Los tipos y métodos de conservación de forraje conservado son estrategias zootécnicas destinadas a preservar biomasa vegetal mediante deshidratación o fermentación anaeróbica. Se implementa mediante henificación, ensilaje y henolaje, manteniendo umbrales de 15% a 70% de humedad y pH de 3.8 a 4.2, lo que previene la degradación proteica y optimiza la producción lechera [1].
- Desafío Técnico y Causa Primaria: Los tipos y métodos de conservación de forraje conservado en bovinos lecheros sufren mermas por fermentaciones clostridiales y mala deshidratación.
- Impacto Cuantitativo: Pérdidas de materia seca de 15% a 40%, reducciones en la conversión alimenticia y caídas de hasta 3.5 kg de leche por vaca al día.
- Protocolo de Intervención Verificado: Picado a 8-12 mm, compactación superior a 240 kg MS/m³, inoculación con Lactobacillus buchneri a 1x105 UFC/g y extracción frontal diaria de 30 cm.
La selección adecuada entre los métodos físicos y químicos de conservación forrajera determina la disponibilidad biológica de carbohidratos solubles y proteína metabolizable en dietas lecheras. La conservación de forrajes constituye el pilar fundamental para estabilizar la oferta alimenticia en los sistemas lecheros intensivos y pastoriles, mitigando los vacíos forrajeros interanuales y estacionales [8]. Los procesos se dividen fundamentalmente en conservación química (vía fermentación húmeda) y conservación física (vía deshidratación del tejido vegetal) [8].
El ensilaje es un método de conservación húmedo basado en la fermentación anaeróbica controlada de carbohidratos solubles por bacterias lácticas. La masa forrajera se cosecha con niveles de humedad entre el 60% y el 70%, requiriendo un picado fino de 8 a 12 mm para facilitar la expulsión del aire residual durante el pisado y compactado [8]. Los cultivos energéticos como el maíz y el sorgo destacan por su aporte de almidón cuando se cosechan en el estado de un cuarto a media línea de leche en el grano, garantizando una alta densidad calórica para rodeos en lactancia [8].
La henificación consiste en la deshidratación rápida del forraje hasta alcanzar niveles de humedad inferiores al 20% para inhibir la respiración celular y la degradación fúngica. El objetivo central durante la henificación de leguminosas como la alfalfa (Medicago sativa) es preservar la lámina foliar, donde se concentra más del 70% de la proteína bruta de la planta [7]. La implementación de máquinas segadoras acondicionadoras con rodillos de goma arrugadores acelera el secado de los tallos, reduciendo hasta en 9 horas la permanencia del material expuesto a las inclemencias climáticas del campo [7].

El henolaje combina un pre-secado parcial del forraje hasta el 40%-50% de humedad con un empaquetado hermético para promover una fermentación láctica moderada. Este método es idóneo para praderas consociadas y leguminosas puras en zonas templado-húmedas donde la henificación tradicional presenta un elevado riesgo de lavado nutricional por lluvias sobre la andana [25]. La tecnología de empaquetado mediante mallas plastificadas o stretch industrial crea un microambiente anaeróbico estricto que limita el desarrollo de levaduras y mohos oportunistas [25].
"La conservación de forrajes no genera milagros sobre la calidad original del pasto: el objetivo primario de la ingeniería forrajera es competir contra el tiempo para perder el mínimo porcentaje posible de nutrientes digestible entre el corte y la boca del rumiante." — Edgard Ramírez, Especialista en Reservas Forrajeras [8]
| Método de Conservación | Humedad Objetivo (%) | Densidad / Estructura | Perfil Fermentativo Principal | Pérdida Objetivo MS (%) | Referencia |
|---|---|---|---|---|---|
| Ensile de Maíz / Sorgo | 60% a 70% | > 240 kg MS/m³ | Ácido Láctico (pH 3.8 - 4.2) | < 10% | [8] |
| Henolaje (Silaje de Pastura) | 40% a 50% | > 200 kg MS/m³ | Ácido Láctico / Acético | 10% a 15% | [25] |
| Henificación (Fardos / Rollos) | 15% a 20% | 130 a 180 kg MS/m³ | Sin Fermentación (Proceso Físico) | 15% a 25% | [7] |
El proceso fermentativo dentro de la masa ensilada transcurre a través de una secuencia bioquímica estricta regulada por la anaerobiosis y el pH. Una fermentación eficiente requiere el consumo acelerado del oxígeno atrapado en la matriz vegetal para evitar la degradación de azúcares solubles por respiración hística [8].

La fase aeróbica inicial abarca el intervalo entre el picado del forraje y el consumo total del oxígeno atrapado dentro de la masa compactada. Esta etapa no debe prolongarse más de 2 horas desde el vaciado del remolque hasta el sellado hermético, debido a que la respiración celular gasta azúcares simples generando dióxido de carbono, agua y calor disipativo [8]. Un exceso de aire en esta fase incrementa la temperatura interna por encima de los 40 °C, desencadenando la reacción de Maillard o caramelización, la cual inmoviliza la proteína unida a la fibra detergente ácida (FDA) e inhabilita su absorción intestinal [14].
La fase de fermentación anaeróbica se caracteriza por la proliferación masiva de bacterias lácticas homofermentativas y la rápida síntesis de ácido láctico. Al agotarse el oxígeno, las bacterias de los géneros Pediococcus, Leuconostoc y Lactobacillus consumen los carbohidratos fermentables, reduciendo drásticamente el pH del silaje desde 6.0 hasta umbrales de seguridad de 3.8 a 4.2 [8]. Esta acidificación paraliza la degradación enzimática de la planta y neutraliza a la flora patógena.
La estabilización del silo ocurre cuando la acidez acumulada reduce el pH celular a valores inferiores a 4.2 e inactiva la actividad enzimática y bacteriana. Bajo un sellado hermético inalterado, el forraje ensilado puede mantenerse almacenado por períodos prolongados sin perder su valor energético y proteico [8]. No obstante, cualquier micro-perforación en el polietileno reintroduce oxígeno, desestabilizando el medio e induciendo la fase de deterioro aeróbico secundario promovida por levaduras y hongos [14].
| Fase Fermentativa | Duración Estimada | Rango de pH | Microorganismos Dominantes | Subproductos / Ácidos | Impacto Zootécnico / Pérdidas | Referencia |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Fase 1: Aeróbica | 2 a 6 Horas | 6.5 a 6.0 | Plantas/Bacterias Aeróbicas | CO2, H2O, Calor | Consumo de azúcares simples (< 3% MS) | [8] |
| Fase 2: Acética | 24 a 72 Horas | 6.0 a 5.0 | Enterobacterias / Heterofermentativas | Ácido Acético, Trazas de Etanol | Caída inicial de pH, consumo de MS 38% | [8] |
| Fase 3: Transición Láctica | 3 a 5 Días | 5.0 a 4.5 | Leuconostoc, Pediococcus | Ácido Láctico Inicial | Preparación para bacterias lactobacilares | [8] |
| Fase 4: Estabilización Láctica | 14 a 21 Días | 3.8 a 4.2 | Lactobacillus plantarum | Ácido Láctico (> 65% ácidos) | Preservación biológica, pérdida < 4% MS | [8] |
| Fase 5: Exposición Aeróbica | Variable al desensilar | 4.2 a > 6.0 | Levaduras / Hongos Filamentosos | Calor, CO2, Micotoxinas | Pérdida secundaria de MS hasta 40% | [14] |
La inoculación microbiológica optimiza la cinética de fermentación y reduce el deterioro aeróbico durante la apertura y suministro de las reservas forrajeras. El uso de inoculantes biológicos actúa como un seguro cualitativo ante oscilaciones climáticas o fluctuaciones en la carga de bacterias epífitas del cultivo [8].
Los inoculantes homofermentativos emplean cepas seleccionadas de Lactobacillus plantarum para acelerar la caída del pH y maximizar la retención de materia seca. Al canalizar la vía glucolítica pura, convierten cada molécula de glucosa en dos moléculas de ácido láctico sin liberar gas carbónico, alcanzando una eficiencia de conservación energética del 99% [26]. Su uso es prioritario en ensilajes de leguminosas como la alfalfa, caracterizadas por una elevada capacidad tampón o búfer que se opone a la acidificación espontánea [8].
Las bacterias heterofermentativas como Lactobacillus buchneri sintetizan ácido acético para inhibir levaduras y hongos causantes del calentamiento aeróbico del silo. La presencia moderada de ácido acético (20 a 30 g/kg MS) destruye la membrana celular de los mohos asimiladores de lactato, garantizando que el frente de vaciado del silo permanezca frío e inalterado durante la extracción en el comedero [26].

Las mermas en la conservación de forrajes derivan de deficiencias en el momento de corte, empaquetado inadecuado, aireación secundaria e ingresión de humedad. La acumulación de ineficiencias a lo largo de la cadena de confección puede ocasionar la pérdida de más de un tercio de la biomasa cosechada en el campo [9].
Las pérdidas mecánicas en el campo se producen por el sobre-manipuleo de andanas, la rotura de hojas por rastrillado seco y la filtración de efluentes. Cosechar cultivos húmedos por debajo del 30% de materia seca genera la emanación masiva de lixiviados en el fondo del silo, arrastrando minerales, nitrógeno no proteico y azúcares solubles [9]. Por el contrario, picar forrajes excesivamente secos (> 45% MS) imposibilita la compactación eficiente, dejando bolsas de aire que promueven hongos del género Aspergillus y la acumulación de micotoxinas [14].
La fermentación butírica se desencadena cuando bacterias del género Clostridium metabolizan proteínas y ácido láctico en forrajes ensilados con alta humedad y contaminación con tierra. Las esporas clostridiales (Clostridium tyrobutyricum) degradan los aminoácidos generando ácido butírico, amoníaco y aminas de olor hediondo, elevando el pH por encima de 5.0 y provocando el rechazo categórico del alimento por parte de las vacas lecheras [26].
"Si no controlamos estrictamente la densidad de compactación y la hermeticidad del sellado, el autoconsumo o suministro del silo puede presentar desperdicios superiores al 40% de la biomasa, destruyendo la rentabilidad alimenticia del tambo." — Dr. Jose Arroquy, Investigador en Nutrición Animal [9]
El control sistemático de los puntos críticos durante la recolección, empaquetado y sellado garantiza la preservación del valor nutricional del forraje. La siguiente matriz detalla los 10 Puntos Críticos de Control (PCC) esenciales en el proceso:
| Punto Crítico de Control (PCC) | Etapa Operativa | Parámetro Cuantitativo Crítico | Desviación / Riesgo Zootécnico | Medida Correctiva Inmediata | Referencia |
|---|---|---|---|---|---|
| PCC 1: Momento de Corte | Cosecha de Pradera / Cultivo | Grano lechoso-pastoso / 1/4 línea leche | Caída de digestibilidad FDN y bajo almidón | Ajustar fecha según fenología | [5] |
| PCC 2: Acondicionamiento Mecánico | Segado / Premarchitado | Tiempo de secado reducible en 9-36 h | Respiración prolongada y pérdida azúcares | Usar acondicionador de rodillos/flail | [7] |
| PCC 3: Manejo de Andana | Rastrillado | Humedad > 40% al rastrillar | Contaminación con tierra y Clostridium | Elevar altura de dientes de rastrillo | [24] |
| PCC 4: Humedad de Picado | Confección de Ensilado | 30% a 40% Materia Seca (MS) | Lixiviación (< 30%) o mala compactación (> 40%) | Monitorear MS con microondas/Coster | [32] |
| PCC 5: Tamaño de Picado | Picado Mecánico | 8 mm a 12 mm de longitud | Falta de fibra efectiva o aire atrapado | Ajustar contra-cuchilla y cracker | [8] |
| PCC 6: Compactación | Llenado de Silo | Densidad > 240 kg MS/m³ | Bolsas de oxígeno y fermentación fúngica | Aplicar peso con tractores de alta masa | [14] |
| PCC 7: Inoculación Biológica | Aplicación en Picadora | 1x105 UFC/g forraje verde | Fermentación lenta y pérdidas por calor | Ajustar dosificador líquido a picadora | [26] |
| PCC 8: Sellado y Hermeticidad | Almacenamiento | Película polietileno de 200 micrones | Ingreso de agua y aireación secundaria | Cubrir con mantas y contrapesos | [8] |
| PCC 9: Tasa de Extracción | Suministro Diario | Mínimo 30 cm/día de frente | Calentamiento aeróbico por levaduras | Utilizar desensiladora de disco o fresa | [14] |
| PCC 10: Suministro en Comedero | Alimentación en Corral | Desperdicio en comedero < 10% | Pisoteo y contaminación de la reserva | Implementar comederos con rejilla o autoconsumo | [9] |
El análisis químico de laboratorio provee los parámetros cuantitativos necesarios para balancear raciones de alta producción lechera con máxima precisión. La valoración nutricional moderna trasciende la determinación de proteína bruta (PB), enfocándose en la dinámica estructural de los carbohidratos no fibrosos y las fracciones digestibles de la pared celular [13].

La caracterización de la fibra detergente neutro y ácido determina la capacidad de consumo voluntario y la tasa de digestibilidad de la materia seca. La Fibra Detergente Neutro (FDN) representa el volumen total de la pared celular (celulosa, hemicelulosa y lignina), correlacionándose inversamente con la capacidad de ingesta de la vaca lechera [13]. Por su parte, la Fibra Detergente Ácido (FDA) mide la fracción indigerible de celulosa y lignina; valores de FDA superiores al 35% reducen la energía metabolizable del forraje por debajo de 2.0 Mcal/kg MS [13].
La cuantificación precisa de la materia seca en finca mediante métodos térmicos portátiles es la herramienta fundamental para ajustar el momento de empaquetado. El uso del horno de microondas comercial o deshidratadores tipo Koster permite determinar el porcentaje real de materia seca en menos de 15 minutos mediante pesajes sucesivos hasta peso constante [33]. Ajustar el porcentaje de MS evita errores graves en el balance de agua del mixer alimentador.
La inclusión de forrajes conservados modifica la velocidad de degradación ruminal, el perfil de ácidos grasos volátiles y la salud estomacal del rumiante. El pastoreo directo de praderas tiernas aporta nitrógeno de rápida degradabilidad ruminal, lo que puede sobrecargar el hígado con urea si no se compensa con energía no estructural [18].

El proceso de picado y henificación altera el tamaño de partícula del forraje, modificando la tasa de pasaje ruminal y la estimulación de la masticación. Los forrajes conservados procesados a una longitud de fibra físicamente efectiva (FFEn > 1.18 cm) estimulan la producción de saliva rica en bicarbonato de sodio, amortiguando el pH ruminal frente a dietas con más de 50% de granos o concentrados [18].
El balance glucogénico y lipídico de la ración total mezclada depende de la combinación precisa entre forrajes conservados y concentrados energéticos. El ensilaje de maíz aporta almidón pasante que incrementa la glucosa plasmática para la síntesis de lactosa en la glándula mamaria, mientras que la fibra estructural del heno promueve la síntesis ruminal de ácido acético, precursor directo del 45% de la grasa de la leche [13].
Q: ¿Cuáles son 3 tipos de forrajes? A: Los tres tipos principales de forrajes utilizados en nutrición bovina son las gramíneas (maíz, sorgo, ryegrass), las leguminosas (alfalfa, tréboles, vicia) y las forrajeras megatérmicas (braquiaria, panicum), utilizables en estado fresco o conservado [6].
Q: ¿Cuáles son los tipos de conservación de forraje? A: Los métodos fundamentales son el ensilaje (fermentación anaeróbica húmeda), la henificación (deshidratación solar física) y el henolaje (pre-secado intermedio con empaquetado hermético en plástico) [8].
Q: ¿Cuál es el mejor forraje para el ganado? A: No existe un forraje único ideal; el ensilaje de maíz es superior en energía por su contenido de almidón, mientras que el heno de alfalfa es óptimo en proteína protegiendo la salud ruminal [8].
Q: ¿Cuál es la diferencia entre pasto y forraje? A: El pasto es el material vegetal consumido directamente por el animal mediante pastoreo en el potrero, mientras que el forraje engloba toda biomasa cosechada, procesada o conservada para la alimentación ganadera [11].
Q: ¿Cómo influye el tamaño de picado del ensilaje en la vaca lechera? A: Un picado óptimo entre 8 mm y 12 mm garantiza una adecuada densidad de compactación en el silo y provee la fibra físicamente efectiva necesaria para estimular la rumia [8].
Este artículo fue construido utilizando exclusivamente conocimiento empírico validado de la comunidad de expertos:
Raúl Botero Botero: Rendimiento de MS de Arachis pintoi en suelos fértiles
ING. AGR. ELBIO BERRETTA (INIA): Estimación Forraje con Regla en Ganadería
Ing. Agr. Rodrigo Zarza, Ing. Agr. Alejandro La Manna: Praderas consociadas con trigo en siembras tardías de invierno
Raúl Botero Botero MVZ; MSc.: Amonificación: Mejora de Digestibilidad y Proteína en Forrajes
Walter Daniel Kuttel: Corte de cereales de invierno para ensilaje
Ing. Agr. (M. Sc.) Marcelo DE LEÓN: Forrajeras megatérmicas para semiárido argentino
Federico Sánchez: Acondicionador de Heno: Secado Rápido y Conservación de Nutrientes
Edgard Ramírez: Heno vs. Ensilaje: Sistemas de Conservación de Forraje
Jose Arroquy: Minimizar pérdidas en forrajes conservados: Henos y Silajes
Federico Sánchez: Avances en Ensilaje y Henificación para Ganadería Moderna
Jose Arroquy: Forrajes conservados: Clave para la eficiencia en cría vacuna
Pablo Cattani: Factores Clave en Calidad de Forraje
Jose Arroquy: Evaluación de calidad en henos y silajes: Energía y Proteína
Juan Monge: Pérdidas de Forraje Conservado: Impacto en la Rentabilidad
Ing. Agr. Guillermo Piñeiro: Secado rápido conserva azúcares en forraje
Juan Marcos Giordano: Estrategias para minimizar pérdidas en henificación
Horacio M. Genesio: Superando Mitos en Forrajes Conservados
Pablo Cattani: Calidad de forraje: fibra, energía y salud ruminal
Ing. Luis Romero INTA Rafaela: Conservación y Calidad del Forraje Lechero
Julio Vilaboa Arroniz: Ventajas del Ensilado para Alimentación Bovina
Raúl Botero Botero: Tecnologías de Conservación de Forrajes Tropicales
Ing.Agr.MSc. Alirio García Morales: Ensilaje al Vacío: Proceso y Beneficios en Ganadería
Lic. Mariana Calvi: Rendimiento y Rentabilidad Forrajera
ROMERO, L. A., BRUNO, O. A. y GAGGIOTTI, M. C: Manejo de Andana y Calidad de Ensilaje
Ing Agr Pablo A. Cattani: Ventajas del Ensilaje Embolsado en Forrajes
Andreas Milimonka: Pre-secado y Clostridios en Ensilado
Ing. José Fabio Alpízar-Bonilla: Muestreo de Forrajes para Análisis Nutricional
Ing. Agr. Federico Sánchez, Ing. Agr. Gastón Urrets Zavalía, Ing. Agr. Juan Giordano y Ing. Agr. José Peiretti.: Impacto del Silo Bolsa en Argentina
A. PLASCENCIA J., G.D. MENDOZA M., P.A. HERNÁNDEZ G.: Procesamiento de forrajes en dietas de engorda
Federico Sánchez: Pérdidas de MS en henificación de alfalfa
Bernáldez M.L.: Desecantes químicos aceleran secado de alfalfa
Julio Godoy: Métodos para medir materia seca en forrajes
Luis Felipe Ruiz Garcia: Método Práctico de MS en Forrajes
Marcelo De Leon: Rol estratégico de forrajes conservados en ganadería intensiva
Pablo Cattani: Optimización de Pasturas Megatérmicas y Henificación


