Aspectos clínicos, bacteriológicos y económicos de un caso de descarga Vulvar.

Publicado el: 19/1/2017
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Introducción

Las descargas vulvares (DV) pueden ser fisiológicas (las observadas en el celo o puerperio) o patológicas que se deben a infecciones de aparato genito-urinario y suelen ser de tipo purulenta. Los casos individuales de DV patológicas rara vez afectan la productividad de la granja, pero cuando la incidencia alcanza 5-10% requiere el análisis de sus causas ya que generalmente son asociadas a una disminución de la fertilidad y concepción. Es importante determinar el origen (vías urinarias o tracto reproductivo) y la etiología para implementar medidas correctivas (1).

El objetivo de este estudio fue determinar el origen y la etiología de las DV en una granja con alta incidencia, evaluar la terapéutica aplicada e implementar medidas correctivas.

 

Materiales y métodos

El estudio se realizó en una granja de 3000 madres de la Prov. de Bs. As. Con gestación y maternidad en jaula y bebedero tipo chupete. Las hembras eran levantadas para orinar 3 veces/día. Se observó un aumento de DV en cerdas de 0 y 1 parto (P) y una incidencia que variaba del 1 al 5% en varias semanas con retorno al celo regular. Un análisis de registros evidenció que las DV eran la principal causa de descarte en cerdas de 0 a 2 P.

 

Empíricamente estos casos eran asociados a problemas de cistitis, se aplicaba una medicación preventiva en alimento de fosfomicina a 400 ppm/tn durante la lactancia (24-27 días), oxitetraciclina inyectable preparto y 3 kg/tn de cloruro de amonio en gestación para bajar el pH urinario. La medicación terapéutica consistía en amoxicilina inyectable a las cerdas con “descarga salina” (DV blanca tiza), 3 aplicaciones c/24 hs. El examen clínico incluyó: vaginoscopía, bacteriología y antibiograma de muestras de vagina y orina de cerdas con DV (n=12), medición de pH urinario en cerdas al azar (n=77), bacteriología de semen puro (n=8), evaluación de la higiene, vacío sanitario (VS), caudal de agua en chupetes, rutinas de extracción de semen, inseminación y asistencia al parto.

El examen en frigorífico incluyó inspección de 222 vejigas considerando cistitis cuando se observaba hemorragias en la mucosa vesical con la presencia o no de colecta purulenta, se registró la paridad de las cerdas en 114 casos.

 

Resultado

Tabla 1: resultados de antibiograma (n=12).  

Gráfico 1: lesiones en vejiga por paridad (n=114)


S=sensible; R=resistente
 
Tabla 2: Inspección de vejigas en frigorífico (n=222).  

M= muestreo; *muestreos realizados luego de modificar la medicación
 

 

A la vaginoscopía los 12 casos de DV fueron de origen uterino y de tipo purulento. El pH urinario tuvo un rango de 7,5 a 8,5. La higiene de instalaciones fue buena, salvo en la galpón de servicio en la cual se limpiaba en seco y 1 vez/mes se hacía lavado y desinfección parcial, además no había VS desde hace 2 años. El caudal de agua promedio fue de 1,8 l/min. La bacteriología del semen y orina fueron negativas. Las 12 muestras de vagina fueron positivas (tabla 1)

 

Discusión

Se observó que el cuadro de DV en hembras de 0 y 1 P estaba asociado a infecciones uterinas ascendentes de origen ambiental, teniendo en cuenta que solo se aislaron entero-bacterias. Se identificó como el principal factor de riesgo ambiental a la fallas en la limpieza y desinfección en el galpón de servicios. Se indicó mejorar el lavado y desinfección y realizar, en lo posible, VS total de una duración mínima de 15 días.

 

En base a la resistencia observada en los antibiogramas y a que la cistitis afectaba principalmente a cerdas de más de 5 P se decidió: retirar los ATB preventivos e incrementar la dosis de cloruro de amonio a 5 kg/tn para disminuir el pH urinario Se retiró la amoxicilina inyectable en cerdas con “descarga salina” ya que la misma no es un signo que indique de la presencia de cistitis (2). Con este nuevo esquema se logró reducir el pH a 6,1-7,4 (n=60). Luego se evaluaron los resultados en frigorífico donde la incidencia de cistitis disminuyó y se mantuvo en los valores normales para la granja (tabla 2).

 

Luego de la modificación del plan terapéutico se dejaron de gastar AR$ 17.474/mes en fosfomicina, oxiteraciclina y amoxicilina; la inclusión extra de cloruro tuvo un costo de AR$ 2,114/mes. Dando como resultado un aumento de los ingresos percibidos de AR$ 15.360/mes.

 

Es alarmante la presencia de resistencia a fosfomicina teniendo en cuenta que es un ATB relativamente nuevo en nuestro país y que en otros países su uso está restringido para terapia en humanos (3). Atribuimos este hecho a la dosificación realizada por ppm/tn de alimento en lugar de en mg/kg de peso vivo produciendo una subdosificación. Del mismo modo creemos que pocas veces se arriba a un diagnóstico etiológico en los casos de DV lo que lleva a aplicar tratamientos erróneos basados en el conocimiento empírico, siendo este uno de los principales factores asociados a la de resistencia a ATB descriptos por la Organización Mundial de Sanidad Animal.

 

Bibliografía:

1. Diseases of swine 9na Ed.,

2. Diseases of swine 7ma Ed.,

3. Antimicrobial Therapy in Veterinary Medicine 5ta Ed.

 
Autor/es
Médica Veterinaria y Dra. en Ciencia Veterinaria (Univ. Nacional de La Plata); Profesora de Producción porcina y Reproducción Animal; Coordinadora del curso de Biotecnologías de la Reproducción. Asesora en Reproducción porcina y Biotecnologías de la Reproducción en cerdos, con énfasis en inseminación artificial, manejo del ciclo estral y uso de la ultrasonografía. Co-directora del Proyecto de Investigación en Reproducción de la universidad desde hace 10 años, Entre otras actividades ha dictado cursos en el país y el extranjero, más de 50 conferencias y 30 trabajos en el país y el extranjero
 
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