Afecciones Podales - Capítulo 3 - "El Recorte Funcional como práctica preventiva"

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La intención de este artículo, radica sobre la importancia de implementar un programa de recorte funcional, si bien la idea no es tratar una por una cada tipo de lesión, es importante comprender de que manera ayudamos al programa preventivo, realizando esta práctica en las diferentes categorías de nuestro rodeo lechero, y así disminuir el impacto de las lesiones podales que día a día toman más peso dentro de la producción lechera y como insertarlas dentro de nuestra rutina de trabajo. Como ya ha sido mencionado en uno de los artículos anteriores, es importante saber entender el origen de algunas de ellas, cuales son los “factores de riesgo” que ayudan su aparición. Dicho esto, nos enfocaremos en las lesiones de origen mecánico, no dejando de lado las lesiones de origen infecto contagioso. Entendemos por factor de riesgo como toda aquella circunstancia que produce un efecto negativo sobre la salud podal de nuestras vacas y lo que es aún peor, sobre las patas de nuestro rodeo, aumentando así de esta manera la probabilidad de la aparición de nuevas lesiones.

Anteriormente mencionamos el origen de las lesiones, en este artículo, no es de nuestro interés hablar sobre las lesiones de origen infecto contagioso, teniendo como principal exponente a la Dermatitis Digital o Enfermedad de Mortellaro, la cual está provocada por una bacteria y su principal forma de control es a través del uso rutinario “independientemente del estado climático” del pediluvio. Si no que intentaremos desarrollar las lesiones de origen mecánico, provocadas mayormente por un “sobre crecimiento” de las pezuñas, como lo son las contusiones o hemorragias de suela, las úlceras de suela, la enfermedad de línea blanca, etc. estas tres primeras como las más frecuentes. Ahora bien, el objetivo principal es no llegar a ver “la vaca renga”, por ende, como nos damos cuenta cuáles son las vacas, a las que debemos apuntar a la hora de realizar un recorte funcional (conocido comúnmente como desvasado correctivo o preventivo). Para ello es fundamental el reconocimiento de todas las vacas que se encuentran “rengas” y aquellas que presentan “incomodidad al caminar”, estas son las vacas a las que debemos apuntar ya que las mismas nos generan una pérdida constante de leche, implícita pero importante, además de evitar mayores costos en los tratamientos futuros de estas vacas. ¿Qué significa esto?, que si esta situación de sobre crecimiento de la pezuña prospera y progresa corremos el riesgo de que la vaca se lesione quedando renga y su pérdida de leche es mayor y esta puede oscilar entre el 10% de la leche producida en su lactancia, incluso más también, llevando en algunos casos a la pérdida de la vaca.

Hay dos formas de “elegir las vacas” a las cuales debemos realizarle el recorte funcional, la primera y la más conocida es el uso del Score de Locomoción, donde “La vaca nos habla con su postura” eso nos indica que estamos en presencia del inicio de una lesión. Dándole lugar al score de locomoción o a la observación en la sala siendo esta última la otra forma de marcar las vacas, cuando encaramos un programa preventivo de patas evitamos llegar a tratar lesiones de tipo crónico gastando energías, tiempo y dinero en vacas con pronóstico reservado o malo.

 

Recorte Funcional

Parte fundamental del programa, son los recortes funcionales o desvasados de tipo correctivo o preventivo, evitando perder vacas y generar gastos mayores en sus tratamientos (uso de tacos y vendajes). Si bien es importante tratar vacas “rengas” en muchas de ellas llegamos tarde o el esfuerzo que implica tratarlas es mayor, por lo tanto, es muy importante hacer énfasis en este punto, ya que es netamente preventivo y es el desvasado más económico, pero con mayor costo beneficio, ya que no gastamos energías en la utilización de Tacos, vendajes, tratamientos con antibióticos, amputaciones parciales o totales de los dedos, que si bien son necesarios en muchos casos de vacas rengas, en estos, no lo son. Para explicarlo de una manera sencilla, el desvasado de tipo correctivo es “la alineación y balanceo de las vacas”. De esta manera hacemos un paralelo entre la importancia de prolongar la vida útil de un neumático en un auto, como lo es la pezuña para una vaca.


En que categorías debe realizarse esta práctica

Si bien aparecen lesiones de tipo podal, desde las recrías hasta la categoría de vacas secas, el recorte funcional, toma mayor importancia en ciertos momentos de la vida productiva de los individuos. En un punto anterior, nos referimos a elegir las vacas a las cuales se le debe realizar el recorte, o sea aquellas que presentan “incomodidad para caminar”. La elección de las categorías, va de la mano con el sobre crecimiento que suelen presentar, al cual hacemos mención anteriormente. Dicho esto, es importante implementar un programa de recorte funcional, tanto en las vacas en lactancias, así como en su período de secado, siendo este último de mayor importancia. En este tipo de recorte, donde la vaca solamente presenta sobre crecimiento e incomodidad, pero no así una renguera evidente, encontraremos lesiones en sus estadios iniciales, con lo cual es fundamental apuntar al momento del secado o el período de vaca seca, ya que las mismas se encuentran “en reposo”, con esto cabe recalcar que si es importante realizar esta práctica durante el ordeñe, pero no la podemos obviar al secado.  


¿Por qué se produce esta situación?

El peso o la carga en las pezuñas se debería distribuir en partes iguales, esto significa que cada dedo debería recibir el 25% del peso del tren en cuestión (delantero o trasero), y en las vacas uno de los dedos tiende a crecer en mayor proporción, esto no es a que tiene un menor desgaste si no que ocurre debido a una mayor utilización del mismo, por ende este dedo de mayor tamaño al recibir mayor carga, ante una situación de estrés (reblandecimiento por el barro) y caminatas prolongadas, tiempos de espera en el ordeñe sobre el concreto, llevan a la aparición de estas lesiones en cuestión. Este estrés de tipo mecánico que termina por generar lesiones (algo similar a una renguera subclínica) con pérdidas insignificantes en principio pero que pueden traer consecuencias graves, cerrando la idea un “desgaste excesivo de las cubiertas” pudiendo perder hasta la vaca.


Trabajo sucio o “dejar de mirar para empezar a observar y hacer”

Y por último pasa por darle importancia al ambiente, la producción de leche está ligada íntimamente con el confort de las vacas, esto que significa, que a mayor confort mejores producciones y por ende refiriéndonos al tema podal propiamente dicho, menor probabilidad de que aparezcan lesiones. Esto implica trabajar de manera dinámica con los lugares donde están nuestras vacas (corrales, callejones, comederos, bebidas, entrada y salida del tambo). Siempre recalco con mis clientes, que si bien es muy importante realizar un score de locomoción, recortes de tipo preventivo tanto en vacas en ordeñe, como en vacas secas, para poder generar un cambio evidente en nuestro rodeo y “golpear a nivel poblacional” es de mayor importancia trabajar en aquellos factores de riesgo que afectan a la totalidad de nuestro rodeo, o sea, mejorar el ambiente donde se encuentran nuestras vacas y el manejo de las mismas es fundamental.

Si bien el artículo apunta a una práctica importante dentro de un grupo de actividades, es de fundamental importancia, ver a las afecciones podales, como del tipo multifactorial, por ende la práctica de los recortes funcionales, sin un monitoreo de factores de riesgo, usos rutinarios de pediluvios y detección temprana mediante score de locomoción, es insuficiente por si misma para el encare de una problemática de esta índole.

Para Ver todos los capitulos ingrese a Aprocal: Asociación Pro Calidad de Leche y sus derivados

 
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