Suplementación con calcio al parto: ¿Es necesaria en vacas alimentadas con dietas aniónicas?
Publicado:22 de enero de 2026
Fuente:Pedro Melendez
El manejo del periodo de transición sigue siendo uno de los mayores desafíos en las explotaciones lecheras de alta producción. A pesar del uso extendido de dietas aniónicas preparto para prevenir la hipocalcemia, muchos productores y veterinarios se preguntan si añadir un refuerzo de calcio al momento del parto ofrece una ventaja real. Un reciente estudio liderado por Allyson Patterson y su equipo de la Universidad de Missouri, publicado en la revista Veterinary Medicine and Science (https://doi.org/10.1002/vms3.70760), se propuso arrojar luz sobre esta cuestión comparando el uso de bolos orales frente a inyecciones subcutáneas en vacas Holstein.
La investigación evaluó a 45 vacas multíparas alimentadas con una dieta de diferencia catión-anión negativa (DCAD) antes del parto. Los animales se dividieron en tres grupos: uno que recibió bolos orales con cloruro de calcio y algas calcáreas, otro con una inyección subcutánea de gluconato de calcio, y un grupo control sin tratamiento. Los resultados mostraron que el uso de bolos orales logró elevar significativamente los niveles de calcio ionizado —la fracción biológicamente activa del mineral— durante el primer día postparto en comparación con el grupo control.
Un hallazgo particularmente interesante para el productor es el impacto en el metabolismo energético. Aunque no se observaron diferencias significativas en la producción de leche durante los primeros 30 días, las vacas que recibieron suplementación (ya sea por bolo o inyección) presentaron niveles significativamente menores de beta-hidroxibutirato (BHB) en los días 2 y 3 después del parto. De hecho, las vacas del grupo control alcanzaron niveles de BHB superiores a 1.2 mmol/L, el umbral comúnmente utilizado para diagnosticar cetosis subclínica. Esto sugiere que, si bien la suplementación no "fabricó" más leche de inmediato, sí ayudó a las vacas a gestionar mejor el balance energético negativo inicial.
Desde una perspectiva académica, el estudio invita a un debate necesario sobre la potencia estadística y el diseño de ensayos en granja. Los autores advierten que, debido al tamaño de la muestra, la capacidad para detectar diferencias en la incidencia de enfermedades o tasas de preñez fue limitada. Sin embargo, el hecho de que el grupo control lograra estabilizar sus niveles de calcio por sí mismo hacia el tercer día postparto refuerza la teoría de la "hipocalcemia transitoria" como un proceso homeorético normal en vacas bien manejadas con dietas aniónicas.
La elección entre el bolo oral y la inyección subcutánea también dejó lecciones prácticas. Mientras que el bolo mostró una respuesta más sostenida en el calcio ionizado, el efecto de la inyección subcutánea pareció ser más fugaz, perdiendo terreno antes de las 15 horas post-aplicación. Esto plantea si el estrés del manejo adicional para inyectar o administrar bolos compensa los beneficios metabólicos moderados observados en rodeos que ya cuentan con una estrategia nutricional sólida en el preparto.
¿Consideran que la reducción de los niveles de BHB justifica la suplementación sistemática con calcio en rodeos que ya utilizan dietas aniónicas efectivas?