


Estimados foristas,
Evaluar el impacto de las micotoxinas y productos atrapantes de micotoxinas bajo condiciones controladas no es una tarea sencilla. Es necesario considerar que los niveles de contaminación necesarios para generar efectos negativos en los animales bajo condiciones controladas, suelen ser muy superiores a los que las entidades regulatorias señalan como permisibles (especialmente al trabajar con micotoxinas puras).
Bajo condiciones comerciales de producción, la concurrencia de diversos factores de estrés (que no aparecen bajo condiciones controladas) pueden incrementar notablemente la susceptibilidad de los animales a determinados niveles de contaminación. Esta situación puede generar mucha confusión respecto cuáles niveles de contaminación (de una o varias micotoxinas presentes simultáneamente) ya son un riesgo para la salud y productividad de los animales.
Con ánimo constructivo, en estos estudios es importante contar con un grupo testigo sin contaminación para validar que el grupo con alimento contaminado realmente está desafiado con los niveles de micotoxinas empleados.
Por otro lado, siempre es deseable tener la mayor certeza sobre el nivel real de contaminación del alimento a utilizar (especialmente cuando se trabaja con insumos naturalmente contaminados o inoculados con cultivos de hongos micotoxigénicos).
De ser posible hay que asegurar primero la homogeneidad del insumo en cuestión (molienda y mezclado), luego realizar un muestreo representativo del mismo, y posteriormente proceder a analizarlo. También es deseable utilizar métodos instrumentales para el análisis. Igualmente es importante monitorear en los diferentes lotes de alimento preparado con este insumo contaminado, que el nivel de micotoxinas final realmente corresponde al estimado. Ya controlado esto, podemos proceder a proporcionar el alimento experimental a los animales.
En la evaluación aquí realizada no se observaron lesiones macroscópicas ni microscópicas, ni alteraciones en las variables hematológicas en el grupo contaminado, lo cual imposibilita de hecho una evaluación objetiva de los diferentes tratamientos antimicotoxinas. Pero, por otro lado, tampoco permitiría determinar que los niveles aquí evaluados se pueden considerar inocuos.
Espero que estos comentarios sean de utilidad.
