En el marco del prestigioso International Poultry Scientific Forum (IPSF), celebrado durante la Exposición Avícola Internacional (IPPE), se presentaron los resultados de una prometedora investigación que propone una alternativa natural para combatir la histomonosis (conocida como "cabeza negra"), una de las enfermedades parasitarias más complejas y costosas para la producción de pavos a nivel global.
El estudio, desarrollado conjuntamente por científicos de la Universidad de Arkansas y la empresa Cargill, evaluó el impacto de novedosas combinaciones de compuestos postbióticos y fitogénicos (extractos de plantas) sobre el rendimiento productivo, las lesiones orgánicas y la transmisión horizontal de Histomonas meleagridis en pavitas de engorde.
El desafío del control de la "cabeza negra"
Ante la falta de tratamientos quimioterapéuticos aprobados en muchos mercados, la industria busca desesperadamente herramientas de prevención. Para probar la eficacia de estas nuevas tecnologías, los investigadores diseñaron un modelo de desafío riguroso con 400 aves distribuidas en cuatro grupos: un control infectado sin aditivos (T1) y tres grupos (T2, T3 y T4) que recibieron diferentes combinaciones de postbióticos y fitogénicos en el alimento (a razón de 1.6 libras por tonelada).
Para asegurar las condiciones óptimas de propagación del parásito, las aves fueron sometidas a una dieta deficiente en aminoácidos. A los 14 días de vida, un porcentaje de aves por jaula fue inoculado directamente (seeders o diseminadores), conviviendo luego con aves sanas (contacts o contactos) para evaluar el contagio directo.
Menos contagio y menor mortalidad
Los resultados presentados en Atlanta abren un panorama sumamente optimista. Si bien el desafío biológico fue severo y no se registraron diferencias significativas en los parámetros de conversión alimenticia post-infección, el uso de los aditivos demostró una eficacia contundente en el control de la enfermedad:
Reducción de la transmisión: Mientras que en el grupo control (T1) el 80% de las aves sanas contrajo el parásito por contacto, los grupos tratados con las combinaciones de postbióticos y fitogénicos lograron reducir significativamente la transmisión horizontal, registrando tasas de contagio notablemente menores: 62% (T2), 57% (T3) y 63% (T4).
Menor severidad de lesiones: Las aves sanas que estuvieron en contacto con la infección pero que recibieron los tratamientos (especialmente T2 y T4) presentaron una reducción marcada en la severidad de las lesiones hepáticas. Asimismo, el promedio de lesiones cecales disminuyó significativamente en los tres grupos tratados en comparación con el control.
Mortalidad en descenso: La mortalidad asociada directamente a la histomonosis fue estadísticamente más alta en el grupo control sin tratamiento en comparación con las aves suplementadas.
Conclusiones de peso
Los autores del trabajo concluyeron que la inclusión estratégica de estas combinaciones postbióticas y fitogénicas no solo mitiga la gravedad de las lesiones en hígado y ciegos, sino que frena la velocidad de contagio en el lote y salva vidas. Esta investigación se posiciona como uno de los hitos técnicos de la IPPE, ofreciendo a los productores una herramienta biológica concreta para la sustentabilidad sanitaria de la producción de pavos.