Más allá de los Antibióticos: El Poder de los Postbióticos en la Sanidad Porcina
Publicado:2 de marzo de 2026
Fuente:Rus María Montoya Moreno (Autora del trabajo Fin de Grado en Veterinaria); Tania Pérez Sánchez, Héctor Fuertes Negro y Jesús Vicente Díaz Cano (Directores). Facultad de Veterinaria, Universidad de Zaragoza. España
El sector porcino se enfrenta a una encrucijada histórica. Con la presión creciente para reducir el uso de antibióticos profilácticos y la inminente restricción del óxido de zinc debido a su impacto ambiental, la búsqueda de alternativas eficaces no es solo una tendencia, sino una necesidad de supervivencia para el productor. Un trabajo realizado por Rus María Montoya Moreno, desarrollado en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza (https://zaguan.unizar.es/record/76664), como parte de su proyecto de Fin de Grado, profundiza en cómo el uso de piensos fermentados y postbióticos está transformando la prevención de patologías entéricas en lechones.
La clave de esta revolución reside en el equilibrio de la microbiota intestinal. El destete es, sin duda, el momento más crítico: el lechón pierde la protección inmunitaria de la leche materna y se enfrenta a un estrés nutricional y ambiental que altera su ecosistema bacteriano. En este escenario, el estudio destaca el papel de los postbióticos, que son metabolitos (como el ácido butírico, enzimas y péptidos) generados durante la fermentación bacteriana. A diferencia de los probióticos convencionales, estos compuestos no dependen de la viabilidad de microorganismos vivos para ejercer su efecto, actuando de forma directa y rápida sobre la mucosa intestinal.
La Aplicación Práctica: Paredes Intestinales más Fuertes
Para el productor, el beneficio más tangible se observa en la morfología del intestino. La investigación demostró que el uso de suplementos como Probisan favorece la integridad de la mucosa, aumentando significativamente la altura de las vellosidades intestinales. Unas vellosidades más altas significan una mayor superficie de absorción de nutrientes y una barrera física más robusta contra patógenos. Además, el ácido butírico presente en estos procesos actúa como el combustible preferido por los colonocitos, acelerando la regeneración del epitelio y reforzando las uniones celulares para reducir la permeabilidad intestinal.
Desde el punto de vista inmunológico, los resultados son reveladores. Se observó que estos componentes reducen los efectos inflamatorios provocados por los lipopolisacáridos de bacterias Gram-negativas, como E. coli, la principal responsable de las diarreas post-destete. Al mismo tiempo, potencian la respuesta inmune natural contra bacterias Gram-positivas, ofreciendo una protección integral que permite que el animal destine su energía al crecimiento en lugar de combatir infecciones constantes.
El Punto de Debate: ¿Es Necesaria la Proliferación de Lactobacilos?
Un hallazgo que promete generar discusión en los foros académicos es la reducción de Lactobacillus spp observada en los animales suplementados. Lejos de ser un efecto negativo, el estudio sugiere que, al recibir directamente los metabolitos secundarios (postbióticos) que normalmente producirían estas bacterias, el organismo del cerdo considera innecesaria su proliferación masiva en la microbiota. Este concepto de "ahorro metabólico" y eficiencia en la colonización plantea nuevas preguntas sobre si el objetivo final de un aditivo debe ser siempre aumentar la carga bacteriana o, simplemente, proveer sus beneficios finales.
¿Podrán los postbióticos sustituir definitivamente al óxido de zinc y los antibióticos sin comprometer los índices de conversión en granjas de alta presión sanitaria?