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Micotoxicosis: Puntos importantes en porcicultura

Publicado el: 23/9/2021
Autor/es: Cristian Uculmana Morales, Coordinador Técnico Región Andina en Olmix
El elevado desempeño productivo de los cerdos actuales es vulnerable a cualquier desequilibrio en la nutrición, el manejo, y a los desafíos sanitarios existentes en las zonas de crianza. Estos 3 puntos recaen directa e indirectamente sobre el cuidado de la salud intestinal.
Un error común cuando se discute sobre salud intestinal es centrarse sólo en el control de enfermedades y en los retos más frecuentes de las explotaciones porcinas: clostridiosis y colibacilosis; sin embargo, en los últimos años se ha investigado en profundidad otros factores que predisponen a estas enfermedades por alterar el correcto funcionamiento del tracto gastrointestinal (TGI). Uno de los factores más importantes es el efecto perjudicial de las micotoxinas.

Micotoxinas en porcicultura
Se han reportado más de 500 tipos de micotoxinas (Kuzukiran y Tansel, 2017) y los géneros de hongos más importantes en la formación de éstas son: Claviceps, Alternaria, Aspergillus, Penicillium y Fusarium.
Las principales micotoxinas, ya sea por su alta presencia en los insumos o por los impactos negativos en porcicultura, son:
  • Fumonisinas (FUM)
  • Tricotecenos (TCT), como toxinas T-2, HT-2 y deoxinivalenol (DON)
  • Zearalenona (ZEA)
  • Aflatoxinas (AFLA)
  • Ocratoxina (OTA)
Una manera práctica para clasificar las micotoxinas es por su origen, existen micotoxinas que se forman principalmente durante los procesos agronómicos (por ejemplo, FUM, TCT, ZEA), y otro grupo que se forman habitualmente por un inadecuado proceso de almacenamiento de granos y de alimento terminado (por ejemplo, aflatoxinas y ocratoxina).
En los últimos años, las micotoxinas que se originan en campo están jugando un papel decisivo por su prevalencia y además por su efecto perjudicial sobre la salud animal. Tanto DON como FUM han demostrado tener efectos perjudiciales sobre la salud y la productividad de los animales. Por su parte, ZEA impacta fuertemente en los parámetros reproductivos de la granja.
DON es un potente inhibidor de la síntesis proteica y de la mitosis y puede inducir apoptosis activando las proteínas quinasas activadas por mitógeno. La exposición aguda a altas dosis de DON induce diarrea, vómito, leucocitosis y desordenes gastrointestinales (Pestka et al., 2005 Awad et al., 2012).
Las FUM actúan principalmente inhibiendo la esfinganina N-aciltransferasa y consecuentemente interrumpiendo el metabolismo de las ceramidas y los esfingolípidos (Riley et al., 2001). La intoxicación aguda por FUM se caracteriza por daño funcional pulmonar, cardiovascular y hepático.
ZEA tiene propiedades estrogénicas y está asociado con problemas de reproducción. El mimetismo hormonal ocurre con zearalenona hacia los receptores de estrógeno en el cuerpo, lo que desencadena hiperestrogenismo. Las consecuencias se detectan a través de diversos trastornos reproductivos: hinchazón y enrojecimiento de la vulva, prolapsos, tamaño reducido de la camada, abortos, etc.
Basándose en la toxicidad aguda de las micotoxinas se han establecido algunas recomendaciones máximas para evitar la aparición de sintomatología clínica; sin embargo, estudios recientes sugieren que el daño por DON y FUM puede ocurrir a niveles por debajo de las recomendaciones oficiales. Varios estudios resaltan el impacto individual y sinérgico de DON y FUM sobre la salud intestinal y también su papel en los brotes de enfermedades víricas y bacterianas, sin síntomas de micotoxicosis aguda. Cualquier estrategia que se establezca para minimizar el impacto de estas micotoxinas sobre la salud intestinal, aliviando los efectos de estas fusariotoxinas tendrá un efecto positivo en los resultados técnicos y económicos.
Recientemente, en cooperación con el Instituto Federal de Investigación para la Sanidad Animal (Brunswick, Alemania) y el equipo técnico global de Olmix (Francia), Schothorst Feed Research (Países Bajos) evaluó la transmisión de ZEA, DON y sus derivados durante la última semana de gestación y durante la etapa de lactación, medida en el calostro y la leche de cerdas, así como en el suero de cerdas y lechones (Benthem et al., 2021).
En el estudio, todas las dietas tuvieron valores de DON de 250 ppb. Se trabajaron dos niveles de ZEA: 100 y 300 ppb. Los tratamientos fueron:
  • T1: 100 ppb ZEA 1 semana antes del parto y durante la lactación (26 días)
  • T2: 100 ppb ZEA 1 semana antes del parto y 300 ppb ZEA durante la lactación
  • T3: 300 ppb ZEA 1 semana antes del parto y durante la lactación
Se concluyó que es posible determinar ZEA, DON y sus derivados en el calostro y leche de cerdas alimentadas con dietas naturalmente contaminadas con micotoxinas a niveles realísticos. La exposición a concentraciones de ZEA de 300 ppb resultó en una disminución del grosor de la grasa dorsal durante el parto y este efecto se correlacionó con una disminución de los niveles séricos de leptina en las cerdas. Además, tal exposición dio como resultado una disminución de los niveles de estradiol sérico de cerdas y lechones.
Aunque la transmisión de micotoxinas no afectó el rendimiento de los lechones lactantes, se estaba produciendo un proceso inflamatorio (evaluado a través de la medición de calprotectina), y además hubo un aumento en los niveles séricos de DON y de-epoxy-DON en lechones lactantes expuestos al T3.

Solución frente al riesgo de micotoxinas: MT.X+® (En Colombia MT.X ps®)
Olmix logró un gran avance tecnológico al crear: Amadéite®, que es una combinación entre montmorillonita y extractos de algas. Esta combinación aumenta el espacio entre las láminas de Montmorillonita y la funcionaliza (mayor superficie de adsorción accesible, mayor número de lugares de adsorción, más tipos de lugares de adsorción y mayor complejidad de la estructura que impida la desorción). Amadéite® forma parte de Mt.x+®, que además está optimizado con la combinación de otros adsorbentes e ingredientes que estimulan la inmunidad (extractos de algas) para asegurar un amplio espectro de adsorción contra las micotoxinas de la manera más rentable.
La eficacia in vivo de Mt.x+® ha sido probada en numerosas ocasiones, y recientemente (2019) también se ha demostrado en el Instituto de Soluciones Analíticas, Microbiológicas y Tecnológicas SAMITEC (Brasil), liderado por el profesor Carlos Mallmann (esta metodología específica para evaluar aditivos antimicotoxinas en el corto plazo, utilizando dosis muy elevadas de micotoxinas y de aditivos es reconocida mundialmente). En esta ocasión se midió el efecto de 3 micotoxinas, DON, fumonisinas y aflatoxinas, testadas separadamente en lechones, y se evaluó el potencial de MT.X+® para contrarrestar el efecto de dichas micotoxinas.

Los resultados demuestran que en presencia de altos niveles de DON (3.000 ppb), fumonisinas (50.000 ppb) y aflatoxinas (1.000 ppb), MT.X+® siempre permite mejorar significativamente (P≤0,05) el consumo de alimento de los lechones y por tanto su peso final. La prueba también evaluó el impacto de las micotoxinas sobre parámetros biológicos y la eficacia de MT.X+® para contrarrestar estos efectos perjudiciales. La inclusión de MT.X+® en el pienso contaminado con un nivel muy alto de fumonisinas disminuyó significativamente la ratio Sa:So comparada con la de los animales expuestos a fumonisinas sin MT.X+® (P≤0,05). De acuerdo con los parámetros evaluados en esta prueba experimental, los efectos perjudiciales provocados por contaminaciones muy altas de DON, fumonisinas y aflatoxinas pueden ser contrarrestados gracias a MT.X+®.
Estos nuevos resultados vienen a complementar los ya obtenidos en pollos en el año 2016 en el Instituto Samitec, frente a aflatoxinas, fumonisinas y toxina T2, así como muchas otras pruebas experimentales y de campo que demuestran la eficacia de esta tecnología innovadora para contrarrestar los efectos de las micotoxinas de mayor prevalencia actualmente.
 
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