Introducción
Este trabajo fue realizado con el objetivo de cuantificar el efecto del ambiente físico estival y de medidas de mitigación del estrés calórico sobre productividad de vacas Holando en dos etapas de la lactancia. Fueron utilizadas 39 vacas Holando multíparas en un diseño en bloques completos al azar, en la Unidad de Lechería de INIA La Estanzuela (Colonia, Uruguay) durante el verano 2012-13. Se evaluaron seis tratamientos producto del arreglo factorial de dos etapas de lactancia: temprana (E1; 10 ±14,3 días en lactancia) y tardía (E2; 201 ±45,8 d) y tres ambientes. Los ambientes evaluados (09:00 a 05:00 h) fueron: acceso a sombra artificial (SOM; n=13), acceso a sombra artificial asociada a dos sesiones de ventilación y aspersión en el corral de espera (09:00 y 15:30 h) (SAV, n=13) y sin acceso a las mismas (SOL; n=13).
En promedio la Temperatura mínima, máxi ma e ITH fueron 17,1 ±3,07 °C, 28,3 ±6,78 °C y 70,1 ±4,46 respectivamente. Se observan efectos adversos del estrés calórico principalmente en animales en lactancia temprana pero también en vacas en lactancia tardía, primíparas y vacas secas. Estos efectos pueden ser mitigados, observándose mejoras por en la producción de leche corregida por sólidos (LCS) por el uso de sombra del orden de: vacas en lactancia temprana: 5,4 kg LCS /día y vacas en lactancia tardía: 1,9 kg LCS/día.
Materiales y Métodos
En el verano 2012-2013 (10 de diciembre 2012 - 1 marzo 2013) en la Estación Experimental de INIA, La Estanzuela fue realizado un trabajo con el objetivo de cuantificar el efecto del ambiente estival y de medidas de mitigación del estrés calórico sobre productividad de vacas Holando en dos etapas de lactancia.
Se utilizaron 39 vacas Holando multíparas, no gestantes, (número de lactancias: 2,5 ±1,34, producción de leche de la lactancia anterior (8735 ±1077 L) y de la fase de monitoreo (22,0 ± 1,75 L/día), condición corporal: 3,1 ±0,51 unidades) y peso corporal (557 ±73 kg) al inicio del experimento los que fueron estratificados y asignados al azar a uno de los seis tratamientos evaluados que se corresponden con el arreglo factorial de tres medidas de mitigación del estrés calórico (ambientes) y dos etapas de lactancia.
Las medidas de mitigación fueron:
- Control (SOL) (n=13): encierro de 09:00 a 05:00 h sin acceso a medida de mitigación del estrés (sol)
- Sombra (SOM) (n=13): encierro de 09:00 a 05:00 h con acceso a sombra artificial.
-Sombra + Aspersores + Ventiladores (SAV) (n=13): encierre de 09:00 a 05:00 h con acceso a sombra artificial, asociado a dos sesiones de ventilación y aspersión en el corral de espera, en dos momentos del día al finalizar la sesión de pastoreo (09:00 h) y antes del ordeñe vespertino (15:30 h).
El sombreado consistió en redes plásticas de color negro de 80% intercepción de la radiación solar, con una disponibilidad de 4,5 m2 por vaca en una construcción de orientación este-oeste, con una altura de 3,5 m en la pared sur y una declinación de 15% hacia el norte. El mismo se encontraba cercano a las instalaciones del tambo, para minimizar la distancia recorrida por los animales del tratamiento SAV desde la sombra al corral de espera, donde se realizaba la aspersión y ventilación bajo techo (corral de espera adjunto a la sala de ordeñe). Durante cada sesión de aspersión y ventilación (30 min) los animales eran ventilados continuamente (Magnum 52``, GEA, 32980 CFM, altura: 3 m, diámetro: 1,3m) y asperjados (300 L/h) por dos minutos en dos momentos: al inicio de cada sesión y al minuto 15.
Las etapas de lactancia evaluadas fueron:
- temprana (E1: 18 vacas; 10 ±14,3 días de lactancia a inicio del experimento)
-tardía (E2: 21 vacas; 201 ±45,8 días de lactancia a inicio del experimento).
Manejo de los animales
Los animales se ordeñaban dos veces al día (05:00 y 16:00 h). Luego del ordeñe matutino eran llevados a un único potrero donde realizaban una sesión de pastoreo hasta las 09:00 h, después de la cual se trasladaban a tres corrales con o sin sombra artificial (según ambiente: SAV, SOM y SOL) ubicados en las inmediaciones del tambo (100 m) donde recibían agua ad libitum y una ración total mezclada a base de ensilaje y concentrados (RTM). Antes de ingresar al corral (09:00 h) y antes del ordeñe vespertino (15:30 h) los animales del grupo SAV eran llevados hasta
Figura 1. Animales del tratamiento SOL, Animales del tratamiento SOMBRA, Animales del tratamiento SAV.
Cuadro 1. Ingredientes en la mezcla de ensilaje y concentrados y composición química de los alimentos
1 La mezcla contiene por kg de producto: 120 g de fósforo, 165 g de calcio, 40 g de magnesio, 40 g de azufre, 70 g de potasio, 1,4 mg de cobre, 80 mg de yodo, 30 mg de cobalto, 1,4 mg de hierro, 3,2 mg de manganeso, 5,0 mg de zinc, 38 mg de selenio, 40 mg de cromo.
2 MS: Materia seca (%); PC: proteína cruda (%MS); FDN: Fibra detergente neutro (%MS); FDA: Fibra detergente ácido (%MS); EE: extracto etéreo (%MS); ENl: Energía Neta de Lactación (Mcal/kgMS).
3 Periodos de medición de consumo: 1 (día experimental: 30 y 31), 2 (día experimental: 49, 50 y 51) y 3 (día experimental: 70, 71 y 72).
4 Energía Neta de lactación: ENl, calculada según NRC (2001).
el corral de espera donde recibían la sesión de aspersión y ventilación. Luego del ordeñe vespertino todos los animales eran retornados al encierro donde permanecían hasta las 05:00 h del día siguiente momento en el cual eran llevados para el ordeñe matutino. La alimentación consistió en una sesión de pastoreo en pasturas mezcla de alfalfa (Medicago sativa), trébol blanco (Trifolium repens) y festuca (Festuca arundinacea), en franjas diarias, con una disponibilidad de forraje promedio de 2914 ±585 kgMS/ha y una oferta de forraje de 10 kgMS/a/d. Los ingredientes y composición de la RTM administrada se detallan en el cuadro 1.
Caracterización del ambiente térmico
- temperatura del aire promedio diaria media (Tmed), máxima (Tmax) y mínima (Tmin)
- índice de Temperatura y Humedad (ITH) promedio diario y horario fueron utilizados para caracterizar el ambiente térmico.
- temperaturas de las esferas de Vernon al sol, sombra y el corral de espera.
Determinaciones en los animales
A continuación se detallan las mediciones realizadas y en la Figura 2. se observa el calendario de mediciones durante el periodo experimental.
a) Productivas:
- producción de leche (PL)
- concentración de grasa, proteína, lactosa y urea (MUN) en leche (muestreos 2 veces por semana)
- producción de leche corregida por sóli dos según la siguiente ecuación: LCS (kg) = (0,327 × PL) + (12,95 × kgG) + (7,20 × kgP).
- peso vivo y condición corporal
b) Fisiológicas:
- Temperatura rectal (TR) y Frecuencia res piratoria (FR) a las 4:00 am y 15:15 pm.
- Consumo: forraje (diferencia entre oferta y rechazo en parcelas individuales) TMR (diferencia entre el alimento ofrecido y el rechazo en comederos individuales) y agua (lectura del rechazo de agua de los bebederos individuales) (Figura 2).
c) Comportamiento:
- en el pastoreo (06:00 a 09:00 h): pastoreo, rumia y descanso.
-en los corrales (09:00 a 20:00 h): postura del animal (echados - parados), rumia y la utilización de la sombra.
d) Metabólicas: colesterol, glucosa, proteína tota, albúmina, globulinas e insulina.
Figura 2. Variables y calendario de mediciones durante el periodo experimental
Figura 3. Determinación de consumo de forraje y consumo de TMR en los corrales, a la izquierda (corral SOM y SAV) a la derecha (SOL).
Resultados
Caracterización del ambiente térmico
El ITH promedio para el período de análisis, fue inferior a 72, valor reportado como crítico para la producción de leche (Johnson et al., 1961) y fue encontrando en el nivel normal de las categorías de estrés calórico según la magnitud del ITH (Livestock Weather Safety Index; Livestock Conservation Institute, citado por Nienaber et al., 2003).
Del análisis de la evolución de las variables meteorológicas durante el período experimental (Figura 2), se desprende que un 40% de los días experimentales presentaron valores de ITH promedios diarios superiores a 72, de los cuales solamente el 42% presentó más de 14 h diarias con ITH ≥72, lo que se asocia a una adecuada recuperación nocturna (Valtorta et al., 2002) y es clave para mantener el desempeño productivo de los animales (Nienaber et al., 2003). Sin embargo, recientemente se ha sugerido que animales de alta producción (Berman, 2005) y en lactancia temprana (Kadzere et al., 2002) serían más sensibles al estrés por calor y por tanto el ITH crítico podría ser inferior a 72 (ITH crítico: 68; Zimbelman et al., 2009). Si tomamos en consideración este nuevo umbral, un 70 % del período experimental presentó valores superiores.
Cuadro 2. Datos de temperaturas, humedad relativa y ITH promedio del ensayo.
Figura 4. a. Temperatura máxima (■) mínima (▲) diarias, humedad relativa promedio diaria (gris), b. Indice de temperatura y humedad (ITH) promedio diario ( ) y horas diarias con ITH superiror a 72 ( ) durante el período experimental.
Cuadro 3. Comparación de los registros meteorológicos (medias mensuales): temperatura del aire máxima (Tmax, °C) mínima (Tmin, °C) y media (Tmed, °C) y humedad relativa (HR, %) del período en estudio con las normales climatológicas 1980-2009 (NC)
En el Cuadro 3 se muestra el comparación entre los registros meteorológicos mensuales del verano 2012-2013 y los promedios históricos de 1980-2009 (normales climatológicas) para la localidad de Estanzuela, Colonia (Castaño et al., 2011). Se observa que la temperatura mínima e ITH en el mes de enero y febrero son menores al promedio histórico, podrían reflejar que las condiciones meteorológicas para estos meses serían menos estresantes que los promedios históricos.
Esferas de Vernon
Como fue mencionado en el capítulo dos, otra forma de caracterizar el ambiente microclimático que rodea a los animales es la utilización de esferas de Vernon o globos negros (Berbigier, 1988) (Figura 5).
Las temperaturas de las esferas bajo las sombras artificiales (SAV y SOM) sólo mostraron diferencias significativas en dos horas diarias de tres días experimentales (Figura 6), indicando la similitud entre los ambientes a los que accedían los animales. Sin embargo, las temperaturas de las esferas al SOL difirieron significativamente entre 1 y 7 horas de las del ambiente SAV y SOM en el 50 % de los días experimentales. Además, la temperatura promedio máxima registrada al SOL (37 ±5,4 °C) fue superior a la observada en el ambiente SOM (33 ±4,2 °C) y SAV (32 ±4,0 °C). Estas diferencias indicarían que la sombra fue efectiva en cambiar el ambiente térmico. Las diferencias se manifestaron entre las 12:00 y 19 horas, mientras que durante la noche, las Tev no mostraron diferencias significativas, indicando que los ambientes nocturnos fueron similares entre ambientes (Tev promedio mínimas: 18 ±3,0 °C, 18 ±3,0 °C, 17 ±3,0 °C, para el SAV, SOM y SOL, respectivamente).

Figura 5. Esferas de Vernon colocadas debajo de sombra y en el corral de espera.
Figura 6. a Evolución de la temperatura máxima de las esferas de Vernon (°C) ubicadas en el tratamiento SAV (■), SOM(▲) y SOL(●) y la temperatura mínima registrada en el tratamiento SAV(□), SOM (Δ) y SOL (○). b. Cantidad de horas diarias en que las temperaturas de las esferas ubicadas en el tratamiento SAV son significativamente diferentes (P< 0,05) de las ubicadas en la SOM (SAV vs SOM; blanco), las temperaturas de la SOM son significativamente diferentes (P< 0,05) a las del SOL (SOM vs SOL; gris) y las temperaturas de las esferas del SAV son significativamente diferentes (P< 0,05) a las del SOL (SAV vs SOL; negro).
Determinaciones en los animales
Productivas
En el Cuadro 4 se observa el efecto de las diferentes medidas de mitigación del estrés calórico y la etapa de la lactancia sobre las principales variables productivas.
La respuesta productiva a las medidas de mitigación fue diferente según la etapa de lactancia en la que se encontraban los animales. En animales de lactancia tardía no se observó efecto en la producción de leche, el contenido y producción de lactosa, y la concentración de urea en leche (MUN). Mientras que los animales en etapa temprana de la lactancia (E1) presentaron diferencias en estas variables entre ambientes. En este caso la sola utilización de sombra no mejoró la PL, %P y la producción de Lac en animales en lactancia temprana, siendo necesaria la inclusión de aspersión y ventilación adicional.
Tanto los animales en lactancia temprana (E1) como tardía (E2) presentaron diferencias entre ambientes en la LCS, G%, Gkg, Pkg y Lac kg. Sin embargo, la respuesta fue diferencial entre etapas de lactancia, animales en E1 presentaron mejor respuesta pro ductiva al acceso a sombra artificial (SAV y SOM) que los animales en E2. El acceso a sombra (SAV-SOM) mejoró respecto a los animales del SOL, 5,4 ±0,60 y 1,8 ±0,52 kg/ a/d la producción de LCS en animales en E1 (P< 0,0001) y E2 (P=0,0007), respectivamente. Esta respuesta diferencial también fue observada en la producción de P (kg/a/d), los animales de E1 (P< 0,0001) y E2 (P=0,0062) aumentaron en 0,13 ±0,022 y 0,54 ±0,022 kg/a/d la producción de P, respectivamente, cuando tuvieron acceso a sombra (SAV y SOM). En lo que refiere a la producción de G (kg/a/s) las diferentes etapas de lactancia presentaron una respuesta diferencial a los diferentes ambientes. Los animales en E1 aumentaron 0,23 kgG/a/d al acceder a sombra y 0,12 kgG/a/d si se incluían aspersión y ventilación. En cambio, animales en E2 aumentaron en 0,07 kgG/a/d bajo el ambiente SAV.
Cuadro 4. Variables productivas: producción de leche (PL), leche corregida por sólidos (LCS), contenido de grasa (G), proteína (P), lactosa (L) urea en leche (MUN) y producción de grasa (Gkg), proteína (Pkg) lactosa (Lackg) según ambiente (A; SAV, SOM, SOL) y según etapa de lactancia (EL; EL1: temprana y EL2: tardía).
Dentro de cada variable medias seguidas de letras minúsculas diferentes muestran diferencias estadísticamente significativas (P< 0,05) en la fila (diferencias entre los ambientes). Medias seguidas de letras mayúsculas diferentes muestran diferencias estadísticamente significativas (P< 0,05) en la columna (diferencias entre etapas de la lactancia).
La mejora observada en el desempeño productivo (mayor PL, LCS, contenido y producción de G y P) en ambas etapas de lactancia ocurrida por la introducción de medidas de mitigación del estrés calórico (SAV y SOL), reflejaría el efecto depresor del ambiente térmico estival en animales lecheros de alta producción, a pesar de haberse sugerido que el ambiente térmico durante el período de estudio fue menos adverso que el promedio histórico y que no fueron ocurridas olas de calor. Además, al comparar solamente los animales al SOL, se observa una diferencia de 4,8 kg LCS/a/d, 0,28 kgG/a/d y 0,12 kgP/a/d entre etapas de la lactancia, a favor de los animales en E2. Tanto las diferencias observadas entre etapas de lactancia en la respuesta a las diferentes medidas de mitigación, como las diferencias entre etapas al SOL indicarían una mayor sensibilidad al estrés calórico en animales en E1.
La menor producción promedio de LCS de los animales del tratamiento SOL-E1 observada anteriormente, se presentó durante
gran parte del período experimental (Figura 7). A partir del día experimental 32 se observa una menor producción de LCS, G, P y Lac en los animales del tratamiento SOL-E1, sin embargo ya el día experimental 18 se obser varon diferencias en estas variables.
Peso vivo y condición corporal
En el Cuadro 5 se observa como el PV y la variación de PV no fueron afectados por ambiente (SAV, SOM y SOL) en que se encontraban los animales. En animales en lactancia tardía la CC promedio lograda por los animales se considera adecuada para el tipo de animales con los que se trabajó, sin embargo, a pesar de que las diferencias son estadísticamente significativas, no dan mucha información a nivel biológico.
La interacción del ambiente × etapa de lactancia × día experimental no resultó significativa en el PV animal (P=0,4532), mientras que, la evolución de la CC si se vio afectada en los diferentes ambientes (P=0,0004) (figura 8). Los animales en E2 no presentaron diferencias en la evolución de la CC entre am bientes, sin embargo, los animales en SOL E1 culminaron el ensayo con menor CC (-0,5 unidades) que los tratamientos con acceso a sombra artificial (SAV-E1 y SOM-E1). La pérdida de reservas corporales, sumada a la menor producción de leche registrada por los animales, sugeriría nuevamente la mayor sensibilidad de los animales en lactancia temprana a las condiciones estivales adversas.
Cuadro 5. Peso vivo (kg ±EEM), condición corporal (unidades ±EEM; escala de 1 a 5) y variación de peso vivo (kg/d ±EEM) de los animales según etapa de lactancia (EL; EL1: temprana y EL2: tardía) y ambiente (A; SAV, SOM, SOL).
Dentro de cada variable medias seguidas de letras minúsculas diferentes muestran diferencias estadísticamente significativas (P< 0,05) en la fila (diferencias entre los ambientes). Medias seguidas de letras mayúsculas diferentes muestran diferencias estadísticamente significativas (P< 0,05) en la columna (diferencias entre etapas de la lactancia).
Figura 8. Evolución promedio de la CC durante el período experimental según tratamiento SAV-E1 (■), SAV-E2 (□), SOM-E1 (●), SOM-2 (○), SOL-E1(▲) y SOM-E2 (Δ). * muestra diferencias entre el tratamiento SOM-E1 y los tratamientos SAV-E1 y SOM-E1.
Cuadro 6. Variables fisiológicas: temperatura rectal (TRam y TRpm; °C ±EEM), frecuencia respiratoria (FRam, FRpm; r.p.m ±EEM) y acumulación de calor (AC; °C ±EEM) según etapa de lactancia (EL; EL1: temprana y EL2: tardía) y ambiente (A).
Dentro de cada variable medias seguidas de letras minúsculas diferentes muestran diferencias estadísticamente significativas (P< 0,05) en la fila (diferencias entre los ambientes). Medias seguidas de letras mayúsculas diferentes muestran diferencias estadísticamente significativas (P< 0,05) en la columna (diferencias entre etapas de la lactancia).
Variables fisiológicas
En el Cuadro 6 se presentan las variables fisiológicas y el efecto de las diferentes medidas de mitigación del estrés calórico, de la etapa de lactancia y su interacción.
Las diferencias entre ambientes fueron encontradas en la TR y FR en la tarde, observándose los valores superiores en los animales al SOL. Estos resultados están en relación con los encontrados en las Tev del ambiente SOL y SOM que muestran diferencias efectivas entre ambos ambientes las que se tradujeron en el balance calórico del animal. Las diferencias en las variables fisiológicas encontradas entre los animales del SAV y SOM no se deben ni a la cambios en el ambiente (Tev iguales) ni a utilizaciones de la sombra diferentes entre tratamientos (ver capítulo siete), lo que sugiere que las sesiones de aspersión y ventilación fueron efectivas, posiblemente al aumentar las pérdidas evaporativas desde la superficie del animal durante el proceso, a pesar de no haber en contrado diferencias en las Tev durante estas horas. La TR y FR en la tarde para todas las combinaciones de ambientes (SAV, SOM y SOL) y etapas de lactancia (E1 y E2) fueron superiores a los valores de termoneutralidad (39°C y 35 r.p.m. sugeridos por Seath y Mi ller (1946) y Thomas y Pearson (1986), respectivamente). Esto nos indicaría que aún en los ambientes con medidas de mitigación del estrés calórico, los animales fueron incapaces de disipar todo el calor acumulado durante el día y mantener la normotermia. Sin embargo, las diferencias encontradas en TRpm entre ambientes mostrarían que efectivamente las medidas de mitigación del estrés afectaron el balance calórico, mientras que, las diferencias encontradas en FRpm sugerirían que se activan las pérdidas de calor, pero que esto no es suficiente para evitar la excesiva acumulación de calor durante el día. Esto podría asociarse a un aumento en los requerimientos de mantenimiento lo que explicaría, en parte, la merma en resultados productivos obtenidos en los animales al SOL. Sin embargo, a pesar de las diferencias encontradas en la TR en la tarde entre los animales de los ambientes SAV y SOM no fueron observados mejoras en la producción de LCS y P. Posiblemente el ambiente no fue lo suficientemente adverso, o bien serían necesarias más sesiones de aspersión y ventilación a lo largo del día para lograr mantener la temperatura rectal normal.
La TR y la FR en la mañana no fueron afectadas por los diferentes ambiente, y ninguno de los indicadores superó los límites de la termoneutralidad, sugiriendo que los animales fueron capaces de disipar el calor acumulado durante el día anterior y recuperar la normotermia durante la noche, indicándonos que el ambiente térmico en la fase nocturna fue el necesario para una adecuada recuperación de la termoneutralidad, lo que concuerda con lo analizado en las variables meteorológicas.
Consumo
En el Cuadro 7 se presenta el efecto de las diferentes medidas de mitigación del estrés calórico, de la etapa de lactancia y su interacción sobre el consumo de forraje, RTM, total y agua.
El CMSf no difirió entre ambientes. La baja proporción que representaba el forraje en la dieta y que los animales del tratamiento SOL, sin importar la etapa de lactancia, presentaban TRam por debajo del umbral de termoneutralidad serían algunas de las posibles razones por la que los animales no disminuirían el consumo de forraje.
La respuesta en consumo de RTM y CMS total a las diferentes medidas de mitigación no fue diferente entre etapas de lactancia (cuadro 8). Tanto en animales en E1 como E2 el solo acceso a sombra no promovió un aumento en el consumo, siendo necesario asociarlo a sesiones de aspersión y venti lación. En la bibliografía se han reportado efectos negativos del estrés calórico sobre el consumo (NRC, 2001) posiblemente mediados por un aumento en la temperatura rectal (Spiers et al., 2004, Nardone et al., 1992). Se ha evaluado el CMS de animales con y sin acceso a sombra, encontrando efectos benéficos por la utilización de las mismas pero en un ambiente más estresantes para los animales (Schneider et al., 1984).
El consumo de agua no fue afectado por los ambientes, a pesar de que se han observado aumentos en los requerimientos de agua de animales bajo condiciones de estrés calórico (Collier et al., 1982). Sin embargo, los ambientes afectaron la ECA de los animales de E1, siendo mayor en los animales al SOL, respecto a los ambientes con sombra (SAV y SOL).
Cuadro7. Consumo de forraje (CMSf; kgMS/a/d ±EEM), RTM (RTMtotal; kgMS/a/d ±EEM), total (CMStotal; kgMS/a/d ±EEM), agua (l/a/d ±EEM) y eficiencia de consumo de agua (ECA; L/kgMS ±EEM) según etapa de lactancia (EL; EL1: temprana y EL2: tardía) y ambiente (A; SAV, SOM, SOL).
Dentro de cada variable medias seguidas de letras minúsculas diferentes muestran diferencias estadísticamente significativas (P< 0,05) en la fila (diferencias entre los ambientes). Medias seguidas de letras mayúsculas diferentes muestran diferencias estadísticamente significativas (P< 0,05) en la columna (diferencias entre etapas de la lactancia).
Balance energético
No se observan efecto de la interacción de ambiente × etapa de lactancia en el BE de los animales (P=0,1228). El BE fue superior (P< 0,0001) en los animales en E2 (9,4 ±1,03, 9,2 ±1,03 y 9,0 ±1,03 Mcal/a/d para SAV, SOM, SOL, respectivamente) que en E1 (4,6 ±1,03, 0,5 ±1,03, 0,7 ±1,03 Mcal/a/d para SAV, SOM, SOL, respectivamente). El BE negativo es característico de la lactancia temprana en animales de alta producción de leche, y se ha observado que se extiende hasta la semana 8 o 24 posparto (Bauman y Currie, 1980) lo que explica las diferencias observadas entre EL. En términos promedio, las diferentes medidas de mitigación lograron un BE de 7,0 ±0,73, 4,8 ±0,73, 4,8 ±0,73 Mcal/a/d para SAV, SOM, SOL, respectivamente, sin diferencias significativas entre ellos (P=0,0549). No se observó una interacción ambiente × etapa de lactancia × periodo (P=0,3246).
El BE considera los requerimientos de mantenimiento, actividad, caminata y lactación, sin embargo, no toma en cuenta el posible aumento en los requerimientos asociados al mantenimiento en la normotermia, por lo que el BE puede verse afectado si asumimos que las diferentes medidas de mitigación del estrés calórico impactaron en los mecanismos de pérdidas de calor. El aumento en la FR observado en los animales al SOL, indicaría que los animales iniciaron procesos de pérdida de calor para mantener la temperatura corporal, que podrían representar un aumento en los requerimientos de mantenimiento. NRC (2001) ha sugerido que el aumento en los requerimientos sería de 7 a 25%. CSIRO (2007) asume similares aumentos y los asocia al nivel de estrés observado en el animal; animales en un estrés leve (aumento de la FR, respiraciones superficiales) presentarían un aumento de los requerimientos del orden de 7%, mientras que animales que se encuentran en un estrés agudo (respiraciones profundas con presencia de boca abierta o jadeo) presentarían entre un 11 y 25 % de aumento. Para un animal de 580 kg de PV un 7, 11 y 25 % de los aumentos en los requerimientos se corresponde con 0,7, 1,0 y 2,4 McalENl/d, respectivamente, que representarían 1, 1,4 y 3,3 L/a/d de leche (3,8%G; 3,2%P y 4,9% Lac). La merma en la PL de los animales en E1 sería (3,2 L), similar al aumento del 25% de los requerimientos. El BE realizado tampoco toma en cuenta la variación de peso obtenida, sin embargo, están en relación con la esta, animales en lactancia tempra na mantienen o pierden peso durante el ensayo, en cambio, animales en lactancia tardía presentaron ganancias de peso. En este sentido, si sumamos a los balances energéticos de los animales de SOL-E1 y SOM-E1 la energía por pérdida del peso, calculada de acuerdo al NRC (2001) (1,78 y 0,69 McalENL/d, respectivamente), observamos que los balances se vuelven positivos en 2,48 y 1,19 McalENL/d, respectivamente, lo que representa un aumento en los requerimientos de mantenimiento de 13 y 27 %, similares a los expresados anteriormente por la bibliografía.
Comportamiento
En el Cuadro 8 se observa el efecto de las diferentes medidas de mitigación del estrés calórico, de la etapa de lactancia y su interacción sobre las variables comportamentales estudiadas.
Durante el pastoreo no se observó un efecto de los ambientes sobre la probabilidad de rumia ni pastoreo, posiblemente debido a que los animales pastoreaban en conjunto y no presentaban diferencias en TRam entre ambientes y por debajo de los límites de termoneutralidad.
Durante el encierro, no se observaron diferencias en ninguna de las variables de comportamiento analizadas entre el tratamiento SAV y SOM, incluso en la utilización de la sombra, lo que indicaría que estas dependen del acceso a la misma y no al efecto extra de la aspersión y ventilación. La rumia fue negativamente afectada por el estrés calórico que sufrieron los animales del tratamiento SOL. Estudios previos demostraron que el tiempo dedicados a rumiar se deprime por efecto de estrés por calor (Tapki y Sahin, 2006, Kadzere et al., 2002). Se ha observado además que el número de contracciones ruminales se ve afectado en animales que no tienen acceso a sombra (Collier et al., 1981). Se registraron menor cantidad de animales echados en los grupos sin acceso a sombra artificial. En la literatura se ha sugerido que los animales evitarían echarse para minimizar la superficie en contacto con el suelo, y así evitar las ganancias de calor por conducción (Tapki y Sahin, 2006). La proporción de observaciones en que los animales estaban echados se comportó de manera diferente según la etapa de lactancia. Contrario a lo esperado, la proporción de animales parados y la frecuencia de consumo de agua no difirieron entre ambientes.
Cuadro 8. Probabilidad de ocurrencia (% ±EEM) de cada actividad durante el pastoreo (rumia, pastoreo) y durante el encierro (rumia, parado, echados, comiendo y utilizando la sombra artificial) según etapa de lactancia (EL; EL1: temprana y EL2: tardía) y ambiente (A).
Dentro de cada variable medias seguidas de letras minúsculas diferentes muestran diferencias estadísticamente significativas (P< 0,05) en la fila (diferencias entre los ambientes). Medias seguidas de letras mayúsculas diferentes muestran diferencias estadísticamente significativas (P< 0,05) en la columna (diferencias entre etapas de la lactancia).
Metabólicas
El efecto de las diferentes medidas de mitigación del estrés calórico, de la etapa de lactancia y su interacción sobre la concentración de metabolitos y hormonas en sangre se observa en el Cuadro 9.
Solamente la concentración de Alb presentó diferencias entre ambientes, siendo mayor en los animales a la SOM. Esto no concuerda con lo reportado por Valtorta et al. (1996) que evaluaron el efecto de sombra artificial y los reportados por Abeni et al. (2007) que no observaron efecto de los períodos de calor sobre la concentración de Alb en sangre. La concentración de Glu, Col, Glob, PT e Ins no difirieron entre ambientes, similar a lo reportado por Valtorta et al. (1996) quienes no observaron efecto del acceso a sombra artificial sobre la concentración de PT y Glob. Se ha observado que animales bajo condiciones de estrés calórico tienen mermas en la concentración de glucosa (Rhoads et al., 2009, Abeni et al., 2007), y aumentos en la concentración de insulina en sangre (Wheelock et al., 2010). El cambio en la concentración de insulina sería el responsable del cambio en la partición de nutrientes (glucosa) observado. Para mantener la temperatura interna constante se daría una mayor utilización de nutrientes en el tejido periférico, en detrimento de uso por parte de la glándula mamaria (Shwartz et al., 2009, Rhoads et al., 2009). La insulina en sangre está positivamente correlacionada con el consumo (Chilliard et al., 1998). Esta puede ser una de las causas por las que los animales en E1 presenten menores niveles de Ins en sangre.
Cuadro 9. Concentración de metabolitos en sangre: proteína total (PT; g/L ±EEM), albumina (Alb; g/L ±EEM), globulina (Glob; g/L ±EEM), glucosa (Glu; mg/dL ±EEM); colesterol (Col; mg/dL ±EEM), e insulina (Ins; □UI/mL ±EEM) según etapa de lactancia (EL; EL1: temprana y EL2: tardía) y ambiente (A).
Dentro de cada variable, medias seguidas de letras minúsculas diferentes muestran diferencias estadísticamente significativas (P< 0,05) en la fila (diferencias entre los ambientes). Medias seguidas de letras mayúsculas diferentes muestran diferencias estadísticamente significativas (P< 0,05) en la columna (diferencias entre etapas de la lactancia).
Conclusiones
La fase de lactación afecta a la magnitud de la respuesta a estrategias de mitigación del estrés térmico. Los animales en lactación temprana fueron más susceptibles a las condiciones de estrés térmico. Las vacas en lactación temprana tuvieron una mayor reducción en la producción de leche corregida por sólidos, grasa láctea y de proteína cuando no había estrategias de mitigación en comparación con las vacas de lactación tardía. Además, las vacas en lactación temprana sin estrategias de mitigación perdieron puntuación de condición corporal a lo largo del experimento y presentaron temperaturas rectales vespertinas más altas que las vacas de lactación tardía sin estrategias de mitigación. En ambas etapas de la lactancia, las estrategias de mitigación del estrés térmico de la lactan cia, las estrategias de mitigación del estrés térmico mejoraron el rendimiento productivo y cambiaron la fisiología y el comportamiento f isiología y el comportamiento de las vacas, lo que refleja el efecto negativo de las altas temperaturas estivales, a pesar de que el THI superó el umbral de 72 sólo en el 40% del periodo experimental. Estos resultados sugieren que el umbral de THI (actualmente = 72) debería ser menor para los animales de alta producción de leche.