Identificación de defoliadoras y elección de insecticidas. No todo es cuestión de medida

Publicado el: 4/9/2013
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Introducción

En Argentina, el cultivo de soja se siembra mayoritariamente a35 cmentre hileras con grupos de madurez cortos (GM IV). Las orugas provocan defoliaciones de variable intensidad que el cultivo es parcialmente capaz de compensar. Las pérdidas de rinde que ocasionan los daños en hojas dependen tanto del estado de desarrollo del cultivo como de las condiciones ambientales. Tomando como base la presencia de 5 orugas (mayores a1.5 cm) por metro de surco, durante el período vegetativo el cultivo tolera una defoliación entre 10 y 20%, para condiciones de poca y buena humedad edáfica, respectivamente. El período reproductivo es el más sensible, desde que se comienzan a formar las vainas hasta el llenado de granos; donde  la tolerancia a la defoliación se reduce a 8-10% (Iannone, N,; 2012).

 

Estos datos son coincidentes con la bibliografía extranjera que informa que niveles de defoliación de 10-15% no ocasionan pérdidas significativas en ningún estado de desarrollo del cultivo. No obstante, en ciertas ocasiones la presencia de defoliadoras supera los umbrales de acción y se requiere intervenir con insecticidas. Isoca medidora Rachiplusia nu es una especie que, ciertos veranos, produce picos poblacionales importantes; se han registrado en trampas de luz instaladas de zona Núcleo Pampeana una captura entre 1000-1500 adultos por noche, por un breve lapso de2 a 3 días. A dos semanas de registradas esas capturas, y cuando se ha completado el desarrollo embrionario de huevos y las 2/3 partes del crecimiento larval, comienzan a evidenciarse los daños, que son importantes y generalizados (todos los lotes tienen mucha cantidad). El registro de larvas puede alcanzar valores de 30 o más larvas por metro lineal de surco. Bajo estas condiciones se requiere un control químico inmediato.

Un denominador común para la situación descripta en el párrafo anterior es la presencia de fallas de control. ¿Cuáles pueden ser las posibles causas?, ¿en qué mes del año ocurren? y ¿cómo superarlas?  Las posibles causas?, dos, que no todos los individuos recibieron el insecticida o, que parte de la población se manifieste tolerante o resistente. Como toda puja de intereses, los contratistas de trabajos de pulverización argumentan lo segundo. Esta situación se presenta principalmente durante el mes de enero, con temperaturas altas y baja humedad relativa; como el insecto se ubica en los estratos medios bajos del follaje, las gotas chicas que son las únicas capaces de alcanzarlos se evaporan por falta de protección. Sin  contar con una segunda oportunidad, ya que mayoritariamente se usan piretroides, con marcada acción de contacto. Debido a la falta de monitoreo, la gran mayoría de lotes requiere de acción inmediata, situación propicia para recurrir en alta proporción al uso de avión, bajos volúmenes en tratamientos terrestres y, cualquier horario de trabajo en ambos.

¿Existe resistencia comprobada de Isoca medidora a insecticidas? Una pregunta que si podemos contestar con total seguridad es que la falsa medidora Pseudoplusia includens es una especie naturalmente resistente a insecticidas, incluyendo tanto fosforados como piretroides. (http://www.pesticideresistance.org/DB/species_profile.php?arthropodid=378à). Las larvas de una y otra especie son prácticamente imposibles de diferenciar en condiciones de campo, pero se comportan de la misma forma, con muy similares niveles de ingesta (Igarzábal, D.; 2009). En momentos previos al ataque, la captura de adultos en trampas de luz es la forma más fácil de cuantificar su presencia; y posterior al ataque también lo es la identificación de las pupas, muy distintas en una y otra especie.

La falsa medidora es una importante defoliadora subtropical, abundante en Paraguay y Brasil; en Argentina se la suele encontrar dentro del “complejo medidoras” junto con Rachiplusia nu en el NOA, Chaco, oeste de Santiago del Estero y centro-norte de Córdoba. En Argentina la proporción de Falsa medidora no supera el 10-12%. Sólo en el año 2011 se registraron picos máximos de 30-40%, en febrero y marzo (Sosa, M; INTA Reconquista). Más al sur, en la Zona Núcleo, para Pergamino los niveles de captura son extremadamente bajos. Lo más frecuente es encontrar 1 individuo, y como máximo entre 2 y 5 adultos por noche, sobre un total promedio de 30 medidoras. En los últimos 7 años de registros (2007-2013), el Sistema de Alerta identificó su presencia sólo en 14 oportunidades, con un total acumulado de 19 ejemplares. Los porcentajes de participación y número de días de captura fueron: 9.5% en 4 días para 2007, 0% en 2008, 10% en una sola oportunidad para 2009, 2.86% en una sola oportunidad para 2010, 14% en dos días para 2011, 5% en 3 oportunidades para 2012, y 11% en dos oportunidades para 2013. Estos datos evidencian la poca significación de Falsa medidora como causante de fallas en tratamientos insecticidas. Para reforzar la argumentación, el 80% de la presencia de Falsa medidora se dio siempre tardíamente, durante el mes de marzo.

Como conclusión para la Zona Núcleo Pampeana, la calidad de aplicación es la principal responsable de fallas en los tratamientos. A continuación se describe e ilustra fotográficamente el “identikit” comparado de medidoras, la diferenciación de adultos y pupas de ambas especies. Finalmente, se comenta una estrategia de uso de insecticidas y momento de aplicación para el norte argentino cuando la presencia de Falsa medidora sea importante. El diferente “prontuario” de ambas medidoras motiva la necesidad de contar con una trampa de luz.

 

Identikit para medidoras

Ambas especies son polillas de 30-35 mmde envergadura alar, y entre 13-18 mmde largo de cuerpo. La medidora Rachiplusia nu tiene le primer par de alas oscuro con un “riñoncito” blanquecino en el centro, y el segundo par marrón dorado, tanto en el haz como en el envés, y el borde del ala pardo oscuro. La Falsa medidora Pseudoplusia includens tiene un color similar en el primer par de alas, pero el “riñoncito” blanco está dividido en dos; y el segundo par es pardo oscuro.

 

Ambas especies empupan en la hoja, el color en Rachiplusia nu es marrón, y en Falsa medidora verde, con manchas marrón claro y dibujos que asemejan “una carita”.

Lo interesante del trabajo de monitoreo con trampas de luz es la fácil identificación y recuento de ambas especies, que además permite adelantarse 15 días al momento que ocasionan los daños. También permite anticipar los picos poblacionales, situación altamente conflictiva por la generalización zonal de la problemática y la necesidad de ser más eficientes en los tratamientos químicos. Ejemplificando: si una dosis brinda un 80% de control, el número de larvas remanentes será 2 si el nivel de ataque fue 10 larvas/m, y de 10 si el nivel de ataque fue 50 larvas/m.

Ya hemos comentado que la diferenciación larval no es posible en condiciones de campo, o al menos muy dificultosa e imprecisa. Para hacerlo en laboratorio se requiere de una lupa binocular y un ojo bien entrenado.

 

Estrategias de uso de insecticidas

La presencia de proporciones variables de Falsa medidora puede controlarse con cabamatos; básicamente los disponibles en el mercado son dos: thiodicarb (nc Larvín SC 35%) y metomil (nc Lannate PS 90%). Estos insecticidas afectan la sinapsis del sistema nervioso de larvas; ambos insecticidas presentan diferente nivel de toxicidad, selectividad hacia la fauna benéfica y residualidad. Thiodicarb es el más recomendable por su menor toxicidad (banda amarilla) y alta selectividad (IS=2-4; por cada tres larvas que mueren, muere un benéfico): metomil es más tóxico (banda roja) y mucho menos selectivo (IS=0.85). Thiodicarb es mucho más lento en el efecto de control pero más residual, a consecuencia de respetar los insectos benéficos; metomil tiene un efecto más inmediato y carece de residualidad por exterminar benéficos. Ambos productos actúan por ingestión y tienen efecto ovicida (en thiodicarb comprobado para Isoca cogollera Spodoptera frugiperda).

Si utilizamos cualquiera de los fosforados (e.g. clorpirifós) o piretroides (e.g. cypermetrina), no tienen efecto sobre la Falsa medidora. Los carbamatos controlan ambas especies.

Una alternativa mucho más amigable con el ambiente (banda verde) son los reguladores de crecimiento (IGR, CAM e IQ); estos insecticidas afectan el sistema hormonal de insectos plaga y, por lo tanto inocuos para animales de sangre caliente y organismos benéficos. Los requerimientos para usar estos insecticidas son: a) contar con un Sistema de Alerta basado en trampas de luz para detectar la presencia de adultos de medidoras, establecer proporciones de especies y estimar densidades de plaga; b) realizar tratamientos con larva chica (L3=4 mm), y c) realizar una muy buena calidad de aplicación, controlada con tarjetas sensibles localizadas en el tercio medio e inferior de la canopia. Son todos productos de ingestión, y por lo tanto requieren que el insecticida esté disponible próximo a larvas de escasa movilidad. Estos productos (e.g. pa metofenoxide, nc Intrepid) resultan de gran utilidad para plagas que hacen picos poblacionales, son altamente selectivos para insectos benéficos y con acción residual prolongada. Dentro de los IGR están los denominados IQ (inhibidores de quitina), éstos generalmente se utilizan en mezcla, tanto por su menor residualidad y lentitud de efectos, como por la posibilidad de controlar simultáneamente larvas de distinto tamaño (grandes y chicas). Como ejemplos comerciales: Inmunit, Certero Duo y Curyon.

 

Las verdaderas causas de fallas de control

Muchas fallas en tratamientos con insecticidas ocurren bajo la combinación de algunas de las siguientes 7 situaciones (o todas ellas): cultivos de porte alto (valores de IAF=5, similar a un edificio de 5 pisos), entresurco cerrado (frecuente en siembras a 35 cm), bajo volumen de aspersión tanto con equipo terrestre como aéreo (que limita la adecuada provisión de los distintos tamaños de gota), alta velocidad de trabajo en terrestre (que dificulta la penetración, al igual que un auto al doblar la esquina), uso de abanico plano (reducida penetración de gotas), alta temperatura (que predispone a la plaga a ubicarse en los estratos medios e inferiores, además de favorecer la evaporación), y baja humedad relativa sin el uso de aceite antievaporante (muy asociado al inadecuado horario de trabajo), situación que promueve la pérdida de gotas chicas. Otras veces no hay fallas de control, simplemente generaciones superpuestas, que pueden identificarse fácilmente con datos de trampas de luz.

Considerando sólo la especie sensible, R. nu, una de las fallas asociadas al uso de piretroides es la elección cypermetrina genérica y condiciones de trabajo con alta temperatura ambiente. La cypermetrina común es fotodegradable y se desestabiliza con alta temperatura, los isómeros puros no. Por este motivo, una dosis de cypermetrina CE 25% que funcione bien a25ºC puede comportarse como una sub-dosis a35ºC. La capacidad de penetrar la cutícula del insecto es limitada con cypermetrina comparada a lambdacyalotrina (isómero puro, nc Karate Zeón), ésta última es 2.5 veces mayor; de esa forma insecto incorpora una dosis más alta.

El empleo de fosforados, con marcada acción por ingestión, permite superar parcialmente el problema de la falta de contacto, ya que durante la noche -cuando el insecto se traslada hacia estratos más altos- ingiere la dosis letal del fosforado o sus mezclas. 

Las situaciones descriptas en el anteúltimo párrafo se potencian bajo escenarios con altos niveles de ataque, tanto por cuestiones técnicas (mayor número de plaga residual) como por problemas de logística (tratamientos demorados por alta demanda y horarios con condiciones críticas junto a un bajo volumen, todo ello para aumentar la superficie y capacidad operativa).

 

Conclusiones y recomendaciones

Realice tareas de inteligencia para adelantarse a los problemas de insectos. Suscríbase al Servicio de Alerta (perent@pergamino.inta.gov.ar) que monitorea las plagas del ambiente y brinda recomendaciones de monitoreo y control. Revise semanalmente los lotes, identifique, recuente y registre las especies (HAGA MONITOREO!!). Si no existe una trampa de luz en su área de influencia, considere la posibilidad de instalar una. Esta alternativa le permitirá anticiparse dos semanas a los problemas más graves y programar mejor la logística de control.

Si el lote de soja se encuentra en Zona Núcleo Pampeana, preste mucha atención a la calidad de aplicación, y de elegir piretroides, utilice isómeros puros (e.g. Karate Zeón, Fighter Plus, Decis Forte) que además tienen una mayor residualidad. Si el lote se encuentra en zonas de baja latitud (norte argentino), verifique la proporción de Falsa medidora en trampas de luz, y de resultar significativa utilice carbamatos o IGR; siempre respete las buenas prácticas para lograr la mejor calidad de aplicación posible (USE TARJETAS SENSIBLES). Si el trabajo es con equipo terrestre utilice siempre pastillas cono hueco (verde) y alta presión, y un volumen de 60 lt/ha. Si la computadora del equipo no le permite bajar el volumen, prográmela en MANUAL y aumente el distanciamiento entre boquillas (de35 a52 cm), y de ser necesario, la velocidad de traslado.

Cuando la humedad relativa ambiente baje de 50% agregue 1 lt de aceite vegetal como antievaporante. Si trabaja con avión use un volumen entre 5-7 lt/ha y limite el ancho de faja para asegurar uniformidad (no mayor a25 men aviones grandes). Use 1 lt/ha de aceite como antievaporante cuando la humedad relativa ambiente baje del 60%, e incremente la dosis de aceite a 2 lt/ha cuando baje del 50%. El agregado de aceite se usa en reemplazo del agua, manteniendo constante el volumen (e.g. 6 AGUA + 1 ACEITE, o 5 AGUA + 2 ACEITE). Para cualquier sistema de aplicación, NO REALICE TRATAMIENTOS con una HR ≤35-40%. Esta conducta genera evaporación incontrolada de gotas chicas, y las que alcanzan el objetivo se secan inmediatamente, sin posibilidad de penetrar suficientemente la cutícula del insecto.

Ante una situación de altas infestaciones por defoliadoras, el monitoreo con trampas de luz permite realizar mejores trabajos de pulverización y controlar la contaminación ambiental. El uso de IGR baja 25 veces el nivel de toxicidad de insecticidas y la calidad mejora por la posibilidad de seleccionar una mejor condición ambiental, al ser menor la presión de la demanda, dada la anticipación del los trabajos. Los IGR no sólo son altamente selectivos, las larvas plaga dejan inmediatamente de alimentarse y quedan sujetas a predadores y parásitos. La potenciación de benéficos permite extender el intervalo entre tratamientos. Además, la alta residualidad de los IGR (aprox. 20 días) contribuye al control de generaciones superpuestas.

Para aprovechar la oportunidad de los tratamientos use equipo propio; para una superficie de hasta800 ha, el trabajo puede hacerse en 3 días. Valor que coincide con el tiempo promedio de espera para equipos contratados. Además, para evitar picos de trabajo, haga rotaciones. Maíz después de soja rinde 5 q/ha más! y equilibra el ingreso.

 
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