Introducción
A nivel de Sudamérica las dietas para pollos de engorde y gallinas ponedoras están estructuradas a base de maíz y de harina de soya solvente; y entre ambos ingredientes suman más del 70% de la ración diaria. Y si consideramos su aporte de energía metabolizable y proteína total, esta es del 58% y 19%, en el caso del maíz y del 20% y 52%, en el caso de la harina de soya solvente; respectivamente; para una dieta de preinicio de pollos de engorde. Sin embargo, estos aportes pueden verse influenciados por factores anti nutricionales (micotoxinas y anti-tripsicos, etc) que pueden comprometer la calidad de los ingredientes y el rendimiento productivo de las aves (Penz Junior, 2024).
Resultados de niveles de Aflatoxina b1 y Fumonisina en maíz y harina de soya solvente, reportados por NIRS, LC-MS y ELISA.-
En relación a la harina de soya solvente, los niveles detectados por ELISA y LC-MS, han sido similares para la aflatoxina; difiriendo en mas del 50%; para el método NIRS. En cuanto a los niveles de fumonisina, se observa una similitud entre el NIRS y LC-MS (cuadro 2).
En los últimos años las empresas comerciales han realizado esfuerzos económicos para colaborar con los avicultores para controlar el efecto perjudicial de los niveles de micotoxinas en el rendimiento zootécnico de las aves que se traduce en grandes pérdidas económicas para un sector que viene garantizando la soberanía alimentaria de los pueblos a través del aporte de proteína de alto valor biológico. La presente revisión solo considerará los resultados de los niveles de aflatoxina y fumonisina en el maíz y la soya solvente, generados a través de los métodos de NIRS, LC-MS y ELISA, en el año 2025.
Respecto al maíz, se observan niveles similares de aflatoxina y fumonisina entre los métodos de ELISA, Cromatografía líquida y Espectrometría de masas. Observándose una mayor diferencia al compararlos con el método NIRS; sobre todo en el caso de los niveles de aflatoxina (cuadro 1).
Cuadro 1: Niveles de aflatoxina y fumonisina detectados por 3 métodos, en maíz de Sudamérica
Cuadro 2: Niveles de aflatoxina y fumonisina detectados por 3 métodos, en harina de soya solvente de Sudamérica
Conclusiones
La presente revisión en ningún momento pretende demostrar que un método es mejor que otro para la detección de micotoxinas. Solo ilustrar que los 3 métodos, pueden detectar la presencia de aflatoxina y fumonisina en niveles iguales o superiores a los máximos permisibles para generar trastornos fisiológicos en las aves.
Pues la distribución de estas sustancias químicas en las materias primas y en el alimento final; dependen de factores como su origen (campo o almacenamiento) tipo de hongo; actividad del agua, temperatura del ambiente, manejo de silos de almacenamiento, tipo de cultivos, etc.
Asimismo, conocer los niveles prevalentes de micotoxinas permite estructurar e implementar planes y estrategias de control de micotoxinas garantizando que las aves expresen su potencial genético y que sean resilientes antes desafíos sanitarios presentes en los predios avícolas.