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Subproductos reciclados de origen animal en la nutrición porcina

Publicado: 29 de septiembre de 2015
Por: Dr. Gary L. Cromwell, Profesor de Ciencias Animales. University of Kentucky
Resumen
En las dietas porcinas se pueden usar numerosos productos reciclados de origen animal. En general, estos subproductos de la industria del empaque de carne y del reciclaje son buenas fuentes de aminoácidos, calcio, fósforo y otros minerales,así como de vitaminas del complejo B. Los principales subproductos de origen animal usados en dietas porcinas son la harina de carne, harina de carne y hueso, harina de pescado, productos deshidratados de sangre (harina de sangre, plasma secado por aspersióny glóbulos sanguíneos secados por aspersión) harina de hueso al vapor y grasas animales recicladas (sebo, grasa y mezclas de grasas animales). También se usan pequeñas cantidades de harina de subproductos avícolas y harina de plumas hidrolizadas, pero en un menor grado. Este capítulo es una revisión de la composición de estos productos y su valor nutritivo para los cerdos.
Introducción

La producción porcina representa un importante segmento de la industria de animales para consumo humano en Estados Unidos y en todo el mundo. La carne de cerdo es una importante fuente de proteína para el ser humano, además de que hoy en día es la carne más ampliamente consumida en el mundo. La carne de cerdo actual es magra y suministra muchos nutrientes esenciales al consumidor. 
 
Muchos tipos de explotaciones porcinas producen cerdos, desde pequeñas granjas hasta empresas enormes y altamente integradas. La carne de cerdo de hoy en día la producen menos productores que antes y las explotaciones son mucho más grandes de lo que eran en el pasado. En el cuadro 1 se ilustra que aproximadamente el 78 por ciento de la carne de cerdo en Estados Unidos la producen únicamente el 1.5 por ciento de las granjas porcinas, cuyo tamaño es bastante grande, con una producción anual de al menos 10,000 cerdos al mercado, y para algunas megagranjas, más de 500,000 cerdos anuales.
 
Cuadro 1. Número de explotaciones porcinas en Estados Unidos por tamaño y participación en el mercado de los cerdos que se producen en dichas granjas, 2003a.
 
Subproductos reciclados de origen animal en la nutrición porcina - Image 1

Sin importar el tamaño de las explotaciones o los tipos de instalaciones en los que se crían los cerdos, es necesario tener una nutrición sana y un buen programa de alimentación para que la operación sea rentable. Debido a que el alimento representa del 65 al 75 por ciento del costo total de producción, los porcicultores deben de conocer muy bien los requerimientos de nutrientes de los cerdos, tener un buen conocimiento de los ingredientes que se van a usar en el alimento porcino, y una apreciación de un buen manejo de alimentación para producir cerdos de manera eficiente y económica.
 
Los cerdos son únicos en el sentido de que tienen la capacidad de obtener nutrientes de una amplia variedad de ingredientes para alimentos. Los cerdos son omnívoros, es decir, consumen tanto fuentes de alimentos vegetales como animales.
En las explotaciones de hoy en día, los principales ingredientes son vegetales por naturaleza (predominantemente granos y harinas de oleaginosas), en los que el maíz y la harina de soya representan el 80 por ciento o más del total de ingredientes alimentados a los cerdos. Sin embargo, comúnmente también se incluyen ingredientes de fuentes animales en las dietas comerciales porcinas. La mayoría de estos ingredientes derivados de animales son subproductos de la industria del empaque de carne y del reciclaje. Muchos de los subproductos tienen propiedades especiales que mejoran el programa alimenticio porcino.
 
 
Revisión general de la nutrición porcina

La revisión de los aspectos fundamentales de la nutrición y alimentación porcina van a ayudar a entender y a tener una mejor apreciación del uso de los productos reciclados de origen animal y de otros ingredientes en las dietas porcinas. 
Los cerdos requieren más de 40 nutrientes individuales en su dieta para poder mantener la vida, crecer rápidamente, reproducirse y lactar de manera eficiente. Algunos de estos nutrientes se encuentran presentes en cantidades adecuadas en los ingredientes comúnmente consumidos (granos, harinas de oleaginosas, etc.), y aquéllos que son deficientes se pueden suplementar con facilidad con fuentes concentradas o sintéticas. Los mejores estimados de los requerimientos cuantitativos de todos estos nutrientes se pueden encontrar en la publicación Nutrient Requirements of Swine, publicada por el National Research Council (NRC, 1998).
 
Los nutrientes tradicionalmente se agrupan en seis clases: agua, carbohidratos, grasas, proteínas, minerales y vitaminas. El agua a menudo se considera el nutriente más importante, porque los animales no pueden vivir mucho tiempo sin ella. Los carbohidratos, las grasas y la proteína proporcionan energía para los animales. Además, la proteína suministra aminoácidos que son esenciales para el crecimiento, la reproducción y la lactancia. Los minerales y las vitaminas tienen numerosos papeles importantes en el organismo.
 
Energía
La energía se requiere para todas las funciones del proceso de la vida. Para los cerdos, la energía se deriva principalmente de los carbohidratos y las grasas, y hasta cierto punto, de la proteína. La energía se clasifica en energía digestible (ED), energía metabolizable (EM) o energía neta (EN). El contenido de ED del alimento representa la energía que se digiere (energía del alimento menos energía en las heces). El contenido de EM del alimento representa la ED menos cualquier energía que se pierda en la orina y en los gases de fermentación. La EN de un alimento es la EM menos el calor consumido por la digestión y la utilización de los alimentos.
 
La ED y la EM son más fáciles de determinar que la EN, y debido a que hay una base de datos más grande, en Estados Unidos es más común que se use la ED y la EM.
 
Los cerdos son animales monogástricos, por lo que dependen de alimentos que tengan carbohidratos fácilmente digestibles, tales como el almidón y los azúcares, para cubrir las necesidades de energía. Los animales rumiantes dependen de los microorganismos en el rumen para degradar la celulosa, hemicelulosa y otros carbohidratos complejos que se encuentran en los forrajes a productos fermentados que se pueden absorber y utilizar. Sin embargo, los cerdos no pueden hacer esto de forma eficiente. Hay algo de fermentación en el intestino posterior de los cerdos más maduros, pero el proceso es mucho menos eficiente que en los rumiantes.
 
Los granos son altos en almidón y constituyen la parte principal de las dietas modernas de los cerdos. Los cerdos digieren casi todos los almidones en el maíz y otros granos. El producto final de la digestión del almidón es la glucosa que es fácilmente absorbible y utilizable como fuente de energía. Los azúcares, tales como la lactosa en la leche y los productos lácteos, representan una importante fuente de energía para los cerdos al destete. El cerdo utiliza también muy bien el azúcar o sacarosa de la caña de azúcar y la remolacha, pero estas fuentes de alimento no se usan ampliamente en Estados Unidos.
 
Las grasas y los aceites son fuentes de energía altamente digestible para los cerdos. Además, la energía en las grasas y los aceites es aproximadamente 2.3 veces más concentrada que la energía en una cantidad equivalente de carbohidratos.
 
De esta manera, la grasa suplementaria representa una forma eficiente de aumentar la concentración de energía de la dieta. Debido a que los cerdos tienden a comer una cantidad de alimento que vaya a cubrir sus necesidades de energía, la adición de grasa a la dieta va a reducir el consumo del alimento y va a mejorar sustancialmente la proporción de alimento a ganancia. La grasa suplementaria también tiene otras propiedades benéficas (reducción de la polvosidad, etcétera), que se van a analizar posteriormente en este capítulo.

La proteína en la dieta que sobrepasa la del requerimiento de varios de los aminoácidos se puede usar como fuente de energía, pero es muy costosa para alimentarse solamente para este fin. La contribución de la energía de varios productos de origen animal reciclados se muestra en el cuadro 2.
 
Proteína
La proteína corporal consiste de 22 aminoácidos. Alrededor de la mitad de la proteína corporal se encuentra en los tejidos musculares y el resto en los órganos, vísceras, sangre y pelo. Una pequeña cantidad se encuentra en forma de enzimas y otras secreciones digestivas, así como hormonas del organismo. Para que se lleve a cabo la síntesis de proteína (es decir, el crecimiento), la dieta debe suministrar cantidades suficientes de 10 de los 22 aminoácidos, los cuales se llaman aminoácidos “esenciales”. Los otros 12 aminoácidos, llamados “no esenciales”, los puede sintetizar el cerdo siempre y cuando tengan suficiente nitrógeno en la dieta.
 
Debido a los cerdos son monogástricos, ellos se basan en los aminoácidos de la dieta para cubrir los requerimientos de aminoácidos esenciales. Dicho con otras palabras, los cerdos no pueden depender de los microbios para sintetizar los aminoácidos esenciales, como en el caso de los rumiantes. Por lo tanto, la proteína de la dieta debe estar de tal forma que sea fácilmente digestible (para poder liberar los aminoácidos de la proteína), mientras que el patrón de aminoácidos liberados debe suministrar cantidades adecuadas de los 10 aminoácidos esenciales. Una deficiencia de cualquiera de los 10 aminoácidos va a limitar el desempeño del cerdo.

El aminoácido que más probablemente sea deficiente en la mayoría de las dietas que consisten de varias combinaciones de ingredientes es la lisina. Esto se debe a dos razones: en primer lugar, ya que la lisina es el más abundante de todos los aminoácidos en el organismo (alrededor del 7% de lisina en toda la proteína corporal), y en segundo lugar, porque muchos de los ingredientes (especialmente los granos) son sumamente bajos en este aminoácido.

Cuadro 2. Materia seca, energía, y composición de grasa de los subproductos reciclados de origen animal y la harina de soya descascarilladaa

Subproductos reciclados de origen animal en la nutrición porcina - Image 2 
Las fuentes de proteína para cerdos generalmente se caracterizan con base en la “calidad de la proteína,” que se refiere a los aminoácidos en ella. Las proteínas lácteas tienen la calidad más alta, en el sentido de que su perfil de aminoácidos se parece mucho al de las necesidades de los cerdos. La proteína en algunas harinas de oleoginosas y subproductos reciclados de origen animal se considera con una calidad de proteína intermedia alta, pero la calidad de la proteína es baja en otras fuentes. La proteína de los granos es de calidad muy baja debido a las bajas concentraciones de lisina, triptófano y treonina. Curiosamente, la harina de soya en sí misma es baja en metionina, pero cuando se combina con los granos (que son relativamente más altos en metionina), se mejora mucho la calidad de la proteína.
 
Los aminoácidos en la proteína de alimento no se absorben ni digieren totalmente en los cerdos, dicho de otra forma, la biodisponibilidad de los aminoácidos en la proteína intacta no es del 100 por ciento. Sin embargo, la disponibilidad de la mayoría de los aminoácidos se encuentra entre el 70 y 90 por ciento. La disponibilidad de los aminoácidos en los ingredientes individuales para el animal está determinada por la desaparición de los aminoácidos al final del intestino delgado en cerdos canulados en el íleon, que se le conoce como “digestibilidad ileal.” La digestibilidad se puede expresar como digestibilidad ileal “aparente” o “verdadera”. Esta última tiene una corrección de los aminoácidos endógenos (fuentes no alimenticias de aminoácidos, tales como las enzimas, moco, células epiteliales erosionadas, etc.). El sistema de “aminoácidos digestibles” es lo que comúnmente se usa hoy en la industria de alimentos balanceados de Estados Unidos.
 

Minerales y Vitaminas

Los cerdos requieren de 14 minerales en la dieta. Algunos de estos (azufre, magnesio, potasio, cromo) se proporcionan en cantidades suficientes en los ingredientes naturales, pero se tienen que suplementar otros. El calcio, el fósforo, la sal (cloruro de sodio) y los minerales traza cobre, hierro, manganeso, zinc, yodo y selenio comúnmente se añaden a la mayoría de las dietas de granos y harina de soya, pero se pueden proporcionar cantidades significativas de estos minerales parcial o incluso totalmente con los subproductos reciclados de origen animal.
 
El calcio y el fósforo se requieren en mayores cantidades que cualquier otro mineral. Los cerdos requieren cantidades significativas de minerales para la formación de huesos y para muchos otros propósitos. La mayor parte de los ingredientes vegetales son sumamente bajos en calcio y gran parte del fósforo se encuentra orgánicamente ligado en una forma que se le conoce como ácido fítico (o fitato) que es no es disponible para los cerdos. Debido a la baja biodisponibilidad de fósforo en los ingredientes vegetales (Cromwell y Coffey, 1993), las dietas a base de granos y oleoginosas necesitan más bien grandes cantidades de calcio tiamina y la piridoxina (vitamina B6), se proporcionan en cantidades suficientes mediante los ingredientes naturales y no tienen que suplementarse. La adición de vitaminas de complejo B es menos crítica cuando los subproductos reciclados de origen animal constituyen una porción del suplemento de proteína, ya que las fuentes de proteína animal contienen niveles mucho mayores de estas vitaminas, así como de minerales traza, que las harinas de oleoginosas. Antes, varios alimentos altos en proteína se mezclaban con productos de leguminosas como suplementos para granos para cubrir las necesidades de vitaminas y minerales traza de los cerdos. 

Hoy en día, comúnmente se incluyen vitaminas producidas sintéticamente y minerales traza inorgánicos (u orgánicos) como premezclas para suplementar estos importantes micronutrientes a los alimentos porcinos.
 
Fuentes recicladas de proteína de origen animal para cerdos En general, los suplementos de proteína animal son buenas fuentes de lisina y de otros aminoácidos. Además, contienen niveles más altos de minerales y de vitaminas del complejo B que las fuentes de proteínas vegetal. Sin embargo, los suplementos de proteína animal tienden a ser más variables en contenido de nutrientes y están sujetas a altas temperaturas de secado durante el procesamiento para la deshidratación y esterilización. A menos que se controlen con cuidado, las altas temperaturas pueden reducir a biodisponibilidad y otros aminoácidos.
 
En el cuadro 3 se muestra la composición típica de aminoácidos de las fuentes de proteína de origen animal más comunes para cerdos y en los cuadros 4 y 5 los estimados de la digestibilidad ileal aparente y verdadera de los aminoácidos en estas fuentes proteínas. Los niveles de calcio, fósforo y fósforo biodisponible de estos ingredientes se muestran en el cuadro 6. En estos cuadros también se proporcionan los niveles de nutrientes en la harina de soya descascarillada para propósitos de comparación. Todos los valores provienen de la publicación de Nutrient Requirements of Swine del National Research Council (NRC, 1998).
 
altamente disponible (por lo regular como cal molida) y fósforo (como fosfato mono o dicálcico, fosfato defluorinado y harina de hueso al vapor) para poder cubrir el requerimiento. Mucho, o casi todo el requerimiento de calcio y fósforo se pueden proporcionar por ciertas fuentes de proteína derivadas de animales (analizadas más adelante en este capítulo).
 
Cuadro 3. Composición de proteína y aminoácidos de subproductos reciclados de origen animal y la harina de soya descascarilladaa (por ciento). 
Subproductos reciclados de origen animal en la nutrición porcina - Image 3

Cuadro 4. Digestibilidad ileal aparente de aminoácidos en subproductos reciclados de origen animal y harina de soya descascarilladaa.
Subproductos reciclados de origen animal en la nutrición porcina - Image 4
 
Cuadro 5. Digestibilidad ileal verdadera de aminoácidos en subproductos reciclados de origen animal y harina de soya descascarilladaa.
Subproductos reciclados de origen animal en la nutrición porcina - Image 5
 
Cuadro 6. Composición de calcio, fósforo y fósforo biodisponible de subproductos reciclados de origen animal y harina de soya descascarilladaa.
Subproductos reciclados de origen animal en la nutrición porcina - Image 6

La sal común, añadida del 0.25 al 0.50 por ciento, va a cubrir los requerimientos de sodio y cloruro de los cerdos. Los otros minerales importantes: magnesio, potasio y azufre, se proporcionan en cantidades suficientes mediante los ingredientes naturales. Los materiales traza comúnmente se incluyen en las dietas en forma de una premezcla de minerales traza.
 
Los cerdos requieren de trece vitaminas. Las vitaminas A, D, E, K y B12 junto con la riboflavina, ácido pantoténico y niacina comúnmente se adicionan a las dietas porcinas. A menudo se añaden a las dietas de cerdas tres vitaminas adicionales: biotina, ácido fólico, y colina. Los otras dos vitaminas esenciales, la tiamina y la piridoxina (vitamina B6), se proporcionan en cantidades suficientes mediante los ingredientes naturales y no tienen que suplementarse. La adición de vitaminas de complejo B es menos crítica cuando los subproductos reciclados de origen animal constituyen una porción del suplemento de proteína, ya que las fuentes de proteína animal contienen niveles mucho mayores de estas vitaminas, así como de minerales traza, que las harinas de oleoginosas. Antes, varios alimentos altos en proteína se mezclaban con productos de leguminosas como suplementos para granos para cubrir las necesidades de vitaminas y minerales traza de los cerdos.

Hoy en día, comúnmente se incluyen vitaminas producidas sintéticamente y minerales traza inorgánicos (u orgánicos) como premezclas para suplementar estos importantes micronutrientes a los alimentos porcinos.
 

Fuentes recicladas de proteína de origen animal para cerdos

En general, los suplementos de proteína animal son buenas fuentes de lisina y de otros aminoácidos. Además, contienen niveles más altos de minerales y de vitaminas del complejo B que las fuentes de proteínas vegetal. Sin embargo, los suplementos de proteína animal tienden a ser más variables en contenido de nutrientes y están sujetas a altas temperaturas de secado durante el procesamiento para la deshidratación y esterilización. A menos que se controlen con cuidado, las altas temperaturas pueden reducir a biodisponibilidad y otros aminoácidos.
 
En el cuadro 3 se muestra la composición típica de aminoácidos de las fuentes de proteína de origen animal más comunes para cerdos y en los cuadros 4 y 5 los estimados de la digestibilidad ileal aparente y verdadera de los aminoácidos en estas fuentes proteínas. Los niveles de calcio, fósforo y fósforo biodisponible de estos  ingredientes se muestran en el cuadro 6. En estos cuadros también se proporcionan los niveles de nutrientes en la harina de soya descascarillada para propósitos de comparación. Todos los valores provienen de la publicación de Nutrient Requirements of Swine del National Research Council (NRC, 1998). 
 
Hay otras revisiones de las fuentes de proteína animal escritas por Cunha (1977), Thacker y Kirkwood (1990), Knabe (1991), Chiba (2001), Cromwell (2002) y McGlone and Pond (2003). Harina de carne, harina de carne y hueso La harina de carne y la harina de carne y hueso son las dos fuentes de proteína de origen animal que más comúnmente se usan en las dietas porcinas.
 
Durante muchos años se han usado ampliamente ambos subproductos en alimentos porcinos (Franco y Swanson, 1996). Estos productos se describen oficialmente como subproductos reciclados de tejidos de mamíferos que incluyen huesos pero excluyen cualquier adición de sangre, pelo, pezuñas, cuernos, recortes de cuero, estiércol, estómago y contenido ruminal, excepto aquellas cantidades que puedan darse inevitablemente en las buenas prácticas de procesamiento (AAFCO, 2006).
 
La cantidad de fósforo es el principal criterio para distinguir ambos productos. Si el nivel de fósforo es del 4.0 por ciento o mayor, el producto se designa como harina de carne y hueso. Si el nivel de fósforo es menor al 4.0%, el producto se designa como harina de carne. De acuerdo con la definición oficial, el nivel de calcio no debe de ser de más de 2.2 veces el nivel de fósforo. Aunque no se incluye en la definición oficial, la proteína cruda de la harina de carne y hueso es de aproximadamente el 50 por ciento y de la harina de carne es de aproximadamente de tres a cinco por ciento unidades más alto en proteína. El tankage de la harina de carne y el de la harina de carne y hueso es similar a la harina de carne y a la harina de carne y hueso, respectivamente, excepto que también contienen sangre o harina de sangre.
 
Para la mayor parte de los ingredientes de alimentos balanceados, los porcentajes de varios aminoácidos tienden a aumentar conforme aumenta el nivel de proteína cruda en dicho ingrediente; sin embargo, a menudo es relativamente mala la correlación entre las dos. Un análisis de 73 muestras de harina de carne y de harina de carne y hueso (Knabe, 1995), muestra que la lisina aumenta en 0.06 por ciento por cada uno por ciento de aumento en la proteína cruda (R2 = 0.47, figura 3).

La lisina en la harina de carne es tan alta, o incluso ligeramente más alta, que la lisina en la harina de soya (cuadro 3). Sin embargo, la biodisponibilidad de la lisina es ligeramente menor que en la harina de soya (cuadros 4 y 5). Tanto la harina de carne como la harina de carne y hueso son relativamente bajas en triptofano; algunas investigaciones han mostrado que la biodisponibilidad (es decir,  la digestibilidad ileal) del triptofano y de algunos otros aminoácidos es un poquito más baja (Knabe, 1987; NRC, 1998). El bajo contenido de triptofano se debe al hecho de que el colágeno es una de las principales proteínas en huesos, tejido conectivo, cartílagos y tendones (Eastoe e Eastoe, 1954), y que el colágeno está prácticamente desprovisto del triptofano (Eastoe y Long, 1960).
 
Figura 1. Relación del calcio y fósforo en 426 muestras de harina de carne y de harina de carne y hueso (adaptado de Knabe, 1995).

Subproductos reciclados de origen animal en la nutrición porcina - Image 7 
Figura 2. Relación de proteína cruda y fósforo en 426 muestras de harina de carne y de harina de carne y hueso (adaptado de Knabe, 1995).
Subproductos reciclados de origen animal en la nutrición porcina - Image 8

Figura 3. Relación de proteína cruda y lisina en 73 muestras de harina de carne y de harina de carne y hueso (adaptado de Knabe, 1995). 
Subproductos reciclados de origen animal en la nutrición porcina - Image 9

Knabe (1995) resumió la composición de 426 muestras de harina de carne y harina de carne y hueso en las que encontró que promediaban 52.4 por ciento de proteína, 9.07 por ciento de calcio y 4.54 por ciento de fósforo (cuadro 7). El promedio de contenido de grasa de 113 muestras fue de 10.68 por ciento. Un análisis de regresión de los datos resumidos por Knabe (1995) indica una relación lineal muy fuerte entre el calcio y el fósforo en la harina de carne y la harina de carne y hueso (R2 = 0.80), en la que el calcio aumentaba 2.08 por ciento por cada uno por ciento de aumento en el fósforo (figura 1). Un análisis posterior de los datos resumidos por Knabe (1995) indica que el fósforo disminuye en 0.106 por ciento por cada uno por ciento de aumento en la proteína cruda (R2 = 0.23, figura 2). 
 
Cuadro 7. Composición de la harina de carne y la harina de carne y hueso analizada por tres diferentes fabricantes de alimentos balanceados a.
Subproductos reciclados de origen animal en la nutrición porcina - Image 10

Algunos de los primeros experimentos de alimentación con harina de carne y hueso indican que el desempeño del crecimiento se reduce en los cerdos en crecimiento y finalización cuando los niveles crecientes de harina de carne y hueso se sustituyen con harina de soya en las dietas a base de maíz (Peo y Hudman, 1962, Evans y Leibholz, 1979). Estos primeros estudios indican que la cantidad máxima de harina de carne o de harina de carne y hueso no debería de exceder el dos o tres por ciento de la dieta. Sin embargo, los estudios más recientes en la Universidad de Kentucky han mostrado que se pueden incluir niveles más altos de harina de carne o harina de carne y hueso en dietas de crecimiento y finalización para cerdos sin reducir el desempeño si también se suplementa triptofano (Cromwell et al., 1991).
 
Los estudios muestran que cuando se añade 0.03 por ciento de triptofano por cada 10 por ciento de adición de harina de carne y hueso en la dieta, el desempeño es casi tan bueno como el de los cerdos alimentados con dietas a base de maíz y harina de soya (cuadro 8). Los estudios involucraron a 24 cerdos por tratamiento de 24 a 93 kg (53 a 205 lb) de peso corporal en el Experimento 1 y 20 cerdos por tratamiento de 45 a 94 kg (99 a 207 lb) de peso corporal en el Experimento 2. Los niveles
relativamente altos de calcio y fósforo en la harina de carne y la harina de carne y hueso permiten formular las dietas para cerdos sin tener que incluir suplementos inorgánicos de calcio y fósforo. Los estudios recientes en la Universidad de Kentucky indican que el fósforo en la harina de carne y hueso es de 85 a 91 por ciento tan biodisponible como el fósforo del fosfato mono y dicálcico (Traylor et al., 2005ab). La inclusión de cantidades suficientes de harina de carne y hueso para cubrir los requerimientos de calcio y fósforo de los cerdos en crecimiento y finalización en el estudio resultaron en un desempeño y una integridad ósea óptimas (cuadro 9).
 
Cuadro 8. Niveles de harina de carne y hueso en dietas de maíz y harina de soya sobre el desempeño de cerdos en crecimiento y finalizacióna.

Subproductos reciclados de origen animal en la nutrición porcina - Image 11 
Cuadro 9. Desempeño de cerdos en finalización alimentados con dietas en la que el calcio y fósforo suplementario la suministraban el fosfato dicálcico o la harina de carne y huesoa.
Subproductos reciclados de origen animal en la nutrición porcina - Image 12

Con frecuencia se hacen preguntas con respecto a qué factores pueden afectar el valor nutritivo de la harina de carne y la harina de carne y hueso en cerdos. Desde luego, el sobrecalentamiento de las harinas durante el procesamiento ha mostrado que reduce la biodisponibilidad de varios de los aminoácidos (Batterham et al., 1986, Knabe, 1987). Sin embargo, el calor en exceso de las harinas no parece reducir la biodisponibilidad del fósforo de acuerdo a los estudios de Traylor et al. (2005b). De la misma forma, el tamaño de partícula de la harina dentro de los límites que comúnmente se usan en la industria no afectan la disponibilidad del fósforo (Traylor et al., 2005b). Por otro lado, el fósforo en una harina de carne hueso de alta contenido de cenizas de origen bovino encontraron estos investigadores que es más biodisponible que el fósforo de una harina de origen porcino de bajo contenido de cenizas, una diferencia de aproximadamente 15 unidades porcentuales. Los investigadores propusieron que la diferencia en la biodisponibilidad del fósforo se pudo haber debido a una mayor proporción del fósforo en la harina alta en cenizas suministrada por el hueso, mientras que la mayoría del fósforo en la dieta de bajo contenido de cenizas lo suministraban las partes blandas.

Harina de subproductos avícolas
La harina de subproductos avícolas es un producto reciclado del sacrificio y de las plantas de procesamiento avícola. Oficialmente se describe como las partes molidas, recicladas o limpias de aves sacrificadas, tales como las cabezas, patas, huevos sin desarrollar e intestinos, sin incluir a las plumas excepto en aquellas cantidades en que inevitablemente sucedan en las buenas prácticas de procesamiento (AAFCO, 2006). Debido a que la mayor parte de la industria avícola está tan verticalmente integrada, este producto por lo general regresa al alimento avícola propio de las compañías y mucho menos de este producto se utiliza en alimentos porcinos en comparación con la harina de carne o la harina de carne y hueso. La composición de aminoácidos de las harinas de subproductos avícolas no es muy diferente de la de la harina de carne o harina de carne y hueso, pero es un poco más baja en calcio y fósforo que los productos de mamíferos. Con respecto a los estudios de alimentación de cerdos, se ha hecho muy poca investigación con la harina de subproductos avícolas.
 
Harina de plumas hidrolizadas
La harina de plumas tiene una composición similar a las plumas de las aves. Este producto es muy alto en proteína (85 por ciento de proteína cruda), pero su calidad es baja, debido al alto contenido de cistina con relación a otros aminoácidos. Es necesaria la hidrólisis de las plumas para romper la gran cantidad enlaces de azufre y liberar a los aminoácidos. Incluso así, la digestibilidad ileal aparente y verdadera de la lisina y otros aminoácidos es baja comparada con otros subproductos reciclados. Gran parte de la harina de plumas va de regreso a los alimentos avícolas. Algunas investigaciones han mostrado que los cerdos pueden usar una cantidad limitada de harina de plumas hidrolizadas en las dietas, pero es relativamente poco común su uso en la industria porcina. Chiba (2001) hizo una revisión de varios estudios de investigación con cerdos que involucran la alimentación de la harina de plumas hidrolizadas.

Harina de pescado
La harina de pescado se describe oficialmente como los tejidos limpios, secos y molidos de pescados enteros o recortes de pescados no descompuestos, o de ambos, con o sin extracción parcial del aceite (AAFCO, 2006). La harina de pescado es una excelente fuente de proteína para cerdos; sin embargo, el alto costo de ésta en Estados Unidos limita su uso en la mayoría de las dietas. Los principales productores de harina de pescado son Perú y Chile. La mayoría de la harina de pescado en los alimentos para cerdos se usa en las dietas de iniciación para cerdos al destete. Las harinas de pescado son bastante variables en composición dependiendo del tipo de pescado que se use y del tipo de métodos de procesamiento. Algunas harinas se hacen de residuos y otras se hacen del pescado completo. La harina de pescado menhaden es una harina de pescado alta en aceite y es una de las más comúnmente usadas en las dietas de iniciación. La inclusión de harinas seleccionadas de pescado menhaden o de solubles de pescado en las dietas de iniciación ha mostrado en varios estudios que mejoran el desempeño de los lechones con destete temprano (Stoner et al., 1990; Seerley, 1991). Ciertos ácidos grasos de cadena larga en el aceite de pescado pueden causar un sabor a “pescado” en la carne de cerdo, por lo que el nivel de la harina de pescado no debe exceder el 6 o 7 por ciento. En las dietas de finalización, incluso los niveles más bajos pueden resultar en un sabor no deseable a “pescado” en los productos de carne de cerdo.

 
Productos de sangre para cerdos

Harina de sangre deshidratada
La harina de sangre deshidratada es muy alta en proteína (85 a 90 por ciento) y en lisina (7 a 8 por ciento). Algunos de los métodos más antiguos que se usaban para deshidratar la harina de sangre destruía gran parte la lisina y algunos de los otros aminoácidos, y reducían su palatabilidad (Chiba, 2001); por eso, antes no se usaba la harina de sangre mucho en las dietas porcinas. Sin embargo, los métodos mejorados de secado, que incluyen el secado de anillo y el secado rápido ha resultado en un producto muy mejorado con un alto nivel de lisina disponible y de otros aminoácidos (Parsons et al., 1985, Miller, 1990). La harina de sangre es muy baja en isoleucina, el primer aminoácido limitante en una mezcla de maíz y harina de sangre. Debido al alto nivel de hemoglobina en la harina de sangre, el contenido de hierro es muy alto (1,900 a 2,900 ppm, NRC, 1998).
 
Varios estudios han mostrado que la harina de sangre adecuadamente deshidratada es una buena fuente de proteína cuando se usa en niveles bajos en dietas porcinas (Miller, 1990, Hansen et al., 1993, Kats et al., 1994). Generalmente, se recomienda que la harina de sangre deshidratada se limite de 1 a 4 por ciento de la dieta porcina (Cunha, 1977, Wahlstrom y Libal, 1977 y Miller, 1990), aunque se han indicado niveles más altos (6 a 8 por ciento) (Seerley, 1991).
 
Plasma animal deshidratado y glóbulos sanguíneos deshidratados
Dos productos relativamente nuevos que se están usando ampliamente en dietas de preiniciación e iniciación para lechones con destete temprano se hacen a partir de la sangre de plantas de sacrificio de cerdos y ganado. La sangre se trata con un anticoagulante (citrato de sodio), se almacena bajo refrigeración, se separa en plasma y glóbulos sanguíneos, y se liofiliza cuidadosamente. El plasma animal secado por aspersión es una excelente fuente de proteína para los lechones con destete temprano.

Aparte de su magnífico perfil de aminoácidos (cuadro 3), los niveles altos de proteínas globulares (que incluyen a los inmunoglobulinas) del plasma animal deshidratado estimulan el crecimiento y el consumo de alimento durante la etapa crítica posterior al destete. Un estudio reciente en la Universidad de Kentucky (Pierce et al., 2005) verificó que las inmunoglobulinas, principalmente inmunoglobulina G, son el principal componente del plasma que estimula el crecimiento en los lechones con destete tempranos.

Además, el plasma de la sangre del ganado o de los cerdos parece ser igualmente efectivo en producir esta respuesta (Pierce et al., 2005). El plasma animal secado por aspersión, aunque es relativamente caro, se usa ahora comúnmente a niveles de tres a seis por ciento en iniciadores de cerdos Fase I en las primeras 1 o 2 semanas después del destete. Una revisión de Coffey y Cromwell (2001) resume el valor de este producto en las dietas para cerdos al destete.
 
Los glóbulos sanguíneos deshidratados, el producto que queda después de eliminar el plasma de la sangre también es un excelente ingrediente para las dietas de iniciación de cerdos. Por lo general, este producto se usa en niveles de dos a cinco por ciento en dietas Fase II de cerdos al destete, después de la eliminación del plasma deshidratado más caro de la dieta. Los glóbulos sanguíneos son muy altos en lisina, pero relativamente bajos en isoleucina. Además, el contenido de hierro de glóbulos sanguíneos deshidratados es bastante alto (2,700 ppm, NRC, 1998) debido a la alta concentración de hemoglobina en el producto. Coffey y Cromwell (2001) escribieron una revisión de los estudios de alimentación con glóbulos sanguíneos deshidratados.

Harina de hueso al vapor: fuente mineral para cerdos
La harina de hueso al vapor es uno de los varios suplementos de minerales que se usan en la industria de alimentos balanceados como fuentes de calcio y fósforo. Este producto se hace de los huesos cocidos bajo presión al vapor, que después se secan y muelen. Los niveles de calcio y fósforo en la harina de hueso se encuentran en la misma proporción que la que tiene el hueso (cuadro 6). Debido a su costo más alto y a la biodisponibilidad ligeramente más baja de fósforo para cerdos (82 a 85 por ciento contra 95 a 100 por ciento del fosfato dicálcico, Cromwell y Coffey, 1993), comúnmente no se usa la harina de hueso al vapor como un suplemento de fósforo para cerdos como el fosfato mono o dicálcico o el fosfato defluorinado.
 

Grasas recicladas de origen animal: fuente de energía para cerdos

Las grasas de origen animal se usan ampliamente en los alimentos para cerdos. Las grasas recicladas de origen animal, es decir, el sebo no comestible, grasa no comestible y la grasa avícola, representan aproximadamente el 60 por ciento de las grasas y aceites que se alimentan al ganado y a las aves, mientras que la grasa de restaurantes, aceites vegetales y los aceites de pescado constituyen el otro 40 por ciento (comunicación personal, Ray Rouse, 2000, Rouse Marketing, Cincinnati, OH).

Como se mencionó previamente, las grasas y los aceites representan una fuente de energía altamente concentrada. Como resultado, el consumo voluntario  de alimento de los cerdos es menor cuando se incluye grasa en la dieta. Este hecho, junto con tal vez un incremento ligero en la tasa de crecimiento significa que la eficiencia de la conversión alimenticia (o la relación de alimento - ganancia) se mejora marcadamente cuando se incluye grasa en las dietas porcinas. En promedio, cada uno por ciento de inclusión de grasa reduce la cantidad de alimento requerido por unidad de ganancia en los cerdos en aproximadamente dos por ciento. Esto significa que el productor tiene que manejar menos alimentos. El cuadro 10 muestra las respuestas típicas de los cerdos en crecimiento y finalización a la adición de grasas a la dieta. En algunos casos, la grasa dosal de la canal puede aumentarse ligeramente en los cerdos que se alimentan con grasa. La adición de grasa al alimento mejora las propiedades físicas de éste. 

Cuando el alimento se peletiza, la grasa adicional hace que sea más fácil la peletización. También reduce el desgaste y rotura del equipo de manejo del alimento. Además, una de las principales ventajas de utilizar grasa en los alimentos balanceados es que reduce mucho el polvo del alimento en las plantas y en el alojamiento porcino. Ya que los microorganismos tienden a viajar a las partículas de polvo, una menor cantidad de polvo significa que habrá menores problemas respiratorios en los cerdos que se crían en confinamiento así como de las personas que trabajan en estos lugares (Curtis et al., 1975). Los estudios han mostrado menos lesiones pulmonares en los cerdos que se producen en confinamiento en los que el alimento contiene de tres a cinco por ciento de grasa (Gordon, 1963).
 
Las adiciones de grasa a las dietas de las cerdas lactantes han mostrado que aumentan el rendimiento de leche, aumentan el contenido de grasa en la leche, y resultan en una mayor supervivencia y pesos al destete de los cerdos (Pettigrew, 1981).
 
Cuadro 10. Efectos de la grasa suplementaria sobre el desempeño de cerdos en crecimiento - finalización.

Subproductos reciclados de origen animal en la nutrición porcina - Image 13 
 
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Autores:
German Davalos
North American Renderers Association (NARA)
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Juan Carlos Contreras Castellanos
1 de abril de 2022
Me gustaría saber sobre el riesgo de alimentar cerdos con insumos de origen animal y desperdicios de comida humana. gracias
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Fernando
29 de diciembre de 2015
se´ñores deseo saber si esta dieta es benefica para mis cerdos de engorde o que le hace falta asi: Arina de arroz 24.9 kgs Torta de palmiste 2 kgrs Torta de solla 3.5 Kgrs Arina de sangre o de pezcado 1.6 Kgrs Melaza 1.200 Kgrs sebo animal 1.6 Kgrs Carbonato de calcio 4 Kgrs Total 100 % se mesclar y se coloca en una profetizadora y salen las pepitas para empacar gracias por su atención correo : fercho123blancor@hotmail.com..Fernando blanco Colombia
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carlos gonzalez
18 de octubre de 2015
Soy de Venezuela y quiero conocer empresas que realicen sub productos para realizar mi propio alimento para animales. Gracias
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Nelson Humberto Garcia
6 de octubre de 2015
Muy interesante este tema me pueden explicar si el rumen del ganado sirve de alimento para los cerdos y como se husa y como se complementa es que yo mezcló salvado de maíz sirta porción de sangre rumen de vaca sebo de res frito y polvillo de arroz eso es mas cascara molida saludos a todos muchas gracias por favor respondermen
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Mila Zlateva
4 de octubre de 2015
Hola a todos, muy interesante el tema. me pueden explicar como hacer harina de plumas, para abono organico no para comida de animales!! saludos cardiales a todos! porfavor contestar al centrefolds@abv.bg
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