Perfil del desarrollo corporal en novillas holstein y pardo suizo en panama y estrategias para cuidar el potencial lechero y el bienestar animal en el clima tropical

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Resumen

El crecimiento y desarrollo de la hembra bovina tipo leche ocurre entre el nacimiento y los siguientes 24 meses; periodo durante el cual, el manejo representan un reto según las condiciones del entorno nutricional, sanitario, ambiental y el propio bienestar del animal; aunque los bovinos crecen hasta los 48 meses respectivamente. En los primeros dos años se producen varios procesos asociados con el crecimiento de los órganos, la habilitación del sistema digestivo como rumiante, la sincronización del eje-hipotálamo-ovario y la adquisición de la capacidad cíclica, el aumento de las dimensiones esqueléticas, el aumento de la masa corporal y la madurez del sistema linfático y mieloide para asumir las funciones de la protección celular y la producción de células circulantes. Por otro lado, la ternera enfrenta el cambio múltiple al pasar por la transición de la vida intrauterina a la vida externa a través del parto; seguido de los cambios de la dieta y en la alimentación al pasar por la condición de neonato (fase calostral), lactante, destetada, prepuberal, pubertad, estabilidad cíclica y gestación. El manejo de la hembra nulípara desde su nacimiento hasta los 24 meses de edad se incluye las prácticas de alimentación y los ajustes, el control sanitario (control de coccidiosis, parásitos externos e internos, vacunaciones, tratamiento de los hematozoarios, prevención de la papilomatosis),  el seguimiento del crecimiento, la evaluación lineal y reproductiva para el servicio estratégico. El peso al nacer de la Holstein  y Pardo Suizo es 44 kg y estas deben evolucionar hasta los 512 kg; sin embargo, estos valores no suelen ocurrir en el trópico. La tendencia del crecimiento en hembras Holstein y Pardo Suizo en Panamá presento un peso al nacimiento de 35.4 y 32.8 kg; mientras que el peso a los 3, 9, 12, 18 y 24 meses para ambas razas fue 92.5, 221.4, 276.7, 376 y 455.5 kg con una estatura a la cruz de 82, 104, 111, 122 y 130 cm. Estos valores magnifican la tendencia del crecimiento y desarrollo de las hembras Holstein y Pardo Suizo nulíparas en Panamá e indican que el desarrollo somático es inferior al planteado para el clima templado; producto del perfil de alimentación, las condiciones sanitarias de índole parasitario, la influencia micro climática del estrés calórico y producto de las condiciones del pasto verde tropical por su menor valor nutritivo en general.  Debe destacarse que los modelos de alimentación del levantamiento de las hembras para reemplazo en el trópico están fundamentados en el uso directo del pasto verde; salvo en los primeros tres a seis meses de edad, donde se suplementa con alimento concentrado. El menor desarrollo en peso y estatura plantea una modificación en principio del ciclo reproductivo y del potencial lechero fenotípico; aun cuando el perfil genético de ambas razas está garantizado por la naturaleza genetica de ambas razas como producto de la inseminación artificial por varias décadas. En consecuencia, las deficiencias de los sistemas de crianza y desarrollo de las hembras para reemplazo deberán asociarse no solo con la curva de crecimiento, sino también con el desempeño reproductivo, con la longevidad y la eficiencia en la vida útil. Cuando la novilla lechera presenta un bajo peso corporal al parto, el animal no puede superar positivamente el estrés que conlleva la pérdida de anticuerpos circulantes, el propio parto, las alteraciones digestivas y el puerperio, los ajustes en el apetito, la perdida marcada de reservas corporales para la síntesis láctea. En consecuencia, se producen efectos negativos que se traducen en la incapacidad para lograr la lactación completa,  producen bajo rendimiento de leche, presentan una baja condición corporal ya que el animal no lograr adaptarse en la fase de producción inicial. En el peor de los casos, el descarte o la muerte también pueden presentarse; y ello reduce la productividad individual y colectica en la finca lechera tropical. 

INTRODUCCION

La crianza y el desarrollo de las terneras y novillas en la finca lechera determinan en gran medida la tasa de reemplazo y el crecimiento; siendo ambos puntos esenciales para incrementar la producción y productividad lechera. No obstante, existen múltiples factores que afectan la salud, el crecimiento y el desarrollo de las hembras para el reemplazo en la finca lechera. Los mismos factores que afectan el crecimiento tienen  una repercusión negativa en el resto de la vida de la hembra bovina tipo leche; reduciendo su capacidad reproductiva y el desempeño lactacional. Todos los factores convergen al manejo general que son todas los procedimientos y medidas que se aplican al animal para su alimentacion, control de la salud, balance nutricional y entorno microclimático; los cuales en conjunto determinan el grado de bienestar total.

El objetivo más importante de toda finca o empresa lechera moderna se encuentra enfocada hacia la mayor capacidad de producción lechera con un alto grado de sostenibilidad en el tiempo y en consecuencia la biología de la vaca primípara marca el inicio y la naturaleza productiva por longevidad. Por lo tanto, las características corporales y el temperamento lechero se conjugan con los rasgos anatómicos y funcionales en el animal para conformar un buen punto de partida en el ciclo de producción y productividad propiamente.

La vida productiva de la vaca lechera se marca desde sus progenitores en términos genéticos; mientras que el ambiente y el manejo intervienen en su desarrollo el estadio fetal  hasta que se incorpora al ciclo de producción por primera vez como hembra primípara. En consecuencia, el ciclo de vida de la vaca lechera incluye desde su estadio embrionario hasta que ocurre el primer parto y logra desarrollar su primera lactación. 

La biología del crecimiento en las terneras y novillas lecheras se ve influenciado por la raza, el tamaño de la raza, el plano nutricional y alimentario, el control de los factores de riesgo y alteración en la salud, el microambiente y el estrés microclimático. Por ende resulta importante para los técnicos y productores el pleno conocimiento de cuál es el manejo óptimo para facilitar el desarrollo somático apropiado para cada raza y grupo genético por tamaño propiamente. 

Patrón biológico del peso corporal y su evolución en los primeros dos años.

En primer lugar, las razas lecheras se clasifican por su tamaño en grandes (Holstein, Pardo Suizo, Milking Shorthorn, Montbeliarde Lechera, Roja Finlandesa, Roja Danesa), medianas (Ayrshire, Guernsey) y pequeñas (Jersey).  Los valores del peso corporal deben distinguirse entre los climas templados y tropicales; ya que siempre hay la tendencia a que el medio tropical reduzca el desarrollo corporal debido a la influencia de la alimentación, nutrición, ambiente, salud y manejo mayormente.

La relación más práctica es aquella que describe el peso y la estatura a una edad específica; por lo cual se conforma la tabla de datos que puede servir para evaluar el desarrollo en una finca lechera, siempre y cuando tengamos la edad de los animales. A continuación se presenta el perfil del peso corporal según la edad en las razas lecheras pesadas en Panamá y en cuyo caso se marca una diferencia sustancial con el patrón americano ya que las vacas adultas en Panamá alcanzan 576 kg en la Holstein y 545 kg en la Pardo Suizo (Arauz, 2010); en lugar del estándar de 679 kg indicado por Visser y Wilson (2006) para ambas razas en los Estados Unidos.

Los valores establecidos para las razas pesadas como cifras referenciales fueron tomadas en animales con un control sanitario preventivo; incluyendo el control de hematozoarios, control de parásitos externos e internos, vacunación con bacterina múltiple cada seis meses, destete con un máximo de 80 días bajo dieta con leche y concentrado, empleo de alimento concentrado post destete (proteína 14%) hasta los 12 meses, suplementación mineral y acceso al forraje verde con pastoreo rotacional y con el uso de pasturas bajo fertilización fraccionada. Los animales utilizados fueron estrictamente de la raza Holstein y Pardo Suizo y se excluyeron animales atípicos por razones de salud, conformación, desarrollo subnormal y/o que padecieran problemas de salud por periodos considerables. Los datos presentados no son para establecer una comparación con las tablas de peso y estatura que se tienen en el clima templado; en donde las condiciones de alimentación son muy diferentes al modelo prevalente en el trópico. Sin embargo, el contraste general indica el desarrollo somático de la hembra de reemplazo tipo leche general en el trópico se encuentra por debajo patrón para las razas pesadas (Holstein, Pardo Suizo, Milking Shorthorn, Montbeliarde lechera) establecido en los Estados Unidos.

En la tabla I y gráfica I se muestran las cifras de edad, peso y estatura consideradas factibles por biología y economía del crecimiento, alimentación, cuidado sanitario, salud en general y economía del levantamiento y desarrollo de la hembra para el reemplazo tipo leche. Por ejemplo, el peso al nacimiento promedio en las terneras fue de 75 lb (34 kg) y para el momento del destete a los 90 días es de unas 188 lb (85.3 kg). En este periodo es importante que la ternera haya sido expuesta al alimento concentrado iniciador; preferiblemente con un 18 a 20% de proteína, ya que la demanda de proteína es alta y la leche tiene bajo contenido aunque su valor biológico es alto.

El modelo de alimentación tropical tiene que incluir el consumo de forraje verde mediante el pastoreo; medida que hace posible disminuir los costos de alimentación y del levante y desarrollo de la hembra para el reemplazo. Esta es una de las causas del porque nuestras novillas en el trópico no alcanzan los estándares de las razas pesadas en los climas templados; ya que además de los factores micro ambientales, la alimentación está fundamentada en el pastoreo, la dieta es fraccionada, el aporte de materia seca es bajo y la oferta de energía y proteina están limitados vía forraje verde; por lo que es necesario suplementar con concentrado para mejorar el contenido energético y proteico.

 

Tabla I: Patrón del peso corporal de las hembras para reemplazo desde el nacimiento hasta los 24 meses en las razas lecheras Holstein y Pardo Suizo en Panamá.

 

El desarrollo corporal fundamentado en el peso corporal y la estatura  son esenciales para tomar la decisión apropiada y oportuna para accionar técnicamente el establecimiento del primer servicio; con lo cual se debe definir también la fecha del parto a una determinada condición somática y de desarrollo que no afecte la recuperación postpartal, el reto metabólico propio de la fase crítica de la lactación y para alcanzar el máximo de la producción sin que el deterioro del pico lactacional no se precipite reduciendo la eficiencia de la primera lactación.

El perfil de desarrollo somático presentado en condiciones tropicales indica que se puede lograr un peso ideal para el primer servicio entre las 750 y las 824 lb (340 – 374 kg) entre los 15.5  y 18 meses de edad. En consecuencia, el primer parto puede estimarse para que ocurra entre 24.5 y 27 meses; que representan una edad apropiada de acuerdo con la condición somática ya que en comparación con los valores del clima templado, los novillas estarían pariendo con un peso corporal entre las 1080 y 1150 lb (489.8 a 522 kg) que correspondería del 85 al 90% del peso adulto en las condiciones de Panamá (clima tropical húmedo) en el modelo de pastoreo y suplementación energética y proteica.

 

Gráfica I: Tendencia del peso corporal y proyección regresiva para hembras nulíparas Holstein y Pardo Suizo en Panamá.

 

Un segundo indicador del desarrollo somático es la estatura aunque el mismo no se le ha dado la importancia que se merece ya que ante todo es un indicador del suministro de la energía y de la relación energía/proteina (NRC, 2001). Los cambios en el peso y la estatura están acompañados de la maduración orgánica y sistémica en las hembras en evolución, especialmente en los primeros 24 meses de vida; en cuyo periodo el animal deberá enfrentar varios etapas según el manejo impuesto como ideal, pero en la mayoría de las veces con múltiples deficiencias que no favorecen el desarrollo corporal óptimo.

Para fines prácticos, el empleo de una referencia que relaciones la edad, el peso y la estatura simultáneamente  es esencial para conocer donde se encuentran las terneras, novillas o cualquier estadio en concreto de la hembra para el reemplazo y con ello poder reevaluar los ajustes mas requeridos. Sin embargo, no siempre tenemos el patrón ideal en el marco de nuestras condiciones ambientales y que se enmarquen en el modelo de alimentacion, especialmente en el trópico. En esta oportunidad, se presenta la referencia del peso corporal y la estatura para novillas Holstein y Pardo Suizo bajo las condiciones del clima tropical según las experiencias en Panamá. 

 

Gráfica II: Tendencia de la estatura en hembreas bovinas de la razas Holstein y Pardo Suizo en el Trópico.

 

Las razas Holstein y Pardo Suizo son las dos alternativas genéticas especializadas mas utilizadas en Panamá dentro del marco genético para la producción lechera; lo cual ha prevalecido por los últimos 50 años de la ganadería de leche en Panamá. Sin embargo, en los últimos diez años ha surgido una tercera opción producto de múltiples razones que rodean la raza Jersey; por lo cual también hoy día se debe valorar el crecimiento de la población del ganado Jersey en Panamá. 

El concepto de la Ganancia de peso sectorial y la evolución del crecimiento

La transición somática de las hembras bovinas tipo leche puede examinarse en sectores y con ello establecer los cambios que se dan a medida que el animal cambia en base al peso corporal. La ganancia de peso cambia según la edad y es por ello que se requiere evaluar la misma por sectores. En la tabla II se presentan las tasas de ganancia de peso sectoriales, las cuales son curvo lineales de acuerdo con la experiencia tropical bajo modelos de alimentación utilizando pastoreo y la suplementación con concentrado de manera estratégica. Se observó que hay una ganancia de peso que aumenta desde el nacimiento hasta los nueve meses y posteriormente se produce un descenso para culminar con un ligero ascenso a partir de los 18 a los 24 meses. 

Usualmente, el peso y la estatura se acostumbra ver de manera acumulativa, pero se deberá evaluar en periodos preferiblemente cada dos a tres meses; de manera que se pueda detectar los periodos irregulares y se debe incluir todos los animales contemporáneos para situarse con una tendencia central grupal; sin subestimar los márgenes inferior y superior; ya que ello es una función dependiente de la desviación estándar fenotipica y de las condiciones de manejo general (alimentación, salud, balance nutricional, micro ambiente y bienestar) de los animales. En los primeros 9 meses las tasas de ganancia de peso sectorial aumentan desde 570 g gasta 746; para cambiar de aquí hasta los 18 meses donde se mantiene descendiendo a 645 g (9 – 12 eses), 595 g (12 a 15 meses) y luego aumentar ligeramente hasta los 24 meses con 474 a 500 g por día. El indicador de la ganancia de peso debe tomar en cuenta que evitemos dietas altas en energía en las edades tempranas de las hembras ya que afecta la composición del tejido mamario; facilitando una alta fijación de tejido lipoide que posteriormente competirá con el tejido parenquimal a desarrollarse durante la etapa media y avanzada de la gestación y limitara el potencial lechero.

 

Tabla II: Tasas de ganancia de peso sectorizadas en las reemplazos tipo leche Holstein y Pardo Suizo bajo manejo intensivo en el clima tropical. 

 

Gráfica III: Trayectoria de la ganancia de peso sectorial en hembras Holstein y Pardo Suizo en el trópico húmedo.

 

Las referencias para el peso corporal deberán adaptarse en acuerdo con el entorno y los modelos de alimentación y el plan sanitario; ya que podemos juzgar de manera extrema los resultados de una finca lechera si aplicamos patrones muy distantes para nuestras condiciones micro climáticas, de alimentación y manejo particular que obedecen a un entorno climático con ciertas limitantes tecnológicas; especialmente en alimentación, donde no se utiliza un sistema de precisión para garantizar el máximo aprovechamiento de los nutrientes ofrecidos (Goff and Heinricks, 2008, 2016). 

En el siguiente cuadro se presentan los datos de peso y estatura para Estados Unidos y los de Panamá y podemos observar las diferencias para animales entre los 12 y 24 meses; por lo cual es de gran relevancia técnica aplicar el modelo en el entorno de donde este procede. La aplicación de un modelo externo implica hacer un juicio extremo y tomar otras decisiones que no necesariamente son las más apropiadas. Un error común o frecuente, es aquel que se comete cuando se establece el servicio a los 15, 16, 17 o 18 meses de edad, pero no se toma en cuenta el peso corporal; por lo cual, se conduce el animal a una condición extremadamente estresante ya que a esas edades no siempre hay un desarrollo somático apropiado para servir y preñar una hembra bovina tipo leche; lo que afecta el desempeño en el resto de su vida productiva.

 

Cuadro III: Peso corporal referencial según la edad en hembras bovinas Holstein y Pardo Suizo.

 

Los estudios del peso corporal en ganado lechero en Panamá indican que las vacas adultas de la Raza Holstein pesan 576 kg y las Pardo Suizo es 546 kg; siendo estos valores inferiores al patrón americano; por lo que es objetivo señalar que hay una diferencia fenotipica que puede ser producto de la influencia del micro ambiente físico tropical, del manejo nutricional y de otros factores que influyen negativamente sobre el crecimiento corporal hasta la adultez (48 meses). Esta diferencia somática pueden valorarse como una adaptación frente a las limitaciones tropicales del entorno como son: una menor calidad de los forrajes, la presencia de parásitos y enfermedades, las limitaciones energéticas y proteicas de los alimentos forrajeros, el acomodo bioenergético y metabólico para mantener un mejor balance calórico en el animal y facilitar los procesos de la termólisis cotidiana que confrontan los animales homeotermos en un medio donde el estrés calórico atenta contra el organismos; generando una sobrecarga calórica en la mayor parte de los días y meses del año (Araúz, 2006, 2015).

Si comparamos el modelo americano con los valores de novillas considerados en Panamá como ideales de acuerdo con las condiciones de alimentación, el medio micro climático podemos ver que las novillas Holstein y Pardo Suizo llegan a los 24 meses 10% por debajo del peso corporal que ha sido fijado en los Estados Unidos (Wattiaux, 2002). El examen de los datos evidencia que las mayores diferencias se observan a partir de los 12 meses en adelante; a partir de lo cual se produce un efecto acumulativo que se proyecta hasta los dos años; incluyendo la tabla y la gráfica respectiva. Estas diferencias se deben mayormente al potencial energético y protéico de las dietas que se utilizan en el trópico; las cuales se fundamentan más en el forraje verde.

 

Gráfica IV: Valores medio estandarizados del peso corporal en novillas Holstein y Pardo Suizo en Panamá y Estados Unidos a los 24 meses.

 

El peso corporal que se logre en cualquier estadio por edad esta relacionado con el manejo de la hembra para el reemplazo en cada mes de vida que trasciende; principalmente, después del nacimiento. De allí que el modelo de alimentación, el programa de control de salud, la disponibilidad de forraje verde y el empleo de cierta suplementación para compensar la energía y la proteina que los forrajes no pueden aportar son cruciales para alcanzar el peso optimo sin que ello represente un comprometimiento del tejido adiposo en las glándulas mamarias.

Estrategias recomendadas para el manejo integral y el desarrollo de las terneras y novillas lecheras para el reemplazo

Cuando se menciona el patrón ideal del peso y desarrollo de la hembra lechera para el reemplazo se formulan muchas preguntas; sin embargo, una de las mas preguntas mas comunes es: como lograr ese desarrollo optimo?, que hacer en manejo?, cuando realizar las decisiones técnicas mas apropiadas? y sobre todo como evitar problemas para la ternera o la novilla?.

En consecuencia, se desprenden una serie de medidas técnicas y procedimientos básicos que forman la estrategia y el manejo integral que ayudaran oportunamente a garantizar el bienestar, la nutrición, salud y desarrollo apropiado. Con el interés de brindar una guía sinóptica y objetiva se presentan las estrategias o medidas para que las etapas de vida de la ternera recién nacida, lactante, destetada, en pubertad, preservicio, para el servicio e incluso para su seguimiento durante la gestación y demás etapas del ciclo de vida. A continuación se presentan las medidas y/o estrategias mas relevantes relacionadas con el periodo neonatal, lactante, post destete, preservicio, servicio y en gestación.

  1. Supervise el proceso del parto e intervenga si es necesario.
  2. Cuide la ternera al nacer (liberación de mucosas, secado, corte umbilical).
  3. Coloque solución iodada glicerinada en el ombligo una vez es cortado.
  4. Procure un lugar higiénico, que brinde calor y evite las áreas contaminadas.
  5. Fije el número de la hembra mediante el sistema de tatuaje (esterilice la máquina).
  6. Evalué el calostro en su contenido de anticuerpos (IgT 40 a 100 mg/ml).
  7. Suministre calostro en las primeras dos horas de nacido (5% del peso vivo).
  8. Compare el peso de la ternera al nacer con la media de la finca.
  9. El suministro de calostro puede ser asistido con sonda esofágica.
  10. El primer alimento es el calostro; seguido por la leche de la madre.
  11. Evalué el antecedente de la madre y si tiene leucosis prefiera el banco de calostro.
  12. Si utiliza un reemplazador lácteo, el mínimo de proteína es 20% y grasa 12%.
  13. El biberón o mamila no debe facilitar la broncoaspiración.
  14. Suministre leche cruda sana y no contaminada.
  15. La leche debe proveerse dos veces al día con el horario a la misma hora.
  16. La preparación del reemplazador es constante.
  17. Planifique la alimentación según los requerimientos nutricionales (NRC, 1989,2001).
  18. Ofrezca alimento iniciador desde la primera semana de vida (oferta limitada).
  19. Aumente gradualmente el uso de concentrado hasta los 90 días (destete lácteo).
  20. Ofrezca heno de alta calidad desde los 40 a 42 días de edad ofrecido a voluntad.
  21. Mantenga un suministro de agua continuo, fresca y para el consumo a voluntad.
  22. Provea protección contra la humedad excesiva, orina, heces y superficie rústica.
  23. Adecue la instalación (ternerera) y evite las corrientes y cambios térmicos bruscos.
  24. Mantenga una buena higiene en la ternerera y facilite la toma de luz solar.
  25. Procure que la ternera realice ejercicio (caminata) para ejercitar sus músculos.
  26. Proteja la ternerera con cortinas transitorias de saco u otros materiales en la noche.
  27. Mantenga un programa de control de parásitos externos en el clima tropical.
  28. Incluya en el programa sanitario el control de los hematozoarios.
  29. Cuando las terneras van al pastoreo, deberá utilizar el control de la Coccidiosis.
  30. Si hay mordeduras de murciélagos inyecte cacodilato sodico.
  31. Aplique iodo glicerinado en el sistema mamario a partir de los cuatro meses.
  32. Realice coproanalisis y mantenga vigente el control de los endoparásitos.
  33. La primera dieta es calostro y la segunda calostro de transición y leche.
  34. La tercera dieta para la ternera lactante es leche + concentrado + agua + heno.
  35. La cuarta dieta al destetar es concentrado + heno + agua + forraje verde.
  36. La quinta dieta incluye forraje verde, concentrado y heno.
  37. Utilice levaduras o cultivos de levaduras en los primeros seis meses de vida.
  38. Evite que las terneras o novillas se engorden o sobre acondicionen arriba de 3.5.
  39. Procure el mayor consumo de forraje verde sin eliminar el alimento concentrado.
  40. Verifique que el sistema mamario no presente verrugas entre los 8 y 21 meses.
  41. Mantenga el registro del peso corporal y la estatura cada 30 días.
  42. Cuando administre medicamentos o tónicos no los aplique en la región glútea.
  43. Realice las vacunaciones (bacterina múltiple) cada seis meses.
  44. Recuerde la identificación permanente de cada animal es una regla básica.
  45. Las terneras podrán ir al pastoreo usualmente a partir del 4to al 5to mes.
  46. Suplemente la energía y proteína combinando forrajes y concentrado.
  47. Lleve el peso corporal y la estatura de las hembras cada 30 días.
  48. Utilice probióticos o cultivos de levaduras para subsanar alteraciones digestivas.
  49. Suplemente los minerales y vitaminas de conformidad según el ciclo de vida.
  50. Procure sombra natural en el entorno del pastoreo para el bienestar térmico.
  51. Realice la evaluación racial y utilice los registros de los progenitores.
  52. Centre la programación reproductiva entre las 725 a 775 lb como base.
  53. Confirme la preñez entre los 45 y 70 días post servicio (método transrectal).
  54. Determine el valor reproductivo estimado en base a la prueba de progenie de los padres para clasificar las novillas por su potencial lechero.
  55. Incluya otros puntos de interés técnico, administrativo y económico para la finca.

Quedan muchas otras observaciones que constituyen parte de las estrategias para desarrollar una hembra de reemplazo tipo leche; sin embargo, los puntos antes señalados son una guía de gran valor para mantener el potencial lechero del animal y a su vez procurar el mayor bienestar posible aun dentro de las condiciones climáticas del trópico. Al final del periodo de los 24 meses, podremos ver si el peso y la estatura cumplen con el patrón somático y sobre todo si también ya se encuentra una gestación en camino que debe corresponder entre los 5 a 8 meses; dependiendo de la solidez del programa nutricional y sanitario que se haya utilizado para las etapas como lactante, pos destete, pre y pubertad, preservicio y servicio propiamente.  

Para obtener los mayores logros, se debe buscar la información técnica, capacitar el personal, contribuir con el apoyo técnico, estar pendiente que se realicen las labores cotidianas, llevar los registros apropiados, evitar la consanguinidad, no efectuar ahorros costosos, evaluar los registros, evaluar el animal y compararlo con los demás animales de la finca, eliminar animales con defectos congénitos y/o adquiridos que reducen la capacidad de producción y mantener un criterio de selección amplio en parámetros y riguroso por progenitores con miras al mejoramiento funcional y genético con proyección biológica y económica.

Porque es esencial la crianza apropiada de las hembras para el remplazo en las fincas lecheras en el trópico.

Los antecedentes de la ganadería de leche latinoamericana indican que uno de los sectores de mayor debilidad tecnológica es el levante y la crianza de las terneras y novillas destinadas al reemplazo. El contexto técnico sobre cómo hacer dicha actividad es un sector importante; pero mas aun es cuál es el impacto de una buena crianza de reemplazos en la finca lechera. Como regla general, en los países latinoamericanos la crianza de reemplazo se realiza en la misma finca a diferencia de otros países donde dicha actividad es desarrollada técnicamente por otras personas en otro lugar diferente a la finca. Por ende, la importancia de la crianza de reemplazos lecheros se debe medir en función de las siguientes preguntas y respuestas:

  1. Cuantas hembras sobreviven exitosamente desde su nacimiento hasta los 24 meses de edad? Lo ideal es tener un máximo de mortalidad del 1%.
  2. Cuantas hembras llegan al peso ideal para el primer servicio a los 16 a 18 meses como parámetro tropical? Si la ganadería es exitosa, deben ser un 90%.
  3. Cuál es el peso ideal de la finca para una hembra destinada al primer servicio? El peso del patrón tropical está entre las 725 y 775 lb a los 16 a 18 meses; aunque el rango de peso puede ser hasta de entre 750 a 825 lb.
  4. Cuantas hembras entre 16 a 18 meses logran preñarse por monta natural o por inseminación artificial? Si el manejo reproductivo es óptimo debiéramos lograr preñar el 95% de las hembras con peso apropiado con máximo dos servicios.
  5. Cuantas hembras desarrolladas hasta los 24 meses logran permanecer en la finca? Por regla general, la finca debe mantener un 96% de las hembras hasta la preñez; de las cuales un 40% debe conformar la cantidad de hembras que permanecen en la finca al final de la gestación; convirtiéndose en la cantidad de hembras para el reemplazo efectivo si hay la capacidad de mantener el crecimiento; aunque la regla de reemplazo mínimo es el 16%.
  6. Cuantas hembras descartar por múltiples razones? Puede ser un maximo de 5% si el programa sanitario es preventivo y no curativo con mayores riesgos.
  7. Como aporta económicamente la crianza de reemplazos en la finca lechera? Es evidente que esta actividad debe generar ingresos relacionados con la venta de hembras de alto valor reproductivo y genético, incorporación de hembras al lote de producción con igual o mayor valor reproductivo y lactacional estimado sobre la media de la finca, venta de animales de bajo valor reproductivo (hembras comerciales para carne), aporte en la producción de leche propiamente y generando progenies superiores a otras contemporáneas en la finca con superioridad por reproducción, producción y composición láctea. Finalmente, uno de los mayores aportes funcionales de la crianza de reemplazos en la finca es que ello evita que se tenga que invertir en la compra de reemplazos, se garantiza mejor la salud, aseguramos el crecimiento genético y su continuidad en la finca y logramos animales de alto valor productivo a un menor costo (costo en finca $ 1100.00 versus el valor compra 1500 a 2500 $/animal).

 

Esquema I: Incursión de la hembras de reemplazo en la finca lechera y su importancia en la producción y productividad lechera.

 

ESQUEMA II: Principales factores determinantes del éxito en la crianza de la ternera y novilla lechera con énfasis en el medio tropical.


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Visser R. y R. Wilson. 2006. Potencial de la producción lechera según los grupos raciales tipo leche en Estados Unidos. Horizons, CRI

Wattiaux, M. 2002. Crianza y desarrollo de la hembra para el reemplazo en fincas lecheras. Instituto Babcock, Wisconsin, USA.


Re: Perfil del desarrollo corporal en novillas holstein y pardo suizo en panama y estrategias para cuidar el potencial lechero y el bienestar animal en el clima tropical
14/04/2017 | Excelente artículo, felicidades a los investigadores
Carlos Eduardo Saiz Ucros
Productor Ganadero
Re: Perfil del desarrollo corporal en novillas holstein y pardo suizo en panama y estrategias para cuidar el potencial lechero y el bienestar animal en el clima tropical
20/04/2017 | Me gustaria saber el perfil de desarrollo corporal en mestizas de brahman por pardo y/o holstein. Gracias.
Guillermo Fernández
Magister en Producción Animal
Re: Perfil del desarrollo corporal en novillas holstein y pardo suizo en panama y estrategias para cuidar el potencial lechero y el bienestar animal en el clima tropical
09/05/2017 | excelente articulo para afisnzar conocimientos recientes de crianza y manejo de animLes futuros de remplazo.felicidades
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