su amplio uso en el tiempo y el espacio mundial, también presentó fallas de control, sobre todo por la falta de control de las formas ocultas.

La buena dosificación, la hermeticidad, el tiempo de exposición a una determinada concentración, son aspectos básicos para lograr el control de las plagas en una fumigación.

Claro que cuando se alcanza solo un control parcial, aquellas plagas que subsisten son las que van a dar una nueva F1 (descendencia), este fenómeno de selección (reproducción diferencial) permite que poco a poco, año a año, de acuerdo a la presión de selección, se van generando nuevas “razas” que requieren formas de control nuevas.

Recién este año se prohibió en Argentina el DDVP, y este producto ampliamente usado para tratamiento en el despacho de la mercadería, buscando evitar rechazos, podía matar (si estaba bien aplicado) los adultos, lo que permitía que la carga se encuadrara en la legislación que exige grano libre de insectos vivos. Claro está que no controlaba totalmente las formas ocultas (jóvenes), sobre todo de los insectos de infestación primaria, lo que significaba que el receptor de la mercadería, si partía del supuesto que el grano no tenía insectos, corría un grave riesgo.

Siempre décimos que se debe eliminar toda la plaga, porque si por alguna razón (resistencia – tolerancia – etc.) la misma no se controla, son estos individuos los que van a dejar descendencia y hacer que el futuro control sea más difícil.

Creo que con lo comentado tenemos un claro panorama que así como los seres vivos evolucionan, también nosotros debemos evolucionar y generar programas de control inteligentes, que sirvan hoy y en el futuro próximo también.

Las plagas manifiestan su capacidad de tolerancia a los químicos, pero por suerte no a la lucha física. Entre las herramientas de lucha física tenemos:

1)    Limpieza, eliminación de inóculo.
2)    Frio (aireación – refrigeración) - Calor
3)    Atmósfera modificada
4)    Almacenaje hermético
5)    Ozono
6)    Radiaciones

De las mencionadas algunas son imprescindibles como la limpieza, otras como el uso de radiación fueron implementadas por los rusos muchos años atrás. El ozono (O3) está siendo usado en México, el almacenaje hermético es el principio de conservación del silo bolsa, ampliamente usado los últimos años. Sabemos que cuando el grano está seco en el silo bolsa, no se genera suficiente consumo de O2 y liberación de CO2, como para controlar las plagas insectiles.

Los últimos años se desarrolló el uso de altas temperaturas para el tratamiento de instalaciones (molinos) y los australianos también trabajaron sobre el grano, dando golpes de alta temperatura, con el objeto de controlar las plagas.

Lo cierto es que los insectos, como todos los seres vivos, tienen una temperatura óptima, por encima y debajo de la cual, disminuye su capacidad de hacer daño.

Prácticas de secado y prelimpieza, usadas habitualmente en las plantas que acondicionan granos, ayudan a reducir la incidencia de plagas.

Que otras alternativas podemos recomendar como manejo anti-resistencia:

1)    Mejorar la limpieza.
2)    Mejorar los tratamientos de instalación.
3)    Mejorar los tratamientos preventivos.
4)    Mejorar los monitoreos y detecciones.
5)    Fumigar con control total.


Mejorar la limpieza de las instalaciones

Según algunos estudiosos el 70% del éxito en el control de plagas depende de la limpieza. El problema es que resulta dificultosa, muchas veces peligrosa y las más de las veces no se disponen de los equipos necesarios.

Es común que las aspiradoras estén ausentes en la limpieza de las instalaciones. El agua a presión no siempre se puede usar, aunque resulta una herramienta excelente.

Existen empresas especializadas en limpieza y no debe descartarse la posibilidad de contratarlas, sobre todo cuando se presentan condiciones extremas por el abandono prolongado de la limpieza.

Es común que los equipos de trabajo dejen la limpieza de lado, debido a que rápidamente se vuelve a ensuciar, sin embargo este no debe ser un pretexto. Las plagas se refugian en los restos de granos, polvo, costras pegadas en las estructuras, etc.

La falta de sistemas de aspiración de polvo o el manejo de bolsas con residuos de zarandeo, facilitan el desarrollo de las plagas. Hoy no podemos tener instalaciones sin los equipos de supresión de polvo y el manejo en circuito cerrado de los residuos. Simples sopladores del residuo de zaranda a silos o carritos, debidamente cerrados, es una práctica recomendable.

Se debe poner especial atención a los puntos donde puede acumularse grano o granza, pies de noria, conductos de aireación, frenos, etc. La rotura de caños que facilita la caída de granos es otro factor negativo.

La limpieza y el orden, además de ser la base del control de plagas, también es fundamental para que el ambiente de trabajo sea digno de los operarios y ayuden con la salud de los mismos, cumpliendo las normativas de higiene y seguridad.

 

Mejorar los tratamientos de Instalación

En este tópico debemos considerar los siguientes 3 temas: 1) elección del plaguicida, 2) elección de dosis, 3) frecuencia de tratamientos 4) formas de tratamientos.

1)            Claro está que solo se deben usar los insecticidas aprobados para esta finalidad. Debemos darle prioridad al uso de plaguicidas gorgojicidas de buena residualidad, comento esto porque no era extraño en Argentina usar el DDVP, plaguicida con bajísimo poder residual.
Es menester considerar todo el espectro de plagas a controlar, en función de ello usaremos Organofosforados en dosis completa, Piretroides con Bp en dosis completa o la mezcla de ambos principios activos. También podemos recomendar una rotación de principios activos, siempre que se cumpla el control de todo el espectro en cuestión.
En cuento a la elección del plaguicida, no solo se debe tener en cuenta cual es principio activo, también debemos conocer la seriedad del proveedor, y no hay nada mejor que mandar a hacer los análisis de calidad de lo que compramos.

2 - 3) La dosificación también resulta una limitante y por dos razones, una es la dificultad que aún tenemos de hacer los cálculos correctos de los centímetros cúbicos de insecticida para 1000m2, y también porque en gran parte de nuestro continente las temperaturas y humedades ambientales son más elevadas que la de los países de origen de los principios activos en uso en el comercio internacional. La experiencia de varias décadas nos dice que las dosis y/o las frecuencias definidas en los marbetes (que no se estudiaron localmente) son menores que las convenientes.

Para poner énfasis suelo decir, sobre la instalación la mayor cantidad de plaguicida posible y sobre el grano la menor posible.

4) Las formas de tratamientos es donde tenemos las mayores deficiencias. Los marbetes normalmente recomiendan el tratamiento de pulverización y no mencionan la nebulización. Si queremos tener buenos resultados debemos por lo menos usar tres operaciones: a) Pulverización – b) Nebulización – c) Espolvoreo, a estos se podrá sumar, según el caso la termonebulización.

Se recomienda la pulverización para todas las partes externas de las instalaciones. En estos casos la concentración de la emulsión es del 1 al 2%, para los tratamientos interiores (donde no hay posibilidad de deriva) se recomienda la nebulización en frío, para esto se pueden usar nebulizadoras con motor eléctrico o a combustión, la emulsión recomendada es del 50%. Cuando complementamos estos tratamientos con la aplicación de gorgojicida en polvo, tenemos mejores resultados. La naturaleza de la formulación permite llegar a puntos donde no se puede llegar en forma consistente con otras aplicaciones o presentaciones. Podemos aprovechar el movimiento de la noria (aplicar el polvo sobre los cangilones vacíos) y así permitir que el polvo se distribuya en las instalaciones, también podemos ayudarnos con los ventiladores de las aireaciones y para complementar se disponen de pistolas para espolvorear.

Lamentablemente no se dispone con facilidad, como teníamos un par de décadas atrás, los plaguicidas en polvo. Podemos usar insecticida en polvo o tierra de diatomeas, ya sea sola o mezclada con gorgojicidas.

La termonebulización requiere de máquinas más costosas y son útiles para el control de insectos voladores (polillas por ejemplo) pero su residualidad está muy comprometida.

Mejorar los Tratamientos preventivos

En este tópico son 3 temas los más importantes: a) Elección de los plaguicidas, b) elección de la dosis y c) metodología de aplicación.

Como en todos los casos debemos aplicar gorgojicidas aprobados y de amplio espectro, si es posible alternar principios activos y controlar la calidad de los formulados. Como en la práctica se dista bastante de las condiciones ideales, sobre todo en el inicio de un programa de control, debemos considerar que la dosis recomendada para 6 meses protege 4.

La metodología de aplicación es la que más problemas presenta, ayudando a favorecer la resistencia. Una de las fallas más comunes es el cálculo de la emulsión, que la mayoría de las veces lleva a una aplicación menor a la necesaria, otro problema frecuente es usar caldos de emulsión de varios días atrás, cuando ya perdió parte de su principio activo por fenómenos de hidrolisis. Sin embargo la problemática más común se refiere al momento de pulverización, picos que no aplican sobre el grano, derivas por corrientes de aire, boquillas tapadas...

Dentro de lo que llamamos PC de precisión se desarrollaron los últimos años las máquinas con dosificadores electrónicos, lo que permitió dar un paso adelante y mejorar mucho varios aspectos que frecuentemente eran limitantes. También se implementó sistemas de aplicación que permiten gotas más pequeñas, mejor cobertura e integración del plaguicida con el grano.

Mejorar los monitoreos y detecciones

Este es uno de los aspectos sobre el que debemos trabajar bastante. Sabemos que si manejamos grandes volúmenes de granos el muestreo se complica, entonces veamos. ¿Qué podemos hacer? El grupo de tareas es bastante amplio, entre las más importantes podemos mencionar:

a-    Muestreo mecánico automático. Esta es una tecnología que se conoce hace bastante tiempo pero lamentablemente no se utiliza en forma generalizada como sería deseable. Son equipos simples, relativamente económicos que nos permiten independizarnos de mano de obra y que no deberían faltar en una planta de silos.
b-    Intensificar los muestreos habituales, siempre comentamos que para detectar una pequeña infestación en un camión de 30Tn se deberían extraer y zarandear 30kg de muestra. Sabemos que esto en la práctica es muy difícil de implementar, mas en algunos casos, a modo de técnica testigo, podemos muestrear a fondo la mercadería.  Estas muestras deberían trabajarse correctamente, pasándolas por una zaranda mecánica de laboratorio, que permita procesar varios kilos rápidamente.
c-    Uso de trampas, esto tampoco es común en nuestro medio. Se dispone de las Prub-trap, que mostraron excelente resultado, ya sea con o sin feromonas.  Hace más de una década que se dispone de trampas con atractivos de feromonas, aunque no para las plagas más importantes, estas también han demostrado efectividad. También para el interior pueden usarse luces ultravioletas, complementadas con superficies pegadizas (para insectos voladores). Otras herramientas más caseras para insectos voladores son las botellas pet debidamente acondicionadas, los cartones corrugados con alimentos atractivos.
d-    Como manejo tradicional tenemos el seguimiento de la termometría (las plagas insectiles pueden generar calentamientos rápidos en focos).
e-    Menos usadas son 2 herramientas que requieren más preparación técnica, una es el disponer las muestras de recepción en sistemas de cultivo, de manera que si tiene que aparecer la plaga lo haga rápidamente. Otra modalidad que particularmente la instrumentamos bastante se refiere al estudio de poder residual, basada en obtener muestras de grano presuntamente tratado e infestarlo artificialmente en frascos, en lo posible con varias especies, de manera de determinar si las mismas se mueren en contacto con el grano, de acuerdo al resultado podemos inferir, que tipo de tratamiento tiene y lo que es más importante, cuánto tiempo más podemos tener protección residual.

Fumigar con control total

Nos quedan muy pocas alternativas curativas, la mayoría basadas en la fosfina (PH3), por eso para preservar la eficacia debemos profesionalizar su uso. Es necesario asegurarse que el tratamiento sea totalmente efectivo, para esto destacamos la importancia de la estanqueidad o hermeticidad del depósito a fumigar, la dosificación y forma de aplicación, la concentración lograda y el tiempo de exposición.

Quiero destacar que la mayor dificultad es eliminar las formas ocultas, por ejemplo las pupas y que hay razas de insectos que requieren aumentar considerablemente la exposición, por ejemplo el Cryptolestas spp. Por eso es recomendable dar a la fumigación el máximo de exposición posible antes del venteo.

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Sabemos que lo único permanente son los cambios y estos se seguirán dando y reclamando nuestra atención, los últimos años vimos como el Stegobium paniceum L. (carcoma del tabaco) generó ataques en la soja almacenada en Brasil, obligando a fumigar.

Este artículo no pretende completar la lista de recomendaciones para disminuir la aparición de resistencia o por lo menos desacelerar la misma. Si queda claro que tenemos herramientas a nuestra mano y debemos usarlas para el logro de los objetivos. Granos libres de insectos vivos y muertos, libre de residuos peligrosos en un marco de seguridad y economía.

Para saber más recomendamos que asista a Granos Post-Cosecha de Precisión que se realizará los días 26 y 27 de septiembre en el Ariston Eventos de Rosario, Santa Fe, Argentina.  Habrá exposición de empresas mostrando lo último en tecnología, worshops sobre todos los temas que interesan al sector, un tour técnico visitando importantes empresas de la zona, un curso sobre control de plagas y otro sobre secado de granos y semillas.

 
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