La leche de descarte en la mira de la resistencia a los antibióticos

Publicado el: 9/3/2018
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El tratamiento intramamario de vacas lecheras para la prevención y / o tratamiento de infecciones de ubre durante el período seco es común en la UE y en el mundo entero, principalmente con penicilinas, solas o en combinación con aminoglucósidos, o cefalosporinas de primera y segunda generación. En algunas mastitis sub clínicas, las cefalosporinas de tercera y cuarta generación también se usan con mucha frecuencia, pero su utilización es cuestionable. Los resultados de la literatura científica sobre el tiempo necesario entre el tratamiento con antibiótico al inicio del periodo de secado y el parto indicaron que los niveles de residuos antimicrobianos en las muestras de calostro son bajos. Solo dos estudios presentaron resultados sobre los niveles de residuos antimicrobianos en muestras de calostro de campo que muestran un bajo número de muestras con niveles por encima de los niveles máximos de residuos (LMR) o el límite de detección. La alimentación de terneros con calostro de vacas lecheras tratadas con antimicrobianos al comienzo del período seco es una práctica común en la mayoría de los predios lecheros de la UE y el mundo. Un estudio mostró que la alimentación de terneros con calostro de vacas tratadas con penicilinas y aminoglucósidos al comienzo del período seco no aumenta el desprendimiento fecal de Escherichia coli resistente a los antimicrobianos en dichos terneros.

Alimentar a los terneros con leche de vacas tratadas con antimicrobianos durante la lactancia y ordeñadas durante este período de retiro es una práctica común, que se produce en la mayoría de los predios lecheros. Un estudio observacional mostró un efecto comparable en el desprendimiento fecal de Escherichia coli resistente al alimentar a los terneros solo con leche de descarte proveniente del período de retiro o resguardo, o alimentados con las suma de la leche de descarte obtenida durante el periodo de tratamiento y el período de descarte. La relación entre las bacterias resistentes a los antimicrobianos presentes en la leche de descarte obtenida durante el periodo de tratamiento y las bacterias y genes resistentes a los antimicrobianos presentes en las fecas de dichos teneros no puede cuantificarse con los datos existentes. Esta ruta es considerada menos importante en comparación con la presencia de residuos antimicrobianos presente en la leche del periodo de descarte. En un único estudio experimental, la pasteurización de la leche de descarte no redujo el nivel de excreción fecal de E. coli en los terneros.

 

Objetivo

A raíz de una solicitud de la Comisión Europea (CE), a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) de obtener una opinión científica sobre el riesgo de desarrollar resistencia a los antimicrobianos (AMR) debido a la alimentación de terneros con leche que contienen residuos de antibióticos, se solicitó a la EFSA que: 1) evaluara el riesgo de desarrollar resistencia a los antimicrobianos debido a la alimentación en la granja de terneros con calostro que potencialmente contiene residuos de antibióticos; 2) evaluar el riesgo de desarrollar resistencia a los antimicrobianos debido a la alimentación en granja de terneros con leche de vacas tratadas durante la lactancia con un antibiótico, y 3) proponer posibles opciones para mitigar el riesgo de desarrollar resistencia a los antimicrobianos asociado con tales prácticas, si corresponde.

 

Tipo de estudio

La EFSA encargó al Panel Científico sobre Riesgos Bioló- gicos (BIOHAZ) que trabaje en la entrega de un informe al respecto. El Panel BIOHAZ decidió realizar una evaluación cualitativa del riesgo.

 

Mediciones

Para ayudar en la formulación de las recomendaciones, se revisó la información publicada disponible, incluida la bibliografía científica pertinente, los datos de los programas nacionales de vigilancia y seguimiento y la información recopilada mediante un Cuestionario enviado por la CE a los Estados miembros de la Unión Europea.

La evaluación se estructuró de la siguiente manera:

A. Constatar el tipo de prácticas agrícolas actuales en los países de la UE en relación con el tratamiento de las vacas lecheras con antimicrobianos y el uso de la leche que potencialmente contiene residuos antimicrobianos disponibles en las granjas lecheras (calostro y leche postcalostral de las vacas tratadas al principio del período seco) así como la leche no comercializable de vacas tratadas durante la lactancia (leche de desecho) como alimento para terneros;

B. cuantificar los residuos antimicrobianos presentes en la leche y el calostro de las vacas tratadas;

C. revelar las bacterias que demuestran resistencia a los antimicrobianos presentes en el calostro y la leche de las vacas tratadas con antibióticos;

D. describir los estudios experimentales que proporcionan evidencia directa del efecto de alimentar con leche de descarte que contiene residuos antimicrobianos a terneros mediante el análisis de datos recolectados: a) en granjas donde se alimentó rutinariamente con leche de descarte; b) en granjas donde la leche de descarte fue para alimentar a un grupo de terneros en comparación con un grupo de control; y c) llevar a cabo estudios experimentales en los que se suministró leche con concentraciones conocidas de antimicrobianos a terneros en comparación con un grupo de control.

E. discutir los datos recopilados en relación con el conocimiento disponible en la literatura científica sobre las consecuencias de la exposición de bacterias a residuos de antimicrobianos para el desarrollo de resistencia;

F. y ver las opciones potenciales de manejo y mitigación para reducir el riesgo del desarrollo de bacterias resistentes a los antimicrobianos como resultado de las prácticas de alimentación de los terneros.

 

 

Resultados principales y Discusión

1) Investigación N°1: Evaluar el riesgo para el desarrollo de resistencia a los antimicrobianos, debido a la alimentación en la granja de terneros con calostro que potencialmente contiene residuos de antibióticos se reveló lo siguiente; la evaluación se centró en el calostro y la leche de transición o post-calostral (del día 1 al 5). Se concluyó que, cuando el intervalo desde el tratamiento de secado hasta el parto es tan largo o más largo que el mínimo especificado en el resumen de las características del antimicrobiano, el desprendimiento fecal de bacterias resistentes a los antimicrobianos no aumentó cuando los terneros fueron alimentados con calostro de vacas tratadas con antibióticos. Por otro lado, cuando las vacas paren antes del período mínimo de retiro especificado por la empresa comercial, los niveles de antimicrobianos en el calostro son más altos y, por lo tanto, hay una mayor probabilidad de desprendimiento de bacterias resistentes a los antimicrobianos para los terneros que reciben el calostro de estas vacas. Sin embargo, la evidencia disponible es insuficiente para cuantificar este aumento, y no se observó ningún efecto en el único estudio observacional que trata este tema.

2) Estudio N°2: Evaluar el riesgo para el desarrollo de resistencia a los antimicrobianos debido a la alimentación en predios lecheros de terneros con leche de vacas tratadas durante la lactancia con un antibiótico y ordeñadas durante este período; la evaluación se centró en la leche (excluyendo el calostro y la leche de transición incluidos anteriormente) de las vacas tratadas con antimicrobianos durante la lactancia. Esto incluyó tanto el tratamiento sistémico con antimicrobianos que tienen un período de retiro para la leche y / o el tratamiento intramamario local. Se concluyó que la leche de vacas que reciben tratamiento antimicrobiano durante la lactancia contiene residuos sustanciales durante el periodo de tratamiento y el período de retiro o resguardo. El consumo de dicha leche dará lugar a un aumento de la eliminación fecal de las bacterias resistentes a los antimicrobianos por parte de los terneros así alimentados.

 

 

3) Estudio N°3: Proponer posibles opciones para mitigar el riesgo de desarrollar resistencia a los antimicrobianos derivado de estas prácticas si fuera necesario; se llegó a la conclusión de que existen tres enfoques principales para reducir el riesgo en terneros de desarrollar resistencia a los antimicrobianos derivada de la alimentación con leche de descarte o calostro que contiene residuos antimicrobianos;

a) Medidas en el manejo de la alimentación cuando se alimentan con calostro y leche que potencialmente contienen residuos de antimicrobianos. Se discutieron las siguientes opciones para restringir la alimentación de terneros con leche y / o calostro de vacas tratadas: 1) prohibir completamente el uso de leche de vacas tratadas; 2) prohibir el uso de leche de vacas tratadas con antimicrobianos de importancia especí- fica para la salud humana, es decir, los antimicrobianos de importancia crítica (CIA) de mayor prioridad; 3) prohibir el uso de leche cuando se espera que el nivel de residuos sea alto, es decir, durante el tratamiento de lactancia tanto intramamario como inyectable o ambos a la vez.

b) Medidas para eliminar los residuos antimicrobianos antes de la alimentación de terneros. La mayoría de los enfoques se centran en la reducción de ß-lactámicos (penicilinas o cefalosporinas) que son los antimicrobianos más degradables y más utilizados en las vacas lecheras. Se ha demostrado menos evidencia en la literatura contra otros antimicrobianos utilizados en vacas lecheras. Los ß-lactámicos pueden degradarse a un nivel inferior al límite de detección mediante la incubación directa con ß-lactamasas específicas. La fermentación con microorganismos productores de ß-lactamasa puede reducir de manera eficiente la penicilina y la cefquinoma como se informó en dos estudios. Los principales inconvenientes son un aumento en la carga microbiana y la falta de conocimiento del mecanismo de acción. La combinación de ultrafiltración y lavado con permeado y la oxidación electroquímica no son fácilmente aplicables a nivel de predio, pero tienen el potencial de reducir un espectro más amplio de antimicrobianos. Aumentar el pH en la leche a 10 tiene el potencial de reducir de manera eficiente la concentración de ciertos antimicrobianos (al menos cefquinoma) como se mostró en un estudio. La efectividad para una gama más amplia de antimicrobianos y la idoneidad de esta leche para alimentar a los terneros necesita mayor consideración, es decir aun es cuestionable.

 

 

c) Medidas para eliminar las bacterias resistentes a los antimicrobianos. Las opciones para mitigar la presencia de bacterias resistentes en la leche cruda o el calostro se basan principalmente en la inactivación térmica. El tratamiento térmico a combinaciones adecuadas de temperatura / tiempo matará las bacterias vegetativas (incluidas las resistentes a los antimicrobianos) en la leche cruda y el calostro. Las opciones no térmicas (por ejemplo, microfiltración, centrifugación) son menos efectivas y no son fácilmente practicables a nivel de predio.

 

Conclusiones

Con este tercer y penúltimo artículo he pretendido aportar a mi propio conocimiento y el de los lectores interesados en la situación real de la resistencia a los antibióticos utilizando las fantásticas publicaciones de ECDC / EFSA / EMA sobre el análisis integrado del consumo de antimicrobianos y la resistencia a los antimicrobianos de bacterias de humanos y animales productores de alimentos. En ese importante informe de investigación se demostró que en el año 2014, el promedio de consumo de antibióticos en la UE fue mayor en animales (152 mg / kg) que en humanos (124 mg / kg) y que la resistencia cruzada es una realidad que hoy podemos medir de forma objetiva, y de esa manera comenzar, como médicos veterinarios responsables del uso de antimicrobianos ponderar el uso de los mismos y comenzar a sintonizar con nuestros pares del mundo desarrollado.

Adicionalmente los impactos de estos descubrimientos nos lleva a aprender que también ha comenzado a demostrarse con asociaciones estadísticamente significativas (p <0,05) una asociación entre consumo de antibióticos y resistencia a antibióticos para fluoroquinolonas, cefalosporinas de tercera y cuarta generación, y tetraciclinas y polimixinas tanto en animales y humanos y que esta resistencia también podría ser transmitida hacia los terneros/as alimentadas con leches provenientes de vacas tratadas con antibióticos tanto durante la lactancia como al inicio del periodo seco.

Estos resultados sugieren que, desde la perspectiva de "Una sola salud", existe un potencial para considerar aún más el uso prudente de los antimicrobianos y, por lo tanto, reducir la selección de cepas bacterianas resistentes a los mismos y como consecuencia prolongar la vida útil de éstos.

La leche de descarte es leche que no se puede comercializar para el consumo humano, y puede incluir leche de vacas tratadas con antimicrobianos pero también leche de vacas que no se pueden comercializar por otros motivos, como por ejemplo, uso de otros tipos de drogas, aumento del recuento de células somáticas o leche de transición pos calostral. Su uso como alimento debería dirigirse hacia diferentes grupos de terneros/as que tienen un futuro diferente, es decir, se venden con fines de producción de carne, o se mantienen en la granja para la producción de carne. Además del riesgo de propagación de la resistencia a los antimicrobianos según se aborda en esta opinión, la leche también puede contribuir a la propagación de patógenos desde las vacas tratadas por mastitis a las terneras de reemplazo, propagando innecesariamente la mastitis hacia cuartos y lactaciones futuras. Finalmente, la leche que contiene antimicrobianos puede tener otros efectos en los terneros/as además de aumentar los niveles de resistencia antimicrobiana de bacterias ubicadas en el intestino del animal.

La importancia de los diferentes antimicrobianos que pueden estar contenidos en la leche de desecho son muy relevantes desde el punto de vista de salud pública de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cual clasificó las sustancias antimicrobianas en relación a su importancia para los humanos (OMS, 2012, 2016; Collignon et al., 2016) y las actualizaciones están disponibles en el sitio web de la OMS (http://www.who.int/foodsafety/areas_work/ resistencia a los antimicrobianos / cia / en /; ver la Tabla A.1 en el Apéndice A). La mayoría de los antimicrobianos autorizados para su uso en el ganado lechero provienen de clases de sustancias que también son importantes en la medicina humana. La más alta prioridad se le da a las cefalosporinas de tercera y cuarta generación, fluoroquinolonas y macrólidos que están autorizados para su uso en el ganado lechero en la UE y muchas partes del mundo. Del mismo modo, las penicilinas se usan ampliamente tanto en ganado lechero como en humanos.

La leche de descarte puede incluir leche de vacas inmediatamente después del parto (calostro), leche de vacas con infecciones clínicas de ubres y, además, puede incluir leche de vacas después del tratamiento con antimicrobianos u otros medicamentos dentro del período de resguardo definido. En este último, pueden existir residuos de medicamentos que excedan los límites máximos de residuos. Esos residuos pueden ser antimicrobianos y otras sustancias dependiendo de los productos farmacéuticos utilizados en los animales. La siguiente lista ofrece una descripción general de los diferentes tipos de leche de descarte que se producen en los planteles lecheros. Los riesgos potenciales para la salud humana derivados de los residuos no antimicrobianos en la leche residual no se abordarán en esta opinión.

 

 

I. Leche no comercializable después del tratamiento con antimicrobianos

A) Calostro de vacas lecheras que han recibido tratamiento de vacas secas (calostro descarte).

1. 1er calostro (primer calostro de desecho de ordeño)

2. Leche de transición o post-calostral (día 1-5)

3. Durante el período de resguardo después del día 5 en las vacas que parieron antes de lo esperado.

B) Leche de vacas tratadas con antimicrobianos durante la lactancia

i. Tratamiento sistémico con antimicrobianos que tienen un período de resguardo de leche.

1. Durante el tratamiento (leche de descarte durante el tratamiento)

2. > 1 día después del último tratamiento (leche de descarte durante el período de resguardo para el consumo humano).

ii. Tratamiento local (intramamario)

1. Durante el tratamiento

2. >1 día después del último tratamiento, de acuerdo a las instrucciones del fabricante.

II. Leche no comercializable después del tratamiento con otros medicamentos no antimicrobianos.

III.Leche no comercializable debido a enfermedad clínica (mastitis clínica) pero sin tratamiento.

IV.Leche no comercializable debido a mastitis subclínica (alto conteo de células somáticas).

V. Leche no comercializable dentro de los primeros 5 días en la lactancia (calostro no tratado, leche de transición de vacas no tratadas).

El nivel de residuos en la leche de descarte depende de numerosos factores, incluido el tipo de droga, la dosificación y el momento de la administración con respecto al ordeño, y la vía de administración. El tipo de droga y sus propiedades quí- micas, entre otras cosas, definen su vida media en el animal y también su transmisión de la sangre a la leche a través de la barrera leche/sangre y, por lo tanto, su concentración potencial en la leche. Para el propósito de este estudio, la leche de las vacas ordeñadas después del final del período de retiro generalmente se considerará segura. Para el calostro y la leche de transición, la duración del período seco es relevante. Los productos para el tratamiento de las vacas en el secado prevén una duración mínima definida del período seco. La duración de este período seco difiere entre los productos. Cuando se alcanza la duración mínima requerida del período seco, los residuos del producto en el calostro serán mínimos. Si las vacas paren antes de lo esperado, y no se alcanza la duración mínima del período seco, los residuos en el primer calostro y en la leche de transición pueden ser más altos.

 

¿Qué porcentaje de nuestras vacas paren antes de lo esperado?

Finalmente quisiera recordar que los antimicrobianos juegan un papel importante tanto en la salud humana como en los animales. A medida que más se usan los antimicrobianos a lo largo del tiempo, aumenta la probabilidad de que las bacterias diseñados para matar a su huésped desarrollen resistencia a estos fármacos. Por lo tanto, el uso inadecuado de antimicrobianos acelera el punto en el que pierden su efectividad bioeconómica (Meyer et al., 2013).

 
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