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Coriza Infecciosa en Aves: Diagnóstico Clínico, Tratamiento Antibiótico y Programas de Vacunación

La coriza infecciosa en aves es una enfermedad respiratoria aguda causada por Avibacterium paragallinarum, caracterizada por edema facial y descarga nasal. El control efectivo requiere un esquema de vacunación bifásico con dos dosis, bioseguridad estricta para eliminar el patógeno en sistemas todo dentro-todo fuera y el uso de antibióticos específicos en fases tempranas. [4][6][1][40][3]

  • Desafío Técnico y Causa Primaria: Guía técnica sobre el manejo, diagnóstico y control de la coriza infecciosa en aves, abordando estrategias de vacunación, bioseguridad y terapia.
  • Impacto Cuantitativo: La enfermedad provoca caídas en la producción de huevo del 10% al 40%, pudiendo alcanzar hasta el 58,7%, además de incrementar el descarte de aves.
  • Protocolo de Intervención Verificado: Aplicar dos dosis de vacuna (5-6 y 15-16 semanas), mantener 3 ppm de cloro en agua, y realizar aislamiento bacteriológico en los primeros 3 días de infección.

Diagnóstico Diferencial Rápido, Signos Clínicos y Triaje de Campo de la Coriza Aviar

El triaje de campo ante sospecha de coriza infecciosa aviar requiere muestrear aves durante los primeros tres días con secreción nasal clara, priorizando el hisopado de hendidura palatina y el envío en tarjetas FTA o cabezas congeladas para PCR. [1][2][3]

Diagnóstico Diferencial Clínico y Laboratorial de la Coriza Infecciosa Aviar Frente a Principales Patologías Respiratorias

Patógeno / Entidad ClínicaSignos Clínicos y Lesiones PrincipalesCriterios Clínicos de DiferenciaciónConfirmación de LaboratorioReferencia
Avibacterium paragallinarum (Coriza Infecciosa)Edema facial infraorbitario ('cabeza de búho'), rinitis, sinusitis fibrinosa, descarga serosa a mucosa y blefaroconjuntivitis.Inicio agudo; exudado nasal hialino con hasta un billón de bacterias/ml en los primeros 3 días; caídas de postura del 10% al 40% (hasta 58,7%).PCR directa de moco sinusal (resultado en 6 horas) o aislamiento bacteriológico en hendidura palatina/seno infraorbitario cauterizado.[1], [2], [3], [4], [5], [6], [7]
Pasteurella multocida (Cólera Aviar Crónico)Tumefacción de barbillas y senos, carunculitis fibrinopurulenta, secreción mucopurulenta y pérdida del globo ocular.Cuadro crónico localizado; puede presentarse con signos nerviosos severos como opistótono; la PCR específica para coriza resulta negativa.Cultivo bacteriológico para aislamiento de Pasteurella multocida a partir de tejidos o exudados de senos y barbillas.[2], [4], [5], [6], [8]
Metapneumovirus Aviar (Síndrome de Cabeza Hinchada)Edema periorbital y facial, celulitis subcutánea craneofacial e irritación conjuntival.Etiología viral con rápida difusión que predispone a celulitis bacteriana secundaria; no genera aislamiento de A. paragallinarum en fase inicial pura.Detección genómica por RT-PCR o aislamiento viral especializado en laboratorio de diagnóstico aviar.[5], [6], [9], [10]
Mycoplasma gallisepticum / Mycoplasma spp.Sinusitis infraorbitaria con acumulación de secreción mucosa o caseosa y dificultad respiratoria prolongada.Infección crónica persistente; sobrevive en el seno tras la desaparición de A. paragallinarum al 3°-4° día; exacerba reacciones post-vacunales.Pruebas serológicas, aislamiento en medios especiales para micoplasmas y confirmación por PCR.[1], [11], [6]
Virus de Laringotraqueítis Infecciosa (ILT)Conjuntivitis severa, descarga nasal, edema facial y disnea.Aparición en áreas endémicas o exacerbación por vacunas a virus vivo en lotes con micoplasmosis; cursa con afectación traqueal marcada.Análisis molecular por PCR específica para ILT y aislamiento viral.[6], [10]
Momento Clave: «Hay una ligera descarga nasal clara, esta es la fase, y también ocular, y es donde resulta ser más fácil para el aislamiento del Avibacterium. Recuerden, los tres primeros días, mientras la secreción o el moco esté claro, es el momento más apropiado para el aislamiento del agente etiológico. Un…»
Disertante: Dr. Rafael FernandezVer video completo »

Toma de Muestras y Diagnóstico Molecular

La localización anatómica y el momento epidemiológico resultan determinantes para el éxito del aislamiento bacteriológico. El sitio más idóneo para el aislamiento de Avibacterium paragallinarum es la hendidura palatina durante los primeros tres días de la fase aguda con secreción o moco nasal claro, donde un mililitro de exudado puede contener hasta un billón de microorganismos. Sin embargo, Avibacterium paragallinarum presenta una notable dificultad para su aislamiento debido a su rápida desaparición del hospedador o a la colonización por contaminación secundaria en el tracto respiratorio tras la fase aguda inicial. Frente a estas limitantes de campo, la recolección y fijación de hisopados en tarjetas FTA permite transportar material biológico de forma segura sin requerir el sacrificio de las aves, facilitando la caracterización molecular de cepas y virus respiratorios en laboratorios de referencia bajo aval del USDA. [1]

Gallinas con síntomas de coriza infecciosa, edema facial y blefaroconjuntivitis.
Fig. 1: Foto 2: Coriza Infecciosa en casos naturales de infección en gallinas. — María Luciana Cigoy, Yosef Huberman y Horacio Raúl Terzolo, «Toma de Muestras para Diagnóstico de Coriza Infecciosa Aviar» [3]

La implementación de herramientas moleculares agiliza sustancialmente la confirmación diagnóstica en comparación con los métodos microbiológicos convencionales. El diagnóstico por PCR a partir de moco recolectado por presión del seno infraorbitario ofrece resultados en seis horas con una especificidad del 100% para todos los serovares, incluidos A, B, C y la variante NAD independiente, manteniendo un umbral de sensibilidad de 1.000 células que puede llegar a 5-10 células en variantes moleculares específicas, sin verse alterado por retrasos de transporte. Cuando se persigue el aislamiento bacteriológico directo, el protocolo de remisión exige el envío de tres a cinco cabezas congeladas de aves en fase aguda sin tratamiento antibiótico previo, procediendo en el laboratorio a cauterizar la piel del seno infraorbitario con una espátula al rojo vivo para obtener el moco mediante un hisopo humedecido en caldo o solución amortiguada a pH 7,2-7,4. [2][12][3]

Signos Clínicos y Progresión Inflamatoria

La evaluación macroscópica de los tejidos faciales permite esclarecer el curso temporal del proceso patológico en el lote. Las inflamaciones respiratorias de tipo agudo evolucionan en horas o días con secreción fluida de tipo acuosa, mucosa o serosa, acompañándose de una tumefacción blanda, eritematosa y caliente. Este cuadro difiere sustancialmente de las formas crónicas, las cuales se encuentran caracterizadas por una secreción de consistencia fibrosa o caseosa, dureza a la palpación y una tumefacción fría bilateral. [5]

En el contexto de campo, el cuadro clínico clásico de la coriza infecciosa aviar incluye descarga nasal, edema facial infraorbitario con la típica apariencia de cabeza de búho y blefaroconjuntivitis. Esta manifestación desencadena severos perjuicios productivos en gallinas de postura, registrando caídas en la producción de huevo que van del 10% al 40% e incluso pueden alcanzar hasta el 58,7%, a lo que se suma un marcado incremento en el descarte de aves durante el brote. [4][6][1][7]

Diagnóstico Diferencial y Complejos Respiratorios

El diagnóstico diferencial frente a Pasteurella multocida en su presentación crónica debe considerar que esta última bacteria puede cursar con edema facial, pérdida severa del globo ocular, secreción mucopurulenta y signos nerviosos graves como el opistótono, incluso sin evidenciar barbillas edematizadas. Asimismo, las aves infectadas previamente con Mycoplasma spp. suelen desarrollar reacciones adversas severas y cuadros característicos de cabeza hinchada tras la aplicación de vacunas vivas atenuadas contra laringotraqueítis infecciosa, bronquitis infecciosa o Newcastle. Estas manifestaciones secundarias simulan fácilmente brotes de coriza infecciosa en galpones que presentan concentraciones excesivas de gas amoníaco o sistemas de ventilación marcadamente deficientes. [4][6][8][13]

  • Toma en fase aguda: El muestreo para aislamiento debe realizarse estrictamente dentro de los primeros tres días de infección cuando la descarga es clara, priorizando la hendidura palatina sobre la tráquea para evitar el sobrecrecimiento bacteriano secundario. [1]
  • Muestreo sinusal estandarizado: Se seleccionan de 3 a 5 cabezas congeladas de aves sin antibioterapia previa; el seno infraorbitario se desinfecta térmicamente con espátula metálica al rojo vivo antes de incidir y recolectar el moco con hisopo estéril a pH 7,2-7,4. [3]

"Pero hay dos granjas en donde el cultivo fracasó, pero la PCR sí funcionó y esto se debe a las dificultades de transporte y al retraso en el transporte. Afecta el cultivo, pero jamás afecta a la PCR." — Pat Blackall [2]

Tratamiento Antibiótico y Protocolos Terapéuticos de Intervención Inmediata

La intervención inmediata contra coriza infecciosa en brotes agudos exige antibioterapia específica ajustada por antibiograma, complementada con agentes antiinflamatorios, mucolíticos y acidificación del agua de bebida para mitigar la transmisión horizontal y atenuar el daño clínico y productivo. [7][3][14]

Protocolos antibióticos y dosificaciones reportadas para el tratamiento de coriza infecciosa

Principio(s) Activo(s)Vía y DosificaciónDuraciónIndicación y Observaciones TécnicasReferencia
Doxiciclina + Florfenicol + Clorfenamina + Bromhexina + Ácido Acetilsalicílico100 mg + 200 mg + 10 mg + 5 mg + 125 mg en 2 L de agua7 díasAlta eficacia en pollos de engorde con signos leves; 77,8% sin secuelas en senos infraorbitarios[7]
Azitromicina10 mg/kg peso vivo (toma directa de 0,1 ml/kg vía pico en deprimidas; continuo en agua)5 a 7 díasAcción en vías respiratorias altas; respetar tiempo de retiro de 7 días[15]
Enrofloxacina10 mg/kg de peso corporal (agua de bebida o inyectable)Mínimo 7 díasOpción bactericida de choque; requiere comprobación de sensibilidad por antibiograma[3]
Amoxicilina20 mg/kg de peso corporal (agua de bebida o inyectable)Mínimo 7 díasTerapia de choque inicial sujeta a sensibilidad antimicrobiana[3]
Estreptomicina + Tilosina100 mg/kg + 30 mg/kg por vía subcutáneaDosis parenteral combinadaIndicado en casos de coriza infecciosa complicados por Mycoplasma spp.[3]
Sulfatrimetoprima40 mg/kg de peso vivo del componente sulfa en agua de bebida5 díasControl de coriza infecciosa y complicaciones bacterianas secundarias[16]
Momento Clave: «El granjero se da cuenta de que tiene un problema y mete antibióticos. El mensaje es que los antibióticos rápidamente controlan los signos clínicos, pero la caída de postura permanece durante algún tiempo.»
Disertante: Pat Blackall (University of Queensland and the Poultry CRC)Ver video completo »

Esquemas Antimicrobianos Orales y Combinaciones Terapéuticas

Los protocolos antimicrobianos clásicos para el abordaje del lote incluyen el empleo de enrofloxacina a razón de 10 mg/kg de peso corporal o amoxicilina a 20 mg/kg administradas durante al menos una semana, ya sea en el agua de bebida o por vía inyectable, además del uso de sulfatrimetoprima a dosis de 40 mg/kg del componente sulfa durante 5 días. Por su parte, para las afecciones del tracto respiratorio superior causadas por Avibacterium paragallinarum, la azitromicina a 10 mg/kg de peso vivo en el agua de bebida durante 5 a 7 días representa una alternativa de choque que cuenta con un tiempo de retiro de 7 días, permitiendo además una toma directa de 0,1 ml/kg en aquellas aves deprimidas que ven disminuido su consumo espontáneo. [15][3][16]

Gráfico de barras sobre eficacia de tratamientos contra Coriza infecciosa.
Fig. 2: Gráfico 2 se observa el porcentaje de eficacia de la medicación con los diferentes tratamientos sobre los signos clínicos específicos respecto al grupo control. — Lelia Sánchez Hidalgo, «Dosificación Combinada para Coriza Infecciosa en Pollos» [7]

En el ensayo reportado por Lelia Sánchez Hidalgo en pollos de engorde que manifestaban signos leves de la infección, la administración combinada de 100 mg de doxiciclina, 200 mg de florfenicol, 10 mg de clorfenamina, 5 mg de bromhexina y 125 mg de ácido acetilsalicílico por cada 2 litros de agua durante 7 días consecutivos demostró una alta eficacia clínica, logrando que un 77,8% de las aves no presentasen inflamación de senos infraorbitarios ni secuelas a los 12 días post-infección. No obstante, al estructurar estos esquemas terapéuticos basados en tetraciclinas se debe considerar la vigilancia molecular, puesto que el análisis genómico de cepas de Avibacterium paragallinarum ha revelado la presencia del transposón Tn10, determinante genético asociado directamente a mecanismos de resistencia contra esta familia de antibióticos. [7][17]

Vías Parenterales en Infecciones Complicadas

Cuando el cuadro respiratorio cursa con complicaciones severas derivadas de la coinfección con Mycoplasma spp., se indica recurrir a la vía parenteral subcutánea mediante la combinación de estreptomicina a 100 mg/kg de peso corporal junto con tilosina a 30 mg/kg, o alternativamente instaurar una terapia combinada que incluya gentamicina. Este enfoque inyectable busca asegurar niveles terapéuticos rápidos en aves gravemente afectadas, garantizando la biodisponibilidad del tratamiento frente a los agentes patógenos concurrentes que agravan la inflamación de las vías aéreas superiores. [3][18]

Medidas Ambientales y Recuperación Productiva

Frente a brotes caracterizados por una diseminación acelerada dentro de la explotación, la medicación antibiótica debe complementarse indefectiblemente con acidificantes en el agua de bebida orientados a frenar la contaminación horizontal del lote, sumando la ejecución de nebulizaciones o fumigaciones en el ambiente del galpón. Respecto al impacto zootécnico, Pat Blackall señala que, si bien los antibióticos logran controlar con rapidez los signos clínicos respiratorios característicos, no frenan de manera inmediata la caída de la producción de huevo —la cual oscila entre un 10% y un 40% en aves en pico de postura—, manteniéndose esta variable deprimida durante un periodo prolongado antes de manifestar su recuperación. [14][2][19]

  • Manejo individual en aves postradas: Separar los ejemplares severamente deprimidos para aplicar medicación directa vía pico con azitromicina a razón de 0,1 ml/kg, complementando con la dosificación masiva en agua a 10 mg/kg durante 5 a 7 días. [15]
  • Terapia parenteral para coinfecciones: Inyectar por vía subcutánea la combinación de estreptomicina (100 mg/kg) y tilosina (30 mg/kg) cuando la coriza infecciosa se presente asociada con Mycoplasma spp. [3]
  • Soporte hídrico y ambiental: Incorporar acidificantes en el agua de bebida para detener la transmisión bacteriana horizontal por los bebederos y efectuar fumigaciones continuas en las instalaciones. [14]

"Los antibióticos rápidamente controlan los signos clínicos, pero la caída de postura permanece." — Pat Blackall [2]

Terapéutica Adyuvante, Fitobióticos y Soporte Nutricional para la Recuperación Productiva

En gallinas White Leghorn comerciales evaluadas por Méndez García, la combinación de tetraciclina con ácido glicirricínico a 2 kg/ton de alimento y un complejo de menta y eucalipto a 1,5 Lt/1000 L de agua restableció los niveles de postura en 10 días, frente a. [20]

Comparación del tratamiento convencional versus terapia adyuvante en ponedoras comerciales con coriza infecciosa

Protocolo de TratamientoComponentes y DosificaciónTiempo de Recuperación de PosturaEfecto en Conversión y MortalidadReferencia
Tratamiento adyuvante combinado (T1)Tetraciclina + Ácido glicirricínico (2 kg/ton alimento) + Menta, eucalipto y ácidos orgánicos (1,5 Lt/1000 L agua)10 días (reducción del 50%)Mejora de conversión desde la segunda decena; mortalidad prácticamente anulada y resolución rápida de síntomas[20], [21]
Tratamiento antibiótico convencional (T2)Tetraciclina como monoterapia vía alimento20 díasRecuperación productiva retrasada, manteniendo la conversión alimenticia deteriorada por más tiempo[20]
Momento Clave: «Pudiéramos decir que ya en la primera decena, cuando comparamos los grupos control con el grupo tratado, mejora considerablemente y después más significativa la postura. La mortalidad también, casi y prácticamente se anula, igualmente la conversión alimenticia.»
Disertante: Vicente Méndez García (Universidad José Martí Pérez de Sancti Spíritus)Ver video completo »

Eficacia Productiva de Moléculas Activadas y Fitobióticos

los 20 días requeridos con monoterapia antibiótica. Asimismo, la suplementación adyuvante con moléculas activadas demostró una mejora estadísticamente comprobada en la conversión alimenticia y un incremento de la postura a partir de la segunda decena de iniciado el tratamiento, consolidando el beneficio de intervenir el metabolismo de las aves de forma paralela a la terapia antimicrobiana. [20]

En pruebas de campo sobre poblaciones de aproximadamente 25.000 aves con coriza infecciosa, la combinación adyuvante respiratoria e inmunológica prácticamente anuló la mortalidad y aceleró la resolución de los signos clínicos durante la primera decena de días. Este impacto clínico confirma que mitigar la respuesta inflamatoria y sostener el estatus fisiológico del lote revierte de manera temprana las mermas que caracterizan a los brotes agudos en producción de huevo. [20][21]

Sinergia Farmacológica y Vías de Soporte Fisiológico

El ácido glicirricínico suministrado a razón de 2 kg/ton de alimento ejerce una acción hepatoprotectora e inmunomoduladora clave para contrarrestar el compromiso sistémico de las ponedoras. De forma complementaria, el suplemento expectorante y mucolítico formulado con menta, eucalipto y ácidos fumárico, ascórbico y málico promueve una rápida descongestión del tracto respiratorio superior administrado a 1,5 Lt/1000 L de agua, mitigando la acumulación de exudados. [20]

Por otra parte, la vía de aspersión ambiental directa posibilita que los principios fitobióticos penetren por inhalación, asegurando la terapéutica en aves postradas que carecen de energía para acceder al agua o alimento. El restablecimiento temprano del apetito e hidratación mediante adyuvantes genera un efecto sinérgico con los antibióticos, facilitando una mejor absorción y acción del tratamiento convencional. [21]

  • Inmunomodulación y protección hepática: Administración de ácido glicirricínico a dosis de 2 kg/ton de alimento en la ración durante 10 días para reconstituir las defensas del lote. [20]
  • Expectorantes en agua de bebida: Dosificación de fitobióticos a base de menta, eucalipto y ácidos orgánicos (fumárico, ascórbico y málico) a razón de 1,5 Lt/1000 L de agua para despejar exudados mucosos. [20]
  • Nebulización ambiental de rescate: Aplicación fitogénica mediante aspersión dirigida al ambiente para garantizar la absorción respiratoria inmediata en animales anoréxicos o incapaces de mantenerse en pie. [21]

"Se concluye que el empleo de dos suplementos nutricionales como adyuvantes resultó efectivo en un proceso de coriza infecciosa para las variables mortalidad, por ciento de postura y conversión alimenticia, evidenciándose una rápida resolución de los síntomas." — Vicente Adrian Méndez García [20]

Etiología, Factores de Virulencia y Coinfecciones en el Complejo Respiratorio Aviar

El genoma de Avibacterium paragallinarum posee un tamaño de 2,47 Mb, un contenido de GC de 40,66% y 1.204 genes predichos ensamblados en 75 contigs grandes (>500 nt). [17]

Patógenos coinfectantes y manifestaciones en el complejo respiratorio aviar

Agente o CoinfecciónCuadro Clínico AsociadoLesiones y Hallazgos RelevantesReferencia
Gallibacterium anatis biovar haemolytica + Avibacterium paragallinarumCoriza atípica severaHinchazón facial generalizada, aerosaculitis fibrinopurulenta, pleuropneumonía, pericarditis y perihepatitis[6]
Mycoplasma spp. (M. gallisepticum / M. synoviae) + Avibacterium paragallinarumCoriza complicadaAgravamiento sostenido de signos clínicos respiratorios y afectación endémica en granjas multiedad[5], [6]
Ornithobacterium rhinotracheale (ORT) + Mycoplasma synoviae (MS)Sinergismo patológico respiratorioTraqueítis severa y lesiones significativas en sacos aéreos y pulmón a los 7 días post-infección en pollos parrilleros[22]
Escherichia coli patógena aviar (APEC)Sobreinfección bacteriana secundaria / Fase de complicaciónInfecciones respiratorias y sistémicas severas mediadas por plásmidos de virulencia con secreciones fibrosas y caseosas[5]
Disertante: Manolo Fernandez DiazVer video completo »

Factores de Virulencia y Bases Genómicas

Se identificaron 103 factores de virulencia en Avibacterium paragallinarum mediante la base de datos VFDB, de los cuales 44 están presentes en 7 especies de Haemophilus y participan en patogenia y evasión inmune. Se detectó en el genoma de Avibacterium paragallinarum el transposón Tn10, elemento genético móvil asociado a resistencia a tetraciclina. [17]

Diagrama de los tramos del sistema respiratorio aviar y patógenos.
Fig. 3: Esquema del sistema respiratorio aviar dividiendo los tramos por tamaño de partícula y presencia de agentes patógenos ambientales. — Elías Hernando Osorio Naranjo, «Fases de Enfermedades Corizoides en Aves» [5]

Dentro de estos determinantes de patogenicidad, Avibacterium paragallinarum capta hierro de la ovotransferrina y transferrina aviar mediante receptores conocidos como proteínas transportadoras dependientes de TonB (PT-dTB), como tbpA y tbpB, los cuales resultan esenciales para su supervivencia y patogénesis. Evaluaciones laboratoriales determinaron que la presencia de PT-dTB resulta significativamente mayor en sobrenadantes de cultivos de serotipos A y C en comparación con el serotipo B, al evaluarse a una concentración de anticuerpo monoclonal de 10 µg/mL. [23]

Mecanismos de Captación Férrica e Inmunogenicidad

Se sugiere que las PT-dTB podrían formar parte de las vesículas de membrana externa (VME) en los sobrenadantes de cultivo de Avibacterium paragallinarum, lo que representaría una estrategia bacteriana clave orientada a mejorar la captación de hierro en el hospedero. En concordancia con la exposición de estos antígenos durante la infección, en pollos SPF desafiados con la cepa FARPER-107 (serovariedad B-1), la proteína recombinante TDTB de Avibacterium paragallinarum presentó seroreactividad en el 63,6% (14 de 22) de los sueros a los 6 días post-infección, revelando una banda característica de 120 kDa. [23][24]

Interacciones en el Complejo Respiratorio Aviar

El impacto de la coriza infecciosa en aves suele agravarse notablemente ante sinergismos dentro del complejo respiratorio; por ejemplo, la inoculación simultánea de Avibacterium paragallinarum y Gallibacterium anatis biovar haemolytica induce una coriza atípica severa caracterizada por hinchazón facial generalizada, aerosaculitis fibrinopurulenta, pleuropneumonía, pericarditis y perihepatitis. [6]

Del mismo modo, el cuadro clínico se complica comúnmente con Mycoplasma gallisepticum y Mycoplasma synoviae en granjas avícolas de múltiples edades, incrementando la cronicidad del proceso respiratorio. Finalmente, Escherichia coli patógena aviar (APEC) actúa como el principal agente sobreinfectante en estos cuadros respiratorios, aportando plásmidos de virulencia y resistencia antibiótica que intensifican exponencialmente la gravedad clínica observada en los lotes. [5][6]

  • Fase de irritación: Factores ambientales, polvo, amoníaco (NH3) o estímulos físicos agreden las mucosas epiteliales respiratorias, provocando respuesta inflamatoria local, hipersecreción de moco y exudado. [5]
  • Fase de infección: Patógenos respiratorios colonizan el epitelio respiratorio predispuesto, diseminándose activamente por vía aérea entre las aves del lote. [5]
  • Fase de complicación: Bacterias oportunistas secundarias, predominantemente cepas de Escherichia coli patógenas (APEC), sobreinfectan las vías respiratorias y elevan drásticamente la morbilidad. [5]
  • Fase de cronicidad: El proceso respiratorio se extiende durante semanas o meses, desarrollando lesiones caseosas o fibrosas severas e hinchazón pronunciada. [5]

"Ensayos preliminares con aislados de G. anatis bv. haemolytica de Ecuador no causaron enfermedad por sí solos, pero la inoculación simultánea con Av. paragallinarum indujo síntomas más severos (Lavetec Cia, Lda. 2006)." — Miguel Ruano [6]

Nuevas Cepas de Avibacterium Paragallinarum NAD-Independientes y Diversidad de Serovares

El control de la coriza infecciosa en aves enfrenta la emergencia de cepas NAD-independientes en la región andina y la divergencia genética de hemaglutininas en tres clados filogenéticos (F1, F2 y F3) que no correlacionan con los serogrupos clásicos. [25][26]

Distribución y características de los clados filogenéticos del gen de hemaglutinina (HA) de Avibacterium paragallinarum

Clado Filogenético HAProporción de Cepas EvaluadasSerovares Tradicionales AgrupadosImplicancia Diagnóstica y VacunalReferencia
Clado F15 de 12 cepasSerovares A y CRepresentante del primer grupo filogenético HA propuesto para formulaciones vacunales polivalentes.[26]
Clado F24 de 12 cepasSerovares A, B y CEvidencia la ausencia de correlación estricta entre la filogenia del gen HA y los tres serogrupos tradicionales.[26]
Clado F33 de 12 cepasSerovares A y CForma el tercer linaje requerido en bacterinas dirigidas a proteger contra los tres tipos de hemaglutinina.[26], [27]
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Disertante: Rodrigo GallardoVer video completo »

Emergencia Andina de Cepas NAD Independientes

En la región andina se ha reportado el resurgimiento de cepas de Avibacterium paragallinarum NAD-independientes que proliferan sin requerir el factor V de crecimiento (NAD) y que escapan a la cobertura de las vacunas convencionales. Este comportamiento atípico compromete la eficacia de las medidas de bioseguridad y prevención clásicas, permitiendo que el microorganismo colonice los lotes previamente inmunizados con productos comerciales estándares. [25]

El impacto productivo de estas variantes es considerablemente severo en la avicultura de postura comercial. La infección de gallinas ponedoras complicada con cepas NAD-independientes puede reducir la producción de postura hasta en un 40%, caída que se agrava ante coinfecciones con patógenos como Gallibacterium anatis o neumovirus, deteriorando drásticamente los parámetros zootécnicos del lote. [25]

Frente a fallos de vacunas comerciales y recurrencia de coriza, el protocolo operativo exige capacitarse en aislamiento, identificación y tipificación, realizando pruebas de patogenicidad y antigenicidad para incorporar cepas autóctonas en los biológicos. Esta estrategia permite seleccionar candidatos vacunales con un perfil inmunogénico adecuado frente a las cepas de campo circulantes. [25]

Divergencia Filogenética de la Hemaglutinina

La evaluación filogenética de 12 secuencias del gen de hemaglutinina (HA) de Avibacterium paragallinarum, incluida la cepa peruana Cepa 72, reveló tres clados genéticos: F1 (5/12 cepas, serovares A y C), F2 (4/12 cepas, serovares A, B y C) y F3 (3/12 cepas, serovares A y C). Los grupos de genes de hemaglutinina (clados F1, F2 y F3) no presentan correlación directa con la serotipificación tradicional por los esquemas de Page (A, B, C) y Kume. [26]

El análisis filogenético molecular del gen HA se procesó mediante alineamiento múltiple e inferencia bayesiana bajo el modelo de sustitución HKY, tasa de variación gamma, 1'100,000 repeticiones y la secuencia de Pasteurella como outgroup. Debido a la discrepancia entre clados HA y serogrupos, se postula que proteínas adicionales a la hemaglutinina influyen en la reactividad serológica, planteando la necesidad de estudiar el genoma completo del patógeno. [26]

Diversidad de Serovares y Diseño Vacunal

La inexistencia de inmunidad o protección cruzada entre los diferentes serotipos de Avibacterium paragallinarum obliga a identificar serovariedades en granja; en Perú se han reportado aislamientos A-1, A-2, B-1 y C-1 por inhibición de la hemoaglutinación. Este panorama de variabilidad concuerda con un estudio histórico sobre 24 aislamientos peruanos de Avibacterium paragallinarum recolectados entre 1998 y 2008 clasificó 8 aislamientos en el serogrupo A, 7 en el B, 5 en el C y 4 inicialmente no tipificados. Para asegurar cobertura contra la heterogeneidad de HA, se ha planteado formular bacterinas que integren una secuencia representativa de cada uno de los clados filogenéticos F1, F2 y F3. Asimismo, los análisis bioinformáticos sobre genomas de Avibacterium paragallinarum con 1625 proteínas anotadas permitieron identificar nueve epítopes candidatos para generación de anticuerpos mediante el uso de herramientas como Bepipred y OptimumAntigen evaluando hidrofobicidad. [28][29][26][27][30]

  • Manejo de variantes NAD: Efectuar aislamiento y tipificación de campo, evaluar patogenicidad y antigenicidad, y gestionar la incorporación de estas variantes no convencionales en las formulaciones de vacunas ante fallas del control estándar. [25]
  • Estrategia vacunal por clados HA: Diseñar biológicos que incluyan secuencias de hemaglutinina de cada uno de los tres clados filogenéticos (F1, F2 y F3) para superar la falta de correlación con la serotipificación clásica y lograr protección amplia. [26][27]
  • Selección bioinformática de antígenos: Alinear secuencias genómicas bacterianas y emplear algoritmos como Bepipred y OptimumAntigen para cribar proteínas anotadas y seleccionar epítopes basados en exposición e hidrofobicidad. [30]

"García et al. (2008) afirman que el ensayo de vacunación-desafío es el estándar de oro para evaluar la eficacia protectora de las vacunas contra la coriza infecciosa." — Miguel Ruano [6]

Vacuna para la Coriza Aviar, Esquemas de Inmunización y Protección Cruzada

El control de la coriza infecciosa aviar exige esquemas profilácticos de dos dosis inactivadas multivalentes durante la recría, optimizando la protección clínica mediante adyuvantes adecuados, vías estratégicas de aplicación y un estricto monitoreo de títulos de inhibición de la hemaglutinación. [31][32][1]

Parámetros de eficacia y esquemas de vacunación contra coriza infecciosa y patógenos asociados

Biológico y ComposiciónVía y Sitio de AplicaciónEdad y Programa de AplicaciónEficacia o Título Protector ReportadoObservaciones de DesempeñoReferencia
Bacterina inactivada (adyuvante hidróxido de aluminio / aceite mineral)Intramuscular en el musloDosis 1 a las 5-6 semanas; Dosis 2 a las 15-16 semanas (intervalo 10 semanas)87% de protecciónMayor eficacia protectora frente a la vía subcutánea en cuello o intramuscular en pechuga[1]
Bacterina inactivada (comparativo de sitio anatómico)Subcutánea en el cuelloPrograma evaluado frente a vía en muslo32% de protecciónBaja protección frente al desafío experimental en comparación con la inyección en muslo[1]
Bacterina inactivada (comparativo de sitio anatómico)Intramuscular en la pechugaPrograma evaluado frente a vía en muslo50% de protecciónNivel intermedio de protección frente al desafío experimental en comparación con muslo[1]
Bacterina combinada Avibacterium paragallinarum + Gallibacterium anatisIntramuscular en pechuga (0.5 ml/dosis)Primera dosis a las 4 semanas; refuerzo a las 8 semanasTítulos protectores serológicos con inmunidad hasta semana 9Segura, sin diferencias significativas en mortalidad semanal de aves entre las semanas 1 y 14[33]
Bacterina profiláctica temprana en pollos de engordeVía evaluada en pollitos recién nacidos1 día de vidaReducción de severidad e incidencia clínicaAtenúa las manifestaciones clínicas que aparecen entre los 25 y 30 días de vida[34]
Momento Clave: «Aplicar dos dosis de vacuna en todo tiempo, porque si es que yo aplico una sola dosis de una vacuna inactivada, no genero protección, no genero la cantidad de anticuerpos necesaria para neutralizar el desafío. La aplicación intramuscular es más complicada y causa muchos problemas secundarios, por…»
Disertante: Rodrigo Gallardo (Universidad de California)Ver video completo »

Vías de Inyección y Dosificación Inactivada

La primovacunación a las 5-6 semanas administrada con vehículo de hidróxido de aluminio y una segunda dosis a las 15-16 semanas formulada en aceite mineral, respetando un intervalo de 10 semanas mediante inyección intramuscular profunda en el muslo, permite alcanzar un 87% de protección clínica frente al modesto 32% registrado en el cuello y el 50% obtenido en la pechuga. En este contexto operativo, la aplicación de una única dosis de vacuna inactivada resulta ineficaz al no generar la concentración de anticuerpos circulantes requerida para neutralizar el desafío de campo, resultando indispensable estructurar esquemas de dos dosis provistas de una adecuada concentración antigénica. Asimismo, la inyección subcutánea aplicada en el pliegue inguinal representa un sitio anatómico alternativo dotado de alta reactividad inmunitaria que minimiza las secuelas tisulares e inflamatorias frente a las desventajas que a menudo presenta la vía intramuscular tradicional. [1][31][32]

Durante la fase diagnóstica y el monitoreo serológico regular mediante la técnica de inhibición de la hemaglutinación (HI), los títulos mayores a 1:5 se consideran protectores, confiriendo valores entre 1:10 y 1:20 una protección sólida que oscila de forma comprobada entre el 96% y el 100%, mientras que aquellos títulos serológicos inferiores a 1:5 generan una protección muy baja en las aves. Por su parte, la inclusión de bacterinas comerciales estandarizadas con una concentración mínima de 1 x 10^8 bacterias o UFC por dosis logra mitigar el daño clínico general reduciéndolo a puntuaciones medias situadas de 0 a 0.9, en contraste directo con el 1.22 evidenciado en los lotes control no vacunados, estableciendo paralelamente una relación inversamente proporcional frente al índice de reaislamiento bacteriano en las aves desafiadas. [1][35][36]

Composición Antigénica y Nuevas Tecnologías

En relación con el espectro de cobertura, la formulación de vacunas inactivadas exige la incorporación estratégica de los serovares A, C2 (ampliamente preferido sobre C1 por su prevalencia global) y múltiples cepas del serovar B, justificado por la ausencia documentada de una protección cruzada suficiente entre las variantes heterólogas de este último serogrupo bacteriano. Para resolver estas limitaciones biológicas, el desarrollo de proteínas recombinantes multiepitópicas expresadas de manera innovadora en sistemas heterólogos de Escherichia coli, baculovirus o en el virus de la enfermedad de Newcastle permite abarcar integralmente los serotipos A, B y C, disminuyendo de forma directa los considerables costos productivos derivados de las altas exigencias nutricionales que caracterizan los cultivos de Avibacterium paragallinarum. [36][2][37]

En el marco de la sanidad en aves de postura comercial, el empleo de vacunas bivalentes inactivadas combinadas contra Gallibacterium anatis y Avibacterium paragallinarum administradas rigurosamente a las 4 y 8 semanas de vida, mediante una dosis de 0.5 ml administrada por vía intramuscular en la pechuga, demuestra un perfil biológico seguro, no altera las tasas normales de mortalidad y confiere títulos serológicos plenamente protectores que perduran hasta 9 semanas post-vacunación. [33]

En lo relativo a la avicultura de carne, en pollos de engorde la vacunación profiláctica ejecutada estratégicamente al primer día de vida reduce con eficacia tanto la severidad como la incidencia global de los signos respiratorios asociados que habitualmente emergen de forma natural durante la crianza entre los 25 y 30 días de edad. [34]

  • Esquema bifásico y adyuvantes: Aplicación de dos dosis durante el levante: primovacunación a las 5-6 semanas formulada con hidróxido de aluminio y refuerzo a las 15-16 semanas emulsionado en aceite mineral, respetando un intervalo de 10 semanas para evitar interferencias. [1]
  • Selección de vías y sitios: La vía intramuscular en el muslo alcanza hasta 87% de protección frente a retos virulentos, mientras que la vía subcutánea en el pliegue inguinal se postula para reducir reacciones tisulares adversas conservando alta inmunogenicidad. [1][32]
  • Umbrales serológicos por HI: Títulos de anticuerpos por inhibición de la hemaglutinación superiores a 1:5 marcan el umbral protector mínimo; alcanzar títulos de 1:10 a 1:20 proporciona una tasa de protección de entre 96% y 100%. [1]

"si es que yo aplico una sola dosis de una vacuna inactivada, no genero protección, no genero la cantidad de anticuerpos necesaria para neutralizar el desafío." — Rodrigo Gallardo [31]

Manejo de Bioseguridad y Control Ambiental para Prevenir Brotes Recurrentes

Avibacterium paragallinarum puede persistir en el ambiente bajo condiciones de humedad y deficiencias en el manejo del agua o de la cama, perpetuándose con facilidad en granjas de ponedoras con lotes de múltiples edades. [38]

Medidas de control ambiental y bioseguridad operativa contra patógenos respiratorios

Área de IntervenciónParámetro o Protocolo OperativoEfecto Preventivo / MecanismoReferencia
Calidad del aguaCloración constante a 3 ppm en canal de bebederos desde la recepciónReducción de bacterias coliformes y prevención de transmisión hídrica[39]
Manejo de cama y amoníacoVentilación adecuada y fumigación con vinagre (10 ml/L) o amonios cuaternariosMitigación de gases irritantes (amoníaco, CO2) que lesionan el epitelio respiratorio[5], [39]
Vacío sanitario del galpónLimpieza exhaustiva del entorno y desinfección rigurosa en lotes de una sola edadEliminación de la bacteria ambiental, la cual no subsiste más de horas a días fuera del ave[40], [38]
Bioseguridad en zonas densasAislamiento frente a vías de tránsito avícola y refuerzo inmunitario específicoMitigación del riesgo por aerosoles y residuos generados por camiones con aves enfermas[25]
Momento Clave: «Sin embargo, en áreas con galpones muy cercanos, la bioseguridad es imposible. La bioseguridad externa, que no podemos manejar, plantea desafíos: ¿cómo evitar que un camión pase cargado con aves enfermas o que aerosoles y residuos lleguen a nuestras granjas cercanas a las vías principales?»
Disertante: Arturo Cabrera (Director técnico de Avitech)Ver video completo »

Bioseguridad Estructural y Desinfección en Granjas Avícolas

Frente a esta dinámica de persistencia, Erick Rolón destaca que en granjas de una sola edad la adecuada preparación del galpón combinada con desinfección resulta suficiente para eliminar la bacteria, dado que el agente etiológico no sobrevive más de unas horas a días fuera de su huésped. Asimismo, la implementación rigurosa de medidas de bioseguridad y una limpieza integral de todo el entorno de la granja demuestran ser alternativas sustancialmente más económicas y costo-efectivas frente al gasto recurrente que representan los tratamientos terapéuticos o los programas de vacunación continuos. [40]

No obstante, la contención del patógeno enfrenta desafíos críticos en zonas de alta densidad avícola. Según advierte el Dr. Arturo Cabrera, en regiones caracterizadas por galpones muy próximos entre sí, la bioseguridad externa se dificulta notablemente como consecuencia directa del tránsito frecuente de camiones que transportan aves enfermas, sumado a la dispersión constante de aerosoles y residuos biológicos a lo largo de las vías principales. [25]

Calidad del Aire y Control de Irritantes Ambientales

En el plano interno de las instalaciones, la calidad del aire actúa como un factor predisponente crítico para el desarrollo de infecciones respiratorias en las aves. Como detalla Elías Hernando Osorio Naranjo, la exposición continua a irritantes químicos en suspensión, tales como el amoníaco y el dióxido de carbono, combinada con la presencia de polvo ambiental, induce lesiones severas en el epitelio respiratorio altamente especializado de las aves, facilitando la penetración de microorganismos oportunistas. [5]

Para mitigar estos factores de riesgo en el microclima del galpón, Oscar Segura señala que el control ambiental del amoníaco requiere de una ventilación adecuada, la cual puede complementarse eficazmente con la fumigación de la cama empleando vinagre a una dosis de 10 ml por litro de agua o aplicando desinfectantes formulados a base de amonio cuaternario. De forma paralela, el manejo sanitario debe contemplar la cloración sistemática del agua a una concentración de 3 ppm en el canal de los bebederos desde el mismo día de llegada de las aves, práctica orientada a reducir la carga de bacterias coliformes. [39]

  • Supervivencia y vacío sanitario: A diferencia de la creencia tradicional de extrema labilidad, la bacteria persiste en sitios húmedos; no obstante, en sistemas 'todo dentro, todo fuera' un vacío sanitario con desinfección completa corta la transmisión al no resistir el patógeno más de pocas horas o días sin hospedero. [38][40]
  • Cloración continua del agua: Mantener 3 ppm de cloro residual en la línea y canal de bebederos desde el primer día de recepción para suprimir la carga bacteriana coliforme y cortar rutas hídricas de contagio. [39]
  • Control de amoníaco y cama: Asegurar ventilación constante para extraer irritantes respiratorios (amoníaco y polvo) y aplicar aspersiones en la cama con vinagre a razón de 10 ml por litro de agua o amonios cuaternarios. [5][39]
  • Desafío en zonas densas: En regiones con alta concentración productiva y tránsito de camiones con aves infectadas, la bioseguridad periférica se ve vulnerada por aerosoles, exigiendo el refuerzo de barreras internas y vacunación específica. [25]

"Mucha gente en el pasado pensaba que esta era una bacteria muy lábil, que yo limpio, desinfecto y desaparece. Sin embargo, hemos entendido con investigaciones más recientes que esta bacteria, cuando permanece en lugares húmedos, cuando los manejos no son adecuados, cuando el manejo del agua no es el adecuado, puede producir problemas y se perpetúa sobre todo en estos lotes de múltiples edades, como lo son los lotes de ponedora." — Rodrigo Gallardo [38]

Preguntas Frecuentes (FAQ)

Q: ¿Se puede curar la coriza aviar? A: Es difícil de curar por completo. Aunque los antibióticos controlan rápidamente los signos clínicos, no suelen eliminar la bacteria y ocurren rebrotes ante estrés; además, la disminución en la producción de huevo permanece baja por un período prolongado. [3][2]

Q: ¿Qué medicamento se usa para la coriza en aves? A: Se usan enrofloxacina (10mg/kg) o amoxicilina (20mg/kg) durante al menos una semana. En infecciones complicadas con Mycoplasma spp., se indica estreptomicina (100 mg/kg) con tilosina (30 mg/kg) subcutánea. [3][7]

Q: ¿Cómo curar la coriza en gallinas? A: Se administra tetraciclina en el alimento durante 10 días, combinada con un suplemento inmunomodulador de ácido glicirricínico (2 kg/ton de alimento) y un expectorante de menta y eucalipto (1,5 Lt/1000 L de agua), logrando recuperar los niveles de postura en 10 días. [20]

Q: ¿Cuáles son las diferencias clínicas entre la coriza infecciosa y otras infecciones respiratorias en aves? A: Clínicamente resultan casi indistinguibles: la coriza causa hinchazón facial, descarga nasal y lagrimeo, signos que comparten patologías como laringotraqueítis, cólera aviar o micoplasmosis. Por esta notable similitud de los cuadros clínicos en el tracto respiratorio superior, se requiere obligatoriamente confirmación diagnóstica mediante laboratorio. [41][6]

Q: ¿Cuál es el sitio y momento ideal para el aislamiento de Avibacterium paragallinarum? A: El sitio ideal es la hendidura palatina (o el moco sinusal mediante punción). El momento óptimo corresponde a los tres primeros días de la fase aguda, mientras la secreción nasal permanece clara y antes de administrar tratamientos antibióticos. [1][3]

Q: ¿Qué impacto productivo y desafíos presentan las cepas de coriza NAD-independientes en granjas comerciales? A: Reducen la postura hasta un 40% en ponedoras, agravándose con Gallibacterium anatis o neumovirus. El desafío radica en que prescinden del factor V (NAD) para crecer y no están en las vacunas convencionales, requiriendo aislar, tipificar y formular biológicos específicos para su control. [25]


Fuentes y Referencias Técnicas

Este artículo fue construido utilizando exclusivamente conocimiento empírico validado de la comunidad de expertos:

  1. Dr. Rafael Fernandez: Coriza Infecciosa Aviar: Rafael Fernandez en El Salvador 2013

  2. Pat Blackall: Cólera aviar y coriza infecciosa: Pat Blackall (University of Queensland)

  3. María Luciana Cigoy, Yosef Huberman y Horacio Raúl Terzolo: Coriza Infecciosa

  4. Ebrahim Babaahmady: Asistencia veterinaria a unidades avícolas de producción

  5. Elías Hernando Osorio Naranjo: Ecología de las enfermedades respiratorias aviares que cursan con eventos corizoides... qué el detallar los árboles no nos impida apreciar el bosque…

  6. Miguel Ruano: Relación de la coriza infecciosa aviar con otras infecciones respiratorias

  7. Lelia Sánchez Hidalgo: Efecto de una asociación de fármacos en el control de una infección experimental con una cepa de Avibacterium paragallinarum en pollos de engorde.

  8. Luis Alzamora: Cólera aviar: Resurgimiento de casos clínicos

  9. Humberto Jose Cerda Romero: Moquillo de ojo en Ponedoras

  10. Jose Gonzales Mucha: Complejo Respiratorio Pollos Engorde

  11. M.V. David Rueda LL. y Dr. Martín Oyanguren M.: Uso racional de antimicrobianos en la producción avícola

  12. Abelardo Lenin Maturrano Hernández: Desarrollo de una técnica molecular para la identificación de Avibacterium Paragallinarum

  13. Norberto Matzer: Bronquitis infecciosa experiencias control

  14. persi paco jaramillo: Coriza me llevó hasta el 15% de mortalidad

  15. Carlos Vasquez: Dosificación vias administración antibióticos

  16. Fernando G. Corredor P.: cabeza hinchada en pollos parrilleros

  17. David Requena, Ana Luz Chumbe Mendoza, Michael Torres, Ofelia Alzamora Pinao, Manuel Ramirez, Hugo Valdivia-Olarte, Andres Hazaet Gutierrez, Ray William Izquierdo Lara, Luis Saravia, Milagros Zavaleta Apestegui, Luis Alberto Tataje Lavanda, Iván Best Cuba, Manolo Fernandez S., Eliana Icochea, Mirko Zimic y Manolo Fernandez Diaz.: Secuencia del genoma de Avibacterium paragallinarum y su análisis comparativo

  18. Fernando Patiño: Coriza me llevó hasta el 15% de mortalidad

  19. Pat Blackall: An update on the diagnosis and prevention of Fowl Cholera and Infectious Coryza

  20. Vicente Adrian Méndez García: Evaluación del empleo de dos suplementos nutricionales como adyuvantes en el tratamiento de la coriza infecciosa en gallinas ponedoras comerciales

  21. Vicente Méndez García: Recuperación de coriza infecciosa aviar en ponedoras

  22. Raúl Cerdá, Javier Uriarte, Javier Origlia y Miguel A. Petruccelli: Ornithobacterium Rhinotracheale: Su importancia como patógeno respiratorio en pollos y su asociación a Mycoplasma synoviae

  23. Bendezú, Jorge; Morales Ruiz, Sandra; Montalván-Avalos, Ángela; Fernández-Díaz, Manolo.: Importancia de la detección de una proteína transportadora de hierro dependiente de TON-B en sobrenadantes de cultivos de Avibacterium Paragallinarum

  24. Aldo Rojas, Sandra Morales, Jorge Bendezú, Ricardo Montesinos, Elmer Gustavo Delgado Ccancce, Vladimir Morales Erasto: Evaluación de la Seroreactividad de la forma recombinante de la proteína transportador dependiente de TonB de Avibacterium paragallinarum

  25. Arturo Cabrera: Control de coriza en aves: nuevas "cepas NAD" en región andina

  26. Abelardo Lenin Maturrano Hernández: Evaluación filogenética del gen Hemaglutinina de Avibacterium Paragallinarum y su relación con la serotipificación

  27. Yosef Huberman: Evaluación filogenética gen hemaglutinina

  28. Francesca Falconi: Serotipificación y sensibilidad antimicrobiana de aislados de Avibacterium paragallinarum procedentes de Perú

  29. Horacio Raúl Terzolo: Serotipificación sensibilidad antimicrobiana aislados

  30. Sandra Morales: Detección de Avibacterium paragallinarum

  31. Rodrigo Gallardo: Estrategias frente a Coriza infecciosa en ponedoras

  32. Rodrigo Gallardo: Estrategias frente a Coriza infecciosa en ponedoras

  33. Jonatan Nava Jacal, Ingrid Borja López, Lilia Castellanos Novoa, Carlos González Hernández, Sergio Carrasco Carrasco, Fernando Galindo Ramírez.: Estudio de campo determinación del inicio y duración de la inmunidad de la fracción gallibacterium anatis inducida por una vacuna comercial contra gallibacterium a. y la enfermedad de coriza en gallin

  34. Yosef Huberman: Coriza infecciosa

  35. Dr. Arturo Salas: Prevención y control de las principales enfermedades de las gallinas de postura

  36. Julio Cesar Franco Garcia; Nadia Romero Gallegos, Ingrid Borja López, Vladimir Morales Erasto José Francisco Robles González, Lilia Castellanos Novoa, Carlos González Hernández: Evaluación de la protección cruzada entre 3 cepas del serovar b de avibacterium paragallinarum.

  37. Manolo Fernandez Diaz: Coriza Aviar. Video del Dr. Fernández Díaz (Farvet)

  38. Rodrigo Gallardo: Estrategias frente a Coriza infecciosa en ponedoras

  39. Oscar Segura: Gripa en pollo de engorde

  40. Erick Rolón: Coriza me llevó hasta el 15% de mortalidad

  41. Jose Felix Alvarado: Coriza infecciosa

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