Evaluación de una nueva formulación fitogénica en pollos de engorde desafiados con enteritis subclínica
Publicado:3 de agosto de 2026
Fuente:Karla Lopez¹, Sammy Velapatino², Viviana San Martín¹, Carlos Vilchez Perales², David Rueda¹, María Huauya², Wilson López², Eder Taboada², Kendall González², Carol Ponce de Leon³, Diego Martinez4
El estudio evaluó el efecto de una nueva formulación fitogénica en pollos de engorde desafiados con enteritis. Doscientos ochenta pollitos machos de un día de edad se distribuyeron en 40 jaulas en batería adaptadas para contener cama y se asignaron a cuatro tratamientos: CN (control negativo; no desafiado), CP (control positivo; desafiado), y NG1 y NG2, conformados por aves desafiadas y alimentadas con dietas con 50 o 70 ppm de una formulación fitogénica patentada (Nature Grow; CKM SAC; Perú), respectivamente. Las aves CP, NG1 y NG2 recibieron inóculos de Clostridium perfringens (10⁸ UFC/ave por día) a los 18, 19 y 20 d, con un período de ayuno de 12 h previo a cada inoculación. Todas las aves fueron alimentadas con dietas a base de trigo y torta de soya, en presentación migaja/crumble (1–21 d) o pellet (22–42 d), con alto contenido de proteína bruta (1–21 d, 26% PB; 22–42 d, 21% PB), que incluían una torta de soya parcialmente sobrecocida, y estuvieron en contacto con cama reutilizada (100% cama usada). Al día 21, las aves fueron transferidas a 32 jaulas en batería, manteniendo los tratamientos. El desempeño productivo, la calidad de las excretas y la temperatura corporal se monitorearon semanalmente, junto con necropsias. Las deposiciones acuosas se determinaron utilizando papel absorbente Whatman cuando el diámetro del halo de humedad era al menos el doble del de la gota fecal. La temperatura superficial corporal se registró en cada ave con un termómetro infrarrojo de mano (sin contacto) en cinco sitios anatómicos: región periocular, superficie del ala, tarso, región dorsal y región inguinal. Los datos se analizaron mediante un ANOVA de una vía, y se realizaron análisis adicionales utilizando modelos mixtos en JMP 16.
Los resultados mostraron una influencia negativa del desafío (CP vs. CN) sobre el desempeño (peso vivo a los 21 y 28 d; ganancia de peso vivo 15–21 y 21–28 d; P< 0,05) y la calidad de las excretas (acuosas, a partir del día 21; P< 0,05). NG influyó en el desempeño de las aves (mejoró la ganancia de peso vivo, atenuó el impacto negativo del desafío sobre el consumo de alimento, P< 0,05) y mejoró la calidad de las excretas (P< 0,05). NG2 influyó en la temperatura corporal antes y después del desafío (P< 0,05). Los resultados indican que NG2 modula el metabolismo energético, probablemente a través de compuestos bioactivos que influyen en la función intestinal y el metabolismo, como lo evidencian (1) la reducción de la temperatura corporal en aves no desafiadas (d 7 y 14; –0,2 a –0,6 °C; P< 0,02), lo que sugiere una disminución de la producción de calor, consistente con una menor tasa metabólica basal y un menor gasto energético de mantenimiento, y (2) el aumento de la temperatura corporal durante la respuesta de fase aguda (d 21; +0,6 °C; P< 0,01), consistente con una respuesta metabólica intensificada. En conclusión, la formulación fitogénica mitigó los efectos negativos del desafío entérico, mientras que NG2 promovió una partición de energía más favorable, caracterizada por una reducción de la producción basal de calor y una respuesta metabólica intensificada durante la fase aguda.