Relación entre el estrés térmico en pollitos broiler de un día de vida y la mortalidad durante la primera semana de vida

Publicado el: 16/9/2018
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Resumen

Una de las posibles causas de mortalidad durante los primeros siete días de vida es el estrés térmico. Por esta razón, el objetivo de este estudio fue establecer los factores que afectan a la temperatura cloacal de los pollitos de un día de vida y su posible relación con la mortalidad durante  la primera semana de vida. El estudio se realizó en la sala incubadora de una empresa avícola de España, durante un período de seis meses y se evaluaron un total de 5.117 pollitos de varios lotes. Los animales muestreados fueron marcados con tres colores distintos: negro para los que  presentaron una temperatura dentro del rango óptimo (103,5-104,5ºF), y rojo y azul para los individuos con temperaturas superiores e inferiores, respectivamente, con el fin de identificarlos durante los primeros siete días y asociar la mortalidad a cada uno de los tres grupos. El análisis de los datos se llevó a cabo en dos fases. En ambas se analizaron los datos usando un modelo lineal clásico y Tukey para las correcciones por multiplicidad de contrastes. En relación a la primera fase, los pollitos mostraron diferencias estadísticamente significativas de temperatura (P <0,0001) entre machos (105,12ºF) y hembras (105,37ºF). Además, también se observaron diferencias estadísticamente significativas (P <0,0001) dependiendo de la edad de las reproductoras (categorizada según guía Cobb), de forma que los pollitos provenientes de reproductoras jóvenes (25 a 33 semanas) mostraron temperaturas inferiores a los que provenían de reproductoras adultas (34 a 50 semanas). En la segunda fase, no se encontró relación entre la mortalidad a siete días y la temperatura cloacal observada a un día de vida en la sala incubadora (todos los P corregidos >0,05). Se analizaron también posibles interacciones entre la edad de las reproductoras, días de almacenamiento, estirpe y sexo con la mortalidad a siete días categorizada según color, y tampoco     se observaron diferencias significativas. En base a los resultados, no se ha podido asociar la mortalidad de los pollitos a siete días de vida con ninguna de las covariables descritas.

Palabras clave: estrés térmico; mortalidad; bienestar animal; temperatura cloacal; broiler


 

Introducción

La primera semana de vida de los pollitos representa en los sistemas de producción actuales entre el 16   y 20% de su vida, por lo que todos aquellos factores que puedan influir de manera negativa en la morfo- fisiología del pollito tendrán un impacto en los índices de mortalidad y producción.

De hecho, en la cadena de producción del pollo, la producción de pollitos de un día de vida de alta calidad es la clave que determina la eficiencia económica de la misma (Yassin et al., 2009).

En la granja, la tasa de mortalidad semanal cambia a lo largo del tiempo, considerándose aceptable hasta un 2% de la mortalidad dentro de la primera semana de vida de dichos animales. En un estudio se reflejó  que el promedio de la mortalidad semanal acumulada durante la primera semana era de 1,54%, y de un 0,48% por semana durante el resto del periodo de crecimiento (Heier et al., 2002).

Además de la importancia económica mencionada, la nueva Directiva dictada por la Unión Europea, tiene como objetivo mejorar el bienestar de los pollos, y uno de los indicadores utilizados para detectar problemas de bienestar es la mortalidad de los pollitos (Yassin et al., 2009).

En la literatura se han estudiado detalladamente muchos de los factores que pueden estar asociados con  la mortalidad de los pollitos. La edad de las reproductoras y los días de almacenamiento de los huevos pueden influir en la calidad del pollito, en su vigor y robustez, pudiendo obtener como resultado pollos débiles que aumenten la mortalidad tanto en sala de incubación como durante la primera semana de vida, además de disminuir los porcentajes de nacimiento/eclosión (Tona et al., 2005).

De hecho, según Goodhope (1991) el potencial de un pollo de sobrevivir a la primera semana de vida está directamente relacionado con la calidad del pollito de un día de vida. Así, la calidad del nacimiento es muy importante en la producción de pollo comercial; sin embargo, es muy difícil de definir. Las infecciones del saco vitelino en los nacimientos son un problema apreciable que típicamente es causa de mortalidad durante los primeros días post-nacimiento (Rai et al., 2005).

Es fundamental el control y ajuste apropiados para la ventana de nacimiento ya que, si esta es muy amplia, habrá un porcentaje de pollitos que nacerán muy pronto y serán más propensos a deshidratarse. La deshidratación en esta etapa temprana puede resultar en un aumento de la mortalidad a primera semana de vida (Tona et al., 2005).

También es muy importante destacar que los pollitos de un día de vida no están preparados fisiológicamente para controlar su temperatura corporal, por lo que el control de la temperatura ambiente

post-nacimiento es crítico en el manejo de los pollitos recién nacidos, ya que su temperatura corporal dependerá básicamente de la temperatura del ambiente en el que se encuentren (Shinder et al., 2007).

En relación al transporte, el tipo de vehículo, la estación del año, la duración y/o la distancia del viaje y el número de descargas durante cada viaje, son algunos de los factores a tener en cuenta, ya que pueden variar considerablemente, produciendo inestabilidades en las condiciones ambientales en el remolque del camión que podrían provocar deshidratación, estrés y bajas (Chou et al., 2004).

En granja se pueden enumerar diferentes factores que afectan a la supervivencia y al rendimiento de los pollitos. La calidad del pollito que se entrega, el manejo diario y el ambiente del alojamiento de los animales en la granja influyen directamente en aspectos como presencia de enfermedad, bajo peso, deshidratación, estrés o pollitos débiles (Tona et al., 2005). Todo esto afectará de manera negativa al rendimiento del pollito en granja y a los índices de producción y mortalidad de la misma (Yassin et al., 2009).

Además, el retraso en el acceso a nutrientes puede resultar en una depresión de la respuesta inmune, en un aumento de la mortalidad temprana y en una reducción del rendimiento en general (El-Husseiny et al., 2008).

Finalmente, la variable de interés de este estudio fue la temperatura cloacal, puesto que se trata de un indicador de confort térmico en los pollitos recién nacidos. El rango óptimo oscila entre 103.5 y 104. 5ºF (39.7-40.5ºC). Los pollitos que sufren estrés térmico durante esta etapa ven comprometido su bienestar. A posteriori, otros factores importantes como los índices de mortalidad y los índices productivos durante la primera semana de vida también pueden verse afectados negativamente.

Tras la evaluación de las causas más comunes que pueden afectar a la mortalidad en la primera semana de vida, en este estudio se buscaba identificar si existía una relación entre  el estrés térmico padecido por  los pollitos de un día de vida en la sala de incubación y la mortalidad en la primera semana de vida en granja.

 

Material y métodos

Este estudio se dividió en dos fases, coincidiendo con los objetivos del trabajo, y se llevó a cabo en la sala incubadora de una empresa avícola de España, durante un período de 6 meses, comprendidos entre enero y junio de 2017. Previamente al muestreo, se realizó una selección de aquellos lotes que pudieran dirigirse en su totalidad a una explotación, con el fin de obtener naves con pollitos procedentes de un mismo origen (lote).

Evaluación de la temperatura cloacal de los pollitos tras su paso de la sala de nacimiento a expedición.

Se evaluaron un total de 5.117 pollitos distribuidos en varios lotes. El número de cajas muestreadas por lote varió en función del tiempo disponible (influenciado por cuestiones logísticas de la sala). El total de pollitos muestreados por caja fueron 20 individuos.

De cada carro se anotó la información referente al lote, donde se tuvieron en cuenta las siguientes covariantes: referencia del lote, estirpe, edad de las reproductoras, días de almacenamiento, numero de nacedora, hora de salida de nacedora y sexo.

Las cajas a muestrear se escogieron aleatoriamente, pero manteniendo que estas se dirigieran a la misma nave de engorde. La medición de temperatura se hizo inmediatamente después de la salida de las cajas de   la sala de nacimiento y antes de su colocación en los carros para su expedición, con el objetivo de obtener temperaturas a tiempo 0. Es decir, dentro de los primeros minutos, una vez procesado el pollito y tras su paso a sala de expedición. Para todo el muestreo se utilizó un termómetro digital (Indiglo® Timex).

Los animales muestreados fueron marcados con tres colores distintos dependiendo del rango de temperatura cloacal que presentaran; estos eran rojo, negro y azul. Cada color se asignó a un rango de temperatura. Los individuos marcados con negro eran los que presentaron una temperatura dentro del rango óptimo (103,5-104,5ºF). Los marcados en rojo y azul, respectivamente, fueron los individuos con temperaturas superiores e inferiores al rango considerado óptimo.

Los colorantes utilizados para el muestreo eran de origen alimentario, su presentación fue en base polvo y en botes de 3 g. Su uso estaba indicado para elaborar pintura comestible decorativa (Rainbow Dust®). Previamente al muestreo, estos fueron testados para confirmar su permanencia durante los 7 días posteriores a la aplicación. La zona seleccionada para marcar a los individuos fue la cabeza, ya que es una de las regiones en las que el plumón de nacimiento se mantiene por más tiempo. Además, es una de las últimas zonas en   las que se inicia el proceso de muda (Leeson y Walsh, 2004).

Recuento de la mortalidad en granja.

Se informó y se facilitaron todos los medios necesarios para que los granjeros de las naves de engorde  en las que fueron alojados dichos lotes tomasen un registro de la mortalidad, según el color de los pollitos    y el sexo (muertos totales marcados en azul, muertos totales marcados en rojo, muertos totales marcados en negro y muertos totales no marcados). Este registro se realizó mediante unas tablas de recuento de mortalidad que fueron suministradas a los granjeros, y posteriormente recopiladas para la obtención de dicha información. 

Análisis estadístico

Todos los resultados presentados en este trabajo se obtuvieron con el software estadístico SAS® (SAS 9.4, SAS Institute Inc.). El estudio de los datos se realizó en dos partes. En la primera se tuvieron en cuenta: temperatura cloacal, sexo, edad de las reproductoras, días de almacenamiento, estirpe y estación del año. En este caso el objetivo era explorar una posible relación entre la variable explicativa (Tª cloacal) y las otras variables  mencionadas. En la segunda parte del análisis, el objetivo era detectar una posible relación entre  la mortalidad a siete días de vida de los individuos marcados (variable respuesta) y el resto de variables del estudio. Para ello, se analizó la tasa de mortalidad de los pollitos pintados (total muertos pintados/total pintados) en función de las distintas covariantes presentadas. En las dos fases, se usó un modelo clásico lineal y Tukey para la corrección por multiplicidad de contrastes. Se consideró un nivel de significación del 5%. Para la edad de las reproductoras se creó una variable categorizada según tres grupos: jóvenes (25 a 33 semanas), adultas (34 a 50 semanas) y viejas (51 a 68 semanas) según la guía Cobb (2013); en este caso, en la muestra del estudio no hubo pollitos provenientes de madres viejas.

 

Resultados

Del total de los pollitos muestreados, 4.252 individuos mostraron  temperaturas cloacales superiores (>104,5ºF), 686 mostraron temperaturas óptimas (103,5-104,5ºF) y 179 mostraron temperaturas inferiores (<103,5ºF) (Figura 1). La temperatura cloacal media fue 105,38ºF, media que se encontraba por encima de rango óptimo. La mediana fue de 105,40ºF y el rango de 96,60-108,50ºF.


Figura 1. Distribución en porcentaje de los individuos muestreados según el rango de temperatura (rojo Tª superiores, negro Tª óptimas y azul Tª inferiores).

Los resultados de la primera fase del análisis mostraron diferencias estadísticamente significativas entre las temperaturas (P <0,0001) de los pollitos macho (105,24ºF) y las de los pollitos hembra (105,54ºF) (Figura 2).


Figura 2. Distribución de las temperaturas (ºF) cloacales tomadas a un día de vida, según el sexo de los pollitos.

Además, también se observaron diferencias estadísticamente significativas (P <0,0001) dependiendo de la edad de las reproductoras, donde pollitos provenientes de reproductoras jóvenes mostraron temperaturas inferiores a los que provenían de reproductoras adultas (Tabla 1). Para las otras covariantes de interés no se observaron diferencias estadísticamente significativas en relación a las medias de temperatura de los pollitos.

Tabla 1. Media (±DE), mediana, mínimos y máximos de las temperaturas cloacales (ºF) de los pollitos clasificados según la edad de sus madres (edad de las reproductoras – jóvenes o adultas).

 

La tasa de mortalidad media a siete días de vida en la muestra de pollitos del estudio fue de un 2,40%,con una mediana de un 0,47% y un rango de 0-20%. En la tabla 2 se pueden observar los datos para la tasa de mortalidad a 7 días de vida clasificada según el rango de temperatura cloacal (ºF) (Figura 3).

Tabla 2. Media (±DE), mínimos y máximos de las tasas de mortalidad (%) a 7 días de vida clasificados según el rango de temperatura cloacal (ºF) de los pollitos a 1 día de vida.

 

Por sexo, la tasa de mortalidad media en machos fue de 2,28%, con un rango entre 0 – 15,38%, mientras  que en hembras fue de 2,56%, con un rango entre 0-20%. Mientras que la tasa de mortalidad media de estos pollitos clasificados según la edad de las madres fue la siguiente (Tabla 3):

Tabla 3. Media (±DE), mínimos y máximos de las tasas de mortalidad a 7 días de vida clasificados según la edad de sus madres.

 


Figura 3. Distribución de la tasa de mortalidad (%) a siete días de vida según el rango de temperatura cloacal (ºF) de los pollitos muestreados a un día de vida.

Finalmente, se observó que la correlación entre la tasa de mortalidad a 7 días de vida y los días de almacenamiento fue de 0,000 (rango de la muestra: 4-10 días de almacenamiento).

Sin embargo, en los resultados de la segunda fase no se observaron efectos de interacción estadísticamente significativos entre la mortalidad a siete días y la temperatura cloacal observada a un día de vida en la sala incubadora (todos los P corregidos >0,05).

Se analizaron también posibles interacciones entre la edad de las reproductoras, días de almacenamiento, estirpe y sexo con la mortalidad a siete días categorizada según color. En este caso, tampoco se observaron diferencias estadísticamente significativas (todos los P corregidos >0,05).

 

Discusión

Este estudio examinó el efecto de la temperatura cloacal de pollitos a día de vida en sala incubadora con la mortalidad acumulada a siete días. Además, otras variables de interés como edad de las reproductoras y sexo de los pollitos fueron confrontadas con la temperatura cloacal. En este caso, la hipótesis planteada fue que pollitos que partían con temperaturas fuera de rango óptimo tendrían más probabilidades de morir que los pollitos que mostraran una temperatura cloacal dentro de rango. Esta hipótesis no pudo ser confirmada, ya que no se encontraron interacciones significativas entre la mortalidad a siete días de vida y la temperatura cloacal a un día de vida.

Sexo pollitos
El sexo de los pollitos podría tener un efecto sobre la temperatura cloacal de los mismos, ya que otros estudios han sugerido la existencia de diferencias entre sexos para distintos parámetros.

Burke y Sharp (1989) realizaron un estudio en el que se destacaron diferencias de peso corporal húmedo de los embriones. El peso de los embriones macho fue significativamente mayor que el de las hembras a los 11, 13 y 18 días de incubación, ya fuese expresado en forma absoluta o como porcentaje del peso del huevo. El peso seco medio de los machos fue significativamente mayor que el de las hembras a los 18 días de incubación.

Rose et al. (1996) mencionaron en su estudio que la cantidad de tejido óseo presente en el tibio-tarso y   la tibia y la presencia de deformidades óseas para la articulación inter-tarsal fueron menores en hembras que en machos. En hembras la tasa de mineralización fue más elevada hasta los 26 días de vida, mientras que a edades mayores fueron los machos los que presentaron una tasa más alta. Destacaron que el crecimiento cortical de los huesos era muy diferente entre machos y hembras.

Para finalizar, en otro estudio, donde se buscó analizar el efecto del sexo sobre las características de la carne, describieron las diferencias detectadas entre sexos, los machos alcanzaron un peso vivo, un peso de canal y un peso de pechuga más altos que las hembras. Por otro lado, el rendimiento de la pechuga y el porcentaje de rendimiento de la canal fue menor en machos respecto a las hembras. Por último, pasadas 24 horas post-mortem, las hembras presentaron un pH final más bajo en comparación a los machos (López et al., 2011). Con lo que no se puede descartar la existencia de diferencias entre sexos para la temperatura cloacal.

Edad de las reproductoras
Las diferencias encontradas en las temperaturas cloacales para la edad de las reproductoras sugieren una relación entre ambas, otros estudios realizados mencionan la existencia de relaciones entre índices productivos y edad de las reproductoras. En línea con los hallazgos realizados por Tona et al. (2004) y Willemsen et al. (2008) los pollitos procedentes de reproductoras viejas eran más pesados que los pollitos procedentes de reproductoras jóvenes, hecho que perduraba durante toda la vida de los animales. Dando soporte a este hallazgo, Jacobs et al. (2016) proponen una relación positiva entre la edad de las reproductoras y el peso corporal de los pollitos de un día de vida. Sus resultados mencionan que pollitos provenientes de reproductoras jóvenes (29 semanas) tienen un peso corporal y un peso de saco vitelino menores que los de los pollitos provenientes de reproductoras viejas (60 semanas). El efecto de la edad de las reproductoras sobre el peso corporal, de nuevo, persiste hasta matadero. Por último, Bergoug et al. (2013a) aluden de nuevo al tema, proponiendo una relación positiva entre la edad de las reproductoras y el peso corporal.

Por lo que, a mayor edad de las reproductoras, mayor peso corporal se observa a nacimiento. Por lo tanto, es posible que esos pollitos con mayor peso (tamaño) tengan una temperatura superior a los pollitos provenientes de reproductoras jóvenes.

Mortalidad
Por otra parte, este estudio ha proporcionado pruebas que pretenden relacionar el estrés térmico en pollitos de un día de vida con la mortalidad de los mismos a siete días de vida. En base a los resultados, no se ha podido asociar la mortalidad de los pollitos a siete días con ninguna de las covariables descritas. En concreto, no se encontró ningún efecto de la edad de las reproductoras sobre la mortalidad acumulada durante siete días. Otros estudios realizados mostraron resultados similares en los que no se reportó efecto alguno en relación a esta variable (Hulet et al., 2007; Jacobs et al., 2016).

Como trabajo futuro se pretende explorar nuevos modelos estadísticos más complejos. Por ejemplo, se observó que el número total de pollitos muertos pintados está claramente sobredisperso (índice de dispersión 5,48, con P = 0,0000), con una proporción de ceros mayor a la esperada bajo Poisson. En consecuencia, un modelo para una variable respuesta Poisson inflada en el cero podría ser una buena herramienta alternativa. Además, debería explorarse si existe un efecto lote (día de muestreo); es decir, si el lote puede ser un posible efecto aleatorio en el estudio.

 Trabajo presentado por los autores en el LIV Symposium Cientifico de Avicultura (León,España. Septiembre de 2017)

Referencias bibliográficas

 
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