Niveles plasmáticos de calcio, magnesio y fósforo en rodeos lecheros del Valle de Lerma, Salta, Argentina

Publicado el: 27/5/2021
Autor/es: Gabriela Martinez, INTA. J.F. MICHELOUD, INTA; V.H. SUÁREZ INTA; D.E. ROSA Universidad Nacional de la Plata; M.V. VENTURA Universidad Nacional de la Plata; A. ORTEGA, INTA, C. SÁNCHEZ, Universidad Nacional de Salta; G.A. MATTIOLI, Universidad Nacional de la Plata. Publicado originalmente en revista RIA. Revista de Investigaciones Agropecuarias, vol. 46, núm. 2, pp. 181-186, 2020. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
Resumen

La cuenca lechera del Valle de Lerma representa una de las economías regionales más relevantes para la provincia de Salta. Si bien es conocida la importancia que tienen macrominerales como calcio (Ca), fósforo (P) y magnesio (Mg) sobre la producción y la salud de los rodeos lecheros, se desconoce la prevalencia de sus desequilibrios. Con el propósito de conocer estos datos se muestrearon 584 vacas de 4 tambos del Valle de Lerma, en 4 oportunidades y a intervalos de 3 a 4 meses entre sí. En cada visita se sangraron por punción yugular entre 9 y 10 animales de cada categoría: preparto, vaca fresca, 2.º tercio de lactancia y 3.º tercio de lactancia. Se determinaron los valores de Ca y Mg sérico por espectrofotometría de absorción atómica y P por espectrofotometría UV-visible. Para los análisis estadísticos los valores de referencia para considerar hipocal-cemia clínica y subclínica fueron <5,5 y de 5,5 a <8,5 mg/dl respectivamente. Para el caso del magnesio se consideró hipomagnesémicos los valores inferiores a 1,8 mg/dl. Los valores de referencia para hipofosfate-mia, e hiperfosfatemia fueron de <4 y >6,18 mg/dl respectivamente. Las asociaciones entre variables fueron analizadas mediante correlación lineal (Pearson) y regresión lineal simple, además de analizar la probabilidad de ocurrencia de hipocalcemia mediante odds ratio. Las diferencias entre variables y periodos de lactancia se examinaron mediante los análisis de varianza y test de Tukey y de chi cuadrado usando el test de Fisher. La media del Ca sérico fue de 8,85 mg/dl, sin hallarse diferencias entre periodos de lactancia. La prevalencia media de hipocalcemia fue del 46,2% en todos los periodos productivos. La media del Mg sérico fue de 2,26%, con una prevalencia de hipomagnesemia del 10,6% y una mayor proporción de vacas hipomagnesémicas al preparto. Los animales con hipomagnesemia presentaron una probabilidad 3,5 veces mayores de sufrir hipo-calcemia respecto a aquellos con valores normales. La prevalencia de animales con valores anormales de P fue elevada (48,3%), y si bien no se asociaron con los niveles de hipocalcemia, demostraron que el excesivo aporte dietario representa un riesgo sanitario y también medioambiental. En virtud a los resultados obtenidos en el presente trabajo se advierte de los riesgos potenciales de desequilibrios de Ca, Mg y P en los rodeos lecheros del Valle de Lerma.

Palabras clave: desbalance, minerales, vacas lecheras.

INTRODUCCIÓN

La producción lechera en la cuenca del Valle de Lerma representa una de las economías regionales más relevan-tes para la provincia de Salta. La producción media diaria es de 21,5±5,3 l/vaca, con producción promedio por tambo de 4900 l/día; y con rodeos promedio de 208±105 anima-les en ordeñe (Suárez y Martínez, 2015a). El sistema de producción predominante es de tipo pastoril, basado en pasturas templadas con altas tasas de suplementación y animales de elevado valor genético, similares a otras cuen-cas lecheras de Argentina.

Se conoce la importancia que tienen los macrominera-les como calcio (Ca), fósforo (P) y magnesio (Mg) sobre la producción y la salud de los rodeos lecheros (Goff y Horst, 2003). Los desbalances minerales constituyen un tema de preocupación asociado al bienestar animal y a la rentabili-dad de la industria lechera. Sin embargo, su impacto en los sistemas productivos por lo general pasa desapercibido, ya que en la mayoría de los casos tienen una presentación subclínica, afectando la salud y los niveles productivos, pu-diendo confundirse con otras alteraciones (Contreras et al., 1990). Los ejes metabólico-nutricionales que controlan los niveles de Ca, P y Mg parecen ser los más comprometidos durante las primeras etapas posparto, y cada vez existen más evidencias sobre la estrecha relación entre los siste-mas endócrinos que controlan el metabolismo y aquellos que regulan el sistema inmunológico (Elsasser, 1992).

El diagnóstico de los desbalances de macrominerales constituye una de las bases de la medicina preventiva en los rodeos lecheros (Wittwer, 2007). De este modo la medi-ción de los niveles de Ca, P, y Mg sérico resulta ser una he-rramienta útil para monitorear estos desequilibrios (Herdt et al., 2000). A nivel nacional algunos trabajos ponen de manifiesto la importancia de estos desbalances minerales para el sector lechero (CLAVES, 2009). El informe CLAVES identifica dentro de las causas de mortandad más impor-tante en los primeros noventa días posparto la asociación entre hipocalcemia e hipomagnesemia. A su vez, además de resultar las enfermedades diagnosticadas con mayor frecuencia explican alrededor del 10,5% de las muertes durante este periodo. Por una parte dicho informe destaca que aquellos animales adultos que sufren un episodio de desbalance mineral, sea de Ca o Mg durante los primeros 3 meses de lactancia, presentan una disminución a lo largo de este periodo de 166 litros de leche. Por otra parte ade-más de las pérdidas de producción lácteas es importan-te poner de manifiesto lo oneroso de los tratamientos, es decir, insumos y horas hombre que conllevan este tipo de patologías (CLAVES, 2009).

Si bien los trabajos de relevamiento sérico resultan esen-ciales en el diagnóstico de los desbalances minerales en el sistema lechero, no existen antecedentes para la Cuenca del Valle del Lerma (Salta) en este sentido. El objetivo del presen-te trabajo fue realizar un análisis descriptivo y comparativo de los niveles séricos de Ca, P y Mg, evaluando la prevalencia de sus desbalances y su asociación entre sí y con las etapas productivas en rodeos lecheros de la cuenca salteña.

 

MATERIALES Y MÉTODOS

Se seleccionaron 4 tambos comerciales de la cuenca le-chera del Valle de Lerma en Salta.En todos los estableci-mientos la alimentación fue de tipo pastoril, siendo la base forrajera pasturas templadas (praderas polífíticas) con altas tasas de suplementación tanto energética como proteica, lo que es representativo de la región (Suárez y Martínez, 2015a). Las prácticas de manejo tanto nutricionales como sanitarias, como así también el biotipo lechero empleado fueron similares en los cuatro establecimientos y la produc-ción promedio fue de 7979 l de leche/vaca/lactancia con extremos de 7176 y 8472 litros. Cada establecimiento fue muestreado 4 veces a intervalos de 3 a 4 meses entre sí (primavera 2013, verano de 2014, otoño 2014 y primavera 2014). En cada muestreo se seleccionaron al azar 36 a 40 vacas de 4 periodos productivos (9 a 10 por periodo) que fueron: Preparto, aproximadamente 21 días antes de la fe-cha probable de parto; Lactancia temprana o Vaca Fresca, durante los primeros 30 días de lactancia; Lactancia media, entre 90 y 120 días en leche y Lactancia tardía, entre 200-305 días. La totalidad de las muestras correspondieron a vacas de más de 2 partos.

Determinación de Ca, Mg y P en suero

Las muestras de sangre se obtuvieron por punción yu-gular. Se extrajo suero libre de hemólisis por centrifugación para la determinación de Ca, P y Mg. Las concentraciones de Ca y Mg se midieron por espectrofotometría de absor-ción atómica de llama (Perkin Elmer AAnalyst 200), previa dilución en LaCl (0,1 N), y las determinaciones de P se realizaron mediante espectrofotometría UV-visible (Perkin Elmer-Lanbda25), según indicaciones del fabricante.

Análisis estadísticos

Para los análisis estadísticos los valores de referencia para considerar hipocalcemia clínica y subclínica fueron <5,5 y de 5,5 a <8,5 mg/dl respectivamente (McDowell, 2002; Goff, 2006; Chapinal et al., 2012). Para el caso del Mg se consideró hipomagnesemia a los valores inferiores a 1,8 mg/dl (McDowell, 2002). Los valores de referencia para hipofosfatemia e hiperfosfatemia fueron <4 y >6,18 mg/dl respectivamente (Goff, 2006).

Las relaciones entre variables de los valores séricos fueron analizadas usando correlación lineal (Pearson) y regresión lineal simple, además de analizar la probabilidad de ocurrencia de hipocalcemia mediante odds ratio. Las diferencias entre variables y periodos de lactancia se exa-minaron mediante los análisis de varianza y test de Tukey y de chi cuadrado usando el test de Fisher. Para los aná-lisis indicados se utilizó el paquete estadístico InfoStat (Di Rienzo et al., 2008).

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Concentraciones séricas de Ca los diferentes periodos productivos

La hipocalcemia clínica se asocia a valores de hipocal-cemia severa, inferiores a 5,5 mg/dl, mientras que la forma subclínica se asocia a valores de hipocalcemia moderada, de entre 5,5 a 8,0 mg/dl (McDowell, 2002; Goff, 2006).

En este estudio los valores promedio de Ca se ubicaron por dentro de los rangos normales de referencia y no mos-traron diferencias significativas entre periodos productivos, aunque en todos ellos se halló un porcentaje elevado de vacas con hipocalcemia (tabla 1). Se cita que la hipocalce-mia es más frecuente en el periparto, es decir, 4 semanas antes y 4 después del parto (Shank et al., 1981; Curtis et al., 1983; Stevenson y Lean, 1998). En el presente traba-jo esta diferencia no llegó a ser significativa, pero el valor promedio más bajo y el mayor porcentaje de valores con hipocalcemia (53%) se observaron durante el preparto. En el posparto el 46% presentó hipocalcemia, lo cual es gra-ve considerando que valores inferiores a 8,4-8,6 mg/dl du-rante los primeros días posparto se asocian con mayores concentraciones plasmáticas de ácidos grasos no esteri-ficados y de β-hidroxibutirato, con aumentos de metritis y del intervalo parto concepción, y con menor producción de leche (Chapinal et al., 2012; Martínez et al., 2012).

Se identificaron 13 animales con hipocalcemia severa (2,22%), inferior al 5% reportada por otros autores para rodeos con alimentación de base pastoril (Roche, 2003; Goff, 2006). Sin embargo, los presentes resultados coinci-den con declaraciones de los tamberos del Valle de Lerma, quienes afirman padecer un 2,8±1,4% de vacas caídas pre-sumiblemente debido a hipocalcemia (Suárez et al., 2015). Sánchez y Saborío Montero (2014), en un relevamiento en vacas Holstein en sistemas pastoriles, obtuvieron una pre-valencia general de hipocalcemia de 57% (n=86), donde el 6,6% fueron casos clínicos y el 50% subclínicos; preva-lencia similar al 46% de hipocalcemias observadas en el presente trabajo.

La importancia de la prevención de la hipocalcemia al parto se basa en sus consecuencias. Trabajos de Curtis et al. (1985) y Gröhn et al. (1990) indican que cada vaca que padece un caso de hipocalcemia al parto presenta 7,2 veces más posibilidades de tener un parto distócico, 5,7 veces más posibilidades de padecer retención de placenta y 5,4 veces más posibilidades de manifestar casos clíni-cos de mastitis durante los primeros 90 días en leche, a la vez que aumenta la posibilidad de episodios de metritis, desplazamiento del abomaso y cetosis. Una causa de hipo-calcemias al parto es la elevada concentración de potasio en el alimento, lo cual genera alcalosis metabólica (Rérat et al., 2009). Considerando que la producción de leche en el Valle de Lerma es de base pastoril, la corrección del ba-lance aniónico-catiónico de la dieta surge como una alter-nativa válida a explorar en la zona (DeGaris y Lean, 2008; Grünberg et al., 2011).

Tabla 1. Valores de calcio sérico por periodo de lactancia.

D.E.: Desvío Estándar.

Medias con una letra común no son significativamente diferentes (p>0,05).

Valores de calcio sérico por periodo de lactancia.

Tabla 2. Valores de magnesio sérico por periodo de lactancia.

D.E.: Desvío Estándar.

Medias con una letra común no son significativamente diferentes (p>0,05).

 Valores de magnesio sérico por periodo de lactancia.

Concentraciones séricas de Mg en los diferentes periodos productivos

Los valores promedio de magnesemia se mantuvieron dentro del rango de normalidad, aunque fueron significa-tivamente más bajos durante el preparto (tabla 2). Goff (1998) ha reportado que por lo general la hipomagnese-mia se puede presentar al inicio de la lactancia, aunque también puede ocurrir al final de la gestación, en animales que pastorean forrajes de rápido crecimiento con concen-traciones altas de potasio y nitrógeno y niveles bajos de Mg y sodio; situación que coincide con la alimentación tipo a lo largo de la lactancia de los rodeos del Valle (Suá-rez y Martínez, 2015b).

La hipomagnesemia en los rodeos lecheros puede resul-tar esporádica y de incidencia variable, llegando a afectar hasta el 20% de las vacas en pastoreo, con una mortali-dad del 2 al 3% (Goff, 1998). Frecuentemente esta afec-ción es subclínica en los rodeos lecheros (Goff, 2006). En esta situación la hipomagnesemia reduce la sensibilidad de los tejidos a la hormona paratiroidea e interfiere con la ho-meostasis del calcio, generando hipocalcemia secundaria (Goff, 2006; Lean et al., 2006).

Concentraciones séricas de P en los diferentes periodos productivos

En la tabla 3 se presentan los valores de P discriminados por estadios productivos y los porcentajes de animales con valores por encima y por debajo del rango de normalidad.

Si bien el porcentaje de animales hiper e hipofosfatémi-cos no se diferenció por estadio productivo, el valor me-dio de P preparto fue significativamente más alto que en la vaca fresca (tabla 3). Este descenso podría deberse al P que se elimina del organismo por leche, el cual es indepen-diente de su concentración en plasma (Grünberg, 2008). A este factor se suman los mayores niveles de PTH en el posparto inmediato, lo cual aumenta las pérdidas de P por saliva y orina (Goff, 2000).

La elevada cantidad de animales fuera del rango normal estarían indicando irregularidades en el aporte dietario de P, siendo su principal determinante, más allá del nivel productivo o el aporte de forraje en la dieta (Wu, 2005). Cuando el apor-te de P por la dieta no es adecuado se reduce el consumo de materia seca durante el periodo seco y baja la producción lechera posparto (Valk y Sebek, 1999). Cuando el aporte es excesivo aumenta la pérdida fecal y urinaria, representando un factor de contaminación ambiental (Wu, 2005).

Relación entre la magnesemia y la calcemia

Cuando se excluyen los animales en rangos de magne-semia resulta que las vacas con hipomagnesemia presentan a su vez valores inferiores de calcemia (p<0,0001; tabla 4). Como se explicara anteriormente, la reducción de los nive-les de magnesio en la sangre comprometen la homeostasis del calcio haciendo que los tejidos blanco pierdan sensibilidad para la PTH y la vitamina D activa (Reinhardt et al., 1988).

Tabla 3. Valores de fósforo sérico por periodo de lactancia.

D.E.: Desvío Estándar.

Medias con una letra común no son significativamente diferentes (p>0,05).

Valores de fósforo sérico por periodo de lactancia.

Tabla 4. Concentración media de calcio sérico en relación con los rangos de magnesemia.

D.E.: Desvío Estándar.

Tabla 4. Concentración media de calcio sérico en relación con los rangos de magnesemia. D.E.: Desvío Estándar.

Tabla 5. Tabla de contingencia que ubica el número de vacas con o sin hipocalcemia en función de padecer o no hipomagnesemia (Chi 19,72; p<0,0001).

Tabla 5. Tabla de contingencia que ubica el número de vacas con o sin hipocalcemia en función de padecer o no hipomagnesemia (Chi 19,72; p<0,0001).

Al evaluar la asociación correspondiente entre el nivel de magnesio y calcio séricos se obtuvo un coeficiente de corre-lación de 0,3 y la determinación del Ca sérico a partir del Mg sérico como variable regresiva resultó significativa y de tipo lineal (Ca mg/dl=5,42+1,6x [Mg mg/dl]; r2: 0,09; p<0,0001).

Trabajos más recientes proponen elevar el rango inferior de calcemia a 8,4 mg/dl en vacas de alto mérito genético y productividad (Chapinal et al., 2012; Martínez et al., 2012). Aplicando este valor a la ecuación anterior, el límite inferior de normomagnesemia debería elevarse a 1,87 mg/dl, al menos en sistemas lecheros de este tipo.

Si bien la deficiencia de Mg no resultaría ser la patología más relevante, aquellos animales con hipomagnesemia presentaron una probabilidad 3,5 mayor de sufrir hipocalce-mia respecto a aquellos con valores normales (odds ratio: 3,53 LI 95% 1,98 LS 95% 6,29). Por un lado, al ordenar los datos en una tabla de contingencia, se observa que solo el 7,7% de los animales presentaron una deficiencia conjunta de hipomagnesemia con hipocalcemia (tabla 5). Esto lleva a pensar que los casos de hipocalcemia observados se de-berían fundamentalmente a aspectos biológicos propios de la homeostasis del Ca y no secundarios a la carencia del Mg, coincidiendo además con informes previos (Sánchez y et al., 2014). Por otro lado, esta distribución podría interpre-tarse en función de que la hipomagnesemia sería respon-sable de la hipocalcemia, por lo cual el 73% de las vacas con hipomagnesemia presentan hipocalcemia secundaria a la carencia de Mg, mientras que de los animales que pre-sentan hipocalcemia, posiblemente como consecuencia primaria de su estado fisiológico, solo el 5% presentaba hipomagnesemia. La relación causal sigue siendo que la hipomagnesemia genera una hipocalcemia secundaria, pero no a la inversa, en coincidencia con trabajos anterio-res (Goff, 2006; Lean et al., 2006).

Relación entre los valores de fósforo sérico y la calcemia

No se hallaron relaciones significativas entre aquellos animales que presentaron hiperfosfatemia (Chi 0,03; p<0,85) o hipofosfatemia (Chi 0,9; p<0,35) y a su vez hipocalcemia. Sin embargo, la hipocalcemia puede estar asociada a ambas. La mayoría de los casos de hipocal-cemia clínica (paresia puerperal) se encuentran asocia-dos a hipofosfatemias, de modo que la corrección con Ca parenteral genera la recuperación espontánea del P, mientras que cuando esto no ocurre, la hipofosfatemia persistente en una causa frecuente del síndrome de vaca caída (Grünberg, 2008). Las hiperfosfatemias debidas al exceso de P en el preparto conducen a hipocalcemias se-cundarias en el posparto. Con aportes 0,21; 0,31 y 0,44% P en el preparto de vacas lecheras en ningún caso se alteró el metabolismo óseo ni los niveles de PTH o vit. D (Peterson et al., 2005). Sin embargo, en este trabajo se observó que los animales con mayor aporte de P presen-taron las menores calcemias durante el posparto, sugi-riendo un efecto de interferencia. Este ocurriría cuando la dieta aporta exceso de P (>50 g/día) en el preparto de vacas lecheras, inhibiendo la activación renal de vit. D y predisponiendo a la paresia puerperal (Schonewille et al ., 1999). NRC (2001) sugiere una relación no inferior 1:1 y no superior 7:1 siempre y cuando el consumo de fósforo se ajuste a los requerimientos de los animales. Valores por encima o por debajo de estos límites se asocian a una mayor incidencia de hipocalcemia.

 

CONCLUSIONES

Al estudiar las prevalencias de hipocalcemia, hipomag-nesemia y de los desbalances del P en los rodeos del Valle de Lerma, se destaca la elevada prevalencia de hipocalce-mia, de 46,2% promedio en todos los periodos de lactan-cia. En cuanto a la prevalencia de hipomagnesemia, que resultó del 10,6% fue más elevada durante el preparto que en el resto de las categorías. También se halló una alta pro-porción de vacas (48,3%) con desbalances en la concen-tración de P, siendo más frecuentes las hiperfosfatemias que las hipofosfatemias.

Es importante destacar que la deficiencia de magnesio parece tener un rol muy importante en la aparición de hipo-calcemias posparto, ya el 73% de las vacas con hipomagne-semia presentan hipocalcemia, indicando que estas tuvieron una probabilidad 3,5 veces mayor de sufrir hipocalcemia respecto a aquellas con valores normales de Mg. Aunque se halló un porcentaje elevado de animales con niveles de P fuera del rango normal, no se observaron asociaciones entre este mineral con los de incidencia de hipocalcemia.

En virtud a los resultados obtenidos en el presente traba-jo se sugiere corregir el aporte de minerales en las dietas de los rodeos lecheros del Valle de Lerma con un énfasis particular en evitar las hipocalcemias, especialmente se-cundarias a bajos aportes de Mg, así como los excesos de P en la dieta, a fin de minimizar los riesgos sanitarios y ambientales que conllevan.

Referencias bibliográficas

 
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