engormix
search
search
El servicio no esta disponible para contactar a esta empresa desde Argentina

Ingredientes alternos para cerdos. Conocer para decidir su inclusión

Publicado el: 2/11/2009
Autor/es:
En América Latina, por su disponibilidad y por su consistencia nutricional, los ingredientes básicos para la alimentación del cerdo son: Maíz y/ o sorgo (granos de cereales), pasta de soya, afrecho de trigo y grasa añadida (vegetal, animal, mixta).

Al resto de los ingredientes se les puede considerar alternos o sustitutos, aunque la sustitución que hacen de los ingredientes básicos es solamente parcial, y casi nunca es en relación 1 a 1; entonces, es obligatorio reformular el alimento.  Es decir, salvo en muy contados casos, aunque se utilicen ingredientes alternos, persiste la necesidad de usar algún grano de cereal y pasta de soya, pero en menor proporción.

Para conocer el tema de los ingredientes alternos en la alimentación del cerdo abordaré los siguientes puntos con ejemplos:

1.- Beneficio por el uso de ingredientes alternos.
2.- Relación de precios de los ingredientes.
3.- Tipos de Ingredientes alternos:

Estandarizados.
Rústicos.

4.- Control de calidad.
5.- Análisis de los pros y lo contras de los ingredientes alternos.
6.- Guía para investigar la factibilidad de uso de ingredientes alternos.
7.- Uso de ingredientes alternos en la práctica.
8.- Reflexión final.

1.- ¿Cuál sería el beneficio de usar ingredientes alternos?
En teoría, abaratar un poco el costo de la fórmula, pues, supuestamente los ingredientes alternos son más económicos, pero esto es un mito.  El precio de los ingredientes alternos está encadenado al precio del maíz y al de la pasta de soya.  Por ejemplo, si sube el precio de la pasta de soya se eleva el precio de la pasta de canola, de la pasta de girasol, el precio de las harinas de carne y, hasta el precio de la lisina cristalina que, sin ser este último ingrediente alterno, su inclusión está en función del nivel de inclusión de la pasta de soya principalmente.  Las gráficas 1 a 5 demuestran la relación del precio  de ingredientes proteicos con el precio de la pasta de soya (pesos mexicanos por kilogramo).  El alza de los precios depende también de la paridad peso : dólar pero, afecta por igual a todos los ingredientes.

2.- Relación de precios de los ingredientes.
Los precios de las materias primas conservan, entre si, sus proporciones porque: su precio depende de su demanda y, su demanda depende de su valor nutricional, el cual, relativamente es el mismo; por ejemplo, en general la pasta de canola (nabo), tiene aproximadamente tres cuartas partes de la proteína de la pasta de soya (36% vs 47% de proteína cruda), el maíz tiene la sexta parte de la proteína de la pasta de soya (8 vs 47%), y 15 veces menos lisina digestible (0.18 vs 2.7%).  Para la energía también hay proporciones.

En ocasiones, se logran compras de oportunidad pues, localmente el alza en el precio de un ingrediente alterno puede tardar unas dos semanas en corresponder a la alza del precio del maíz o de la pasta de soya (sube de precio el ingrediente cuando precisamente aumenta su demanda porque está sustituyendo más de lo habitual al maíz o a la pasta de soya).  Sin embargo, con las vertiginosas comunicaciones de hoy en día, ya existe una cultura de estar constantemente actualizados en los precios, incluso del mercado de futuros del maíz, trigo y la soya en EE.UU.

¿Entonces por qué usar ingredientes alternos?
El uso inteligente de ingredientes alternos puede liberar un poco la dependencia en la compra de grano y pasta de soya en niveles de hasta el 50%.  Esto puede significar una gran ventaja, si en la región, uno o unos cuántos productores son los que consiguen los ingredientes alternos; se trata de una elemental y justa competencia local, similar a la lucha que se observa por ganar los mejores clientes para el cerdo.

3.- Tipo de ingredientes alternos.
A) Ingredientes alternos estandarizados.
Entre los ingredientes alternos tenemos a: la pasta de canola, soya integral cocida, pulidura o salvado de arroz, gluten de maíz, harina de galleta, harinas de carne, grasa amarilla, melaza, cascarilla de soya, harinas de pescado ¿Qué tienen en común?

El uso de estos ingredientes no es ningún secreto pues, son resultado de procesos industrializados bien definidos que controlan su calidad, homogenizan sus valores nutricionales y por tanto, durante años, se han usado con seguridad y en forma estandarizada en los alimentos para animales, si bien, su disponibilidad geográfica no es total.  Además, es frecuente que estos subproductos ya estén acaparados por las grandes plantas de alimento. 

B) Ingredientes alternos casi “artesanales” o rústicos.
Existe un segundo nivel de ingredientes alternos que se caracterizan por:

A)

Poca información nutrimental.

1

Pocas muestras analizadas y/ o pocos reportes analíticos en la bibliografía científica.

2

Información incompleta (sin análisis de FDA y FDN*, almidón, aminoácidos digestibles).

3

Carecen de ecuaciones de predicción de aminoácidos para hacer ajustes nutrimentales según el nivel de proteína cruda del ingrediente.

4

Se desconocen los posibles niveles de restricción por: efectos tóxicos, mal sabor, baja digestibilidad, etcétera.

5

Se desconoce el efecto de enzimas digestivas exógenas (fitasa, arabinoxilanasa, etc.)

B)

Sin control de calidad.

1

Gran variación nutricional entre, y dentro de los lotes.

2

Oferta comercial baja y/ o muy local, pero, localmente pueden cubrir las necesidades de los porcicultores, es decir, hay una mayor disponibilidad de ellos que de los industriales.

Todo lo anterior implica riesgos en su uso.

*FDA = Fibra resistente al Detergente Ácido, FDN = Fibra resistente al Detergente Neutro.

Entre los ingredientes alternos rústicos tenemos:
Harina de yuca, harina de plátano, pasta de coco, palmiste; pan frío, barredura de pan, granza (barredura de granos de bodega), salvado de maíz, arroz partido, germen de maíz, trigo helado, papa, yogurt caducado, suero de leche líquido, ácidos grasos, aceite de fritura, pastas de: ajonjolí, cártamo, girasol; harina de plumas, ciertas harinas de carne, ciertas harinas de pescado, desechos de: brócoli, aguacate, coliflor, col, etcétera, etcétera. Pero existen muchos otros ingredientes alternos en países o regiones muy específicas; de hecho un problema práctico es el nombre popular del ingredientes pues, cambia de una región a otra o bien, es tan exclusivo de una región que el nombre no nos dice nada; por tanto es conveniente referirse al nombre científico si su origen es vegetal o, describir como se obtiene y de que parte se trata.


Control de calidad, caso en Pasta de ajonjolí
En junio del 2009 estuvo ofreciéndose en el mercado mexicano una pasta de ajonjolí muy económica.  Por principio de cuentas hay que aclarar que la pasta de ajonjolí no es un ingrediente común en México y por tanto, su apariencia no es bien conocida. 

Entonces, cuanto antes, se procedió a caracterizar la composición nutricional aproximada de muestras de varios lotes del ingrediente en cuestión (Análisis Químico Proximal, Laboratorio EURO-NUTEC).

Los resultados estuvieron pronto y el valor de proteína fue consistente con el certificado de calidad del proveedor; pero, los valores de fibra y cenizas resultaron inquietantemente altos (cuadro 1). 

Ya con más calma, al intercambiar información con los colegas de del laboratorio de CCPA (Francia), se sospechó de los resultados y se decidió investigar con más detalle (técnica de Microscopía Cuantitativa).

El resultado fue revelador: la muestra estaba adulterada con una gran cantidad de ingredientes responsables de los altos niveles de fibra y cenizas pero, gracias a la  inclusión de urea se elevó la cantidad de nitrógeno para simular un alto nivel de proteína (similar a lo que hizo con melamina para adulterar leche para infantes en China).  Se deduce que la alteración fue premeditada pues, con urea se alcanzó el valor de “proteína” típico de la pasta de ajonjolí.  Con base en los oportunos resultados se evitó la compra de la pasta de ajonjolí.  La experiencia debe ser muy ilustrativa para todos.

5.- Análisis de la pros y contras de los ingredientes alternos.
Cuando los ingredientes básicos están caros, los productores muestran interés en buscar alternativas más económicas, pero hay que tener mucho cuidado en la elección de los ingredientes alternos; pues, una mala decisión puede producir: 1) Fórmulas nutricionalmente desbalanceadas, 2) Rechazo del alimento por mal sabor, 3) Problemas de mezclado, 4) Intoxicación de los animales.   Además, se debe prever: a) Capacidad de almacenamiento (silos, bodega), b) Resistencia de los gerentes de planta porque implica trabajo extra de supervisión (inventarios, control de calidad), más proveedores; y muchos gerentes, con o sin razón, buscan solamente la simplificación.

 

Antes de adquirir un ingrediente alterno hágase las siguientes preguntas*

1

¿La disponibilidad y consistencia del producto soporta su uso a largo plazo?

2

¿Existen peligros para hombre o animales asociados con este producto?

3

¿Es apropiado para la alimentación de mis aves, cerdos, rumiantes; para que etapa?

4

¿Qué valor nutritivo tiene este componente?

5

¿Qué VARIACIÓN nutricional y de calidad tiene?

6

¿Qué costos de procesamiento y otros están asociados?

7

¿ El ahorro en el costo del nutrimento supera los costos asociados de este producto?

*Rea P, Bates R y Veum T. Universidad de Missouri.

6.- Guía para contestar las preguntas.

Antes de avanzar en la investigación del producto se debe contestar lo básico ¿Hay disponibilidad suficiente del ingrediente alterno?  De nada sirve que el ingrediente alterno sea una maravilla si por ejemplo,  la oferta alcanza para 15 días en todo el año.  Dimensione cuanto necesitaría al mes si se incluyera en la ración en un 10%, esto ya resultaría interesante y justificaría seguir contestando el resto de las preguntas. 

Para calcular el volumen necesario, inicie de este planteamiento: por cada 100 hembras y su producción se consumen unas 42 toneladas de alimento al mes, el 10% serían unas 4 toneladas.  Si su granja es de 200 hembras necesitará al menos 8 toneladas al mes del producto alterno.  Así es que, si le ofrecen una tonelada al mes, ni se moleste en investigar.  En el mejor de los casos acabaría usando el producto en muy pequeña inclusión o bien, en unos alimento sí y en otros no.

Debo hacer una excepción a esta recomendación pues, hay ingredientes alternos que pueden y deben usarse solamente en el pie de cría y por tanto, se puede aceptar un volumen menor al mes, tal es el caso de los ingredientes altos en fibra.

La baja oferta, o muy esporádica del ingrediente alterno, es la razón por la que muchas granjas grandes no utilizan subproductos que prácticamente sólo se consiguen al menudeo.  Por otro lado, las granjas grandes tienen una gran ventaja, sus grandes volúmenes de compra les permiten conseguir precios menores de grano y de pasta se soya; por tanto, ya no les interesan los subproductos de bajo volumen de oferta.

Se debe hacer una revisión en la literatura científica para tratar de contestar las preguntas 2 a 4.  Por ejemplo, se restringe mucho la inclusión de pasta de canola pues, tradicionalmente es asociada con rechazo del alimento por mal sabor.  Efectivamente esto sucedía hace varias décadas pero, la auténtica pasta de canola, es decir, la semilla de nabo mejorada, cultivada y procesada en Canadá, ha sido seleccionada para disminuir su sabor amargo y actualmente se puede incluir en una mayor proporción (sustituye a la mitad de la pasta de soya).  De hecho “Canola” es la abreviación de Canadian Oil (“oil” se refiere a que es una semilla de la cual se extrae aceite).  El referido porcentaje de inclusión provocaría rechazo de alimento con pasta de nabo de otro origen.  No cabe duda, la actualización científica es valiosa.

Para contestar las preguntas cuatro y cinco, independientemente de la información de la literatura, se deben enviar varias muestras de un mismo lote y de varios lotes para verificar o conocer los valores nutricionales, así como, su grado de variación dentro del lote y entre los lotes.

Usaré la pulidura de arroz para ilustrar el importante tema de la variación nutricional de un mismo ingrediente alterno.  El nombre correcto del ingrediente es pulidura de arroz, no “pulido”, pues pulido es el proceso para blanquear el arroz. De hecho, en EE.UU. se distinguen: a) Salvado de arroz, b) Pulidura de arroz, c) Mezcla (Brewer) de grano pulido y roto; incluso existe una pulidura de arroz desengrasada. Las diferencias nutricionales entre éstas alternativas son importantes en energía  y proteína.

El contenido nutricional es muy bueno pero, como se observa en  la gráfica, presenta considerable variación en proteína, mucha de la cual se debe a la proporción de las partes del grano que lo integran (aleurona, germen, cascarilla, cenizas y arroz partido).

Nótese que los coeficientes de variación (CV) para Proteína Cruda, Grasa y Fibra Cruda van de altos a muy altos.

La pregunta 6 es de suma importancia porque trata sobre el precio del ingrediente alterno listo para usarse en la elaboración de alimento, y es que deben incluirse costos como los siguientes: recolección, separación, secado u otro proceso especial, transporte y/ o descarga especial, fletes normales, almacenamiento, etcétera.  Muchas veces, al sumar todos estos costos, el ingrediente que parecía tan barato, resulta, de acuerdo a su aporte nutricional, más caro que el maíz o la pasta de soya.  Ejemplos de proceso especial: desecado de yuca; separación de Yogurt caducado; transporte especial de melaza, sebo de res, etcétera.

 

La pregunta 7 se contesta en parte con toda la información recabada en las preguntas 1 a 6 pero, también se necesita poner a competir al ingrediente en la formulación con las otras materias primas; es decir, se “ofrece” al momento de formular.  Esto implica que se introducen a la matriz del programa de formulación, sus aportes nutricionales y su precio por kilogramo.  Si aparece en la fórmula como un ingrediente más, quiere decir que está sustituyendo en parte al grano o a la pasta de soya y por tanto, que sí es rentable su uso por el momento (con los ingredientes que se formuló (valor nutricional y precio).  Si cambian los precios o valores nutricionales de los ingredientes, es probable que el ingrediente alterno ya no entre en la formulación o bien, que entre en mayor cantidad, todo depende de los cambios en los otros ingredientes, este es el caso típico el del Grano y Solubles Desecados de Destilería (DDGS).

Ejemplos de fórmulas con ingredientes alternos.
Planteamiento de la formulación.
Para ilustrar el punto anterior supongamos que se va a formular la etapa de Desarrollo (alimento para los cerdos de 50 a 75 kg).  Entre los diversos nutrimentos que se deben cubrir se señala en la matriz de formulación lo siguiente: El alimento debe contener un mínimo de 3,200 kilocalorías de Energía Metabolizable/ kg de alimento; Proteína cruda un mínimo de 15% y un máximo de 17.5%.  Se ofrecen los siguientes ingredientes y sus precios: Maíz de 8% de proteína cruda a un precio de $0.222 dólares/ kg; Pasta de soya de 46% de PC a un precio de $0.444/ kg; Carbonato de calcio ($USD 0.037); Ortofosfato 21/ 18 ($USD 0.815/ kg); Sal ($USD 0.111/ kg); Premezcla fija (10 kg/ tonelada de alimento), que contiene: minerales traza, vitaminas, enzima (fitasa), y aminoácidos cristalinos (lisina, metionina).  Se corre el programa de formulación y se obtiene la fórmula (ingredientes y cantidad por tonelada para la etapa de desarrollo, ejemplo 1).  El precio: $USD 289.74/ tonelada.

Pero, se consiguió harina de galleta con 12% de proteína cruda a un precio de $USD 0.200/ kg.  Este ingrediente en general es de buena calidad, está estandarizado y cuenta con análisis de garantía.  La harina de galleta es prácticamente harina de trigo adicionada con grasa.  Se debe tener cuidado con el sodio (galletas saladas).  En el ejemplo 2, se observa que, cuando la galleta se ofrece en la formulación junto con los otros ingredientes, reemplaza a casi la mitad del maíz y se logra un ahorro del 3% en el costo de la fórmula (289.74 vs 280.89) .  Dicho ahorro puede lograrse en promedio en todas las etapas del cerdo.  Nótese que la fórmula del ejemplo 2 sigue cubriendo los requisitos de energía y proteína.  Tiene un poco más de proteína pero, está dentro del rango que solicitamos (15 a 17.5%).  Ahora supongamos que la harina de galleta se encarece y cuesta casi lo mismo que el maíz (0.219), corremos el programa de formulación y el ejemplo 3 nos dice que la harina de galleta todavía es una buena opción para reemplazar al maíz.  De hecho la formula resulta igual pero con un ahorro del 1.1% (286.50 vs 289.74).  En realidad sólo fue un re-costeo de la fórmula.  La fórmula 2 y 3 contienen también un 3% más de energía (sin problema porque están aportando el mínimo que se les solicitó (3,200 kcal).

7.- Uso de ingredientes alternos.

Si el ingrediente alterno pasó las pruebas de calidad y, por su relación precio : valor nutricional fue incluido en la formulación sustituyendo parte de la pasta de soya o del grano de cereal, habrá que usarlo, pero tomando en cuenta las siguientes precauciones generales:

  1. Comenzar con animales adultos, hembras vacías y cerdos de más de 30 kg porque a este peso (70 días  de edad), se considera que ya maduró el aparato digestivo.
  2. Comenzar con niveles de inclusión marginales y con el tiempo (cada 15 días), ir incrementando el      porcentaje de inclusión mientras se observa la respuesta de consumo y desempeño productivo de los      animales.  Hay que tomar en cuenta que puede presentarse rechazo del alimento por mal sabor o bien, diarreas.  En ocasiones se usa un ingrediente alterno con mucha confianza pues, se sabe que no produce ningún problema en los cerdos pero, resulta que está contaminado con alguna semilla que le confiere al alimento un mal sabor o incluso que es tóxica.  Ni que decir de la contaminación con micotoxinas (DON = vomitoxina).
  3. Si el ingrediente resulta inocuo en las etapas mencionadas puede probarse en cerdos de 15 a 30 kg pero, con mucha cautela y desde luego, buscando reportes de su uso en la bibliografía científica.  Si no hay información, tendrá que aceptarse correr el riesgo y hacer un estudio tipo “prueba-error” con unos cuantos cerdos para saber si lo aceptan o lo rechazan.

Caso especial es el referente al Grano y Solubles Desecados de Destilería (DDGS, grano de destilería producido a partir de maíz en EE.UU.), pues actualmente puede provenir de plantas antiguas de etanol que ofrecen un producto muy deficiente para cerdos y aves, pero también se puede encontrar un producto de plantas modernas de etanol de mucho mejor digestibilidad, pero aún con mucha variación nutrimental.

Los valores son similares pero, con éstos análisis no es posible diferenciar la variedad “Golden”.
En forma práctica el color oscuro es un indicador de sobrecalentamiento y por tanto, de baja digestibilidad.

 

DDGS es la abreviatura para “Distillers Dried Grains with Solubles”, la traducción correcta en español es Granos y Solubles Desecados de Destilería (GSDD), y son los residuos desecados que quedan después de que el almidón del grano (maíz), es fermentado para producir etanol (alcohol etílico), también se produce bióxido de carbono y por esto se cuestiona su valor anticontaminante.

8.- Reflexión final.
Escribir recomendaciones generales es riesgoso cuando hay tantos escenarios posibles de producción porcina tecnificada en toda América Latina, espero que este documento sea una guía para normar criterio, y no, “la verdad absoluta”.  Mi mejor consejo sería: busque ingredientes alternos en su región pero, consulte a su nutricionista, usted enfóquese a producir cerdos, que ya es de por sí bastante complicado y hoy en día, riesgoso.

 
Autor/es
 
remove_red_eye 33307 forum 46 bar_chart Estadísticas share print
Compartir:
close
Ver todos los comentarios