Estudio de brote de dermatophilus congolensis en bovinos de carne en pastoreo en el noreste de Mexico. Primer Reporte

Publicado el: 21/4/2017
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Resumen

La bacteria Dermatophilus congolensis en bovinos causa dermatitis exudativa con formación de costras, la presencia de humedad alta y de garrapatas son factores que favorecen la presencia de la enfermedad. Este estudio describe lesiones en piel  en 27 (15%) bovinos de un lote de 180 hembras de la raza Simbrah de edades entre 18 a 30 meses en una explotación de cría  en pastoreo en Aldama, Tamaulipas México. Las lesiones se encontraron distribuidas en la parte inferior de las extremidades, abdomen y cuello presentando costras gruesas de tonalidad grisácea a café oscuro con exudado y sangre. Se colectaron costras muestras de costras de cuatro de los animales más afectados,  que  se depositaron en tubos estériles y se transportaron en refrigeración. Para el aislamiento, las muestras se procesaron de acuerdo al  método descrito por Haalstra 1965. En las cuatro muestras se observaron filamentos largos ramificados, formados por células cocoides dispuestas paralelamente una tras otra característicos de Dermatophilus congolensis. La morbilidad presente en este caso fue de 15%, asimismo la letalidad registrada en este brote (6/27)  fue del   22%.  En base a las lesiones en piel, signos clínicos e identificación  de los aislamientos, se determinó que este es el primer reporte de dermatofilosis en bovinos de México.

 

Palabras clave: Dermatophilus congolensis, bovinos, Tamaulipas, México.

Introducción

La bacteria Dermatophilus congolensis es un actinomiceto que forma filamentos ramificados que se dividen primero en planos transversales y luego en longitudinales múltiples, formando paquetes de células ovoides o esporos de resistencia, que luego se transforman por acción de la humedad y el dióxido de carbono de la piel en esporas móviles o zoosporas infectantes (Zaria, 1993).

Causa en bovinos una enfermedad aguda o crónica de la epidermis, caracterizada por lesiones inflamatorias, que forman costras exudativas y sangrantes, afecta principalmente a los rumiantes (Burd, 2007).  Las principales vías de transmisión parecen ser las picaduras de garrapatas y estrecho contacto con fomites o desechos contaminados. Las garrapatas del género Ambyomma pueden dispersar o desencadenar la enfermedad (Gordon, 1964; Koney et al, 1994).

Se distribuye por todo el mundo pero prevalence mas en areas tropicales y subtropicales y se relaciona por factores ambientales como humedad y temparatura, el primer caso fue reportado en el Congo en 1915. Desde entonces a sido aislado en animals principalmente en Africa (Kenya, Ethiopia, Tanzania, Nigeria, South Africa), Asia (Turkey, India, China), y America central y sur  (Argentina, Uruguay, Brazil) pero tambien en Australia, los Estados Unidos (New York, Kentucky, Florida, Texas), Canada, y Europa (France, Spain, Germany) donde es una enfermedad cronica endemicad, y raramente es de forma aguda y epidemica. Es mas comunmente asociada a gatos, ovinos, bovinos y caballos pero afecta a una variedad amplia de animals domesticos y salvajes como venados,  bufalos.. (Abdel-Halim et al, 1995; Berhanu  and Woldemeskel, 1999; Burd, 2007; Higgins et al, 1979;  Koney et al,  1994; Medway, 1980; Nemeth et al, 2013; Sharma et al,1992). Garrapatas del genero Ambyomma pueden dispersar o desencadenar la enfermedad (11). El objetivo de este estudio fue describir el brote de una enfermedad que causaba lesiones en piel de bovinos en pastoreo en Tamaulipas, México, por medio de la observación clínica y el estudio bacteriológico.

 

Material y métodos.

En julio de 2013, se atendió un reporte clínico con lesiones dermatológicas en un rancho dedicado a la cría de bovinos en pastoreo con una población de 180 hembras bovinas con edades comprendidas de 18 a 30 meses de la raza Simbrah, alojadas en un pastizal de Estrella de África (Cynodon plecstostachyus).  El rancho está ubicado en el municipio de Aldama, Tamaulipas México (23° 18.47´N, 97° 51.11´WO) (Figura 1), con un clima de trópico-seco con rangos de temperatura de 3 a 41°C, con un promedio de 24.5 °C, la precipitación pluvial  anual es de 800 mm. Previo a la observación de los casos, en el mes de junio se presentó una infestación considerable de garrapatas de los géneros Boophilus y Amblyomma, para lo que se aplicó a toda la población de bovinos, baños de aspersión con amidina, observándose en los animales las lesiones características en piel ocasionadas por el desprendimiento de las garrapatas, concomitantemente se presentaron casos de  papiloma viral bovino en un 30% de los animales. Durante los meses de  junio y julio se tuvieron precipitaciones pluviales inusuales de 300 mm, distribuidas en cuatro eventos durante esos dos meses. Del total de 180 animales, en  27 de ellos (15%) se observaron lesiones exudativas en piel con costras gruesas de una tonalidad grisácea a café oscuro sangrantes y dolorosas (Figuras 2 y 3), presentándose principalmente las lesiones en las extremidades, aunque también en  abdomen, cuello, dorso y cabeza. Seis de los  27 animales estaban más afectados presentando además un cuadro febril,  decaimiento, postración y muerte. Se colectaron costras en las extremidades de cuatro de estos seis animales que estaban más afectados, las costras se depositaron en tubos Falcón de 50 mL y el exudado se colecto con hisopos en tubos con medio de transporte Stuart conservándose  ambas muestras en refrigeración. Es importante mencionar que existieron otros casos aislados con signos y lesiones similares, observados en ranchos a 80 Km a la redonda del  rancho de donde se obtuvieron las muestras de los aislados. En estos animales se implementó un tratamiento con base en penicilina y dexametasona (Each milliliter of product has 200,000 IU of penicillin G procaine and 500 mcg of Dexamethasone. A dose of 1 ml per 20 kg weight was applied. This was performed on three occasions every other day intramuscularly.) por vía intramuscular 2 aplicaciones una cada 7 días con muy bajo resultado de recuperación. En el laboratorio de Micología del departamento de Microbiología e Inmunología de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se realizó el examen directo, colocando las costras en un portaobjetos y se les adicionó solución salina fisiológica estéril, dejando reposar la muestra durante 5 minutos, posteriormente con la ayuda de un bisturí las costras se maceraron, fijándose con metanol y fueron teñidas con el colorante de Giemsa  durante 30 min. Para el aislamiento, las muestras se procesaron de acuerdo al  método descrito por Haalstra (1965) el cual consistió en triturar una pequeña cantidad de las costras y colocarlas en un vial con 2 ml de agua destilada estéril dejando reposar de 3 a 5 h a temperatura ambiente, con cuidado el vial se colocó en una jarra de anaerobiosis a temperatura ambiente durante 15 minutos, lo anterior promueve que las zoosporas móviles migren a la superficie por atracción quimiotáctica. Después se tomaron 20 µl y se sembraron en cultivo puro en una placa de agar sangre.  Las placas inoculadas se incubaron durante cuatro días a 37°C y con una atmósfera de 5-10 % de CO2. La identificación se realizó con base en las características macroscópicas y microscópicas típicas del actinomiceto de las colonias y la zona de hemólisis, también se realizó la prueba de catalasa.

 

Resultados

Los 27 animales con lesiones fueron separados del hato y se les aplicó una solución de yodo al 3% una vez a la semana sin aparente mejoría, conociendo el resultado del laboratorio donde se determinó que el agente etiológico era D. congolensis, dos semanas después se implementó un tratamiento por cuatro semanas con oxitetraciclina de larga acción a razón de 1ml/10 kg de peso (20 mg/kg) cada cuatro días y manteniéndose la aspersión de yodo al 3% cada tercer día. Pasaron seis semanas del momento en que se detectó el problema a que se finalizó el esquema de tratamiento, en ese lapso murieron seis animales de estos seis se colectaron muestras de cuatro de ellos para el estudio bacteriológico, se recuperaron ocho animales  y 13 animales  presentaron una considerable mejoría, sin reportarse un nuevo caso en el hato. Con relación al análisis bacteriológico,  en las cuatro muestras teñidas con Giemsa se observaron filamentos largos ramificados, formados por células cocoides dispuestas paralelamente una tras otra, característicos de Dermatophilus congolensis (Figura 4), los cuales son considerados de valor diagnóstico (OIE 2008). En el cultivo en agar sangre se observaron colonias con beta-hemolisis, rugosas, secas de color blanco a gris (Figura 5). La tinción de Gram permitió observar la morfología característica del actinomiceto (Figura 6), aunado a la presencia de la beta-hemólisis y al resultado positivo de la catalasa, se determinó que correspondían a D. congolensis.

 

Discusión

Con base en los signos clínicos y en las lesiones que presentaron los bovinos, así como al aislamiento e identificación de laboratorio,  se llegó al diagnóstico de D. congolensis. En este brote, se observaron lesiones exudativas en piel con presencia de costras gruesas características de la dermatofilosis,  que corresponden a las descritas por otros autores (Cattáneo et al, 2009). Donde se presentaron diferencias fue en la evolución en la distribución de las lesiones en el cuerpo de los bovinos, en este brote las lesiones empezaron en la parte inferior de las extremidades, lo que puede atribuirse a que estas zonas anatómicas se encontraron expuestas a humedad prolongada debido a la presencia de lluvias que antecedieron al brote y solo en los animales que se agravaron las lesiones se extendieron al abdomen, cuello, dorso y cabeza,  a diferencia de lo notificado por otros autores,  donde describen la presencia de las lesiones primarias en el área del cuello,  cabeza y abdomen. Como reportan en un brote en ocho becerros de la raza Brahman y cinco de la raza Nelore de entre uno a doce meses de edad, criados en régimen intensivo  en Brasil, donde las lesiones se restringieron a cabeza, orejas y cuello (Cunha PHJ. et al. 2010)  y  en Argentina en un brote donde  los animales afectados eran becerros que tenían entre 5 días y 2 meses de edad en los que las lesiones comenzaron en la cara y continuaron por el lomo y miembros posteriores (Cattáneo et al, 2009). 

Las lluvias presentadas  en el mes de junio y julio en Aldama, Tamaulipas, fueron un factor predisponente de la infección,  este factor de riesgo está bien documentado y descrito por otros autores, que mencionan que la elevada precipitación pluvial y por consiguiente  la humedad favorecen la presencia de la enfermedad en bovinos (Zaria 1993). La morbilidad presente en este caso fue de 15% siendo superior  a lo reportado por otros autores que encuentran valores de 5.2, 11.4 y 7.9% (Kassaye, et al 2003; Sharma et al,  1992; Abdel-Halim et al, 1995). Asimismo la letalidad registrada en este brote (6/27) que fue del   22% no es un suceso frecuente (Hirigoyen, 1994; Cattáneo, 2005), Cattáneo et al (2009) mencionan algo similar, reportan que en un brote en Argentina hubo animales con signos graves que los afecto en forma sistémica teniendo como consecuencia complicaciones secundaras lo que determino la muerte de algunos de ellos. Maillard  et al (2003) mencionan que en bovinos la dermatofilosis en zonas tropicales puede causar  severas perdidas productivas y alcanzar un  15% de mortalidad. La morbilidad y la letalidad presentada en el brote de Tamaulipas, estuvieron  influidas por la alta susceptibilidad en la que se encontraban los animales, debido a la infestación masiva de garrapatas y a la elevada humedad registrada previamente al brote. La letalidad la atribuimos al desconocimiento de la enfermedad lo que provoco proporcionar un tratamiento erróneo, lo que se confirmó cuando se conoció el agente etiológico y se dio el tratamiento adecuado los problemas cesaron y ya no existió mortalidad. La presencia de una infestación alta de garrapatas de los géneros Boophilus and Amblyomma previo a el brote, demuestra la asociación que tiene la garrapata para transmitir o predisponer a la infección, este factor de riesgo asociado a las lesiones que causa la garrapata y a los  efectos inmunomoduladores de la saliva segregada durante la picadura ha sido demostrado por otros autores (AMBROSE, 1999), (Berhanu and  Woldemeskel. 1999;  Koney et al, 1994).  Aunque en México, la bacteria D. congolensis está considerada en el grupo 1 de enfermedades exóticas que no se encuentran en el territorio nacional (SAGARPA, 2007), se han tenido notificaciones de aislamientos de  D. congolensis en caprinos en Yucatán  (Torres y Pérez, 1993), de un caballo en el DF (Merino y Callejas. 1988) y de borregos en el estado de México (Cruz et al, 1990), pero no hay reportes de la presencia de la enfermedad en bovinos, por lo que este es la primera notificación de un aislamiento de D. congolensis en México. Existe en México una total desconocimiento sobre la dermatofilosis, tanto en clínicos de campo como en técnicos de laboratorio, lo que provoca que no se realicen diagnósticos adecuados de esta enfermedad y se den tratamientos erróneos. Con relación al aislamiento del microorganismo, entre los grandes retos que se presentan, es que las muestras clínicas generalmente vienen de zonas anatómicas altamente contaminadas y en los medios de cultivo las bacterias presentes enmascaran el desarrollo de Dermatophilus, por lo que se requiere de diversas estrategias, para evitar su contaminación y/o favorecer su desarrollo en cultivo puro. Es así que Mannan et al  en 2009  y Nath et al en 2010, utilizaron con buenos resultados diversos medios como agar nutritivo, agar sangre suplementado con 1000 unidades/ml de Polimixyna B, agar eosina azul de metileno, agar Mac Conkey y agar Salmonella-Shigella. En el presente estudio, se utilizó para el primoaislamiento y purificación del actinomiceto, el medio de  agar sangre y se observó que las condiciones de microaerofilia ayudaron para lograr la purificación del microorganismo, situación que coincide con lo observado por  Colles et al., en 2010, Shaibu et al  en 2011 y Tresamol y Saseendranath en 2013, quienes también utilizaron el método de  Haalstra y demostraron que aún cuando D. congolensis puede desarrollarse en condiciones aerobias o anaerobias se desarrolla mejor en condiciones de microaerofilia    (5-10% CO2).  Por lo anterior y lo observado en este trabajo, se confirma que el método de Haalstra sigue siendo el método más adecuado para el aislamiento de Dermatophilus,  debido a que las condiciones de anaerobiosis probablemente restringen el crecimiento de las otras bacterias que estén presentes en las muestras clínicas.  Además, en algunos experimentos con cepas aisladas de bovinos han mostrado que D. congolensis se inhibe in vitro cuando están presentes bacterias de la flora normal de la piel, por ejemplo Bacillus spp.  Por lo que se atribuye a la dificultad  del aislamiento y al reconocimiento en el cultivo de D. congolensis como los motivos por los que no se han reportado más casos de dermatofilosis (OIE, 2008).

 

Conclusiones.

Se determinó la presencia de dermatofilosis en bovinos en pastoreo en Aldama Tamaulipas, México. Siendo el primer reporte de la presencia de D. congolensis en bovinos se deben establecer  programas de capacitación tanto a veterinarios como al personal de los laboratorios de diagnóstico, para realizar el diagnóstico y tratamiento adecuados.

 

Literatura citada

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Figura 1. Ubicación geográfica de caso de Dermatophilus congolensis en Aldama Tamaulipas, México.

 

Figura 2. Lote de hembras con lesiones en las extremidades de los bovinos

 

Figura 3. Lesiones en piel en las extremidades de los bovinos

 

Figura 4.  Costras de las muestras clínicas, teñidas con Giemsa y con presencia de filamentos largos, septados y ramificados formados por células cocoides dispuestas paralelamente una tras otra.

 

Figura 5. Crecimiento en agar sangre de  Dermatophylus congolensis, las flechas señalan las colonias.

 

Figura 6. Cadenas de Dermatophylus congolensis con formas cocoides teñidas con Gram a partir del cultivo en agar sangre.

Presentado originalmente en el I. FORO NACIONAL DE SALUD PÚBLICA VETERINAR|A. ACAPULCO,GR0. 24-26 DE SEPTIEMBRE 2014. Asociación Mexicana de Epidemiologia Veterinaria A.C. 
 
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