Introducción
Las muertes perinatales (hasta el día 2 de vida) y neonatales (hasta el día 30 de vida) representan una causa importante de pérdidas económicas en los tambos comerciales. Su registro y el diagnóstico etiológico preciso son imprescindibles para establecer medidas de control adecuadas que reduzcan su impacto económico y aseguren la sustentabilidad del sistema. El objetivo de este trabajo es realizar un análisis retrospectivo, evaluando las causas y posibles factores de riesgo de la mortalidad perinatal y neonatal en un tambo comercial del partido de Trenque Lauquen, Cuenca Oeste de la provincia de Buenos Aires, Argentina, donde existía una alta frecuencia de casos de otitis clínica.
Materiales y Métodos
Se analizó la base de datos de un tambo con 2300 vacas en ordeñe, en el período enero-diciembre de 2023. En ese período, se registraron 2100 partos, de gestaciones únicas (97,2%) o múltiples (2,8%), naciendo 2159 terneros a lo largo del año, de los cuales 1427 eran terneras (66,1% del total). Se registraron diferentes variables: origen (preparto 1 o 2), hijo de vaca o vaquillona, calostrado, entre otros factores. La información fue recopilada utilizando el programa DairyComp© y luego fue organizada utilizando el programa Excel©. Para el análisis estadístico se utilizó el software R, versión R-4.3.1.
Resultados y Discusión
De las 1427 terneras, 1365 nacieron vivas (95,7%) y 62 muertas (4,3%), con 9 muertes antes de las 48 h de vida (0,6%), totalizando la mortalidad perinatal en un 5,0%. Durante varios meses, la mortalidad perinatal promedio estuvo por debajo del 4%, como es recomendado por Berra (2007).
Ingresaron 1356 terneras a la guachera, con 118 muertes registradas durante este período (hasta los 73 días de vida), representando una mortalidad neonatal del 8,7%. Esta mortalidad tuvo una distribución variable a lo largo del año, comenzando por mortalidades por debajo del 3% en febrero, marzo y mayo (recomendadas por Berra, 2007), entre el 3-6% en abril, y superiores al 6% entre junio y diciembre, siendo algunos meses cercana al 20% (septiembre, octubre y diciembre). De estas muertes, el 32% de casos se asociaron a casos clínicos de otitis, cuya limitada respuesta al tratamiento llevó a la decisión de practicar eutanasia en las terneras afectadas. Otras causas frecuentemente asociadas a mortalidad neonatal fueron úlceras abomasales (23%), timpanismo (6,5%), septicemias (5%), quedando un 24,5% con un diagnóstico indeterminado, y 9% asociados a situaciones de manejo, entre otras causas (poliartritis, enteritis, onfalitis, peritonitis). Si bien la otitis es una patología descripta en la bibliografía, no es común que presente esta elevada prevalencia (Francoz et al., 2004; Lotfollahzadeh et al., 2024). En esta misma guachera, se confirmó que la otitis de una de las terneras fue producto de una infección por Mycoplasma spp., agente frecuentemente involucrado en estos episodios (Maunsell et al., 2012). Posteriormente se diagnosticó mastitis por este agente en otra vaca del rodeo. Sin embargo, es difícil establecer que todos los episodios estuvieron asociados a esta infección. Sería interesante evaluar si Mycoplasma spp. está presente en todos los casos registrados en esta guachera.
En el año 2023 se registraron 358 casos de otitis en terneras de 20,5±10,9 días de edad. La mayoría de los casos de otitis ocurrieron durante la primavera (septiembre a noviembre, 85%), por lo que podría haber cierta predisposición climática. La prevalencia de otitis fue mayor en terneras hijas de vaquillonas (77%) que de vacas (23%). En promedio, el número de tratamientos (enrofloxacina, florfenicol, tulatromicina) recibido por las terneras con otitis fue 2,97±1,3. Las terneras con otitis, hijas de vaquillonas, recibieron más tratamientos que las hijas de vacas (3,07±0,05 vs. 2,66±0,09, respectivamente; P< 0,001). Además, se observó que el número de tratamientos fue menor en terneras con un calostrado exitoso (> 9.4 grados brix; Lombard et al., 2020) en comparación con aquellas cuya transferencia de inmunidad pasiva fue moderada a baja (2,7±0,08, 3,01±0,1 y 3,11±0,07, respectivamente; P< 0,001). Estas diferencias podrían atribuirse a la calidad del calostro recibido, ya que aquellos animales que nacían de vaquillonas recibían el calostro de sus madres, y si bien el contenido de inmunoglobulinas en el calostro de vaquillonas puede ser elevado, el perfil de estas inmunoglobulinas podría no ser tan completo y variado como en el caso de calostro de vacas multíparas (Shivley et al., 2018).
Conclusiones
Si bien se registraron varias patologías, fue llamativa la elevada prevalencia de otitis, la cual puede tener un origen multifactorial: clima, calostrado, sanidad de las madres, ambiente, entre otros. Conocer estos factores predisponentes es fundamental para la toma de decisiones que disminuyan la ocurrencia de otitis en la guachera.
Agradecimientos
Agradecemos al personal de campo del establecimiento.
Presentado en el 47º Congreso Argentino de Producción Animal 2024.