
El uso de ácidos orgánicos a altas dosis puede reducir prácticamente a cero la presencia de Salmonella en alimentos y harinas de pescado. Este avance es crucial para garantizar la seguridad alimentaria y la calidad del producto final. Miguel Angel Romero de Higienizo destacó este avance durante un encuentro técnico-científico en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. La combinación de ácido lignosulfónico y ácido fórmico permite reducir hasta un 95 % la corrosión y un 70 % la volatilidad, lo que supone una revolución en el manejo de ácidos orgánicos.
